Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

21 agosto 2017

Ángelus del 20/08/2017 HD

En sus palabras previas al rezo del Ángelus dominical de este 20 de
agosto, el Papa Francisco invitó a los fieles reunidos en la Plaza de
San Pedro a que en los momentos difíciles sigan el ejemplo de la mujer
cananea de la que habla el Evangelio, que no se cansó de pedir a Jesús
por la sanación de su hija. El Santo Padre centró su reflexión en el
Evangelio de este domingo que “nos presenta un singular ejemplo de fe en
el encuentro de Jesús con una mujer cananea, una extranjera en relación
a los judíos”. El Pontífice indicó que “el Señor no se vuelve hacia
otra parte ante nuestras necesidades y, si a veces parece insensible a
los pedidos de ayuda, es para poner a prueba y fortalecer nuestra fe.
Nosotros debemos seguir gritando como esta mujer: ‘¡Señor, ayúdame!
¡Señor, ayúdame!’ Así, con perseverancia y valentía. Es ésta la valentía
que se necesita en la oración”.

18 agosto 2017

LIBRO DE LA SEMANA (18 Ago): Lo último que verán tus ojos

(Cfr. www.tiendasmediamark.es)
 
  • Autor : Isabel San Sebastian
  • Fecha de Lanzamiento : 20/10/2016
 
PRECIO
22,90€
 

Descripción

Un thriller histórico que corta la respiración. Repleto de acción, intriga, romance e historia, Lo último que verán tus ojos es la novela más vibrante de Isabel San Sebastián.
La dignidad de un hombre se mide por cómo hace frente a la muerte.
Un valioso Greco del que no se tenía noticia sale a subasta en Nueva York. Carolina Valdés, sofisticada marchante de arte, recibe en su hotel la visita de Philip, un rudo taxista de Brooklyn, quien la embarca en una peligrosa aventura destinada a demostrar que el cuadro, robado por los nazis a su familia, le pertenece.
Arranca así una investigación trepidante que llevará a la extraña pareja desde la Budapest del Holocausto, donde el diplomático español Ángel Sanz Briz salvó a millares de judíos, hasta el Madrid de la Segunda Guerra Mundial, repleto de alemanes, con el salón de té Embassy convertido en epicentro del espionaje internacional.
Juntos harán frente a terribles secretos del pasado, mientras va creciendo entre ellos una intimidad capaz de vencer sus ancestrales prejuicios.

No te engañes. Tu hijo no necesita de una tableta

/Cfr. www.almudi.org)

 

 
 
La tecnología es útil en mentes preparadas para usarlas, no en mentes inmaduras sin autocontrol

La Asociación de Pediatría Canadiense ha publicado recientemente sus recomendaciones respecto al consumo de medios digitales en edades tempranas. Se parecen mucho a las recientes de la Academia Americana de Pediatría. Es lógico, ya que los estudios sobre los que se apoyan ambas organizaciones son los mismos.

Las recomendaciones se articulan alrededor de cuatro ideas claves:

Limitar el tiempo de medios digitales para los niños de menos de 5 años
  1. Nada de consumo para los niños de menos de 2 años.
  2. Menos de una hora al día para los niños de entre 2 y 5 años.
  3. Nada de consumo una hora antes de ir a la cama.
  4. Nada de consumo pasivo de pantalla en los parvularios (o sea, nada de películas comerciales).
  5. Concretar tiempos libres de pantalla durante las comidas y durante el tiempo de lectura.

Atenuar los riesgos asociados con el consumo de medios digitales
  1. Controlar el contenido y estar, en la medida de lo posible, con el niño mientras consume pantalla.
  2. Dar prioridad a contenidos educativos y adaptados a la edad de cada niño.
  3. Adoptar estrategias educativas para la autorregulación, la calma y el establecimiento de límites.

Estar atento a la utilización de las pantallas
  1. Tener un plan (no improvisar) respecto al uso de las pantallas en el hogar.
  2. Ayudar a los niños a reconocer y cuestionar los mensajes publicitarios, los estereotipos y otros contenidos problemáticos.
  3. Recordar que demasiado tiempo dedicado a las pantallas deriva en oportunidades perdidas de aprendizaje (los niños no aprenden a través de la pantalla en esas edades).
  4. Recordar que ningún estudio apoya la introducción de las tecnologías en la infancia.

