17 julio 2009

LIBRO DE LA SEMANA (17 Jul): El mundo después de USA

The Post-American World

Autor: Fareed Zakaria

Espasa. Madrid (2009) 239 págs. 21,90 €. Traducción: Carmen Martín Gimeno

usaPI

El politólogo americano de origen indio, Fareed Zakaria, aborda el papel de Estados Unidos ante a la aparición de potencias emergentes como China, India, Rusia o Brasil. Son países en ascenso por el crecimiento económico, mas esto no quiere decir que de forma inmediata puedan convertirse en rivales de Washington o que surja un directorio mundial de potencias similar al de Europa en el siglo XIX. Zakaria reitera que seguirá habiendo una única superpotencia, pero ésta no podrá actuar de modo unilateral, como en tiempos del primer mandato de Bush.

Aunque escrito poco antes de la presidencia de Obama, el libro es un llamamiento a que Estados Unidos comparta el poder a través de la búsqueda de intereses comunes o dirigiendo la agenda global para no perder legitimidad. Las afinidades con el enfoque preferentemente diplomático del nuevo presidente son bastantes claras. La obra es una defensa del soft power americano partiendo de la idea de que el poder no puede reducirse a lo militar. Importan también la economía y la tecnología, porque si no Estados Unidos puede caer en el mismo error del Imperio británico: hacer hincapié en el esfuerzo militar para controlar rutas estratégicas, a costa de descuidar la economía y los avances tecnológicos. Un esfuerzo agotador que llevó a que Gran Bretaña fuera superada como potencia económica por Alemania y Estados Unidos.

Sin embargo, no estamos ante un libro pesimista sobre una posible decadencia americana. Todo lo contrario, pues el autor nos insiste en que la superpotencia sigue teniendo relevancia demográfica, económica y tecnológica, además de militar, para hacer frente a los retos del siglo XXI. No todos los países emergentes pueden decir lo mismo, por los grandes contrastes entre sus sociedades o por su debilidad demográfica. Según Zakaria, el arma secreta de Estados Unidos sigue siendo sus inmigrantes, los que han forjado la historia del país en más de dos siglos. Es una inmigración que, en contraste con la de otras zonas del mundo, aspira a identificarse, una vez que ha echado raíces, con la tierra que la acogió.

Son de especial mención los análisis de Zakaria sobre China y la India, y su relación respectiva con Estados Unidos. China es un reto para el que la única superpotencia no está preparada. Si los chinos hicieran grandes alardes de poder político y militar para ser la primera potencia asiática, Washington sabría encontrar los contrapesos adecuados entre sus vecinos de Asia y el Pacífico. Pero no es el caso, porque la ascensión de China como potencia da la primacía a los aspectos económicos sobre todos los demás. Estas reflexiones son certeras y nos llevarían a concluir que no es sencillo, como desearían algunos en Washington, que se forje una asociación estratégica especial entre chinos y americanos.

Respecto a la India, Zakaria resalta el acercamiento de Clinton y Bush a este país emergente. La cooperación nuclear en el ámbito civil ha ido de la mano con las consideraciones sobre la alianza entre las democracias americana e india. Es verdad que en la India está triunfando el dinamismo de la economía de mercado sobre el burocratismo del legado de Nehru. Pero una relación privilegiada entre la India y los Estados Unidos no será a costa de que los indios supediten sus propios intereses en el sur de Asia.

(Cfr. www.aceprensa.com)

El derecho a disentir

Emilio Chuvieco


Gaceta de los Negocios

La polémica sobre la ampliación del aborto sería una magnífica oportunidad para que la sociedad revise las razones que las diversas posturas defienden frente a este asunto. Sin embargo, parece que prevalece el insulto sobre el razonamiento, y en lugar de contestarse Almudi.org - Emilio Chuviecolos argumentos, se intenta vaciar de sentido a quien los pronuncia.

El olímpico desprecio que varios medios han prestado al Manifiesto en defensa de la vida del no nacido, es un buen ejemplo de lo que estoy diciendo. Pocas veces hay un consenso académico tan amplio, y apenas el escrito se ha diluido en diversos medios entre descalificaciones a la Iglesia, que nada ha tenido que ver en su preparación, y ni tan siquiera ha merecido su publicación íntegra.

A mi modo de ver un motivo de especial preocupación en esta polémica es el intento de anular a quien no considera el aborto como un progreso de la Humanidad, con el argumento de que nadie puede imponer sus convicciones religiosas a los demás, y menos aún en un estado laico.

En ese planteamiento, cualquier opinión que exprese una persona creyente, tenga o no que ver con sus convicciones religiosas, sería sospechoso de fundamentalismo religioso, y por tanto habría que rechazarlo, incluso legalmente. En definitiva, quien no se declare ateo convencido, no tiene ningún derecho a opinar sobre aspectos que refieren a la vida pública.

Vayamos por partes. En primer lugar, cuando un creyente de cualquier credo religioso ofrece su opinión sobre problemas sociales que afectan también a personas no creyentes, lo hace inspirado en que sus convicciones son válidas para todo el mundo. Cuando un creyente opina que el aborto o la manipulación de embriones humanos son negativas para la sociedad, lo hace movido por unas razones que considera válidas para el resto de los ciudadanos, pues no son específicos de su práctica religiosa.

Sería absurdo que algún católico planteara regular legalmente la asistencia a la misa dominical o las vigilias cuaresmales, pues ahí sí estaría tratando de imponer sus convicciones religiosas a los demás, pero cuando propone soluciones a problemas sociales de interés general, que afectan a personas creyentes o no, su opinión es tan valiosa como la de cualquier otro ciudadano.

Tanto derecho tiene a opinar quien tiene convicciones religiosas, como quien tiene convicciones ateas. El estado se declara neutral en este terreno, y, por tanto, debería admitir tanto unas como otras.

En segundo lugar, no puede descalificarse el razonamiento de una persona simplemente porque sea creyente. Las opiniones de un creyente afectan a muchos aspectos, en los que puede o no estar de acuerdo con otros creyentes, y por tanto sus planteamientos son tan respetables como las de cualquier otro ciudadano.

