Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

26 agosto 2016

LIBRO DE LA SEMANA (26 Ago): El Titanic español (1916)

(Cfr. www.criteriaclub.es)


1916: El Titanic Español 

Nuevo
«Los lectores, esos amigos al otro lado del papel, están de enhorabuena. Porque Pablo, el reportero errante, el niño eterno que cree en lo que hace, el ser entregado a la causa de vivir para contarlo, está de regreso con una historia llena de marejadas que hacen temblar, alucinar y llorar. El ejemplo de este caso y de su investigación es palmario. Llegar más allá. Llegar adonde otros no llegaron. Remar en aguas procelosas y pisar la orilla de los hallazgos con la firmeza de los viejos conquistadores». Iker Jiménez

Sueño con transformar el centro abortista Dator en una guardería

(Cfr. www.almudi.org)

 

 
 
Entrevista a un veterano en la defensa de la vida
El doctor y activista provida, Jesús Poveda, denuncia que en España “es fácil defender la vida, porque nadie hace nada”. Cree que el Partido Popular “está aferrado al poder”, y por lo tanto, “no derogará la ley Aído”. Con su lucha, ha salvado la vida de miles de niños.
Es un veterano en la defensa de la vida. Lucha de manera incansable para combatir el aborto en España. Por ello, ha pasado más de una noche en un calabozo. Sin embargo no se arrepiente pues, a su juicio, “el tema de provida es de por vida”.
Dialoga con las mujeres embarazadas que acuden a las clínicas abortistas para mostrarles que el aborto no es la solución. Así, se ha convertido en el padrino de muchos niños rescatados. De hecho, algunos llevan su nombre.
Poveda es psiquiatra y trabaja en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, en el Departamento de Psiquiatría, como responsable de las prácticas de Psicología Médica. Fundó, además, Jóvenes Pro Vida y la Escuela de Rescatadores en Madrid.
Actuall ha podido hablar con él sobre la situación del aborto en España.

¿Cuándo comienza su batalla contra el aborto?
Mi batalla contra el aborto comienza en 1983 cuando tuve que hacer un aborto espontáneo por legrado y reconstruir en una bandeja las piezas que el médico me había subrayado. En este momento, estaba haciendo las prácticas en Ginecología. Después de llevarlo a cabo, me propuse dar voz a los que no tenían.

¿Es fácil defender la vida en España?
Es fácil defender la vida porque nadie hace nada. España es un país pasivo. Vive una anestesia social. Cuando hablo de anestesia social en España, me refiero, por ejemplo, a que te cambien unas leyes educativas para tus hijos y que nadie proteste. En estos momentos, somos un país que se reduce a la economía.

En este camino por la defensa a la vida, ¿ha pensado en algún momento en abandonar?
No. Es como si alguien me dice que si has pensado alguna vez en dejar de respirar. Yo digo que el tema de provida es de por vida.

“En la sociedad española hay una especie de
aceptación del aborto”


¿Qué se puede hacer en estos momentos en el que está ‘aparcada’ una ley de barra libre de abortos?
Primero, desde el interior de cada persona, plantearnos qué estamos haciendo por la cultura de la vida. Después, preguntarse a uno mismo qué puedo hacer por esas mujeres que están embarazadas. Y por último, saber que el que no aporta soluciones, forma parte del problema.
Entonces, ¿quizá el problema está en la sociedad?
Sí, creo que hay una especie de aceptación del aborto.

¿Por qué Rajoy no ha derogado la Ley Aído como prometió?
Mariano Rajoy llegó con un programa electoral que derogaría la Ley Aído, pero poco a poco le ha ido pudiendo el gobernar el país. No ha tenido la suficiente entidad de Estado para darse cuenta y diferenciar lo importante de lo urgente. Lo urgente para él era el problema económico.

¿Cree que el Partido Popular terminará haciendo algo?
El Partido Popular está aferrado al poder. Los datos dicen que en las ciudades que ha empezado a gobernar Podemos se ha potenciado la natalidad frente a los gobiernos donde el PP está al frente. Además, los parlamentarios que han defendido la vida han sido expulsados del Partido Popular.