Los adultos deberían dar el ejemplo con un buen uso de las pantallas
  1. Sustituir el tiempo de pantalla por actividades sanas, como la lectura, el juego exterior y las actividades creativas.
  2. Apagar los dispositivos en casa durante los momentos en familia.
  3. Apagar las pantallas mientras no se usan, evitar dejar la televisión “siempre puesta”.

En 2006 y en 2011, la Academia Americana de Pediatría ya había hecho recomendaciones parecidas, pero estaban basadas principalmente en investigaciones sobre el consumo de la televisión, ya que no había aún conjuntos de estudios concluyentes sobre el efecto de la tableta o del smartphone en la mente infantil. Este vacío temporal dio mucho que hablar. Dimitri Christakis, uno de los principales expertos mundiales en el efecto pantalla −y sobre cuyos estudios se basó la Academia Americana de Pediatría para emitir sus recomendaciones de 2006 y 2011−, se preguntó públicamente en 2014 si esas recomendaciones se aplicaban también a la tableta, dada su peculiar interactividad.
Su pregunta −que no se apoyaba en estudios, sino en su intuición personal− sembró la duda, y provocó la publicación de cientos de artículos en Internet que la interpretaban como una bendición de la tableta en el ámbito educativo. El argumento era que quizá no es lo mismo estar pasivamente sentado ante un televisor que estar jugando con la tableta. Los estudios no confirmaron su hipótesis. Hoy sabemos que los estudios no marcan diferencias sustanciales para esos dos medios antes de los 5 años, ya que el efecto pantalla tiene más inconvenientes que beneficios para esa franja de edad.

Los niños no aprenden a través de una pantalla, sino
mediante la experiencia con lo real y a través
de sus relaciones interpersonales


El consumo de pantalla por encima de lo recomendado por las principales asociaciones pediátricas en el mundo puede contribuir a un déficit de aprendizaje, a una pérdida de oportunidades de relaciones interpersonales, a la impulsividad, a la inatención, a la disminución del vocabulario, a problemas de adicción y de lenguaje. Y el etcétera es largo. La lógica es que la atención que un niño presta ante una tableta no es una atención sostenida, sino una atención artificial, mantenida por estímulos externos frecuentes e intermitentes. Quien lleva la rienda ante una tableta no es el niño, sino la aplicación del dispositivo, programada para enganchar al usuario.
En definitiva, hoy sabemos que los niños no aprenden a través de una pantalla, sino mediante la experiencia con lo real y a través de sus relaciones interpersonales con una persona sensible. Y los dispositivos, por muy sofisticados que sean sus algoritmos, carecen de esa sensibilidad. Porque la sensibilidad es profundamente humana.
El cerebro humano está hecho para aprender en clave de realidad y los hechos nos indican que los niños aprenden a través de experiencias sensoriales concretas que no solamente les permiten comprender el mundo, sino también comprenderse a sí mismos. Todo lo que los niños tocan, huelen, oyen, ven y sienten deja una huella en su mente, en su alma, a través de la construcción de su memoria biográfica que pasa a formar parte de su sentido de identidad. En definitiva, los niños aprenden en contacto con la realidad, no con un bombardeo de estímulos tecnológicos perfectamente diseñados. Tocar la tierra húmeda o mordisquear y oler una fruta deja una huella en ellos que ninguna tecnología puede igualar.
Y eso de que perderán “el tren” u “oportunidades laborales” por no saber usar una tableta... Pues quizá ya es tiempo de que borremos esas arcaicas ideas de nuestras acomplejadas mentes de inmigrantes digitales. La tecnología está programada para la obsolescencia, como es lógico. Es ley de mercado. No nos engañemos, si nuestro hijo o nuestra hija aprende sin ayuda a manejar un smartphone en cinco minutos, no es porque nació nativo digital y por lo tanto sumamente inteligente, es porque los ingenieros que conciben y diseñan esos dispositivos son inteligentes inmigrantes digitales. Steve Jobs lo sabía porque los contrataba él, quizá por eso no dejaba a sus hijos usar el IPad. Y quizás por eso altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Valley mandan a sus hijos a una escuela que no usa pantallas.