Los que defendemos toda vida humana, no lo hacemos únicamente por convicciones religiosas, sino éticas, filosóficas y biológicas. Hay muchos ateos que tampoco son partidarios del aborto. Las convicciones religiosas no son el fundamento de la postura pro-vida, pues no se dan razones teológicas para defender esa postura, sino otras de índole social, biológico y ético.

Imaginemos que la Iglesia católica prohibiera fumar a sus miembros. Eso no supondría que, a partir de ese momento, cualquier persona que criticara el tabaco lo hiciera por convicciones religiosas, ni tampoco que cualquier ciudadano, católico o no, que impulsara una legislación anti-tabaco fuera un fundamentalista religioso porque pretendería convertir un pecado en una prohibición legal, saltándose la neutralidad religiosa del Estado. Si la crítica del tabaco se hace sobre argumentos de salud pública, médicos y sociales, y no sobre razones teológicas, cualquier persona tiene perfecto derecho a presentarlos como una alternativa válida para todo el mundo.

Es claro que la actitud ante el tabaco no es una cuestión religiosa, como no lo es la defensa de la vida humana. No se puede discutir del fondo de un asunto, cuando no se concede al oponente el derecho a disentir, cuando no se analizan sus razones, sino su adscripción ideológica.


(Cfr. www.almudi.org)

Homilía Domingo 16º t.o. (B)

(Jer 23,1-6) "El Señor es nuestra justicia"
(Ef 2,13-18) "Ahora estáis en Cristo Jesús"

(Mc 6,30-34) "Eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer"


1. La figura del Buen Pastor ocupa el centro de la liturgia de este domingo. Es una figura particularmente simpática en el Evangelio; por ello, la lglesia habla frecuentemente de ella.

Hoy lo hace, recurriendo a la parábola evangélica, pero citando antes las palabras del Salmo:

“Es Yahvé mi pastor; nada me falta” (Sal 22 (23), 1).

En la liturgia renovada estas palabras las sentimos muy cercanas. Nos gusta cantarlas, comprendiendo bien el significado de la metáfora que aparece en las palabras del Salmo:

“Me hace recostar en verdes pastos / y me lleva a frescas aguas. / Recrea mi alma, / me guía por las rectas sendas / por amor de su nombre” (Sal 22 (23), 2-3).

Cantamos frecuentemente estas palabras para abrir ante el Señor toda nuestra alma y todo lo que la atormenta:

“Aunque haya de pasar por un valle tenebroso, / no temo mal alguno, / porque tu estás conmigo...” (Sal 22 (23), 4). Nuestra peregrinación terrena no es un andar errantes por caminos intransitables. Hay un Pastor que nos conduce, que quiere nuestro bien y nuestra salvación, no sólo en esta vida, sino también en la eternidad:

“Sólo bondad y benevolencia me acompañan / todos los días de mi vida; / y moraré en la casa de Yahvé / por dilatados días” (Sal (23),.6).

2. La liturgia de este domingo dirige al mismo tiempo nuestra atención hacia los que el Señor llama a una especial participación en su solicitud pastoral por el hombre.

El Profeta Jeremías habla con palabras fuertes de la gran responsabilidad que tienen los Pastores de cada una de las naciones. He aquí por qué nace en nosotros, reunidos para el Angelus dominical, la necesidad de rezar por los Pastores de la lglesia en el mundo.

Que el “báculo pastoral” sea un “consuelo” para todo el rebaño confiado a los Pastores.

Que se realicen esas palabras proféticas quo tan frecuentemente sentimos y cantamos:

“Tú dispones ante mi una mesa / enfrente de mis enemigos, / Derramas el ó1eo sobre mi cabeza, / y mi cáliz rebosa” (Sal: (23), 5).

Que se cumplan estas palabras.

Que los Pastores -dignos discípulos del Buen Pastor- pueda preparar en todo el mundo “un banquete de la Palabra Divina” y un “banquete eucarístico”.

Que en los sacramentos, mediante la unción con los santos óleos, transmitan las “riquezas de su gracia” (cfr. Ef 1, 7) a cuantos están en camino hacia la patria eterna.

3. Jesús, en el Evangelio de hoy, dice a los Apóstoles: “Venid, retirémonos a un lugar desierto para que descanséis un poco” Mc 6,31). Encomendemos a la solicitud del Buen Pastor a todos aquellos que descansan estos días, aprovechando las vacaciones del trabajo.

Recemos sobre todo al Señor por aquellos que buscan los lugares solitarios para renovarse espiritualmente. Por aquellos que -precisamente durante las vacaciones- buscan el recogimiento y hacen los ejercicios espirituales.

Que se realicen sobre ellos las promesas de la liturgia de hoy ligada a la figura del Buen Pastor.

4. En las intenciones de nuestras plegarias, no podemos olvidar a los que sufren, a los hermanos que padecen calamidades, enfermedades y sobre todo los horrores do la guerra. Pensemos en las numerosas víctimas del conflicto entre Irán e Irak que se ha desencadenado de nuevo estos días. Recordemos los sufrimientos de la población de Beirut, asediada desde hace varias semanas bajo frecuentes bombardeos y privada de lo necesario.

Recemos al Señor, por intercesión de María, para que alivie tantos dolores y consuele a los que se encuentran en la angustia y en el peligro.
(Cfr. www.almudi.org)

Meditación Domingo 16º t.o. (B)

«Reunidos los apóstoles con Jesús le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Y les dice: Venid vosotros solos a un lugar apartado, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, y ni siquiera tenían tiempo para comer. Se marcharon, pues, en la barca a un lugar apartado ellos solos. Pero los vieron marchar y muchos los reconocieron; fueron allá a pie desde todas las ciudades, y llegaron antes que ellos. Al desembarcar vio Jesús una gran multitud, y se llenó de compasión, porque estaban como ovejas sin pastor y se puso a enseñarles muchas cosas.» (Marcos 6,30-34)

1º. Jesús, ¡cómo cuidas a los apóstoles!: «venid y descansad un poco.»

