Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

05 mayo 2017

LIBRO DE LA SEMANA (5 May): Patria

(Cfr. www.quelibroleo.com)

 

PATRIA

 
PATRIA Autor: ARAMBURU, FERNANDO

Editorial: TUSQUETS

Año de edición: 2016

Género: Narrativa

ISBN: 9788490663196



NOTA MEDIA:
8,80 / 10
(179 votos)

Muy bueno      Críticas (42)


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Resumen

El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. ¿Podrá convivir con quienes la acosaron antes y después del atentado que trastocó su vida y la de su familia? ¿Podrá saber quién fue el encapuchado que un día lluvioso mató a su marido, cuando volvía de su empresa de transportes? Por más que llegue a escondidas, la presencia de Bittori alterará la falsa tranquilidad del pueblo, sobre todo de su vecina Miren, amiga íntima en otro tiempo, y madre de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y sospechoso de los peores temores de Bittori. ¿Qué pasó entre esas dos mujeres? ¿Qué ha envenenado la vida de sus hijos y sus maridos tan unidos en el pasado? Con sus desgarros disimulados y sus convicciones inquebrantables, con sus heridas y sus valentías, la historia incandescente de sus vidas antes y después del cráter que fue la muerte del Txato, nos habla de la imposibilidad de olvidar y de la necesidad de perdón en una comunidad rota por el fanatismo político.

PELICULA DE LA SEMANA (5 May): El Círculo

(Cfr. www.almudi.org)



El Círculo

Contenidos: Imágenes (algunas X)
Reseña: 
Cuando contratan a Mae (Emma Watson) para formar parte de la empresa tecnológica y social más grande y poderosa del mundo, ella lo ve como la oportunidad de su vida. Mientras va subiendo puestos, el fundador de la compañía, Eamon Bailey (Tom Hanks), la anima a formar parte de un experimento innovador que va más allá de los límites de la privacidad, de la ética y, en última instancia, de su libertad personal. Su participación en el experimento, y cada decisión que tome, afectará a las vidas y al futuro de sus amigos, su familia y de la humanidad.
La cinta tiene un tono desenfadado, no es casualidad que esté al frente del reparto Emma Watson, pues parece dirigida a los jóvenes, quienes crecieron viéndola actuar como Hermione Granger en la saga de Harry Potter, que hoy por norma general abusan de las redes sociales.
Propone (sobre todo para ellos) una reflexión sobre los peligros de exponer la vida privada, se muestra que puede tener partes positivas, por ejemplo el estar siempre frente a la cámara puede prevenir accidentes. Pero todo eso no compensa si se destruye por completo la intimidad, y hasta pueden acabar con las relaciones normales al estilo tradicional, e incluso alejarnos de la familia. Las interpretaciones son buenas. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

La belleza y el tormento

(Cfr. www.qlmudi.org)




La amabilidad me parece maravillosamente necesaria, en unos momentos en que noto que unos cuantos van sembrando odio

Leo un artículo de un amigo mío, a quien respeto y quiero mucho. En un momento determinado, habla de este “mundo tan bello y tan atormentado”.
Y vuelvo a acordarme, por enésima vez, sabiendo que enésima es más que milésima, rozando la millonésima, de la señora que me preguntó qué mundo íbamos a dejar a nuestros hijos y de la otra señora que le dijo que lo correcto era preguntarse qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
Bello y atormentado. Cada cosa con su responsable. Bello porque Dios lo hizo bello. Ya sé que, después de esta frase, alguno dejará de leer el artículo, poniendo cara de asco: “¡vaya, otro creacionista!” Pero qué le vamos a hacer. Nunca se escribe a gusto de todos.

Bello. Viajo bastante. Veo muchas cosas. Algunas de ellas −bastantes−, auténticas tonterías, aunque los auditorios hechos por Moneo, Calatrava y Frank Gehry, objetivamente, sean impresionantes. Lo que pasa es que gastarse en esas obras el poco dinero que tenemos es una auténtica tontada que repercute en recortes en asuntos mucho más necesarios y urgentes, y así podemos quejarnos de los recortes, en vez de quejarnos de los criterios que siguen algunos para determinar sus prioridades.
Pero el mundo, el original, el de los montes y los mares y las colinas bajas y el desierto de los Monegros, todo bello. El desierto, también.

