Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

24 febrero 2017

LIBRO DE LA SEMANA (24 Feb): Filosofía y sentido común

(Cfr. www.almudi.org)


  Filosofía y Sentido Común

Abordar el tema “Filosofía y Sentido Común” es algo no solamente importante, sino necesario, no sólo por su impacto en la vida diaria de los individuos, sino en la formación de las nuevas generaciones. José Fernando Calderero Hernández y Andrés Calderero de Aldecoa se adentran en este tema en el presente libro.


PRECIO
17,00 €

PELICULA DE LA SEMANA (24 Feb): Jackie 2017

(Cfr. www.almudi.org)



Jackie 2017

Contenidos: Imágenes (algunas V-, S-)
Reseña: 
Drama centrado en la figura de la señora Kennedy durante los cuatro días siguientes al famoso asesinato de su marido, el presidente de EEUU. En él se mostrará el impacto que causó el trágico suceso en su mujer, Jaqueline Kennedy, así como las repercusiones públicas y privadas que ésta tuvo en su vida. El resultado será un retrato de la que fuera Primera Dama, sin dejar de lado ninguna de sus facetas, haciendo especial hincapié en su faceta más humana.
La deconstruida narración atrapa las emociones y tristeza que embargan a Jackie tras el asesinato del presidente de los Estados Unidos, su marido John Fitzgerald Kennedy. Todo se estructura alrededor de una entrevista que la primera dama concede a un periodista, con quien desea hablar sin tapujos, aunque luego controlará lo que finalmente se publique. Alrededor, a modo de viñetas que retroceden y avanzan en el tiempo, se nos muestran los momentos del magnicidio, los preparativos fúnebres, la charla con un sacerdote, la jura del cargo de Johnson, la atención a los hijitos de la pareja presidencial, el rodaje de un documental en la Casa Blanca en que Jackie ejerce de anfitriona, mostrando al espectador los cambios que ha introducido en la decoración.
Los riesgos del relato (como los de la historia real, llena de dilemas) eran tremendos, y Oppenheim demuestra una inteligencia poco común en este tipo de películas que cuentan hechos históricos. La entrevista que la viuda de Kennedy concedió a un periodista de la revista Life pocos días después del asesinato vertebra una película tensa, conmovedora, honesta, habilísima.
No transita el director por caminos fáciles y trillados, sino que arriesga creando en el espectador una sensación incómoda, que trata de asemejarse a la que se ceba en Jackie, dura, orgullosa en su personal encrucijada, rota por la pena, fumadora compulsiva mientras aguarda lo que vendrá después en su vida. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Entre los niños hay "tabletmanía"

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
Los investigadores ofrecen especialmente tres recomendaciones específicas para los padres

La tableta es el dispositivo digital móvil preferido y más usado entre los niños de edad inferior a los 5 años. Lo revela un estudio realizado en 2015 por la Universidad Autónoma de Madrid y la Autónoma de Barcelona, dentro de un proyecto de investigación cualitativo que ha implicado a unas 70 familias de dieciséis países europeos. Los resultados parciales, que se refieren a las 11 familias seleccionadas en España, ya están disponibles para el público: “Niños y tecnología digital” (2016).
Más de la mitad de los niños de edad inferior a los 5 años usa normalmente la tableta, frente a uno de cada cuatro que prefiere el smartphone. Apenas uno de cada diez utiliza el ordenador. ¿Por qué a un niño le atrae más la tableta respecto a los otros instrumentos digitales? Sin duda por la usabilidad que las tabletas ofrecen, gracias sobre todo a las grandes pantallas táctiles, manejables e intuitivas, y que se prestan bien a un uso lúdico y de entretenimiento, que es precisamente lo que buscan los niños.

