17 febrero 2012

Construir la familia


Enseñanzas de San Josemaría sobre la vida en familia: el amor entre los esposos, el trato con los hijos, Dios en la familia...

Realización: Juan Martín Ezratty, 2010. DIGITO IDENTIDAD.

Benedicto XVI: dejarse transformar para cambiar el mundo


Con ocasión de la Fiesta de la Virgen de la Confianza, ayer por la tarde Benedicto XVI ha encontrado a los seminaristas de la diócesis en la capilla del Seminario Pontificio Mayor de Roma. Tras una breve oración delante del tabernáculo y después de ser saludado por el rector del instituto, el Papa ha dado su lección divina sobre la carta de San Pablo a los Romanos. Ante unos 190 estudiantes de los 5 seminarios de la diócesis de Roma, el Papa, sin leer el discurso, comentó como la invitación del apóstol de los gentiles a ofrecer el propio cuerpo como sacrificio viviente, santo y bendecido por Dios, deba ser comprendido a la luz del sacrificio de Cristo que, ofreciéndose así mismo ha sustituido todos los demás sacrificios.

PELICULA DE LA SEMANA (17 Feb): Cabalo de Guerra (War Horse)

(Cfr. www.almudi.org)


War Horse (Caballo de batalla)



Dirección: Steven Spielberg
Año: 2012
Público: Jóvenes (2)
Contenidos: V
Valoración moral: Adecuada
Contenidos: Imágenes (algunas V)
Reseña:
Año de producción: 2011
País: EE.UU., Reino Unido
Dirección: Steven Spielberg
Intérpretes: Emily Watson, David Thewlis, Peter Mullan, Niels Arestrup, Tom Hiddleston, Jeremy Irvine, Benedict Cumberbatch, Toby Kebbell
Argumento: Michael Morpurgo (novela)
Guión: Richard Curtis, Lee Hall
Música: John Williams
Fotografía: Janusz Kaminski
Distribuye en Cine: Walt Disney
Duración: 146 min.
Género: Drama, Bélico

Mañana en la batalla relincha por mí
   War horse nos cuenta la extraordinaria historia de amistad que surge entre el joven Albert y un caballo llamado Joey, separándose sus caminos a causa de la Primera Guerra Mundial. El padre de Albert vende a Joey a la caballería del ejército británico para luchar en el frente. Joey será testigo de un extraordinario periodo de la Historia con la Gran Guerra como trasfondo. A pesar de los obstáculos que encuentra en su camino, su coraje será fuente de inspiración para todos los que se cruzan con el noble animal. Albert no puede olvidar a su caballo y abandona su hogar para luchar en los campos de batalla de Francia. Allí busca incansablemente a su amigo para traerlo sano y salvo a casa.
   Notable adaptación de la novela de Michael Morpurgo, que estaba narrada con talento desde el punto de vista del caballo del título. Steven Spielberg y sus dos guionistas Richard Curtis y Lee Hall han renunciado a intentar trasladar esta óptica a la pantalla, un desafío del que seguramente podían haber salido escaldados, lo que no obsta para que en un buen puñado de escenas Joey sea protagonista principal, y exista una clara fidelidad al original. Hay acierto en un reparto sin grandes estrellas pero sí con grandes actores.
   No se hurta el horror de la guerra y el inevitable miedo, pero no hay regodeo en mostrar sus peores efectos, prevaleciendo en cambio el tono épico, la idea del cumplimiento del deber y de la lucha como "brothers in arms", en el combate todos son hermanos aunque hayan podido tener diferencias. En realidad gran parte del equipo habitual de Spielberg ayudan a que la ambientación sea perfecta.
   Hay mucha cinefilia y maravilloso clasicismo en el film de Spielberg, mucho más logrado que su otro trabajo de 2011, la tarea imposible de llevar Tintín satisfactoriamente a la pantalla grande. Enmarcan el film pasajes deudores de John Ford. Hay momentos maravillosos, que sólo el talento de un gran cineasta sería capaz de pasar satisfactoriamente del papel a la pantalla. Buena película que se disfruta, a pesar de su duración (Decine21 / Almudí JD). LEER MÁS