Te los llevas a un lugar apartado para que descansen y puedan hablar contigo con mayor tranquilidad.
Es importante que también yo cuide el descanso para rendir más al día siguiente, y que haga unos parones de vez en cuando para tratarte con más tranquilidad y revisar con calma los distintos aspectos de mi vida interior.
Para eso están los retiros mensuales, y ese gran parón anual: el curso de retiro.
Jesús, a pesar del cansancio, sigues enseñando «muchas cosas.»
Te compadeces de los pobres y enfermos, pero también te compadeces de los que les falta formación, «porque estaban como ovejas sin pastor.»
¿Y yo?
¿Tengo esos mismos sentimientos?¿Me compadezco cuando veo gente a mi alrededor que no tiene dónde apoyarse, porque nadie les ha explicado la verdadera fe?
Para poder ayudarles, primero tengo que adquirir formación doctrinal.
Quien ocupa un puesto debe tener la competencia necesaria; es necesario prepararse.
El general Wellington, el que venció a Napoleón, quiso volver a Inglaterra a ver la escuela militar donde se había preparado, y dijo a los alumnos y oficiales: «Mirad, aquí se ha ganado la batalla de Waterloo. Así os digo yo a vosotros, queridos jóvenes. Tendréis batallas en la vida dentro de 30, 40, 50 años; pero si queréis vencerlas es preciso que comencéis ahora, preparándoos, siendo asiduos al estudio y a la clase» (Juan Pablo I).

2º. «El apostolado cristiano -y me refiero ahora en concreto al de un cristiano corriente, al del hombre o la mujer que vive siendo uno más entre sus iguales- es una gran catequesis, en la que, a través del trato personal, de una amistad leal y auténtica, se despierta en los demás el hambre de Dios y se les ayuda a descubrir horizontes nuevos: con naturalidad, con sencillez he dicho, con el ejemplo de una fe bien vivida, con la palabra amable pero llena de la fuerza de la verdad divina.

Sed audaces. Contáis con la ayuda de María, Reina de los Apósotoles. Y Nuestra Señora, sin dejar de comportarse como Madre, sabe colocar a sus hijos delante de sus precisas responsabilidades. María, a quienes se acercan a Ella y contemplan su vida, les hace siempre el inmenso favor de acercarlos a la Cruz, de ponerlos frente a frente al ejemplo del Hijo de Dios. Y en ese enfrentamiento, donde se decide la vida cristiana, María intercede para que nuestra conducta culmine con la reconciliación del hermano menor -tú y yo- con el Hijo primogénito del Padre.
Muchas conversiones, muchas decisiones de entrega al servicio de Dios han sido precedidas de un encuentro con María. Nuestra Señora ha fomentado los deseos de búsqueda, ha activado maternalmente las inquietudes del alma, ha hecho aspirar a un cambio, a una vida nueva» (Es Cristo que pasa.- 149).
Madre, ¿cómo puedo quererte, tratarte, necesitarte, como quiero, trato y necesito a mi madre en la tierra?
Una manera puede ser tener una estampa tuya o un cuadro en mi habitación.
Y cada vez que entre, te puedo dar un beso, como hago con mi madre al entrar en casa.
Y también decirte adiós cuando salga.
Madre, ves a tantos hijos tuyos que están «como ovejas sin pastor».
¿Cómo será tu compasión por ellos?
Por eso, fomentas en mí esas inquietudes del alma, ese aspirar a un cambio, a una vida nueva; porque me necesitas al servicio de tu Hijo, para llevar a cabo esa gran catequesis en medio del mundo.

Esta meditación está tomada de: “Una cita con Dios” de Pablo Cardona. Tiempo ordinario. Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona.
(Cfr. www.almudi.org)

16 julio 2009

VIDEO DE LA SEMANA (16 Jul): Una forma de comunicar

Ester es una trabajadora social y cantautora segoviana. En este video cuenta los inicios de sus canciones y cómo el escenario es una oportunidad más de acercarse a Dios y de comunicarse con el público.

10 julio 2009

La globalización debe ser gobernada

El Papa aboga en su encíclica ‘Caritas in veritate’ por refundar la ONU y el capitalismo, y sitúa la ética moral en el actual contexto de crisis económica global

El Papa Benedicto XVI ha pedido en su tercera encíclica Caritas in veritate, la reforma urgente de la ONU y de la arquitectura económica y financiera internacional. También el Santo Padre ha demandado una “verdadera” autoridad política mundial, que tenga poder y se atenga “a los principios de subsidiaridad y de solidaridad”.