Niños y tecnología digital: qué nos revela la investigación

Los niños perciben la tecnología como algo positivo, sobre todo porque va unida a la diversión. Exactamente lo contrario de los padres, que ven la tecnología como un “enemigo” porque impide a sus hijos hacer actividad física o relacionarse de forma sana con los demás. Aunque luego admiten que a menudo usan la tecnología para entretener al niño.
La tableta, como era de suponer, es usada principalmente por los niños para jugar, ver vídeos y dibujos animados y, con menor frecuencia, para ver libros digitales, por ejemplo cuentos y fábulas.
En cuanto al tiempo transcurrido viendo dibujos animados, la investigación revela que seis de cada diez niños por debajo de los 5 años los ve normalmente 1 hora al día. Y tres de cada diez lo hace menos de 1 hora al día.
Uno de los datos más interesantes de este estudio es que los niños están acostumbrados ya a usar la tableta de forma autónoma, a la par que peluches u otros juegos. Las reglas de uso son establecidas por los adultos, pero la fruición sucede en la mayor parte de los casos en plena autonomía, al contrario que el ordenador o los teléfonos que son usados sin embargo de forma más limitada y controlada, casi siempre con la supervisión de los padres. Poquísimos niños usan el móvil a esa edad, aunque no funcionen sin conexión a internet o sin tarjeta SIM. En resumen, parece que los padres se sienten más seguros si dejan entre las manos de sus hijos una tableta respecto a un móvil y que a los niños esto les gusta mucho, sobre todo porque la gran pantalla de estos dispositivos les permite jugar y divertirse mejor.
¿Pero cómo y de quién aprenden a usar la tableta? Según los investigadores, los niños aprenden solos a usar la tableta y los otros medios digitales, observando a sus propios padres y a otros familiares, especialmente los hermanos más mayores y los primos.

Niños y tecnología: ventajas y desventajas

Según la investigación española, entre las ventajas de este precoz aprendizaje está la posibilidad de familiarizarse desde el inicio con dispositivos que necesariamente serán parte integrante del futuro de estos niños, en la escuela, en la vida social, en el trabajo.
En cuanto a los riesgos, los investigadores señalan que los niños pueden ser expuestos a contenidos inapropiados (como el sexo, la violencia o el lenguaje vulgar) durante su actividad on-line. Sin embargo, el estudio precisa que ninguna familia del panel ha revelado experiencias negativas, si bien hay que notar que algunos de los padres del estudio consideran los sistemas de control parental una forma no del todo eficaz de filtro y de defensa.
De esta experiencia de estudio, los investigadores recomiendan animar lo más posible al autocontrol del niño en el uso de las tecnologías. Educar a los propios hijos en el dominio de sí ya a esta edad es fundamental para su desarrollo y crecimiento.

Las recomendaciones finales de la investigación

En la conclusión de su estudio los investigadores ofrecen recomendaciones específicas para los padres. Tres se pueden señalar especialmente:
1. Controlar siempre el tiempo. Un niño no puede pasar más de una hora y media al día delante de la pantalla de una tableta o de otros dispositivos digitales.
2. Conocer y controlar siempre los contenidos. Los contenidos deben ser adecuados a la edad de los niños. Esa supervisión de la navegación on-line debe ser discreta.
3. Estar presentes. Es decir, participar en el juego o en la visión de los contenidos desde el principio, buscando el diálogo y el debate. La intromisión en el juego ya comenzado nunca es oportuna. Es vista por los niños como una invasión intempestiva de su espacio y a ese punto sería duro obtener su aprobación y su consenso. El consejo por lo tanto es el de favorecer las experiencias digitales en las que está implicada toda la familia, para poder limitar (no excluir) el uso digital.

Meditación Domingo 8 t.o. (A)

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
«Nadie puede servir a dos señores, porque o tendrá aversión al uno y amor al otro, o prestará su adhesión al primero y menospreciará al segundo: no podéis servir a Dios y a las riquezas.Por eso os digo: No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿Acaso no vale la vida más que el alimento y el cuerpo que el vestido? Fijaos en las aves del Cielo, que no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros, y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿Es que no valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Quién de vosotros por mucho que cavile puede añadir un solo codo a su edad? Y acerca del vestir, ¿por qué preocuparos? Contemplad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan ni hilan, y yo os digo que ni Salomón en toda su gloria pudo vestirse como uno de ellos. Si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios la viste así, ¡cuánto más a vosotros, hombres de poca fe! No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer; qué vamos a beber; con qué nos vamos a vestir? Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre Celestial que de todo eso estáis necesitados.
Buscad, pues, primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad.» (Mateo 6, 24-34)