Tocar la tierra húmeda o mordisquear y oler
una fruta deja una huella que
ninguna tecnología puede igualar

No nos dejemos enredar por la idea de que “la mejor educación en el uso responsable de las tecnologías se hace adelantando la edad de uso”. Los estudios no respaldan esa hipótesis, que demasiadas veces nos presentan fundaciones y empresas educativas patrocinadas por entusiastas empresas tecnológicas. Es una lástima que el ámbito científico no tenga los recursos económicos suficientes para divulgar sus hallazgos, para competir contra los ilimitados presupuestos de marketing de las empresas tecnológicas y contra el “trance digital” que sufren algunas empresas educativas. Ese trance digital es contagioso y puede hacer perder la perspectiva a más de un padre, llevándoles a percibir un cambio tecnológico con una actitud de fascinación casi apocalíptica, que interpreta el cambio tecnológico como radicalmente determinante y revelador del futuro, como una condición sine qua non para el progreso de la educación de sus hijos.
Al ritmo actual de la obsolescencia tecnológica, esa tesis no es realista. Claro que es importante la tecnología, claro que mejora nuestra calidad de vida. ¿Quién se imagina conduciendo sin GPS y con mapas enormes de papel, siendo operado con tecnologías antiguas, buscando una dirección o planificando vacaciones sin Internet, o trabajando a diario sin un ordenador en condiciones? No, no se trata de ser un nostálgico del papel. Sin embargo, la tecnología es útil y maravillosa en mentes preparadas para usarlas, no en mentes inmaduras que todavía no tienen capacidad de autocontrol, templanza, fortaleza y sentido de la intimidad. En un mundo con más pantallas que ventanas, la mejor preparación para el mundo digital siempre será la que ocurre en el mundo en tres dimensiones, en el mundo real.

Catherine L’Ecuyer es autora de Educar en el asombro y de Educar en la realidad.
Fuente: elpais.com.

PELICULA DE LA SEMANA (18 Ago)_:La decisión del Rey

(Cfr. www.almudi.org)

  
La decisión del rey


 
 
Contenidos:  ---

Reseña: 

Abril de 1940, Noruega es invadida por los alemanes. El Rey Haakon VII de Noruega, al principio resistente a doblegarse ante el poder nazi, se debatirá, durante tres días, ante un ultimátum de los nazis: rendirse o morir. Mientras la princesa Märtha y sus hijos huyen buscando refugio en Suecia, el rey Haakon y el príncipe Olav se quedarán para luchar contra los alemanes. Intentando evitar a los alemanes durante días, el rey Haakon tendrá que tomar una decisión, una que puede que le cueste a él, su familia y muchos noruegos, sus vidas.
Magnífica recreación de un episodio crucial de la historia de Noruega en el siglo XX. El cineasta noruego Erik Poppe ya dio medida de su talento como director en la cinta Mil veces buenas noches. Aquí, con un guión de Harald Rosenløw-Eeg y Jan Trygve Røyneland, extrae conclusiones semejantes de hechos históricos no tan lejanos, en una trama que hace pensar en un film de título y responsabilidad real parecidos, El discurso del rey..
El film, que tiene un magnífico ritmo, y un selecto reparto –gran trabajo del danés Jesper Christensen como el rey–, ofrece los hechos sobre todo desde el lado de los noruegos, y más específicamente del de la familia real, aunque también con la presión del cónsul por parte de los nazis, y acciones de guerra que incluyen ataques aéreos y combates en la tierra nevada, y que implican tanto a militares curtidos como a jóvenes que se sacrifican por su país. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Instrumentos de la Ideologia de Genero

Exposición de las diversas estrategias con las que la Ideología de Género se está introduciendo en la cultura y las leyes.

17 agosto 2017

Meditación Domingo 20 t.o.(A)

(Cfr. www.almudi.org)

 

en Word y en PDB
«Después que Jesús partió de allí, se retiró a la región de Tiro y Sidón. En esto una mujer cananea, venida de aquellos contornos, se puso a gritar: ¡Señor Hijo de David, apiádate de mí! Mi hija es cruelmente atormentada por el demonio. Pero él no le respondió palabra. Entonces, acercándose sus discípulos, le rogaban diciendo: Atiéndela y que se vaya, pues viene gritando detrás de nosotros. El respondió: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Ella, no obstante, se acercó y se postró ante él diciendo: ¡Señor ayúdame! El le respondió: No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perrillos. Pero ella dijo: Es verdad, Señor pero también los perrillos comen de las migajas que caen de las mesas de sus amos. Entonces Jesús le respondió: ¡Oh mujer grande es tu fe! Hágase como tú quieres. Y quedó sana su hija en aquel instante. (Mateo 15, 21-28)

1º. Jesús, la mujer cananea del Evangelio de hoy me enseña una gran lección -lección de fe, lección de humildad y lección de perseverancia-  a la hora de pedirte lo que necesito para mi o para mis seres queridos.
Ojalá aprenda de ella esta triple lección, y  como ella  consiga de Ti las gracias que necesito.