Sembrar

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Sembrar


La Razón
En la JMJ el Papa vino a sembrar a manos llenas. Es lógico que el primer efecto sea en los que ya creían: han de ser los primeros en sacudirse la modorra
      
¿Cómo calcular la eficacia de la Jornada Mundial de la Juventud? Áteme esa mosca por el rabo. Por mucho que nos esforcemos en medir y en cuantificar, la gracia se nos escapará entre los dedos, más inaferrable que una anguila.
      
Podemos decir que tantos se confesaron, que aumentó el número de chicos y chicas que han iniciado su discernimiento vocacional, que se recibieron tantos donativos… pero poner una cifra a la acción de Dios en tantas almas con ocasión o bajo el pretexto de la JMJ, es absolutamente imposible.
      
Y al mismo tiempo, es indispensable cuantificar, porque todo lo importante lo medimos, ya que no nos fiamos de las impresiones y queremos tener más o como mínimo no tener menos. Cualquier tarea de gobierno serio implica medición.
     

Nos dicen los estadísticos que después de la JMJ, más católicos españoles practican su fe. Buena cosa es. Mientras viajaba hacia España, el Papa comentó que venía a sembrar a manos llenas, sin pensar en el fruto, que recogerán otros.
      
Es lógico que el primer efecto sea en los que ya creían: han de ser los primeros en sacudirse la modorra. Pero ahora son ellos los que tendrán que evangelizar. Los efectos de la JMJ durarán siglos.

Yago de la CiervaDirector ejecutivo de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid
 

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LIBRO DE LA SEMANA (17 Feb): Cristianos contra Hitler

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Cristianos contra Hitler


Autor: GARCÍA PELEGRÍN, José M
Año: 2011
Público: General
Editorial: Libros libres
Materia: Historia de la Iglesia
Páginas: 174

La obra reúne seis semblanzas biográficas correspondientes a cinco hombres y una mujer cuyo nexo común es haber sido contemporáneos, haber vivido bajo el poder del Canciller Hitler oponiéndose a él y haber pertenecido a una confesión religiosa cristiana.
A la iglesia Católica pertenecieron la enfermera polaca Irene Sendler, Clemens A. von Galen, obispo de Münster; Wilm Hosenfeld, maestro prusiano; Kart Leisner, seminarista alemán ordenado sacerdote en el campo de Dachau por un obispo prisionero como él, Franz Jägerstätter, austriaco, ejecutado por ser objetor de conciencia. Luterano fue el conde Helmuth J. von Moltke, ahorcado en Berlín por enemigo del Estado nacional socialista.
El propósito del autor es subrayar que no todos los alemanes fueron nazis y que en Alemania hubo más rechazo a la dictadura de Hitler de lo que durante décadas se ha dicho y escrito. La apertura de archivos reservados durante cincuenta años ha permitido conocer nuevas fuentes y contar con datos que modifican significativamente perspectivas de juicios vigentes hasta ahora.
Escrita en términos de alta divulgación la obra es interesante por la objetividad del contenido, algo que la claridad del estilo permite apreciar sin esfuerzo.

Dos millones de personas encuentran respuesta a 50 preguntas sobre Jesús...


¿Estuvo casado Jesús? ¿Quiénes fueron los Apóstoles? O ¿qué es el Santo Grial? Estas son algunas de las preguntas a las que un grupo de historiadores y teólogos dan respuesta en internet.