. Jesús, cuando hablas de servir, te refieres a poner el corazón.
Por eso dices: «nadie puede servir a dos señores» porque tendría el corazón dividido, sobre todo cuando los dos señores me impulsan en direcciones opuestas.
«No podéis servir a Dios y a las riquezas
Si quiero servir a Dios, no puedo poner mi corazón en los bienes materiales.
Esto no significa que no pueda tenerlos, sino que no deben ser el fin de vida.
Jesús, ¿cómo dices que no me preocupe de qué comeré, con qué me vestiré, de qué viviré?
¿No es bueno preocuparse por esto?
Sí, es bueno.
José y María también se preocuparon de las necesidades materiales.
Lo que quieres decirme es que no me quede sólo en lo material, afanándome como «se afanan los paganos
Madre, ayúdame a saber cuidar como tú los detalles más materiales, y a la vez, tener el corazón en Jesús.
«Buscad, pues, primero el Reino de Dios y su justicia».
Primero Dios.
De este modo, Jesús, yo no estaré sirviendo a las riquezas, sino sirviéndome de ellas para servirte mejor.
Pero, ¿estás, de verdad, en el primer lugar de mi corazón?
Tengo una manera fácil de saberlo: ¿cuánto tiempo te dedico?
¿Me acuerdo de Ti durante el día?

. «Si viviéramos más confiados en la Providencia divina, seguros -¡con fe recia!- de esta protección diaria que nunca nos falta, cuántas preocupaciones o inquietudes no ahorraríamos. Desaparecerían tantos desasosiegos que, con frase de Jesús, son propios de los paganos, «de los hombres mundanos», de las personas que carecen de sentido sobrenatural. Querría, en confidencia de amigo, de sacerdote, de padre, traeros a la memoria en cada circunstancia que nosotros, por la misericordia de Dios, somos hijos de ese Padre Nuestro, todopoderoso, que está en los cielos y a la vez en la intimidad del corazón; querría grabar a fuego en vuestras mentes que tenemos todos los motivos para caminar con optimismo por esta tierra, con el alma bien desasida de esas cosas que parecen imprescindibles, ya que «¡bien sabe ese Padre vuestro qué necesitáis!», y Él proveerá. Creedme que sólo así nos conduciremos como señores de la Creación, y evitaremos la triste esclavitud en la que caen tantos, porque olvidan su condición de hijos de Dios, afanados por un mañana o por un después que quizá ni siquiera verán» (Amigos de Dios.-116).

Esta meditación está tomada de: “Una cita con Dios” de Pablo Cardona. Tiempo ordinario. Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona.

Homilía Domingo 8 t.o. (A)

(Cfr. www.almudi.org)

 

Homilía III: basada en el Catecismo de la Iglesia Católica
«Los que buscan el Reino de Dios no olvidan las añadiduras, pero no viven de ellas»

I. LA PALABRA DE DIOS
* Is 49,14-15: «Yo no te olvidaré»
* Sal 61,2-3.6-7.8-9: «Descansa sólo en Dios, alma mía»
* 1Cor 4,1-5: «El Señor manifestará los designios del corazón»
* Mt 6,24-34: «No os angustiéis por el mañana»   

II. APUNTE BÍBLICO-LITÚRGICO
* El texto de Isaías nos invita a descubrir, a través de las imágenes de las «aves del cielo y los lirios del campo», la ternura del amor de Dios, que tiene el signo más acabado en el amor de la madre a su hijo.
* Preocuparse en exceso por lo material hasta inquietarse y perder el sosiego puede apartarnos de Dios. Jesucristo no rechaza el trabajo y el esfuerzo personal para realizarse y mejorar la vida social; no invita al desinterés y a la despreocupación, sino que orienta sobre el equilibrio de lo material y lo trascendente, pero dejando bien sentado que el Reino de Dios tiene valor absoluto (Ev.).

III. SITUACIÓN HUMANA
* Nuestra cultura ha eliminado cualquier valor trascendente y exagera todo lo material y terreno. Se antepone el «tener» al «ser». Hoy se ofrecen al hombre de nuestro tiempo nuevos ídolos, que hacen que Dios quede arrinconado.
* El reto que se nos presenta es el de comprobar si nuestra vida está debidamente equilibrada, reconciliada con todos los valores que el progreso pone a nuestro alcance, pero siempre que estén subordinados a los «bienes de arriba» y al amor de Dios.