+Lección de fe.
La fe es el primer requisito para que mi oración sea escuchada.
Jesús, Tú siempre pides fe antes de hacer un milagro.
«Todo es posible para el que cree» (Marcos 9,23).
A veces, como en el caso de hoy, pones esa fe a prueba.
Incluso puede parecer que no me escuchas, que no me quieres.
Haces como el padre que enseña a andar a su hijo: se separa unos pasos, y cuando el niño -con gran esfuerzo- va a llegar a su padre, él se separa un poco más.
No se separa porque no le quiera, sino para que aprenda a caminar.
Cuando me pides más fe, no me dejas sólo. 
Me estás esperando, para poder decirme: «¡grande es tu fe! Hágase como tú quieres.»

+Lección de humildad.
«Se acercó y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, ayúdame!»
Esta es la actitud del alma humilde que se ve necesitada.
Yo también he de acercarme a Ti, y pedirte con humildad: ¡Jesús, ayúdame! Sé que no me merezco nada, después de lo poco que he hecho por Ti.
«Es verdad Señor, pero también los perrillos comen de las migajas que caen de las mesas de sus amos».
Aunque no me lo merezca, Jesús, ¡ten piedad de mí!
2º. «Persevera en la oración. -Persevera, aunque tu labor parezca estéril. -La oración es siempre fecunda» (Camino.-101)

+Lección de perseverancia.
Los discípulos te piden que atiendas a la mujer cananea pues «viene gritando detrás de nosotros.»
No se cansa de pedir, a pesar de que Tú no le respondes.
Ni siquiera se rinde cuando le pones a prueba diciendo que has sido enviado sólo «a las ovejas perdidas de la casa de Israel».
«No por eso desmaye y deje la oración y de hacer lo que todas, que a las veces viene el Señor muy tarde, y paga tan bien y tan junto como pagó en muchos anos» (Santa Teresa.-Camino de perfección).
 Esta mujer no se cansa, y por eso recibe.

Persevera en la oración.
Jesús, que no me canse de pedir siempre lo mismo, si hace falta.
Sé que me escuchas y que me atiendes, pero soy como un niño pequeño que, a veces, pide lo que no conviene o en un momento que no conviene.
Lo que puedo aprender de los niños pequeños es su perseverancia en el pedir: piden y piden, hasta que reciben.
«Persevera, aunque tu labor parezca estéril.»
Jesús, aunque parezca inútil mi esfuerzo, mi dedicación, mi petición, Tú quieres que siga pidiendo.
El simple hecho de pedirte cosas, me fortalece espiritualmente: aumenta mi fe, mi esperanza y mi amor a Ti, me aumenta la gracia.
Por eso, a veces, Tú prefieres esperar un poco, y aprovechar esa necesidad mía para que pida más y, por tanto, para darme más gracia.
Que me convenza, Jesús, de que la oración es siempre fecunda.

Esta meditación está tomada de: “Una cita con Dios” de Pablo Cardona. Tiempo ordinario. Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona.

Homilía Domingo 20 t.o. (A)

(Cfr. www.almudi.org)




(Is 56,1.6-7) "Mi casa es casa de oración"
(Rm 11,13-15.29-32) "Los dones y la llamada de Dios son irrevocables"
(Mt 15,21-28) "Mujer, qué grande es tu fe"

Homilía II: a cargo de D. Justo Luis Rodríguez Sánchez de Alva

“Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2,4). Esta universalidad de la salvación es recogida en las tres lecturas de hoy y tiene como único requisito la fe. La fe de esta mujer cananea logra que se adelante la hora prevista por Dios para anunciar la Buena Nueva a todas las gentes, como la súplica confiada de María, la Madre de Jesús y nuestra, hizo que se adelantase también la hora del ministerio público de Jesús (Cfr. Jn 2,4-11).