En 2009 creó la Escuela de Rescatadores de Madrid, ¿en qué consiste este proyecto?
Surge de gente muy preocupada que un momento fuimos conscientes de que se podía ayudar a las mujeres en la misma puerta de los establecimientos abortistas.

“El trabajo de los rescatadores no sólo es de
asistencia. Por eso un día, hacemos una resistencia ghandi que
consiste en sentarnos en la puerta del centro abortista Dator”


¿Cuál fue el primer caso al que se tuvo que enfrentar la Escuela de Rescatadores?
Una joven de 17 años que acudía a abortar y no quería, pero nos comentó que su padre la echaría de casa si seguía adelante con el embarazo. Cuando la comentamos que había residencias para mujeres embarazadas, decidió tener a su bebé.

Cada 28 de diciembre acude con este grupo de rescatadores a las puertas de la Dator, ¿por qué?
El trabajo de los rescatadores no sólo es de asistencia. Por eso un día, hacemos una resistencia gandhi que consiste en sentarnos en la puerta del centro abortista Dator.

¿Cómo se prepara Jesús Poveda la noche de antes?
Voy a la Iglesia San Germán que está pegada a la Dator. Estoy casi toda la noche rezando y pidiéndole al Señor que acabemos removiendo el corazón de los abortistas y de los legisladores. Así, acabemos con la lacra del aborto. Mi objetivo es conseguir convertir esa guarrería en una guardería.

No sé si podrá adelantarnos algo de la de este año
Habrá cientos de personas. Vamos a saturar la comisaría de Tetuán y otras comisarías. Cada vez hay más conciencia con el tema del aborto. Eso sí, no es apto para miedicas.

De las mujeres que han ayudado para que no abortase, ¿ha seguido manteniendo el contacto con alguna?
Sí. Muchos niños rescatados se llaman Jesús. Incluso he sido el padrino del hijo de uno que rescaté hace 20 años.

“Hubo un día que intentamos ayudar a una
mujer, pero no quiso. Al salir del establecimiento abortista dio
un grito diciendo que había matado a su hijo”


¿Alguna madre que decidió abortar, le ha buscado para decirle que se arrepentía?
Sí, muchas veces. Hubo un día que intentamos ayudar a una mujer, pero no quiso. Al salir del establecimiento abortista dio un grito diciendo que había matado a su hijo. En ese momento, estábamos ayudando a otra mujer que después de oír ese grito decidió seguir adelante con su bebé.

Como psiquiatra, ¿qué trastornos psicológicos puede tener una mujer que aborta?
Algunas son capaces de soportar el aborto. Otras han sufrido la depresión del aniversario que es el día en el que se celebraría el cumpleaños del bebé. En estos casos, he atendido a mujeres que se han querido suicidar. Por otro lado, he visto a gente que ha tenido una crisis de identidad sexual y ha acabado reconvirtiéndose de mujeres a hombres. No es casualidad que en la clínica Isadora se hagan trasplantes de órganos.

¿Cree que España es un país provida?
En estos momentos, no. Estamos acabando la famosa travesía del desierto, pero sí que puede haber algún despertar a raíz de algunos casos que se planteen mediáticamente.

Actualmente, en la Asamblea de Madrid se están aprobando leyes sobre la ideología de género, ¿qué piensa sobre esto?
Pienso que la Asamblea de Madrid ha entrado en trance. Los trances son estados alterados de conciencia. En la Comunidad de Madrid, hay una especie de desgobierno muy loco. Han planteado con urgencia leyes para discriminar aquellos colegios que no sean una educación LGTBI. ¿Qué me están contando? ¿Cómo si eso puede lo prioritario? Creo que los políticos se han tomado una pócima que los ha hecho enloquecer.

“Pido un momento de lucidez en los políticos, profesores
y madres de España para que se den cuenta que respetando
la vida humana, se está respetando al ser humano”


¿Y el papel de Cristina Cifuentes en este caso?
La conozco personalmente cuando estuvo ingresada por su accidente en La Paz, me parece una persona consciente, pero que está cogida por un lado y por otro.

Pida un deseo
A corto plazo sueño con convertir el centro abortista Dator en una guardería. También pido un momento de lucidez en los políticos, profesores y madres de España para que se den cuenta que respetando la vida humana, se está respetando al ser humano.
Entrevista de Tamara García Yuste, en actuall.com.