Se trata de una encíclica de marcado carácter social en la que hay una condena al capitalismo exacerbado y la avaricia ante el imparable aumento de la interdependencia mundial y un contexto de crisis global. Por ello Su Santidad considera indispensable reformar la ONU para proteger a las naciones más pobres.
“Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimentaria y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios urge la presencia de una verdadera Autoridad Política Mundial, que debe atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y solidaridad”, escribe Benedicto XVI.
¿Encíclica anticapitalista?
La encíclica, que consta de seis partes repartidas en 136 páginas, se ha presentado el pasado martes, 7 de julio, y corrió a cargo del presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, cardenal Raffale Martino, y el del Consejo Cor Unum, cardenal Paul Josef Cordes.
En la presentación el profesor Stefano Zamagni, docente de economía política en la Universidad de Bolonia y consultor del Consejo Pontificio de la Justicia y la Paz, aseguró que no se trataba de una “encíclica anticapitalista” sino de un texto que “ve el capitalismo en su situación histórica”.
Zamagni incidió en que el texto “condena el capitalismo cuando se convierte en totalitario, como decía Juan Pablo II” y reitera que ningún sistema económico “garantiza la felicidad”. El profesor puso el siguiente ejemplo: “Si nosotros cancelásemos la deuda pero no cambiásemos las estructuras, dentro de 15 años habría de nuevo deuda”. “Es necesario atacar las estructuras del pecado”, concluyó Zamagni haciendo alusión a la encíclica Pacem in terris de Juan XXIII del año 1963.
En este sentido, el cardenal Martino afirmó que “el beneficio debe extenderse no sólo al sistema capitalista sino a quien participa del mercado”, en referencia a los trabajadores que ofrecen su labor a las empresas y se preguntó: “¿Es entonces socialista o capitalista?” -la encíclica- y finaliza: “La característica de la doctrina social está en el hecho de tener presentes a todos los componentes de la sociedad”.
En esta línea, el Papa sostiene en el texto que “el predominio persistente del binomio mercado-Estado nos ha acostumbrado a pensar exclusivamente en el empresario privado de tipo capitalista por un lado y en el directivo estatal por otro. En realidad, la iniciativa empresarial se ha de entender de modo articulado”.
Un texto que “inspira” pero que “no hace política”
Por otro lado, el cardenal Paul Josef Cordes, subrayó en la presentación que la encíclica “inspira pero no hace política” y reiteró que la propuesta del Papa no es una “tercera vía” al margen del comunismo y el capitalismo para alcanzar una sociedad perfecta o un “paraíso terrenal”. El purpurado aclaró que la doctrina social de la Iglesia es un elemento de evangelización: “Es decir, el anuncio de Cristo muerto y resucitado que la Iglesia proclama a través de los siglos” y que “tiene una actualización también respecto al vivir social”.
Por ello, el cardenal constató que la encíclica no puede leerse fuera del contexto del Evangelio asegurando que éste “es el vivir del hombre también en las relaciones sociales y las instituciones que nacen de estas relaciones”.
El propio Benedicto XVI afirma que “la Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende ‘de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados’. No obstante tiene una misión de verdad que cumplir en todo tiempo y circunstancia a favor de una sociedad a medida del hombre, de su dignidad y de su vocación [...] para la Iglesia, esta misión de verdad es irrenunciable”.
Las tres encíclicas de Benedicto XVI
Benedicto XVI publicó en diciembre de 2005 su primera encíclica como Papa. El texto titulado Deus caritas est aborda el amor como punto de partida, habla de los tipos de amor: eros y ágape, de la chispa inicial al amor de la amistad dispuesto al sacrificio. El Papa explicó que ambos tipos de amor no se anteponen sino que se encuentran para que se realice mejor la esencia del amor general que tiende a su modelo más perfecto y sublime que es Dios mismo.
En la segunda parte de Deus caritas est Benedicto XVI se refiere a la caridad cristiana diciendo que el papel de la Iglesia no puede ser el de un servicio meramente asistencialista y señala que es necesario ver en el hermano el rostro sufriente de Cristo.
La segunda encíclica fue rubricada por el Papa y publicada en noviembre de 2007 bajo el título Spe Salvi. El texto subrayaba cómo la esperanza se convierte en el motor que permite al hombre llenar de sentido cada día de su vida, haciéndose pleno solamente si mira hacia la eternidad.
La encíclica Spe Salvi muestra que la esperanza cobra verdadero sentido cuando el hombre deja de poner esta virtud sólo en estructuras creadas por él mismo y queriendo hallar respuestas en la ciencia, la economía o la política.
Su tercera encíclica Caritas in veritate que se presentó recientemente en el Vaticano el Papa pretende enriquecer el magisterio social pontificio recogiendo el testigo de la encíclica Centesimus Annus de Juan Pablo II, la última en abordar una perspectiva social y el contexto de crisis global que vive el mundo. Sobre esto el Santo Padre afirma: “La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso, a apoyarnos en las experiencias positivas y a rechazar las negativas. De este modo, la crisis se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo”.
Noticias relacionadas:

Homilía Domingo 15º t.o. (B)

(Am 7,12-15) "Ve y profetiza a mi pueblo Israel"
(Ef 1,3-14) "Él nos eligió en la persona de Cristo"
(Mc 6,7-13) "Ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban"


Qué somos. Qué debemos hacer

San Pablo en la Carta a los Efesios dice: somos los elegidos por Dios en Jesucristo. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo; por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado” (Ef 1,3-6).

Ésta es la respuesta que nos da hoy San Pablo a la pregunta “¿quien soy?”. Y la desarrolla en las restantes palabras del mismo texto de la Carta a los Efesios.

He aquí la ulterior etapa de esta respuesta: Somos redimidos; estamos colmados por la remisión de los pecados y llenos de gracia; estamos llamados a la unión con Cristo y, luego, a unificar todos en Cristo.

Y no es ése todavía el final de esta respuesta paulina: Estamos llamados a existir para gloria de la Majestad divina; participamos de la palabra de la verdad, en el Evangelio de la salvación; estamos marcados por el sello del Espíritu Santo; somos partícipes de la herencia, en espera de la completa redención, que nos hará propiedad de Dios.

Tal es la respuesta paulina a nuestra pregunta. Hay mucho que meditar en ella. El eco de las palabras de la Carta a los Efesios no puede quedarse en los límites de una lectura, no basta escuchar una sola vez. Deben permanecer en nosotros. Deben seguir con nosotros. Son palabras para toda una vida. A medida de eternidad.

El sacrificio en que participamos, la Santa Misa, nos da también cada vez la respuesta a esa pregunta fundamental: “¿quiénes somos?”.¿Qué debemos hacer? Quizá la respuesta a esta pregunta no surge, de la liturgia de la Palabra divina de hoy, con la misma fuerza de la referente a la pregunta “¿quiénes somos?”. Pero también es una respuesta fuerte y decisiva. Dios dice a Amós: “Ve a profetizar a mi pueblo, Israel” (Am 7,15).

Apostolado

Cristo llama a los doce y comienza a enviarlos de dos en dos (cfr. Mc 6,7). Y les ordena que entren en todas las casas y de ese modo den testimonio. El Concilio Vaticano II ha recordado que todos los cristianos, no sólo los eclesiásticos, sino también los laicos, forman parte de la misión profética de Cristo. No hay duda alguna, por tanto, respecto a “qué es lo que debemos hacer”.

Sigue siendo siempre actual, la pregunta ¿cómo debemos hacerlo? El salmo responsorial de hoy nos asegura que “la misericordia y la verdad se encontrarán...”. “La verdad florecerá sobre la tierra”.Sí; la verdad debe florecer en cada uno de nosotros; en cada corazón.

Fidelidad

Sed fieles a la verdad.

Fieles a vuestra vocación.

Sed fieles a Cristo que libera y une.

