Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

21 septiembre 2018

Oración por los sacerdotes

Con la «Oración por la santificación de los sacerdotes», compuesta por
Santa Teresita del Niño Jesús, damos gracias a Dios por el regalo del
sacerdocio, y damos gracias a los sacerdotes por su entrega a la Iglesia
de Jesucristo. Oremos por los sacerdotes, por la santificación de sus
almas y el progreso en su vida de entrega al Amor de Cristo.

19 septiembre 2018

17 septiembre 2018

Cáritas | Voluntariado joven

¿Cómo es el voluntariado joven de Cáritas? ¿Qué es lo que hacen? ¿Cómo lo viven?

Cáritas | Voluntariado joven

¿Cómo es el voluntariado joven de Cáritas? ¿Qué es lo que hacen? ¿Cómo lo viven?

LIBRO DE LA SEMANA (13 Sep): Infancias rotas

(Cfr. www.criteriaclub.es)



  Infancias Rotas


PRECIO
15,00 €


15 septiembre 2018

PELICULA DE LA SEMANA (13 Sep):Todos lo saben

(Cfr. www.almudi.org)

Todos lo saben


Reseña: 
Laura viaja con su familia desde Buenos Aires a su pueblo natal en España para una celebración. Lo que iba a ser una breve visita familiar se verá trastocada por unos acontecimientos imprevistos que cambiarán por completo sus vidas.
La vida con frecuencia nos somete a duras pruebas. La alegría pronto se troca en dolor y sufrimiento, y puede costar recuperar la confianza en las personas. Lo decisivo en el director es la hondura con que atrapa las interioridades del ser humano, lo mejor y lo peor: el amor, el sacrificio, los padecimientos, los rencores soterrados, la soberbia, la ambición, asoman en cada uno en mayor o menor medida, mientra se teje un elaborado cuadro de complejas relaciones, donde cuenta lo ocurrido y lo que se piensa que ha ocurrido, la suposición de intenciones en el otro, y los secretos del pasado que acaban saliendo a la luz.
Da gusto ver una película donde no hay espacio para la frivolidad, en que se puede abordar temas como la familia, el aborto o la intervención de Dios en la vida de los hombres, sin caer en el cliché. Y en las imágenes pueden sustituir con éxito a las palabras, pero sin desdeñar el poder de éstas para expresar los sentimientos. Las interpretaciones son buenas. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

10 preguntas sobre el Sínodo de los jóvenes

(Cfr. www.almudi.org)


 
«La distancia entre el pastor y la oveja desaparece cuando se da a la oveja la oportunidad de convertirse en pastor de otros»


“10 preguntas sobre el Sínodo” es una serie de entrevistas realizadas a diferentes personas, a raíz del encuentro convocado por el Papa Francisco. En octubre, Obispos de todo el mundo de reunirán en Roma para profundizar en la relación de los jóvenes con la fe, la cuestión del descubrimiento de la propia vocación y el discernimiento como elemento propio del cristiano para acertar con las decisiones importantes.

Franco Galdino es misionero y seminarista de la Comunidad Católica Shalom, una Asociación Privada de Fieles muy reciente pero que ya está presente en treinta países y cuenta con gran tirón entre la gente joven. Ahora mismo vive en Roma, donde estudia Teología en la Pontificia Universidad Lateranense. Desde allí vivirá intensamente este Sínodo sobre los Jóvenes, la Fe y el Discernimiento Vocacional, como explica en esta entrevista.

1. ¿Cómo nació Shalom?

En Brasil, hace treinta y cinco años. Nuestro fundador, Moysés Louro de Azevedo Filho, tenía por aquel entonces diecisiete años y fue invitado por el obispo de Fortaleza a hacer un regalo al Papa Juan Pablo II, que estaba de visita pastoral en Brasil. “¿Qué puedo darle al Papa?”, pensó él. Después de haber rezado concluyó que podía ofrecer su vida por la evangelización de otros jóvenes. Entregó al Papa una carta con este compromiso y empezó a trabajar en ello, junto con algunos amigos suyos.

2. ¿Y por dónde empezaron?

Al ver que les resultaba difícil que los jóvenes fueran a la iglesia, pensaron que quizá podría resultar más efectivo invitarles a un lugar donde pudieran tomar algo. Así nació el Shalom Snack Bar, para crear una oportunidad de diálogo con los jóvenes. Allí, un bocata se llamaba “Magnificat”, otro “Monte Sion” y al que pide explicaciones sobre estos nombres se le dan, informándoles también de que detrás del bar hay una capilla donde pueden iniciar una experiencia con Dios.