Meditación Domingo 7º t.o. (B)

(Cfr. www.almudi.org)


«Y al cabo de unos días, entró en Cafarnaún. Se supo que estaba en casa, y se juntaron tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio; y les predicaba la palabra. Entonces vie­nen trayéndole un paralítico, que era transportado por cuatro. Y al no poder llevarlo hasta él por causa del gentío, levantaron la techumbre por el sitio en donde se encontraba y, después de hacer un agujero, descuelgan al paralítico. Al ver Je­sús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
Estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? Y enseguida, cono­ciendo Jesús en su espíritu que pensaban de este modo dentro de sí les dice: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros cora­zones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: tus pecados te son perdonados; o decir: levántate, toma tu camilla y anda? Pues, para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene en la tie­rra el poder de perdonar los pecados -se dirige al paralíti­co-: A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y se levantó y, tomando al instante la camilla, salió en presencia de todos, de manera que todos quedaron admirados y dieron gloria a Dios diciendo: Nunca vimos cosa igual.» (Marcos 2, 1-12)

1º. Jesús, en cuanto se supo que estabas en tu casa, empezó a llegar tanta gente que «ni siquiera ante la puerta había ya sitio.»
Tú sigues estando presente en cada sagrario; sin embargo, hay muchos que no acaban de enterarse.
¿Cómo no te vengo a visitar más a menudo?
Hoy me enseñas el valor de la amistad y de la audacia en el apostolado.
Los compañeros de aquel enfermo hicieron lo imposible por llevar a su amigo cerca de Ti.
«Y al no poder llevarlo hasta él por causa del gentío, levantaron la techumbre.»
Ningún obstáculo les pudo frenan.
Jesús, perdonas al paralítico «al ver la fe de ellos».
Es de notar que no dijo la fe del paralítico, sino la de los que le llevaban: a veces ocurre que alguno sana por la fe de otro» (San Juan Crisóstomo).
Igualmente, antes de dar a mis amigos la gracia que necesitan para mejorar en su vida cristia­na, estás esperando que te demuestre mi fe.
No me puedo excusar pensando que es imposible, porque precisamente en los imposibles es donde debo demostrar mi fe.

2º. «No puedes ser un elemento pasivo tan sólo. Tienes que convertir­te en verdadero amigo de tus amigos: «ayudarles». Primero, con el ejemplo de tu conducta. Y luego, con tu consejo y con el ascendiente que da la intimidad» (Surco.-731).
Jesús, ahora que te conozco un poco mejor; ahora que sé dónde estás y qué he de hacer para estar cerca de Ti, tengo la responsabili­dad de darte a conocer a los que me rodean.
Como los amigos del paralítico, he de buscar la manera de acercarte a mis amigos, de ayu­darles a que te encuentren.
Pero ¿cómo?
Primero con el ejemplo de tu conducta.
Jesús, te acercaré a mis amigos en la medida en que yo esté cerca de Ti.
Por eso la mejor manera de hacer apostolado es cuidar mi propia vida interior.
Y lue­go, con tu consejo y con el ascendiente que da la intimidad.
No bas­ta con mi ejemplo: he de hablar, explicar las cosas con paciencia.
Y, si hay intimidad, mi amigo escuchará mis consejos con respeto y me los agradecerá.
Entonces, al ver mi fe, harás milagros en aquella alma, como hi­ciste en la del paralítico al ver la fe de sus amigos.
Y me maravilla­ré de tu misericordia: «Todos quedaron admirados y dieron gloria a Dios diciendo: Nunca vimos cosa igual»

Homilía Domingo 7º t.o (B)

(Cfr. www.almudi.org)




"Mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis?"

Is 43,18-19.21-22.24b-25: "Por mi cuenta borraba tus crímenes"
Sal 40,2-3.4-5.13-14: "Sáname, Señor, porque he pecado contra ti"
2 Co 1,18-22: "En Jesús todo se ha convertido en un  «sí»"
Mc 2,1-12: "El Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados"

Con todo lo importante que habían sido las intervenciones de Dios en favor de su pueblo, pide el profeta que no sean comparadas con lo que ahora se prepara. Era el retorno de la cautividad de Babilonia lo que estaba a punto de suceder. Si grande había sido el castigo de la deportación, mayor sería el gozo del retorno. Todo, como siempre, fruto de la gratuidad divina.