PELICULA DE LA SEMANA (26 Ago): Heidi

(Cfr. www.almudi.org)



Heidi

 
 
Contenidos: ---
Reseña: 
Pero de repente los días felices llegan a su fin, cuando su tía Dete (Anna Schinz) se la lleva a Frankfurt. Allí, en la familia del adinerado señor Sesemann (Maxim Mehmet), se convierte en la inseparable amiga de Clara (Isabelle Ottmann), una jovencita paralítica que debe aprender a leer y a escribir bajo la supervisión de su estricta institutriz, la señorita Rottenmeier (Katharina Schüttler).
A pesar de que las dos niñas se hacen amigas pronto y de que la abuela de Clara (Hannelore Hoger) despierta en Heidi la pasión por leer y escribir, la añoranza por sus queridas montañas y el abuelo es cada día mayor...
Adaptación del clásico literario de Johanna Spyri, que ha conocido numerosas versiones tanto para el cine como para la pequeña pantalla. La película se ve con gusto pero lógicamente no sorprenderá a gran parte del público. Los niños sin embargo gozarán especialmente de la dulce Heidi, una tierna chiquilla capaz de animarle la vida a cualquiera.
Quizá ése es el aspecto más sobresaliente del film, que capta perfectamente la esencia de la historia: mirar la vida con ojos de niño, saber gozar de la maravilla de la naturaleza y ser capaces de poner amor donde no hay amor para sacar amor. Lo cierto es que es un cuento precioso. Las interpretaciones son buenas. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Meditación Domingo 22 t.o. (C)

(Cfr.  www.almudi.org)

 

en Word y en PDB
La humildad nos asemeja a Jesús, a los pequeños, a los sencillos que sin darse importancia pueden entrar con libertad en el banquete del Reino de Dios

«Y sucedió que al entrar él un sábado a comer en casa de uno de los principales fariseos ellos le estaban observando. Y proponía a los in vitados una parábola al notar cómo iba eligiendo los primeros puestos, diciéndoles: Cuando seas invitado por alguien a una boda, no te sientes en el primer puesto, no sea que otro más distinguido que tú haya sido invitado por él, y al llegar el que os invitó a ti y al otro, te diga: cede el sitio a éste; y entonces empieces a buscar, lleno de vergüenza, el último lugar. Al contrario, cuando seas invitado, ve a sentarte en el último lugar para que cuando llegue el que te invitó te diga: amigo, sube más arriba. Entonces quedarás muy honrado ante todos los comensales. Porque todo el que se ensalza será humillado; y el que se humilla será ensalzado. Decía también al que le había invitado: Cuando des una comida o cena, no llames a tus amigos, ni o tus hermanos, ni o tus parientes, ni a vecinos ricos, no sea que también ellos te devuelvan la invitación y te sirva de recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, llama a pobres, a tullidos, a cojos, y a ciegos; y serás bienaventurado, porque no tienen para corresponderte; se te recompensará en la resurrección de los justos.» (Lucas 14,1.7-14)