Como un rayo de luz de la liturgia de hoy: A fin de que el Señor Nuestro, Jesucristo, penetre en nuestros corazones con su propia luz y nos haga comprender cuál es la esperanza de nuestra vocación (cfr. Ef. 1,17-18).

Que se realice este deseo por intercesión de la Virgen, ante la cual hemos meditado la Palabra divina de la liturgia de hoy para poder continuar celebrando el sacrificio eucarístico.
(Cfr. www.almudi.org)

Meditación Domingo 15º t.o. (B)

«Y llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles potestad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada para el camino, ni pan, ni alforja, ni dinero en la bolsa, sino solamente un bastón; y que fueran calzados con sandalias y no llevaran dos túnicas. Y les decía: Si entráis en una casa, permaneced allí hasta que salgáis de aquel lugar. Y si en algún sitio no os reciben ni os escuchan, al salir de allí sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos. Y habiendo marchado, predicaron que hicieran penitencia; y expulsaban muchos demonios y ungían con óleo a muchos enfermos y los curaban.» (Marcos 6, 7-13)

1º. Jesús, envías a predicar a los apóstoles.

Pero, ¿no podías predicar directamente?
¿Para qué necesitas apóstoles?
¿Para qué me necesitas a mí?
A veces me excuso con estos razonamientos y me olvido de que Tú quieres necesitarme a mí porque así yo te necesitaré más a Ti, y entonces te buscaré más y te amaré más.
«Dándoles potestad sobre los espíritus inmundos.»
Jesús, me das gracia abundante para que no me deje dominar por el ambiente pagano y materialista que me rodea.
Si acudo frecuentemente a los sacramentos y soy constante en la oración, recibiré tu gracia.
Entonces, seré yo el que vaya con mi propio ambiente, dando ejemplo de vida cristiana.
El camino del apóstol no requiere muchos medios materiales.
Es más, requiere desprenderse de lo superfluo y aún de lo necesario.
Jesús, a veces estoy lleno de caprichos: necesito un jersey especial, el compact disk de moda, o los guantes de ski de la marca tal.
¿Cómo me vas a pedir algo, si tengo el corazón lleno de cosas humanas?

2º. «El desprendimiento que predico, después de mirar a nuestro Modelo, es señorío; no clamorosa y llamativa pobretería, careta de la pereza y del abandono.

Debes ir vestido de acuerdo con el tono de tu condición, de tu ambiente, de tu familia, de tu trabajo..., como tus compañeros, pero por Dios, con el afán de dar una imagen auténtica y atractiva de la verdadera vida cristiana. Con naturalidad, sin extravagancias: os aseguro que es mejor que pequéis por carta de más que por carta de ni en os. Tú, ¿ cómo imaginas el porte de Nuestro Señor?, ¿no has pensado con qué dignidad llevaría aquella túnica inconsútil, que probablemente habrían tejido las manos de Santa María? (...) Tú y yo nos esforzaremos en estar despegados de los bienes y de las comodidades de la tierra, pero sin salidas de tono ni hacer cosas raras.
Para mí, una manifestación de que nos sentimos señores del mundo, administradores fieles de Dios, es cuidar lo que usamos, con interés en que se conserve, en que dure, en que luzca, en que sirva el mayor tiempo posible para su finalidad, de manera que no se eche a perder» (Amigos de Dios.-122).
Jesús, si quieres que sea apóstol en medio del mundo, debo usar los instrumentos (vestido, coche, casa, etc.) que correspondan a mi entorno laboral, social y familiar.
Pero con señorío, es decir, sin dejar que el corazón se apegue a esos medios materiales.
«El espíritu de penitencia y su práctica nos conducen a desprendernos sinceramente de todo lo que poseemos de superfluo, y a veces incluso de lo necesario, que nos impide «ser» verdaderamente lo que Dios quiere que seamos» (Juan Pablo II.-Alocución.-20-II-1980).
Jesús, Tú ibas elegante, no cochambroso.
Tenias una túnica sin costuras, de las buenas, que te habría tejido tu madre, Santa María, y la cuidarías bien.
Por eso los soldados no la rompen en partes, como solían hacer con la ropa de los ajusticiados, sino que se la juegan a los dados.
Que aprenda a imitarte también en esto: cuidando bien lo que tengo, para que dure; no haciendo gastos superfluos; prescindiendo con naturalidad de lo que no es estrictamente necesario para servirte en medio del mundo.

Esta meditación está tomada de: “Una cita con Dios” de Pablo Cardona. Tiempo ordinario. Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona.
(Cfr. www.almudi.org)

09 julio 2009

VIDEO DE LA SEMANA (9 Jul): Una vida al volante

Francisco Benítez se pasa la vida al volante. "Tengo mucho tiempo para pensar y para rezar mientras conduzco" cuenta este conductor de Jaén, casado y con una hija. Una vida al volante

08 julio 2009

LIBRO DE LA SEMANA (9 Jul): Lecturas para las vacaciones


Selección de libros de literatura (verano 2009)


Puestos a meter una buena novela en la maleta o a disfrutarla en casa, puede ser difícil decidirse entre tanta avalancha editorial. Si el lector no tiene ya apartados los libros que le interesan o quiere refrescar su memoria sobre algunos ya reseñados en nuestros servicios, he aquí una selección.

Wallace Stegner. En lugar seguro. Novela que cuenta la larga amistad entre dos matrimonios de profesores universitarios norteamericanos. Los Lang y los Morgan procuran salir adelante en medio de problemas laborales y familiares como los que tiene todo el mundo. A pesar de la aparente falta de sustancia, el relato resulta apasionante tanto por la calidad literaria como por las vidas de los protagonistas. (Libros del Asteroide. 392 págs. 21,95 . Ver Aceprensa 19-11-2008).

Petros Márkaris. Muerte en Estambul. Cuarta novela que se publica de este autor griego, que está consiguiendo éxito internacional gracias a las aventuras policíacas protagonizadas por el inspector Kostas Jaritos. En esta ocasión, la acción transcurre en Estambul, donde Jaritos y su mujer se encuentran de vacaciones. Sin embargo, lo que parecía unos plácidos días de descanso se transforma en un nuevo caso policiaco, pues Jaritos tiene que resolver una serie de asesinatos que comienzan en Grecia y se repiten en parecidas circunstancias en Estambul. (Tusquets. 242 págs. 18 . Ver Aceprensa 24-06-2009).