IV. LA FE DE LA IGLESIA
* La fe
– El Padre cuida providencialmente de sus hijos: "Jesús pide un abandono filial en la providencia del Padre celestial que cuida de las más pequeñas necesidades de sus hijos: «No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿qué vamos a comer?; ¿qué vamos a beber?...Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura»" (305).
– Dios realiza sus designios: "La creación tiene su bondad y su perfección propias, pero no salió plenamente acabada de las manos del Creador. Fue creada «en estado de vía» ( «in statu viae») hacia una perfección última todavía por alcanzar, a la que Dios la destinó. Llamamos divina providencia a las disposiciones por las que Dios conduce la obra de su creación hacia esa perfección: Dios guarda y gobierna por su Providencia todo lo que creó, «alcanzando con fuerza de un extremo a otro del mundo y disponiéndolo todo con dulzura». Porque «todo está desnudo y patente a sus ojos», incluso lo que la acción libre de las criaturas producirá (C. Vaticano I)" (302).

* La respuesta
– La Providencia hace que pongamos la confianza en Dios: «El Señor se lamenta de los ricos porque encuentran su consuelo en la abundancia de bienes. El orgulloso busca el poder terreno, mientras el pobre en espíritu busca el Reino de los Cielos» (S. Agustín, serm. Dom 1,3).
 
* El testimonio cristiano
– Confiar en Dios en cualquier circunstancia: "Es confiar en todas las circunstancias, incluso en la adversidad. Una oración de Santa Teresa de Jesús lo expresa admirablemente: «Nada te turbe/ Nada te espante todo se pasa/ Dios no se muda la paciencia todo lo alcanza/ quien a Dios tiene nada le falta/ Sólo Dios basta (Poes. 30)»" (227).
La fe exige anteponer a todo el Reino de Dios y sus valores, y subordinar al Reino cualquier otro valor.

23 febrero 2017

Cuando la muerte anda cerca...

¡Nunca habia visto tanta Fe como en los ojos de Miriany!..el video no
alcanza a describir la paz y la belleza de su sonrrisa. Hoy ya está en
los brazos de Jesús. Hna Glenda

Catequesis en español del Papa Francisco 22/02/2017 HD

“La creación es un don maravilloso que Dios ha puesto en nuestras manos
para que entremos en relación con él y colaboremos en su designio de
amor. Sin embargo, experimentamos constantemente el pecado que daña
nuestra comunión con Dios y con todo lo que nos rodea. Ante este drama,
el Señor no nos deja solos, nos ofrece una prospectiva nueva de
salvación universal”, explicó el Papa en la Audiencia General del
miércoles 22 de febrero, durante la doceava catequesis sobre la
esperanza cristiana titulada: “En la esperanza cristiana todos nos
reconocemos salvados”.

17 febrero 2017

LIBRO DE LA SEMANA (17 Feb): Por qué dejé de ser masón

(Cfr. www.criteriaclub.es)

 
  Por qué dejé de ser masón

Por qué dejé de ser masón


Estuvo en la masonería 25 años y lo cuenta todo: «Por qué dejé de ser masón»Serge Abad-Gallardo llegó a ser maestro grado 14º y confiesa con sinceridad y humildad lo que le atraía de las logias: la conciencia de pertenecer a un grupo de elegidos depositarios de un secreto que alguna vez les sería revelado.

 
PRECIO
 17,10€

Elogio a la paternidad imperfecta

(Cfr. www.almudi.org)


 
El niño no es un trofeo deseado y pre-diseñado para cumplir con los dulces sueños de una maternidad o paternidad idílica 

Cuando debatimos sobre estilos parentales, tendemos a polarizar el discurso, echando mano de caricaturas como las del cruel padre “tigre”, del obsesivo “padre helicóptero”, del padre “excesivamente permisivo”, del “pasota”, para nombrar algunos clichés.

El padre tigre es autoritario y no duda en despertar a sus vástagos a las 4 de la mañana para hacerles ensayar violín dos horas, antes de lanzarles para una carrera parecida a la de un pequeño ejecutivo estresado. El padre helicóptero no deja que se suban a un árbol o que exploren solos en el bosque, no vaya a ser que se caigan, que se manchen, o que se asusten viendo una ardilla. El padre excesivamente permisivo, se dedica a inculcar a su hijo la idea de que el mundo se ha de comportar como él quiere, en caso contrario la culpa es del mundo cruel e injusto que no entiende y no respeta cómo se siente, y el niño tiene todo el derecho a rebelarse contra la autoridad, que nunca es legítima.  