1. La idea que tenemos de los fariseos no es correcta. Cristo les reprocha muchas cosas, pero otros como Nicodemo y Pablo antes de la conversión no eran tan fanáticos, como Gamaliel, quien defendió a los apóstoles ante el Sanedrín. Hoy, uno de los fariseos invita a Jesús a comer en su casa. Jesús, te sirves de un ejemplo de la vida real para repetir una vez más la importancia de la humildad. Nos hablas de ser invitados, como a ti te convidaban según costumbre judía, los sábados, para dar doctrina. Somos invitados a la unión contigo, Señor, y ahí está nuestra grandeza: “Al aceptar el hecho de ser invitado, el hombre vuelve a encontrar la verdad plena sobre sí. Y descubre asimismo su puesto justo entre los demás hombres. En esto consiste el significado fundamental de la humildad de que habla Cristo en el Evangelio de hoy, cuando recomienda a los invitados a la boda que no ocupen el primer puesto, sino el último, en espera del puesto definitivo que les señalará el amo.
”En esta parábola está oculto un principio fundamental, o sea, que para descubrir que ser hombre significa ser invitado, es necesario dejarse guiar por la humildad. El juicio desatinado sobre sí mismo ofusca en el hombre lo que está inscrito profundamente en su humildad, es decir el misterio de la invitación que viene de Dios” (Juan Pablo II, 31.8.1980).
Jesús, nos das algunas enseñanzas: para los convidados, para el anfitrión de la comida, para nosotros… -"No ocupes los primeros puestos".-Porque todo el que se enaltece será humillado y el que su humilla será enaltecido. No es simplemente una táctica piadosa. Hacerse el humilde no es ser humillado. Es un principio de vida y de convivencia. Enaltecerse es pretender hacerse como el Altísimo, o sea, endiosarse, creerse autosuficiente, mirar por encima del hombro a los demás, pasar de los otros. Es lo que ocurre en el sistema social que hemos generado y mantenemos incluso con las leyes: una sociedad de clases, de niveles de desigualdad, de privilegiados y de afortunados, de ricos y pobres. Y es lo que ocurre también en el orden internacional que favorecemos y protegemos: pueblos desarrollados y ricos, pueblos en la miseria y diezmados por el hambre. En un orden así hay pueblos que se endiosan y confabulan, y hay gentes que se endiosan y menosprecian a los demás, sólo porque tienen más dinero o más poder y se creen que no necesitan a nadie.
-"No invites a tus amigos".-Esa es nuestra costumbre y nuestra ética. Compartimos nuestros éxitos y beneficios con los familiares, con los amigos, con los de la misma clase o posición social, pero excluimos y a veces incluso nos avergonzamos de los parientes y amigos pobres. Pero Jesús va más lejos. No se trata sólo de nuestros banquetes y nuestras fiestas, se trata del banquete de la vida, del banquete del desarrollo, del banquete del bienestar. Sólo hay sitio para los privilegiados, sólo hay migajas, cuando las hay, para los pobres, pensionistas, parados, o sea, las clases pasivas, las discriminadas. Hemos inventado un sistema en el que aquel que más tiene más recibe, y apenas queda nada para los que nada tienen. Se suben hasta un cien por cien los sueldos altísimos, pero se escatima una subida miserable para los que tienen sueldos miserables. La proporcionalidad del sistema hace de nuestra justicia la mayor de las injusticias.
-"En tus asuntos procede con humildad".-La palabra de Dios nos enfrenta hoy con estas lacras, con estas injusticias, que ni vemos ni queremos ver porque estamos imbuidos de ellas y han llegado a parecernos "lo normal". Vemos y vivimos en medio de la desigualdad más inhumana y ni siquiera nos sonrojamos. Defendemos nuestro nivel y tren de vida frente a los que mendigan y se hacinan en viviendas bochornosas. Y estamos tan ufanos en el convencimiento -presunción, arrogancia, soberbia- de que nos merecemos lo que tenemos y disfrutamos, de que nos lo hemos ganado a pulso, de que somos más que los demás, cuando sólo tenemos más dinero o más poder, pero menos vergüenza. Los que tienen poder, por eso de que representan al pueblo viven mejor que el pueblo y a su costa, cuando debería ser al revés. Y los que tienen dinero siempre piensan que el dinero lo producen ellos, sin tener en cuenta a los verdaderos productores, a los que trabajan a sueldo. No hay humildad para ver la verdad: que todos somos necesarios, que todos dependemos de todos, que nadie puede ser rico ni poderoso sin la colaboración de los demás. ¿De dónde, pues, esas desigualdades inhumanas?