A aquel primer núcleo se fueron uniendo otros jóvenes que querían formar parte de este bar para encontrarse con nuevos amigos. Así nació una comunidad que hoy está presente en treinta países. Ahora mismo, en Shalom conviven célibes consagrados, sacerdotes y familias, viviendo una espiritualidad de contemplación y evangelización.

3. ¿Por qué el nombre de Shalom?

Cuando nuestro fundador pensó en el nombre de aquel primer bar le vino a la cabeza la palabra Shalom (en hebreo, “paz”). La paz que nosotros anunciamos nace de un encuentro con Jesús. Su corazón lleno de paz llega a nosotros, que lo anunciamos al mundo. Shalom es la experiencia del resucitado que ha pasado por la cruz y que se aparece a sus discípulos.

4. ¿En qué consiste su carisma?

Sobre todo, en la evangelización de los jóvenes: ofrecerles la posibilidad de acercarse a la Iglesia, con la que muchos están prevenidos negativamente. Les invitamos, por ejemplo, a tener una experiencia de voluntariado para ayudar a los pobres, a trabajar en el bar, a colaborar en la organización de un evento o a componer música. Después, ellos llegan también con sus familias: padres, ancianos, etc. Todos son escuchados, pero el objetivo primario son los jóvenes y, en particular, aquellos más alejados de la Iglesia y de Dios.

5. ¿Cómo han acogido la iniciativa del Papa sobre el Sínodo de la Juventud?

Sentimos una sintonía muy profunda entre lo que la Comunidad cree y lo que la Iglesia confirma. Ya hace mucho tiempo, nuestro fundador dijo que Shalom no se hizo para los jóvenes, sino por los jóvenes, con los jóvenes y para ellos. El Sínodo ve la juventud no como el futuro de la iglesia, sino como el presente. Creemos que durante el Sínodo se llegará a la comprensión de esta realidad, con un nuevo protagonismo de los jóvenes, que se reconocen Iglesia y desempeñan su papel dentro de ella.

6. ¿Piensa que en la Iglesia se están dando señales de cambio?
Sí. El encuentro Pre-Sinodal, en el cual los jóvenes oyeron del Papa Francisco que “la Iglesia necesita escucharles” fue muy importante. No fueron invitados a hacer algo desde sus casas, sino a participar, a intervenir, a rezar juntos. El Papa pidió que el documento final no tuviera filtros para conocer todo lo que ellos tienen en el corazón, para que los jóvenes verdaderamente contribuyeran al cambio en la Iglesia.

7. ¿Cuáles diría que son los temas más relevantes de este Sínodo?

Los hashtag principales son el protagonismo de la juventud y la necesidad de una experiencia profunda con Dios, una experiencia que cambie su vida. Más allá de decir “soy católico” y ponerse una cruz en el cuello, los jóvenes buscan una relación personal con Jesús, que ha creado una nueva vida repensando los propios valores: la actitud hacia el trabajo, la escuela, los amigos... Todo lo demás es el marco.

8. ¿Qué papel juegan los pastores de la Iglesia en este contexto que plantea Francisco?

Los obispos y sacerdotes tienen que entender que no solo son ellos los que tratan de acercar al que está lejos, sino que lo hacen junto con muchos otros que están dispuestos a contribuir. La distancia entre el pastor y la oveja desaparece cuando se da a la oveja la oportunidad de convertirse en pastor de otros.

9. ¿Cree que los jóvenes están preparados para ser “pastores” de otros?

La regla del evangelio consiste en olvidarse de uno mismo y pensar en los demás. El que es evangelizado debe ponerse en movimiento para salir de sí mismo, y pasar de ser oveja a ser pastor. El joven deja de tener pensamientos autorreferenciales para ponerse al servicio de los propios amigos, de aquellos que no tienen fe, que están lejos de Dios, que sufren.

10. ¿Cómo puede la Iglesia acercarse cada día más a los nuevos retos que le plantea el presente?

La labor con los jóvenes no consiste en hacer sociología. De hecho, hablar de “la Iglesia que se acerca al mundo de los jóvenes” transmite la idea de que la Iglesia es una realidad separada, pero no es así. Los jóvenes ya forman parte de la vida eclesial y tienen, por tanto, algo que aportar.


Fuente: opusdei.org.


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«Nos olvidamos de que los jóvenes no son el futuro, son el presente»

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«Si un joven es capaz de seguir a un instagramer o a un youtuber, ¿cómo no va a ser capaz de seguir a Cristo?»