Estuvieron a punto de estropearlo. Hay quien dijo que iban a poner 17.000 millones para convertir los Monegros en Las Vegas, con Frank Sinatra y todo. Frank murió y los Monegros siguieron siendo lo que ya eran: los Monegros. Bellos, con una belleza distinta de la del Cantábrico en la Concha de San Sebastián y de la de los Picos de Europa vistos desde el parador de Fuente Dé. Pero bellos.
Mi amigo dice que el mundo, a la vez que bello, está atormentado. Y lo está porque hay bastantes mozos que se dedican full time a atormentarlo, mejor dicho, a atormentar a los que ocupamos ese mundo.

Atormentar a los habitantes es una tarea individual. Es decir, cuando el Zaragoza pierde contra el Getafe, cada uno de los zaragocistas se va de La Romareda atormentado y, al llegar a casa, hace la vida imposible a cada uno de los que tienen la mala suerte de vivir con él. Los que vemos el partido por la tele nos atormentamos menos porque, en los momentos más apurados, puedes cambiar de canal.

Estoy leyendo un libro, El poder oculto de la amabilidad, de Lawrence G. Lovasik, un eslovaco, que tenía siete hermanos. (Dada mi situación familiar −12 hijos, 48 nietos− cualquier familia un poco numerosa me cae muy bien, porque pienso que todos habrán tenido miles de ocasiones para ser amables…y para no serlo, claro).

Copio dos líneas: “Cualquier gesto amable sirve para restablecer el equilibrio entre el bien y el mal”.
Estamos desequilibrados. Veo con demasiada frecuencia gestos ásperos, miradas desagradables, frases dañinas aplaudidas por otros tan dañinos como el que ha hablado.
En otros artículos he hablado de la revolución civil que quiero hacer. No necesito gastar el dinero en comprar neumáticos para hacer barricadas y después prenderles fuego. Lo mío es mucho más barato, mucho más difícil, y más duradero. Es revolución “por dentro”. Porque la amabilidad me parece maravillosamente necesaria, en unos momentos en que −también lo he dicho miles de veces− noto que unos cuantos van sembrando odio.
Mi mujer me dice: “¡Otra vez a quejarte de lo del odio! ¡No te repitas tanto!”Amabilidad El
Pero pienso que si los que siembran odio se repiten, ¿por qué no me voy a repetir yo?
El odio me da asco.
Y me da miedo.
Y yo, con miedo y con asco, no sé vivir.
Debe ser que me educaron así.

Leopoldo Abadía, en lavanguardia.com.

Catequesis en español del Papa Francisco 03/05/2017 HD

Al regreso de su viaje apostólico a Egipto, “tierra de civilización y
tierra de alianzas,” tal como él mismo la llamó en su discurso en la
Conferencia Internacional sobre la paz en el Cairo, el Papa Francisco
dedicó la Audiencia General del miércoles 3 de mayo a realizar un
resumen del viaje, de sus intenciones y de la esperanza vista en él.

Meditación Domingo 4 Pascua (A)

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
Abrir nuestra puerta a Jesús, buen pastor, que nos da la felicidad, vivir la sublime alegría de sentirnos hijos de Dios, amar a los demás en la esperanza del cielo

“En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: -“Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús, les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: -“Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante” (Juan 10,1-10).