-"Dios revela su secreto a los humildes".-El engreimiento y la soberbia endurecen el corazón de los ricos y poderosos. Los que se encaraman al poder empiezan a ver las cosas de otra manera (desde el poder, desde su posición, desde el egoísmo) y pierden la capacidad crítica y la sensibilidad social. Y los que abundan en riquezas, lo mismo, ni ven a Dios, que es la verdad. El evangelio es muy duro frente a los ricos y poderosos, porque quiere ser un revulsivo que los saque de su obcecación y los libere de su injusto proceder, para que puedan ver la luz y proceder con humildad, o sea, con justicia. Pero es estimulante para el pobre, porque sólo los pobres pueden ver la verdad de Dios. Por eso Dios, que no puede ser parcial, está en favor de los pobres. Por eso Jesús hizo causa común con los pobres y plantó cara a los ricos y poderosos de su tiempo, que acabaron por darle muerte. Pero la causa de Jesús está en pie. Y nosotros, si somos cristianos, estamos enrolados en la causa de Jesús.
Sólo el que baja del pedestal -del poder y de la riqueza- y va al encuentro del hermano, del igual que él, aunque tenga distinta función, puede descubrir el rostro de Dios. Porque Dios se ha hecho hombre, pobre, perseguido, marginado, despreciado, lo último de la insensata escala social que hemos erigido soberbiamente como una torre de Babel contra Dios, es decir, contra los hombres, contra la humanidad (“Eucaristía 1989”).
Cuando des una comida o una cena, no invites a tus  amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos, porque corresponderán  invitándote y quedarás pagado... Cuando des un banquete, invita a los pobres, lisiados,  cojos y ciegos. Dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los  justos». Se nos invita a actuar desde una actitud de gratuidad y de comunión con el pobre,  opuesta totalmente a la lógica de quien busca acumular, aprovecharse y excluir a los demás  de la propia riqueza. Se nos llama a compartir nuestros bienes gratis, sin seguir la lógica de quien busca  siempre cobrar las deudas, aun a costa de humillar a ese pobre «que siempre está en  deuda frente al sistema que lo exprime» (H. Echegaray).
Jesús, me pides que cuando me esfuerce por hacer algo o por dar algo, no lo haga buscando el beneficio personal, la recompensa en la tierra, sino que lo haga por amor a Ti y a los demás. Ya se nos da Dios mismo cuando nos damos, es la mejor recompensa, y también así nos hacemos mejores: «deberías estar agradecido, contento y feliz por el honor que se te ha concedido, al no ser tú quien ha de importunar a la puerta de los demás, sino los demás quienes acudan a la tuya. Y en cambio te retraes y te haces casi el inaccesible, rehúyes el encuentro con los demás, para no verte obligado o soltar una pequeña dádiva. Sólo sabes decir: ‘No tengo nada que dar, soy pobre’. En verdad eres pobre y privado de todo bien; pobre en amor, pobre en humanidad, pobre en confianza en Dios, pobre en esperanza eterna» (San Basilio Magno).
Por la humildad, entramos en un camino hacia la comunión con «el último», y así a la unidad con el Ultimo  que es verdaderamente el Primero y el Salvador. El, que en la eucaristía nos invita a su  mesa, nos quiere inducir a vivir cada vez más eucarísticamente, a encontrarle a partir de ahí  en las calles del vivir diario y así a estar en camino hacia su eterno banquete, donde los  últimos serán para él siempre los primeros (Joseph Ratzinger).
José María Pemán describía de esta manera su programa de vida: “Ni voy de la gloria en pos, / ni torpe ambición me afana, / y al nacer cada mañana / tan sólo le pido a Dios / casa limpia en que albergar, / pan tierno para comer,  / un libro para leer / y un Cristo para rezar.
”He resuelto no correr / tras un bien que no me calma; / llevo un tesoro en el alma / que no lo quiero perder”.
Jesucristo es nuestro modelo: «Tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10, 45). El servicio de Jesús llega a su plenitud con la muerte en cruz, o sea, con el don total de sí mismo, en la humildad y el amor: «se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz...» (Flp 2, 7-8). También para el cristiano, "servir es reinar".