Meditación Domingo 24º t.o. (B)

(Cfr. www.almudi.org)

 
 

Jesús dio la vida por mí, y yo tengo que darla por Él y por amor los demás.
«Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntaba a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?». Ellos le respondieron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías y otros que uno de los profetas». Entonces él les pregunta: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Respondiendo Pedro, le dice: «Tú eres el Cristo». Y les ordenó que no hablasen a nadie sobre esto. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer mucho, ser rechazado por los ancianos, por los príncipes de los sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. Hablaba de esto abiertamente. Pedro, tomándolo apane, se puso a reprenderle. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, increpó a Pedro y le dijo: «¡Apártate de mí, Satanás!, porque no sientes las cosas de Dios, sino las de los hombres».
Y llamando a la muchedumbre junto con sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que perdiera su vida por míy por el Evangelio, la salvará». (Mc 8, 27-35)
1. En el Evangelio vemos a Jesús que hace una encuesta, “preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le contestaron: «Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas.» Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy?» Pedro le contestó: «Tú eres el Mesías.»”, el enviado por Dios, el ungido, el que viene a salvarnos. Es una expresión hermosa de nuestra fe, la que hace Pedro. Pero todavía es débil. Lo que pasa es que pensaban entonces que quería decir un guerrero, por eso se inventa un nombre (el “hijo del Hombre”) para que piensen que viniendo de Dios, era también el “siervo de Yavhé” sufriente, y les dice Jesús: “«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.»”

Les dice dos cosas: que era el Hijo de Dios de la profecía de Daniel (que venía del cielo) pero que tenía que sufrir, y esto provoca la protesta del jefe de filas: “Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!» Después llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará.»”
-El Hijo del Hombre sufriente: Comie
nza una nueva revelación, que ha de morir en la cruz por nosotros, y que nosotros también hemos de tomar la cruz de cada día, pequeñas mortificaciones, no ser caprichosos, levantarnos puntuales, cosas que ayuden a los demás como hacer pequeños servicios o encargos en casa, obedecer a la primera, hacer los deberes o estudiar cuando toca, sonreír cuando nos cuesta, y ofrecer esas pequeñas cosas, como un sacrificio. A veces nos costará tener buen carácter, dejar los problemas del trabajo fuera de la casa, como aquel que se imaginaba que los colgaba de un árbol que tenía en el jardín, para estar con la familia con  buen humor. Hoy te pido, Señor, tener la mortificación de la sonrisa. Que no me enfade, o me desenfade enseguida, con la sencillez del niño, que olvida enseguida los enfados para volver a sus juegos, porque a veces me quedo como “encasquillado”, primero me enfado y luego al darme cuenta de la tontería me enfado por haberme enfadado. Quiero arreglar las faltas de amor con actos de amor, sin darle vuelta a las cosas... Unidos al sacrificio de Jesús, eso tiene mucho valor, que podemos meter en el banco de la comunión de los santos, que es como un banco de sangre espiritual, para ayudar a los que están sufriendo en tantos lugares del mundo, o para interceder para que no haya guerras, o no mueran de hambre, o las almas del purgatorio vayan al cielo…

2. Isaías cantaba un poema del siervo de Yahvé, imagen de Jesús, desterrado y azotado, escupido y abofeteado, que supo obedecer, supo aguantar como Jesús ante Pilato: “yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Tengo cerca a mi defensor… el Señor me ayuda, ¿quién me condenará?” Así hemos de hacer cuando sentimos las violencias físicas, podemos completar lo que falta a la pasión de Cristo. Y en medio del sufrimiento el siervo experimenta la ayuda de Dios, que lo hace más fuerte que el dolor. Por eso practica la no resistencia a través del sufrimiento: confía sólo en Dios, que está con él. "...A quien te golpee la mejilla... ofrécele la otra..." como hizo Jesús, «siervo de Dios»: «porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».

Hoy cantamos el Salmo que los judíos cantan al acabar la comida de Pascua, pues recuerda la liberación de la esclavitud de Egipto. Cómo Dios los ayudó a  escapar del grave peligro: Israel era prisionero en las redes del terrible faraón, sin ninguna libertad, se sentía muy "pequeño y débil" y "gritó". Y Dios lo escuchó y lo liberó a Israel, y lo hizo entrar en la "tierra del reposo", "la tierra de los vivos"... en que se vive a gusto: “Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida”, pero podemos pensar que es el cielo, porque “Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante, porque inclina su oído hacia mí el día que lo invoco”.