1. El domingo 4º de Pascua es del Buen Pastor, se lee Juan 10 dividido, según los ciclos. Este año, la primera parte: la referida a Cristo como puerta: "Tenemos entrada libre al santuario, en virtud de la sangre de Jesús; contamos con el camino nuevo y vivo que él ha inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea de su carne" (Hb 10.19). Es, pues, la misma humanidad pascual de Cristo la que se ha convertido en puerta de acceso al "santuario", a los bienes de la salvación, a "los pastos", a "la vida abundante". La salvación, ofrecida para todos, viene por esta Humanidad de Jesús y sus frutos de la aplicación de la redención, que se vive en estos sacramentos. Jesús camina delante y conoce a sus ovejas: -“Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas”. El aprisco guardaba de noche el rebaño de varios pastores, y uno de ellos hacía de guardia; cuando el buen pastor se acercaba, lo reconocía el pastor que guardaba los rebaños, y las ovejas. Jesús se hace Cordero de Dios entregado para la salvación de todos, es el hilo de la liturgia de hoy, concentrada en la Colecta: «Dios Todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo; concédenos también la alegría eterna del Reino de tus elegidos, para que así el débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor»… Acudimos para ello a lo alto, pues «la misericordia del Señor llena la tierra, la palabra del Señor hizo el Cielo. Aleluya» (Sal 32,5-6; ant. entrada).
Jesús nos invita a ser buenos pastores de los demás. S. Agustín hablaba de cómo hay que tener un amor que lleve a buscar incluso al que no quiere ser buscado: “Tú quieres errar, tú quieres perderte; pero no quiero yo. En última instancia no quiere aquel que me atemoriza. Si yo lo quisiera, mira lo que me dice, mira cómo me increpa: No recondujisteis a la que estaba descarriada ni buscasteis a la que se había perdido”, no es fácil “conquistar” un alma que no quiere y que da miedo de que no nos escuche, en un análisis psicológico entra al fondo del alma como el buen pastor: “Llamaré a la oveja descarriada, buscaré a la perdida. Quieras o no, lo haré. Y aunque al buscarla me desgarren las zarzas de los bosques, pasaré por todos los lugares, por angostos que sean; derribaré todas las vallas; en la medida en que me dé fuerzas el Señor que me atemoriza, recorreré todo. Llamaré a la descarriada, buscaré a la perdida. Si no quieres tener que soportarme, no te extravíes, no te pierdas”. Recuerdo una película-serie, “La mejor juventud” en la que cae por el suelo el concepto de libertad de “dejar hacer” sin más, de la revolución cultural de 1968. La libertad es espléndida, pero si lleva a un dejar a los demás que se hagan daño grave, se ve cómo esconde falta de amor, cuando con un poco más de cuidado se evitan las cosas malas. Además se nota cuando nos preocupamos de los demás, cuando ofrecemos nuestro mejor yo: “A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”. Caminar con Jesús… no hay otro camino que Cristo para llegar a Dios. Su humanidad es la puerta del templo. Cristo-Puerta. La puerta es una imagen entrañable y familiar; es una invitación a la relación y al encuentro; es signo de apertura. Cristo es, en primer lugar, puerta de Dios, porque nos facilita el acceso al Padre. «Siempre que se piense de Cristo, nos acordemos del amor con que nos hizo tantas mercedes y cuán grande nos le mostró Dios en darnos tal prenda del que nos tiene; que amor saca amor» (Santa Teresa).
“La Eucaristía de hoy está empapada de la presencia de Jesús bajo la imagen del Buen Pastor. En otras páginas del cuarto evangelio, san Juan nos presenta a Jesús -generalmente utilizando sus mismas palabras- bajo imágenes muy ricas y sugerentes: cordero inmolado que quita el pecado del mundo; camino, verdad y vida; luz que ilumina a los que están en las tinieblas; fuente de agua viva para todos los que tienen sed; pan bajado del cielo para dar vida a la humanidad... Hoy nos lo presenta bajo la figura del buen Pastor y de puerta del aprisco. Todas estas imágenes tienen su razón de ser y su explicación en esas últimas palabras del evangelio de hoy: "yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante".
El Pastor es Cristo y trasmite su encargo a la Iglesia su Cuerpo por el que vive su misma vida sobrenatural (la gracia) y nos alimenta en los mismos pastos (palabra de Dios y sacramentos). Estas figuras del evangelio de hoy (puerta y pastor) expresan la función salvadora y mediadora de Jesús y también su estilo de servidor sacrificado que da la vida por sus ovejas. Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Tm 2. 5); sólo a través de él la vida y la luz llegan a los hombres, y los hombres llegan a la salvación y al Padre. Jesús no admite ninguna concurrencia en esta función; todas las demás mediaciones -incluso la singular de María- son derivadas y analógicas” (Josep Maria Guix).
San Gregorio de Nisa dice al Buen Pastor: «¿Dónde pastoreas, Pastor Bueno, Tú que cargas sobre tus hombros a toda la grey? Muéstrame el lugar de tu reposo, guíame hasta el pasto nutritivo, llámame por mi nombre, para que yo escuche tu voz y tu voz me dé la vida eterna».
La Iglesia ora este domingo por las vocaciones a los distintos ministerios y servicios, dentro del Pueblo de Dios. Necesitamos imperante- mente pastores al estilo del Buen Pastor. Hacen falta personas generosas, dispuestas a ofrecerse a Dios y a la Iglesia, para ser signo de la presencia y el amor del Buen Pastor, mensajeros de su Palabra, testigos de su amor, encarnación de su acogida y entrega (Jn 4,35). La figura del Buen Pastor es una imagen que penetró hondamente en los corazones de los cristianos de Roma. En las catacumbas de Domitila, que se remontan al siglo I, aparecen pinturas del Buen Pastor. Es una significación clásica. Homero llamó a uno de sus héroes Agamenón, "Pastor de pueblos". Y su casi contemporáneo Isaías escribe en el Libro de la Consolación: "Ahí está vuestro Dios. Como Pastor pastorea su rebaño, recoge en sus brazos a los corderillos, en el seno los lleva y trata con cuidado a las paridas". Y Luis de Góngora escribe: “Oveja perdida, ven / sobre mis hombros; que hoy / no sólo tu Pastor soy / sino tu pasto también. // Por descubrirte mejor / cuando balabas perdida, / dejé en un árbol la vida, / donde me subió tu amor; / si prenda quieres mayor, / mis obras hoy te la den. // Oveja perdida, ven / sobre mis hombros; que hoy / no sólo tu Pastor soy / sino tu pasto también. // Pasto al fin yo tuyo hecho, / ¿cuál dará mayor asombro, / el traerte yo en el hombro / o traerme tú en el pecho? / Prendas son de amor estrecho / que aun los más ciegos las ven. // Oveja perdida, ven / sobre mis hombros; que hoy / no sólo tu Pastor soy / sino tu pasto también” (Luís de Góngora). Jesús nos explica bien que él es pastor y pasto, camino y meta, y alimento para que caminemos: -“Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante”.