2. «Los humildes glorifican al Dios vivo». Esto lo sabe ya el antiguo sabio de la primera lectura.  Dios es honrado solamente por aquellos que no se dan importancia; porque tampoco Dios  se da importancia: simplemente es el que es, el Señor, el Poderoso. Es Él quien distribuye  todas las cosas buenas, todos los dones, y el hombre no debe comportarse ante El como el  «magnánimo» que reparte sus dones. El hombre humilde puede haber recibido muchos  bienes, puede incluso ser considerado como una persona importante por los demás  hombres; pero él sabe que todo lo que tiene se lo debe al único que de verdad es  «Magnánimo». Es todo oídos para la sabiduría de Dios, pues goza con ella y se olvida de sí  mismo.
Los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría”, dirá el salmo, que anima: “Cantad a Dios, tocad en su honor, alegraos en su presencia”. Es un Dios salvador, lleno de dones: “Padre de huérfanos, protector de viudas Dios vive en su santa morada. Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece. Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada; y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad, oh Dios, preparó para los pobres”.

3. “Os habéis acercado a la «ciudad del Dios vivo»”, donde  habitan innumerables ángeles, primogénitos, justos, por encima de los cuales se eleva  Dios, el «juez de todos», y «Jesús, el mediador de la Nueva Alianza». Se alegra de  pertenecer a esta ciudad y comprende que es una gracia de Dios poder estar en tan grata  compañía, poder vivir en una sociedad congregada en torno a Dios. No se pregunta si es  digno o indigno de pertenecer a ella, al igual que un niño tampoco se pregunta si es digno o  no de participar en un banquete de adultos; simplemente goza con las cosas buenas que se  le ofrecen y con la compañía de que disfruta. Es en esto un modelo para nosotros, hijos de  Dios, a los que les ha tocado en suerte algo tan hermoso. Naturalmente, sin haberlo  «merecido»: pues ¿en virtud de qué hubiéramos podido «merecerlo»? Pero nos  encontramos muy bien en semejante compañía y no tenemos necesidad de sentirnos  «forasteros» en ella.
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 22 t.o. (C)

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Sir 3,17-18.20.28-29 "La misericordia de Dios revela sus secretos a los humildes"
Heb 12,18-19.22-24a "Vosotros os habéis acercado a... Dios, juez de todos"
Lc 14,1.7-14 "El que se humilla será ensalzado"


La humildad es la llave que nos abre el corazón de los demás y de Dios. Es la base del éxito temporal y eterno. Pensar que levantando la voz, enseñando los dientes o avasallando a los demás, pongamos por caso, es como se triunfa hoy, es un error. La vida enseña cómo nos autoexcluimos del mundo familiar, laboral y social, cuando se procede así.
Si la humildad es la verdad, como repiten los santos, quien es excesivamente vulnerable a las críticas y presiones del ambiente, inhibiéndose ante el deber de exponer la verdad por temor a no ser oído o a perder la estimación ajena, no es humilde. Quien se desfonda ante las propias limitaciones y pecados y no se levanta una y otra vez, y siempre, acudiendo al Sacramento de la Confesión, no es humilde. El soberbio, el engreído, el vanidoso, el mandón, el petulante, el irritable, el envidioso, el suspicaz, el resentido..., no son humildes.
La invitación del Señor a no creerse con derecho al puesto principal, es un estilo de vida que tiene muchas manifestaciones. Una de ellas es la facilidad para rectificar cuando la realidad nos persuade de una equivocación o un error de buena o mala fe. Endurecerse, en cambio, y atrincherarse en esa postura juzgando que lo contrario es rebajarse, arrimarse al sol que más calienta o cambiar de chaqueta, es no amar la verdad sino mi verdad, lo cual lleva a colocarse fuera de la realidad, causando dolor a familiares, colegas, amigos..., como causa malestar que un hueso se salga de su sitio, se disloca y duele.
Todos tenemos que introducir rectificaciones en nuestra vida y eso implica un sentido de perfección, de mejora. Se rectifica un vino, para ennoblecerlo. Se rectifica un proyecto, un carácter, una conducta, una cultura, una visión de la vida... Y se abandona un camino equivocado que, honradamente, uno juzga que no va. ¡Cómo cuesta rectificar en el mundo de la política, de las comunicaciones, de la publicidad...! ¡Y, sin embargo, cuánta confianza genera esta práctica entre la buena gente!
La humildad verdadera se verifica en la práctica diaria, no justificando los errores y abusos diciendo eso tan manido de que somos humanos. Alguien se divorcia, y se dice: es humano. Uno comete pequeños fraudes en donde trabaja, y se dice: es humano. Otro ha caído en el mundo de la droga y se dice: es humano... No hay vicio que no se disculpe con esta frase. No existe un modelo más acabado de lo que es verdaderamente humano que la Humanidad de Jesucristo, el nuevo Adán que vino a corregir al primero. Él nos dice hoy: "todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".