La "novedad" del perdón de Cristo no pasa inadvertida: "¿Quién puede perdonar pecados fuera de Dios?" Quienes buscaban una cosa (la curación), se encontraron dos (curación y perdón). Los que no aceptaban el perdón, tuvieron que aceptar la evidencia de un paralítico que cogía la camilla y se iba a su casa. Así quien no acepta la posibilidad del perdón de Dios, andará buscando otras explicaciones a las maravillas divinas.

Los técnicos del mercado y los especialistas en publicidad tienen verdadero afán de presentarnos algo novedoso todos los días. Y con el paso del tiempo, vuelve a aparecer como novísimo lo que en otro tiempo apareció como atrasado o anacrónico. La novedad se nos ofrece como "última generación". Esto tiene una consecuencia seria: que las generaciones actuales creen que la historia empezó el día que ellos empezaron a vivir. Y hacer tabla rasa del pasado es injusto.

— "Jesús escandalizó sobre todo porque identificó su conducta misericordiosa hacia los pecadores con la actitud de Dios mismo con respecto a ellos. Llegó incluso a dejar entender que compartiendo la mesa con los pecadores, los admitía al banquete mesiánico. Pero es especialmente, al perdonar los pecados, cuando Jesús puso a las autoridades de Israel ante un dilema. Porque como ellas dicen, justamente asombradas,  «¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?» (Mc 2,7). Al perdonar los pecados, o bien Jesús blasfema porque es un hombre que pretende hacerse igual a Dios o bien dice verdad y su persona hace presente y revela el Nombre de Dios" (589; cf. 1441-1445).

"Con una audaz confianza hemos empezado a orar a nuestro Padre. Suplicándole que su Nombre sea santificado, le hemos pedido que seamos cada vez más santificados. Pero, aun revestidos de la vestidura bautismal, no dejamos de pecar, de separarnos de Dios. Ahora, en esta nueva petición, nos volvemos a Él, como el hijo pródigo y nos reconocemos pecadores ante Él como el publicano. Nuestra petición empieza con una  «confesión» en la que afirmamos al mismo tiempo nuestra miseria y su Misericordia. Nuestra esperanza es firme porque, en su Hijo,  «tenemos la redención, la remisión de nuestros pecados» (Col 1,14). El signo eficaz e indudable de su perdón lo encontramos en los sacramentos de su Iglesia" (2839; cf. 2841).

"El que confiesa sus pecados actúa ya con Dios. Dios acusa tus pecados, si tú también te acusas, te unes a Dios. El hombre y el pecador, son por así decirlo, dos realidades: cuando oyes hablar del hombre, es Dios quien lo ha hecho; cuando oyes hablar del pecador, es el hombre mismo quien lo ha hecho. Destruye lo que tú has hecho para que Dios salve lo que él ha hecho... Cuando comienzas a detestar lo que has hecho, entonces tus obras buenas comienzan porque reconoces tus obras malas" (San Agustín, ev. Jo. 12,13) (1458).
La gran novedad del perdón que Dios nos da en Jesucristo es el hombre nuevo que surge después de la reconciliación.

16 febrero 2012

BENEDICTO XVI: JESUS NOS ENSEÑA A AMAR Y A PERDONAR



Por muy duras quesean las pruebas, difíciles los problemas, agobiador el sufrimiento, no caeremos nunca de las manos de Dios, esas manos que nos han creado, nos sostienen y nos acompañan en el camino de la existencia. Lo ha dicho Benedicto XVI centrando la catequesis de la audiencia general en la oración de Jesús moribundo, según el evangelista Lucas. Las palabras del Hijo de Dios, en la cruz, en los últimos instantes de su vida terrenal, son fuertes indicaciones sobre cómo debemos rezar pero también nos dan una confianza serena y una esperanza firme. Jesús que pide al Padre que perdone a los que lo crucifican, ha explicado el pontífice, "nos invita al difícil gesto de rezar también por los que no ...