El padre pasota es aquel que dedica todas sus energías en colocar a sus hijos en manos de terceros el más largo tiempo posible, mientras pase la infancia, esa etapa que él considera de demasiados dolores de cabeza.

¿Con qué estilo te identificas? Seguramente con ninguno. Esos estilos de crianza son, en realidad, caricaturas o etiquetas que nos ayudan a entender por qué algunos extremos pueden hacer daño a los niños. El problema empieza cuando, por ignorancia, usamos esas etiquetas para describir estilos de crianza que contribuyen al BUEN desarrollo del niño. Cuando etiquetamos a padres, asociándoles injustamente con unos u otros de esos estilos de crianza, por sacar algunos elementos fuera de contexto, o por no saber matizar por edad lo que es propio de una etapa o de otra, reprochándonos unos a otros de ejercer una paternidad siempre imperfecta. ¿Ejemplos?

Acompañar a un niño ayudándole a tomar buenas decisiones no nos convierte necesariamente en padres permisivos. Poner reglas en casa, como por ejemplo que uno ayude a poner la mesa, o que tenga un horario para practicar el piano, tampoco nos convierte en un padre tigre y autoritario. Impedir que un hijo temerario se suba a un árbol de 60 metros no nos convierte en padre helicóptero. Dejar que un niño de 7 años juegue libremente y sin supervisión en el jardín de casa mientras hacemos otra cosa, no nos convierte en padres permisivos o pasotas. Dar el pecho hasta los 2 años, llevarse al bebé a todas partes y decidir de no escolarizarle hasta los 6 no nos convierte en madre histérica o helicóptero. Exigir que un niño sea honesto, amable y no pegue nunca a sus hermanos no nos convierte en padres crueles y jerárquicos. Y atender a un bebé que llora, o recoger y dar ánimo a un niño que tiene dificultad en el colegio o que es víctima de acoso, no es sobreproteger.

Educar no es algo matemático. La vida es más rica que encasillarse en una u otra categoría de estilos de crianza. Lo lógico es que encontremos un poco una mezcla de todo y de más cosas, además de muchas luces y sombras con las que uno mismo intenta luchar y lidiar cada día en el afán de superarse deseando lo mejor para unos hijos para quienes daríamos la vida. No, nadie nos dijo que la educación de nuestros hijos iba a ser fácil, y que íbamos a sufrir tanto por culparnos de todo lo que no sale como estaba previsto. ¡Ay!, esa culpabilidad… En ella está el secreto del éxito de la “industria del consejo empaquetado”. Sí, sí, gente a la que se les paga por decirnos exactamente lo que hemos de hacer y lo que no, para que nuestros hijos obedezcan, coman, duerman y, sobre todo, que utilicen la tecnología de forma perfectamente responsable. Lo llaman “manual definitivo de la crianza”, como si la crianza fuese un método rígido, algo cerrado a la libertad del educado. Pues no. Mala noticia para los padres tigres, autoritarios o “que lo saben todo”. Pues que se esperen a ver el rebote.

No existen padres perfectos, y si nos dicen que existen, yo sospecharía de ellos, porque si nunca se equivocan, entonces nunca rectifican. Entonces que se preparen para tener niños peligrosamente soberbios, lo que es un signo claro de que sus padres no eran perfectos educadores. El manual perfecto de crianza tampoco existe, y por una razón bien sencilla: las personas que escriben esos libros no conocen a nuestros hijos. ¿De verdad que para educar a alguien hay que conocerle? La pregunta puede parecernos surrealista, pero no lo es tanto, en un modelo educativo cada vez más digital. La educación verdadera empieza, por un lado, con el conocimiento que tiene un padre de su hijo y, por otro lado, por esa sensibilidad parental, que se desarrolla a base de estarse tiempo con él. Mala noticia para el padre pasota.