25 agosto 2016

casarse ha sido una odisea

res historias de parejas que finalmente se casaron, después de un tiempo de convivencia en común.
Opus Dei Communications Office

24 agosto 2016

Ángelus del 21/08/2016 HD

Ante los miles de peregrinos que aguantaron con valor las altas
temperaturas de Roma, el Papa Francisco aseguró este 21 de agosto,
previo al Ángelus, que la “puerta de la misericordia de Dios está
siempre abierta de par en par para todos”. Allí encontraremos su abrazo,
su perdón y la verdadera alegría. Pero advirtió también que no debemos
hacer “discursos académicos sobre la salvación” como “aquel que preguntó
a Jesús sobre “cuanto se salvarán”: “tenemos que aprovechar las
ocasiones de salvación”, sentenció el Obispo de Roma. “Nuestra vida no
es un videojuego o una telenovela; nuestra vida es seria y el objetivo
al que hay que llegar es importante: la salvación eterna”.

19 agosto 2016

Cena Operística Benéfica Madrina

Gracias a todos los corazones hermosos que hicieron posible la Cena
Operística Benéfica a beneficio de las madres y bebés de los pisos de
acogida de Fundación Madrina #CenaMadrina #DonaDeCorazón

LIBRO DE LA SEMANA (19 Ago):

(Cfr. www.criteriaclub.es)


La dictadura progre
Un alegato a favor de la libertad individual y una útil herramienta para enfrentarse al gregarismo colectivista patrocinado por la izquierda.
PRECIO
4,75 €
 
El progresismo es una religión. Laica, pero una religión al fin y al cabo, con sus dogmas, sus numerosas congregaciones, sus profetas y sus verdades reveladas. Tal vez por ello los vicarios de la secta se atreven a dictar al mundo diariamente cómo debe conducirse. Sin embargo, por alguna extraña razón, ninguno de los referentes intelectuales de la progresía contemporánea se siente obligado a observar en su conducta personal aquello que con tanta fiereza exige a los demás.
Este entretenidísimo libro de Pablo Molina, una auténtica promesa por ingenio, sencillez y contundencia, se divide en tres partes. En la primera, hace un sencillo repaso por los orígenes intelectuales de la izquierda, para demostrar que nada es casual en el pensamiento progresista. Es el resultado de la transformación táctica del marxismo, de su apuesta por cambiar y confundir la cultura para así transformar la realidad. (Un libro de próxima aparición en España lo llama “la extraña muerte del marxismo”).
Esta parte es probablemente la más importante, sobre todo para aquellos que ingenuamente no valoran la unidad de criterio y el origen, no casual, de la manipulación sistemática de la realidad que hace la izquierda.
La segunda parte es un fresco ingenioso y revelador de las infinitas incongruencias progres. De la inconsistencia de una ideología cuya mayor debilidad es la absoluta desconexión con la realidad: si la realidad no encaja en nuestro esquema progresista no pasa nada, cambiemos la realidad para que encaje. Es la denuncia de la “hiprogresía”.
En la tercera parte, el autor hace un repaso a algunos principios e instituciones que han supuesto el avance de nuestra civilización occidental. La libertad y responsabilidad personal, el principio de un gobierno limitado y el consiguiente principio de subsidiariedad del Estado respecto de la sociedad, así como a algunos principios económicos negados por el colectivismo izquierdista.
Un libro suficientemente sólido para tomárselo en serio y sobradamente divertido para pasar un rato estupendo. (Recomendado, sobre todo, para los más jóvenes, probablemente los más presionados por la maquinaria políticamente correcta del pensamiento progre).

19 de Agosto: Día mundial de la Asistencia Humanitaria


19 de agosto, Día Mundial de la Asistencia Humanitaria
Cáritas Española reafirma su defensa de la dignidad y los derechos de las víctimas

 

La organización caritativa de la Iglesia recuerda a los millones de afectados por los desastres naturales en Ecuador, Nepal, Etiopía, Mozambique y Centroamérica, o por la violencia en Siria, Irak, Sudán del Sur, RD Congo y Nigeria

Con motivo de la celebración, hoy 19 de agosto, del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, una jornada auspiciada por las Naciones Unidas y que este año se convoca bajo el tema “Una humanidad”, Cáritas Española hace suyo el llamamiento de la comunidad internacional a activar el espíritu humanitario que hay en cada uno de nosotros.