2. Pedro proclama la verdad de Jesús abiertamente: -“Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor Dios nuestro, aunque estén lejos”. El bautismo supone una vida nueva, espiritual, como señala san San Basilio: «De la misma manera que los cuerpos transparentes y nítidos, al recibir los rayos de luz se vuelven resplandecientes e irradian brillo, las almas que son llevadas e ilustradas por el Espíritu Santo se vuelven también espirituales y llevan a los demás la luz de la gracia. Del Espíritu Santo proviene el conocimiento de las cosas futuras, el entendimiento de los misterios, la comprensión de las verdades ocultas, la distribución de los dones, la ciudadanía celeste, la conversación con los ángeles. De Él la alegría que nunca termina, la perseverancia en Dios, la semejanza con Dios y, lo más sublime que puede ser pensado, el hacerse Dios».
Con el Salmo vemos la esperanza cristiana, siglos antes de ser anunciada por Jesús, aquí ya proclamada en profecía. La primera estrofa nos lleva de buena mano a un lugar delicioso: “El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. Me guía por el sendero justo; por el honor de su nombre”. Cuando las cosas están fáciles, nos sentimos en esas praderas con el Señor.
Cuando viene el dolor, aparece en la segunda estrofa la confianza: “aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo tu vara y tu cayado me sosiegan”. Jesús –recordaba Benedicto XVI- es el filósofo: “Él nos dice quién es en realidad el hombre y qué debe hacer para ser verdaderamente hombre. Él nos indica el camino y este camino es la verdad. Él mismo es ambas cosas, y por eso es también la vida que todos anhelamos. Él indica también el camino más allá de la muerte; sólo quien es capaz de hacer todo esto es un verdadero maestro de vida. Lo mismo puede verse en la imagen del pastor... el pastor expresaba generalmente el sueño de una vida serena y sencilla, de la cual tenía nostalgia la gente inmersa en la confusión de la ciudad. Pero ahora la imagen era contemplada en un nuevo escenario que le daba un contenido más profundo: «El Señor es mi pastor, nada me falta... Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo...» El verdadero pastor es Aquel que conoce también el camino que pasa por el valle de la muerte; aquel que incluso por el camino de la última soledad, en el que nadie me puede acompañar, va conmigo guiándome para atravesarlo: Él mismo ha recorrido este camino, ha bajado al reino de la muerte, la ha vencido, y ha vuelto para acompañarnos ahora y darnos la certeza de que, con Él, se encuentra siempre un paso abierto. Saber que existe Aquel que me acompaña incluso en la muerte y que con su «vara y su cayado me sosiega», de modo que «nada temo», era la nueva «esperanza» que brotaba en la vida de los creyentes”.

3. Jesús acepta la cruz pacientemente, su dolor estará fortalecido con la esperanza que no defrauda; fue llevado a la muerte como oveja al matadero; por cuyas heridas hemos sido curados, vive, y ahora es el pastor y guardián de nuestras vidas. El sufrimiento del cristiano, asociado al sufrimiento de Cristo, tiene un sentido redentor. La paciencia cristiana es la única manera de resistir a la injusticia sin desesperaciones. Pedro da hoy consejos a los esclavos de su tiempo: "Respetad al rey, pero temiendo a Dios". Jesús es la puerta, pero tenemos libertad, no estamos en una “religión de esclavos” sino de libertad.
 