Los consejos genéricos que no toman en consideración la edad y las circunstancias del niño no sirven. Por ejemplo, antes de los dos años, una exigencia mal entendida puede interferir con el vínculo de apego, tan necesario para el buen desarrollo de la persona. Después de los 3 años, los padres deberían empezar a exigir gradualmente, en virtud del vínculo de apego, que es la base para la confianza, y ésta es la base para la autoridad. Cuando pretendemos solucionar los problemas a base de consejos “para todos”, sin entender a los niños en general y en particular, nos perdemos en la mecánica y nos olvidamos del fin de la educación. En definitiva, todo iría bastante mejor si nos olvidáramos del “cómo”, del “qué” o de las etiquetas, y empezáramos a preguntarnos por el “por qué” y el “para qué” de la educación.

Educar no es conseguir un niño a la carta o un pequeño Einstein. El niño no es un trofeo deseado y pre-diseñado para cumplir con los dulces sueños imaginados de una paternidad o de una maternidad idílica y utópica. Si fuera así, claro que no tardaríamos en arrepentirnos. Dejémonos de utopías y de dar vueltas como los helicópteros. Educar es ser jardinero. Eso no quiere decir que no haya que podar, quitar algunas malas hierbas de vez en cuando y velar para que no se acerquen demasiado los caracoles de las tiernas hojas… Y no quiere decir que no nos vayamos a equivocar jamás podando demasiado o no suficientemente. Es curioso, porque a pesar de la imperfección del jardinero, las hojas siguen creciendo, como el bosque vuelve a explotar en la primavera después de la helada. Educar es ayudar a otro ser libre a desear lo bello, creciendo todo lo que permite su naturaleza, hacia arriba.

Tener un hijo, es una apuesta tan grande como es la libertad del que traemos al mundo. Es dejar entrar en tu corazón otro ser libre, que puede inundar tu vida de sentido, a la vez que te puede dejar el corazón patas arriba, o dejártelo incluso deshecho a pedazos. Y no me refiero a quitarte calidad de vida, que eso, para quien entiende lo que implica la paternidad, francamente es lo de menos. Tener un hijo es uno de los riesgos más maravillosos del mundo. Es la mayor locura que hayamos cometido nunca. Pero nuestra naturaleza es tan curiosamente hecha que volvemos a repetir esa locura, una y otra vez.


Catherine L’Ecuyer, autora de Educar en el asombro.
Fuente: elpais.com.

PELICULA DE LA SEMANA (17 FEB): Felices sueños

(Cfr. www.almudi.org)


Felices sueños


Contenidos: Imágenes (algunas V, S), Diálogos (varios D)
Reseña: 
Marco Bellochio rememora los últimos 40 años de historia de Italia personalizada en la vida de Massimo, huérfano de madre y de fútbol tras la Tragedia de Superga, aquel evento que sepultó a la más destacada generación de jugadores del mítico Torino Football Club. El autor de I pugni in tasca dibuja un mapa sentimental con significado universal, reconocible por cualquiera que haya sentido el dolor de la pérdida como algo propio.
La búsqueda del antídoto para la ausencia nos llevará a las salas del Museo del Louvre siguiendo la sombra de Belphegor y sonará al ritmo de las canciones de Patty Bravo o Raffaella Carra en esas tardes de domingo frente al televisor en blanco y negro. Iconos, en definitiva, de una infancia perdida, susurrada con secretos a media voz.
El veterano realizador ofrece una lección de cine en su puesta en escena, en principio clásica, pero fresca, marcada por un tono lírico y melancólico. Duro drama en torno a la dificultad de superar el dolor, por otro lado también muestra que las tragedias pueden tener un lado positivo (magnífico el segmento en el que el protagonista triunfa en el periodismo con una carta sobre el amor maternofilial). Describe también la rebeldía de quien no pudiendo aceptar lo ocurrido llega a inventarse una figura demoníaca imaginaria a la que jura lealtad.
Bellocchio dosifica magistralmente las idas y venidas en el tiempo, y entrelaza con vigor la reflexión existencial con el melodrama romántico, el costumbrismo nostálgico, la suave crítica social, las peripecias periodísticas y unos divertidos contrapuntos fantásticos, en torno al espectral antihéroe de la vieja serie televisiva italiana Belfagor. Además, dota al conjunto de una gran hondura dramática y moral, reforzada por una sugerente apertura a la trascendencia religiosa, sobre todo en lo referente al sentido cristiano del sufrimiento(Almudí JD). Decine21: AQUÍ