Dorothy Sayers. Los secretos de Oxford. Dorothy L. Sayers (1893-1957) es una de las grandes firmas de la novela policíaca, y sus obras resisten muy bien al tiempo. Los secretos de Oxford –magnífica recreación de la vida de esta ciudad en los años de entreguerras– no trata de crímenes, sino de las consecuencias del rigor en la investigación, que puede llevar a una persona lunática a provocar un clima general de miedo. Ha sido considerada su obra maestra. (Lumen. 600 págs. 24,90 . Ver Aceprensa 24-06-2009).

John Fante. Llenos de vida. El protagonista es un guionista de éxito, tiene treinta años y espera su primer hijo. En cierto momento pide ayuda a su padre para unas reparaciones en el hogar. Su casa, símbolo de su nuevo estatus de bonanza económica, se viene abajo por las termitas. Su mujer se prepara para convertirse al catolicismo. Con tan poco material, Fante compone una buena historia, pinta extraordinariamente varios caracteres, hace reír, emociona y convence. (Anagrama. 157 págs. 15 . Ver Aceprensa 4-03-2009).

Mary Ann Shaffer y Annie Barrows. La sociedad literaria y el pastel de patata de Guernsey. Interesante novela que recoge las cartas que recibe una autora, Juliet Ashton, de los miembros de una excéntrica sociedad literaria creada en Guernsey, una isla del canal de la Mancha, único territorio británico que estuvo bajo el poder de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. La acción transcurre en 1946, en una Inglaterra que a duras penas se recupera de las secuelas dejadas por la guerra. Novela amable que ofrece un interesantísimo retrato de tipos humanos. (RBA. 304 págs. 15,50 . Ver Aceprensa 30-03-2009).

Sloan Wilson. El hombre del traje gris. Tom, casado con Betsy, es un hombre apagado, gris, sin ilusión, como tantos otros de su rango social. Betsy está cansada de la casa y del barrio e imagina que viviendo en otro lugar será más feliz; pero con el sueldo de Tom no hay mucho que hacer. Así que Tom consigue un trabajo mejor remunerado. La obra, publicada en 1955, plantea una situación muy común, también hoy en día: la de quien puede alcanzar el éxito profesional, pero a costa de su vida familiar. (Libros del Asteroide. 400 págs. 21,95 . Ver Aceprensa 22-05-2009).

Louis Hémon. Maria Chapdelaine. Louis Hémon (1880-1931) es una de las principales figuras de la literatura de Quebec. Con un estilo sencillo y realista, esta novela narra unos pocos meses en la vida de la joven Maria Chapdelaine, la hija de una familia de colonos canadienses. La mirada del narrador sigue los pequeños avatares en la vida de esta adolescente, y a través de ellos conocemos las costumbres cotidianas de una familia de pioneros. También destaca el elogio de unas gentes sencillas que poseen una firme escala de valores: la religión católica, la familia, la tierra. (Ediciones del Viento. 168 págs. 16,35 . Ver Aceprensa 15-01-2009).

Archibald Joseph Cronin. La ciudadela. Esta novela, publicada en 1937 y continuamente reeditada, sigue leyéndose con interés. Al poco de obtener su título de médico, Andrew Manson se traslada a un pequeño pueblo de las montañas de Gales. Allí se enfrenta a las responsabilidades de un médico rural. Más adelante, ya en Londres, empieza su imparable carrera hacia el éxito. Esta aparente ascensión es en realidad una vertiginosa caída hacia el abismo, en la que irá perdiendo sus viejos ideales. (Planeta. 480 págs. 22,50 . Ver Aceprensa 5-07-2009).

John Steinbeck. Dulce jueves. Doc, tras la II Guerra Mundial, regresa a su casa, en un arrabal conservero de Monterrey. Sin embargo, el Doc que se fue no es el mismo que vuelve. Doc había sido un hombre feliz. Pero aquel hombre, antaño adorado y solicitado por sus amigos, vive descontento hasta la desesperación. Para Steinbeck, la bondad individual conforma la bondad social, y una sociedad buena es capaz de salvar al hombre de su angustia vital. (Navona. 304 págs. 12,50 . Ver Aceprensa 26-06-2009).

Stefan Zweig. Mendel el de los libros. Esta breve obra narra la historia de un excepcional librero que pasa su vida recibiendo lectores en la mesa de un café vienés. Con su conocimiento bibliográfico y su enciclopédica memoria mantiene un cordial trato con sus clientes de media Europa, en una existencia hecha por y para los libros y los lectores. Mendel no sirve para vivir en un mundo tan alterado por la Gran Guerra y llega a ser una de sus más despreocupadas y cándidas víctimas. (Acantilado. 57 págs. 9 . Ver Aceprensa 27-05-2009).

Fred Chappell. Me voy con vosotros para siempre. Escrita como si se tratase de los recuerdos infantiles del narrador, esta divertida novela cuenta la niñez de Jess en una granja de Carolina del Norte. Allí viven su padre, ocurrente y gamberro; su madre, que ejerce de maestra, y la abuela, que lleva el control de la granja. La última persona que se integra en la vida familiar es un adolescente huérfano que contratan como bracero. Jess describe la vida doméstica en la granja, salpicada de desternillantes anécdotas protagonizadas por sus excéntricos parientes. (Libros del Asteroide. 240 págs. 17,95 . Ver Aceprensa 17-12-2008).

Yoko Ogawa. La fórmula preferida del profesor. Este libro, el más popular de la japonesa Yoko Ogawa (1962), ha sido premiado por diferentes sociedades matemáticas, pues el entusiasmo por los números forma parte de su argumento. A partir de uno de sus trabajos como asistenta, la narradora y su hijo de diez años empezaron una relación muy especial con un anciano profesor de matemáticas que, a consecuencia de un accidente, tenía una autonomía de memoria de ochenta minutos. (Funambulista. 299 págs. 13,95 . Ver Aceprensa 29-10-2008).