Centremos nuestra atención en el diálogo entre Jesús y esta mujer. Hay una resistencia inicial del Señor que ha sido enviado para salvar a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y hay también una insistencia sin desmayos en esta mujer libanesa: “¡Señor, Hijo de David, apiádate de mí! Mi hija es cruelmente atormentada por el demonio”. Es el grito angustioso de tantas madres que ven cómo el mal se ha cebado en sus hijos. Hay males del cuerpo; pero también los hay del espíritu: gentes que no creen en Dios. Y de la voluntad: gentes que no quieren creer porque eso obliga a compromisos. Empujada por el amor a su hija, esta madre apeló con todas sus fuerzas a la piedad y al poder de Jesús. Pero Él, no le respondió palabra. ¡El silencio de Dios! ¡He aquí algo tan escandaloso o más que el sufrimiento del cuerpo o del espíritu! ¿Cómo creer en un Dios que permite tanto drama humano, tanta desorientación religiosa? El hombre tiende a responsabilizar a Dios del mal que le rodea y que se debe al uso torcido que él mismo hace de la libertad que Dios le ha concedido. Esta madre no protesta, no acusa, sino que postrándose ante Jesús le dice: “Señor, ayúdame”.

“Pedid y se os dará…” (Mt 7,7-11). Sí, pero ¿quién podría contar el número de los que desertaron de la vida de oración retirándole a Dios su confianza al no ver atendidas sus peticiones? ¿Para qué sirve rezar?, se dice con despecho al ver que los males no se solucionan. Que Dios no nos dé siempre lo que le pidamos no quiere decir que no nos haya oído. Es éste un error frecuente. Querer que Dios ejecute nuestros deseos no sería pedir sino mandar. ¿Y qué pedimos la mayoría de las veces? El alejamiento del dolor, el éxito fácil, la solución rápida de un problema. Y nuestro Padre Dios, que sabe mejor que nosotros lo que nos conviene, deja que los acontecimientos sigan su curso porque de ellos se derivará un bien mayor para nosotros. Ignorantes o impulsivos pedimos piedras en lugar de pan.

Dios es la Bondad y la Sabiduría eterna y nos ama más de lo que nosotros nos amamos a nosotros mismos; nos conoce mejor de lo que nos conocemos y, en consecuencia, da siempre lo que más nos conviene aunque no lo entendamos así. Unas veces nos dirá como a esta mujer: “que te suceda como tú deseas”; y, otras, como a sus discípulos Santiago y Juan: “no sabéis lo que pedís” (Mt 20,22). Pero tanto en una ocasión como en la otra, nos ha escuchado. “Me invocaréis y Yo os oiré” (Is 58,9).

Esta mujer cananea es el símbolo de la Iglesia que clama a Dios, día y noche, año tras año, a lo largo de los siglos para que la libre del mal. Hay etapas de su historia, en las que parece que Dios calla. Pero no es así. La Iglesia cree en la salvación ofrecida por Dios aunque el mal parezca triunfar como creyó esta mujer sin haber visto la curación de su hija. “Por esto que has dicho, vete, el demonio ha salido de tu hija”, dijo Jesús. “Y al regresar a su casa, encontró a la niña en la cama, y que el demonio había salido”. La fe permite ver el final anticipadamente.

 

María Ángeles y Mundo infantil: «En mi familia el trabajo lo es todo»

Mundo Infantil es una extensa familia que nació del germen de los Selva,
y que consta de dos centros de menores, uno de primera acogida, un
residencial y un programa de mayoría de edad con tres pisos.
🎙 📷 📺 Reportaje multimedia sobre un proyecto de acogida de menores e inmigrantes. http://www.opusdei.es/es-es/la-casa-d...

Ángelus del 15/08/2017 HD

En el día de la Solemnidad de la Bienaventurada Virgen María, este 15 de
agosto, el Papa Francisco dijo ante los miles de fieles y peregrinos
reunidos en la Plaza de San Pedro que el Magnificat canta a Dios
misericordioso y fiel, que realiza su designio de salvación con los
pequeños y los pobres, con los que tienen fe en Él y con los que confían
en su Palabra, como María. Por esta razón, al celebrar a María
Santísima Asunta en el Cielo, el Papa no dudó en afirmar que todos
quisiéramos que Ella, una vez más, trajera a nosotros, a nuestras
familias y a nuestras comunidades, ese don inmenso, esa gracia única que
siempre debemos pedir en primer lugar y por encima de las demás gracias
que también deseamos: ¡La gracia que es Jesucristo!