En un día de tanto significado como este, nuestra confederación reafirma la defensa activa que el conjunto de la red Cáritas –presente en 165 países y más de 200 territorios de todo el mundo— hace cada día de la dignidad y los derechos humanos de las comunidades más golpeadas por los desastres naturales y la violencia en todo el planeta.

Acción global: Desde Ecuador a Nigeria

De manera concreta, Caritas Española pone el foco en la vulnerabilidad de todos y cada uno de los afectados con los que trabajamos día a día en diferentes partes del mundo: los cientos de miles de damnificados que perdieron a sus seres queridos, sus casas y sus pertenencias en los terremotos de Ecuador y Nepal; los que sufren la acuciante falta de alimentos provocada por el fenómeno de “El Niño” en Etiopía, Mozambique o el denominado «Corredor Seco Centroamericano»; a los que se han visto obligados a abandonar sus hogares por motivo de la guerra en países como Siria, Irak, Sudán del Sur, República Democrática del Congo o Nigeria; y a todos los que, a pesar de enfrentarse a condiciones de precariedad, acogen de manera generosa a millones de refugiados en Níger, Líbano, Jordania, Turquía o Grecia.

La asistencia humanitaria ocupa un lugar estratégico en la acción que desarrolla el conjunto de la red Cáritas en todo el mundo y en la que Cáritas Española participa como uno de sus miembros más activos a la hora de promover acciones dirigidas a salvar vidas, aliviar el sufrimiento y mantener y proteger la dignidad humana.

Este trabajo de protección, acompañamiento y asistencia a los damnificados se complementa con una intensa labor de prevención y de formación de las comunidades más expuestas a los desastres naturales o al impacto de la violencia.

«Faro de esperanza»

Esta opción por las personas más desfavorecidas no es sino la traducción práctica de las palabras dirigidas por el Papa Francisco a los participantes en la última Asamblea General de Cáritas Internationalis en la que se refería a nuestra institución como «la sal, la levadura y la luz de la Iglesia», que hacen de Cáritas «un faro de esperanza para las personas más necesitadas».

En el marco del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, Caritas se reafirma en el apoyo al espíritu evangélico y a los Principios Humanitarios que inspiran su acción, que lleva a cabo sin tomar partido por ninguna de las partes en conflicto (Neutralidad); sin hacer distinción por razón de nacionalidad, raza, sexo, creencia religiosa, clase social u opinión política (Imparcialidad); de manera autónoma ante intereses políticos, económicos, militares o de cualquier otro tipo (Independencia); y poniendo siempre al ser humano en el centro de toda acción (Humanidad).

Marco de «cooperación fraterna»

Desde sus orígenes, Cáritas Española viene implementando programas de acción humanitaria buscando no sólo una excelencia técnica sino una incluyendo en los mismos la calidez y cercanía necesarias para que los afectados por los desastres y las guerras se sientan también amados. Nuestro marco de acción es el de la «cooperación fraterna», el de la escucha atenta a las víctimas para conocer sus verdaderas necesidades y buscar así juntos las soluciones necesarias.

En este marco de actuación, que busca caminar junto a los que sufren en una relación entre iguales, la prioridad de Cáritas son los últimos y no atendidos, aquellos que han sido más gravemente afectados por el impacto de las crisis y los grupos más vulnerables, como son los menores no acompañados, las mujeres cabeza de familia, los ancianos y los discapacitados.

Para desarrollar este compromiso contamos con el trabajo constante y entregado de miles de voluntarios y de personal remunerado en las diferentes organizaciones que forman la gran familia Cáritas, integrada por 165 Caritas Nacionales repartidas por todo el mundo y que actúan en el seno mismo de la Iglesia universal. Su presencia constante en el territorio es la mejor garantía de asistencia a las víctimas, que se mantiene antes, durante y con posterioridad al impacto de una crisis humana.
En esta jornada, Caritas Española agradece a la sociedad española su apoyo y colaboración permanente y solidaria en la atención a las víctimas de los conflictos armados y desastres naturales donde actúa nuestra Confederación. Sin ese estímulo, sería imposible llevar a cabo esta labor.

Cáritas Española