Abraham B. Yehoshúa. Una mujer en Jerusalén. Un terrorista se suicida mediante una explosión y entre los fallecidos se encuentra una hermosa y enigmática mujer, cuyos restos nadie reclama. Un empleado de la empresa en la que trabaja deberá cargar con el cadáver y devolverlo a su pueblo natal, emprendiendo un fatigoso viaje que acabará por sacudir lo más íntimo de su conciencia. El dramatismo argumental da paso al drama interior de sus personajes, hombres y mujeres sin nombre, con sus miserias, sus vidas truncadas… (Anagrama. 287 págs. 17 . Ver Aceprensa 1-10-2008).

Varlam Shalámov. La orilla izquierda. Varlam Shalámov pasó casi veinte años en campos de trabajo forzado durante la época de Stalin. A la salida, decidió escribir su experiencia. El resultado son los seis libros que forman Relatos de Kolimá, de los que en España sólo se conocía el primero de ellos, con el mismo título que el conjunto. Ahora se publica el segundo, La orilla izquierda, y poco a poco irán apareciendo los demás. Se trata, sobre todo, de un testimonio literario y humano de primera magnitud. (Minúscula. 370 págs. 18,50 . Ver Aceprensa 27-05-2009).

Serguey Dovlátov. La extranjera. Dovlátov (1941-1990) vuelve a utilizar su propia vida como materia novelesca. La protagonista es Marusia, una mujer rusa, bastante caprichosa, con un matrimonio fracasado a sus espaldas y un hijo, que decide exiliarse en Nueva York. Pero más que las peripecias de Marusia, a Dovlátov le interesa contar la vida de los emigrados rusos, insatisfechos y con problemas de integración. La novela está muy bien escrita y sorprende por su irónico sentido del humor. (Ikusager. 133 págs. 14 . Ver Aceprensa 28-04-2009).

Manuel Chaves Nogales. Juan Belmonte, matador de toros. Se publicó esta biografía a finales de 1935, un año antes de que Belmonte se retirase definitivamente de los ruedos. En ella repasa su infancia y adolescencia (de lo mejor del libro), sus primeros pasos en el mundo del toreo, su éxito espectacular, la relación que tuvo con otros toreros y también con algunos intelectuales de su tiempo... El libro está plagado de jugosas anécdotas que definen acertadamente el peculiar mundo del toreo. La biografía tiene un innegable valor histórico, sociológico y, por supuesto, literario. (Libros del Asteroide. 346 págs. 17,95 . Ver Aceprensa 29-04-2009).

Miguel Aranguren. La hija del ministro. Esta novela supone un interesante cambio de registro en la obra de Miguel Aranguren (1970). Está ambientada en España en los años veinte y treinta del siglo pasado, años convulsos marcados por la decadencia de la monarquía de Alfonso XIII, la II República y la Guerra Civil. En este contexto, se sitúa la tragedia que viven Elvira Mobassa, perteneciente a una familia aristocrática y monárquica, y el joven vasco Ventura Ortuño, los protagonistas de una novela de amor y odio. (La Esfera. 508 págs. 22 . Ver Aceprensa 22-03-2009).

Josep Pla. Vida de Manolo. Junto con El cuaderno gris, Vida de Manolo es otra de las obras más valoradas de Josep Pla. La publicó en 1928 y en ella cuenta la vida del escultor Manuel Hugué (1872-1925). Tras una azarosa juventud, Hugué se trasladó a París, donde vivió una bohemia hambrienta hasta que consiguió abrirse camino como escultor. En París convivió con Picasso y otros muchos artistas españoles y extranjeros. Más que los hechos que se cuentan, interesantes, lo más que sobresale es la excelente prosa de Pla. (Libros del Asteroide. 168 págs. 16,95 . Ver Aceprensa 20-12-2008).

Esther Hautzig. La estepa infinita. Es la primera vez que se traduce al castellano este relato autobiográfico de Esther Hautzig (1930). Narra la historia de una próspera familia judía de Polonia que es deportada a Siberia cuando en 1941 las tropas soviéticas penetran en el país. En la estepa siberiana vivieron cinco años. En medio de las dificultades, Esther consigue transmitir un saludable y contagioso optimismo. (Salamandra. 256 págs. 16 . Ver Aceprensa 19-11-2008).

María Gudín. Hijos de un rey godo. Con su anterior y primera novela, La reina sin nombre, también ambientada en la España visigoda, Gudín consiguió un buen éxito de lectores. Ahora publica la segunda parte, que continúa con la misma ambientación histórica y que relata los obstáculos que tienen que superar Leovigildo, Hermenegildo y Recaredo para conseguir la unidad de su pueblo. Si la primera novela estaba centrada en la peripecia de una reina, en esta predomina el elemento aventurero. (Ediciones B. 608 págs. 22 ).

Richard Russo. Puente de los suspiros. Lou Lynch tiene sesenta años, trabaja en Thomaston, está felizmente casado y tiene un hijo. Van a viajar a Venecia y semanas antes decide poner por escrito sus recuerdos hasta los dieciocho años, buscando entender por qué el amigo clave de su vida dejó en ese momento y para siempre Thomaston. Una historia rica y absorbente, sólida y con atractivo en cada una de sus muchas páginas. Una novela dura pero sin morbo, básicamente optimista. (Alfaguara. 687 págs. 23,50 . Ver Aceprensa 17-12-2008).

Arto Paasilinna. La dulce envenenadora. La octogenaria Linnea Ravaska, viuda de un coronel, no tiene hijos. El único familiar que le queda es el hijo de la hermana de su marido, Kauko, un joven que ha cruzado la línea del gamberrismo y es un delincuente profesional de poca monta, pero peligroso y totalmente alcoholizado, lo mismo que sus amigos de juergas. Harta de esta situación, planea una sutil venganza, que se le va de las manos. Con un original sentido del humor, hace una divertida y ácida radiografía de la Finlandia actual. (Anagrama. 198 págs. 17 . Ver Aceprensa 17-12-2008).