Llucià Pou Sabat

Homilía Domingo 4 Pascua (A)

(Cfr. www.almudi.org)

 

(Hch 2,14a.36-41) "Convertios y bautizaos todos en nombre de Jesucristo"
(1 Pe 2,20b-25) "Sus heridas os han curado"
(Jn 10,1-10) "Yo soy la puerta de las ovejas"


La imagen del pastor, tan familiar al pueblo de Dios -unos pastores fueron los primeros a quienes se les comunicó la noticia de la llegada de Jesús a la tierra-, es utilizada por el Maestro para recordar a los suyos, que el que ha vencido a la muerte, es el verdadero guía de la Iglesia. Esta sugestiva imagen, fue empleada profusamente en la Iglesia de los primeros siglos, tanto en la predicación de los Padres, como en la iconografía.
Jesucristo es el Buen Pastor que conoce a los suyos y que da la vida por ellos; “quien Dios ha constituido Señor y Mesías” (1ª lect), y el que orienta a los “descarriados” y es “guardián de nuestras vidas” (2ª lect).

“Cristo ha dado a su Iglesia la seguridad de la doctrina, la corriente de gracia de los sacramentos; y ha dispuesto que haya personas para orientar, para conducir, para traer a la memoria constantemente el camino” (S. Josemaría Escrivá). Estos son nuestros pastores. La voz que hemos de oír y rechazar la del extraño que “no viene sino a robar, matar y destruir”. Hemos de ponernos en guardia contra esa pseudo curiosidad intelectual que lleva a preferir la voz de los extraños a la Iglesia, pensando que así tendremos una visión más crítica, menos pueril. Ya en la época apostólica, S. Ignacio de Antioquía, escribía: “Os exhorto, pero no yo, la caridad de Jesucristo, a que uséis sólo del alimento cristiano y os abstengáis de toda hierba ajena, que es la herejía. Los herejes entretejen a Jesucristo con sus propias especulaciones, presentándose como dignos de todo crédito, cuando son en realidad como quienes brindan un veneno mortífero diluido en vino y miel. El incauto que gustosamente lo toma, bebe en funesto placer su propia muerte”.

El bombardeo audiovisual que soportamos nos lleva, en ocasiones, a que sean los ojos y no la razón los que nos certifiquen una verdad. La prueba gráfica se presenta siempre como irrefutable, cuando es el material más manipulable y del que más debemos desconfiar. Muchas veces, para encontrar el camino de la verdad en la jungla informativa en que nos movemos, es preciso cerrar los ojos para que las interesadas o falsas imágenes, las fotos o video composiciones no nos engañen, y abrirlos a la Palabra desinteresada y liberadora de Jesucristo que nos llega en la enseñanza del Papa y los Obispos en comunión con él y en quienes actúa Cristo Pastor de su Pueblo.

Jesucristo no quiso sólo mostrarnos el camino que conduce a los parajes más ricos y amenos, sino que sale continuamente en busca de la oveja perdida dándose a Sí mismo en la Eucaristía y en el Sacramento de la Reconciliación. Conocedores de nuestra facilidad para equivocar el rumbo y de nuestras rebeldías, debemos tener la humildad y el talento de acudir al Sacramento de la Confesión para volver al buen camino, donde Cristo Buen Pastor y Médico nos ayudará a volver al camino seguros, limpios y renovados.

Al meditar en este Sacramento de la Misericordia de Dios, digamos de corazón y con agradecimiento lo que, en el Salmo Responsorial, hoy afirma la Iglesia: “El Señor es mi Pastor/ nada me falta...Tu bondad y tu misericordia me acompañan/ todos los días de mi vida/ y habitaré en la casa del Señor por años sin término”

El Video del Papa 05-2017 – Cristianos de África – Mayo 2017

Mayo 2017. El Video del Papa: África es un continente lleno de vida, con
un gran patrimonio cultural y religioso. No podemos abandonarlo.
Unámonos a la voz de estos pueblos.

“Cuando miramos a África vemos mucho más que sus grandes riquezas naturales.

Vemos su alegría de vivir y, sobre todo, un motivo de esperanza en su rico patrimonio intelectual, cultural y religioso.