Tobias Wolff. Aquí empieza nuestra historia. El nuevo libro de Tobias Wolff reúne veintiún relatos ya recogidos en sus anteriores libros más otros diez que ha ido publicando después en revistas literarias. “El cuento es la forma norteamericana perfecta”, opina Wolff. Él escribe de situaciones reales, cotidianas, de personajes tomados de la vida misma. En sus tramas, sitúa a estos personajes en un momento significativo de sus vidas, momento que define lo que son y a lo que aspiran. Hay una cierta tendencia a mostrar momentos de duda o aspectos amargos de la vida. (Alfaguara. 472 págs. 22 . Ver Aceprensa 26-05-2009).

Vasili Grossman, Todo fluye. Grossman (1905-1964) cayó en desgracia cuando intentó publicar Vida y destino, novela que le ha hecho célebre. Todo fluye es su última novela, que terminó de escribir poco tiempo antes de su fallecimiento. Relata la vuelta a casa de Iván Griegórievich después de treinta años preso. Su vuelta a la vida cotidiana en un país en el que se ha arrasado la libertad de toda una generación es el centro de una historia sobre la destrucción social a que conduce el totalitarismo. (Círculo de Lectores-Galaxia Gutenberg. 288 págs. 20 . Ver Aceprensa 17-12-2008).

Carmelo Guillén Acosta, La vida es lo secreto. Este nuevo poemario supone cierto cambio en la poesía de Carmelo Guillén. Sin apartarse de algunas constantes de su obra (poesía muy humana, influencia de lo popular...), se trata, sin embargo, de unos versos desarrollados a partir de un hecho –el fallecimiento de la madre del autor–, que ha dado pie a una serie de poemas en los que lo biográfico se une con consideraciones relacionadas con el sentido de la existencia, la fe, el más allá, el significado del pasado… (Rialp. 64 págs. 9,50 . Ver Aceprensa 30-04-2009).

Harry Thompson. Hacia los confines del mundo. En este año, en que se conmemora el 150 aniversario de El origen de las especies, resulta interesante esta novela sobre el viaje del joven Darwin en el Beagle en 1831. Pero el verdadero protagonista es Robert FitzRoy, el capitán del bergantín. Hasta más de la mitad, es una novela de aventuras marinas. Después, con el embarque de Darwin, tiene lugar la amistad y a la vez el enfrentamiento dialéctico. En esas escenas y en las que se suceden después de la aparición de El origen de las especies, se puede asistir a una hábil reconstrucción de la polémica que ocasionó ese libro. (Salamandra. 816 págs. 24,50 . Ver Aceprensa 24-10-2007).

Nancy Mitford. No se lo digas a Alfred. En esta novela, publicada en 1960, regresa Mitford a los personajes y al ambiente de sus novelas anteriores A la caza del amor y Amor en clima frío. Fanny, la narradora retoma el protagonismo. Alfred, su marido, abandona el puesto de profesor en Oxford porque ha sido nombrado embajador en París. El cambio supone una transformación radical en sus hábitos de vida, pues ahora Fanny deberá ocuparse del protocolo, los cócteles, y los dimes y diretes del mundo diplomático. La descripción de estos personajes, sus manías, las relaciones sociales es lo mejor de la novela, pues ahí es donde Mitford sabe sacar más partido a su irónica y chispeante prosa. (Libros del Asteroide. 308 págs. 18,95 ).

Miguel d’Ors. El misterio de la felicidad. Nueva antología de la obra de Miguel d’Ors, convertido poco a poco, sin publicidad pero con plena justicia, en el poeta más leído de su generación. En El misterio de la felicidad se incorporan poemas que van desde los primeros libros de D’Ors (Del amor, Del olvido, Ciego en Granada) hasta los últimos (Sol de noviembre) y un manojo de inéditos. El prólogo de Ana Eire saca a la luz un puñado de claves de la poesía d’orsiana, entre las que se cuenta el propio titulo del libro: la felicidad es un misterio porque se encuentra escondida en la vida cotidiana. (Renacimiento. 268 págs. 11 . Ver Aceprensa 24-06-2009).

Ippolito Nievo. Las confesiones de un italiano. Bajo la forma de una autobiografía, Nievo redacta una obra extraordinaria, a la altura de las grandes novelas del siglo XIX. Carlo Altoviti es un noble veneciano que examina su vida, sus amistades, su amor por Pisana y la sociedad de su época desde 1780 hasta 1855. Publicada en 1867, se trata de una narración totalizante en la que hay un ir y venir de lo concreto de la vida de Carlo, a lo general de la sociedad veneciana, de Italia y de Europa. Todo ello presenta un grandioso fresco histórico del cambio sociopolítico que se produce en Italia y en toda Europa a finales del XVIII. (Acantilado. 1.104 págs. 33 . Ver Aceprensa 4-03-2009).

Carlos Pujol. Antes del invierno. La novela se desarrolla en Barcelona durante los meses de un otoño de la postguerra española, con Europa en pleno conflicto bélico. En este ambiente, Emilio, el protagonista y narrador, que acaba de volver de Londres, se encuentra con Gonzalo, su único hijo, un poeta falangista. En vez de recuperar la paz, se verá envuelto en un pintoresco caso de espionaje. En la trama hay ya una primera ironía sobre el género de espías. En el trasfondo, se advierte una actitud compasiva hacia el hombre de hoy, escéptico y desnortado. (Menoscuarto. 198 págs. 15 . Ver Aceprensa 17-12-2008).

Abel Hernández. Historias de la Alcarama. Este libro es una larga carta del autor a la menor de sus hijas, en la que le habla de Sarnago, el pueblo en el que nació en 1937, y de sus alrededores, en las Tierras Altas del norte de la provincia de Soria. Hoy, Sarnago y otros pueblos cercanos no son más que ruinas deshabitadas de las que se van adueñando la soledad y la maleza; por esto el libro tiene un tono evocador, elegíaco, como si el autor levantara acta de lo que fue y rindiera homenaje a los últimos habitantes de la zona, en un intento de que no se pierda del todo su memoria. (Gadir. 240 págs. 18 . Ver Aceprensa 27-03-2009).