Y así podemos rezar cuando nos vemos en peligro nosotros, Dios viene y nos saca del pozo: “Me envolvían redes de muerte, me alcanzaron los lazos del abismo, caí en tristeza y angustia. Invoqué el nombre del Señor: «Señor, salva mi vida»”. Y es que “El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo; el Señor guarda a los sencillos: estando yo sin fuerzas, me salvó. Arrancó mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.” Por eso me propongo desde hoy: “Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida”.

Jesús cantó la tarde del Jueves Santo este salmo al instituir la Eucaristía: "Amo al Señor... Me envolvían redes de muerte, me alcanzaron los lazos del Abismo, caí en tristeza y angustia. Invoqué el nombre del Señor: `¡Señor, salva mi vida!'» y es que Jesús se preparaba a morir por mí… Me acerco a este salmo con profunda reverencia…

3. Santiago dice: “¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras?” Está claro,  es como al ver un perro que se mueve, sabemos que está vivo. “¿Es que esa fe lo podrá salvar? Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos del alimento diario, y que uno de vosotros les dice: «Dios os ampare; abrigaos y llenaos el estómago», y no les dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve? Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta” O sea que si yo no tengo amor a los demás mi fe es como si estuviera muerta… entiendo que si no me ocupo de un necesitado y digo que amo a Dios es que es todo de boquilla pero no de verdad... “Alguno dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe in obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe.»” Es aquello de que por sus frutos los conoceréis…

Virgen Santa, Madre mía, ayúdame a que mi fe sea viva, llena de amor y esperanza. Ayúdame a rezarle ahora de corazón esta oración a tu Hijo:
Señor, ayúdame a servir
Jesús,
quiero seguir tu camino.
Vivir alegre y dispuesto
para servir a mis hermanos.
En el lugar que me pidas.
En mi familia,
con mis amigos,
en la escuela,
en el club o en el barrio.
Quiero vivir atento
a las necesidades de los demás.
En especial muy atento
a todas las personas que sufren.
Quiero ser como Tú,
servidor de todos.
Ayúdame a lograrlo.

(Marcelo Muría)

Homilía Domingo 24º t.o. (B)

 (Cfr. www.almudi.org)

 

Homilía III: basada en el Catecismo de la Iglesia Católica
"Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por nosotros"

Is 50,5-9a: "Ofrecí la espalda a los que me apaleaban"
Sal 114,1-2.3-4.5-6.8-9: "Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida"
St 2,14-18: "La fe, si no tiene obras, está muerta"
Mc 8,27-35: "Tú eres el Mesías... El Hijo del hombre tiene que padecer mucho"

El Siervo repite lo que se le ha dicho: "Me ha abierto el oído" indica la revelación que ha recibido; "mesaban la barba" evoca el desprecio de su dignidad personal; "no oculté el rostro...." se cumplió en Jesucristo ante Pilatos y los soldados.

Por primera vez en san Marcos los discípulos reconocen a Jesús como Mesías. Pedro es el primero de los hombres en confesar a Jesús como el Mesías esperado. Es un profundo acto de fe proclamada. La prohibición posterior está vinculada con el secreto mesiánico, y con la predicción de la pasión que sigue a continuación.

Jesús quiere que ya que le aceptan como Mesías, le acepten tal como los sucesos futuros les harán ver. Con la expresión "el Hijo del hombre tiene que padecer" unirá en una sola las figuras del Mesías juez glorioso y la del Siervo doliente. Y lo último se dirá en el kerigma apostólico.

Nuestra sociedad está convencida de que el sufrimiento no sirve para nada. Y no es que se aborrezca por estéril, sino que se detesta en sí mismo. Y aquello que se rechaza no puede ser considerado válido bajo ningún aspecto, ni siquiera por el heroísmo. Porque, como es gratuito, cada día cuenta con menos adeptos.

— "Como se iban cumpliendo los días de su asunción, Él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén". Por esta decisión, manifestaba que subía a Jerusalén dispuesto a morir. En tres ocasiones había repetido el anuncio de su Pasión y de su Resurrección. Al dirigirse a Jerusalén dice: "No cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén (Lc 13,33)" (557).

— "La Iglesia permanece fiel a  «la interpretación de todas las Escrituras» dada por Jesús mismo, tanto antes como después de su Pascua:  «¿No era necesario que Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» (Lc 24,26-27,44-45)" (572).

— "Como última purificación de su fe, se le pide al  «que había recibido las promesas» (Hb 11,17) que sacrifique al hijo que Dios le ha dado. Su fe no vacila:  «Dios proveerá el cordero para el holocausto» (Gn 22, 8),  «pensaba que poderoso era Dios aun para resucitar de entre los muertos» (Hb 11,19). Así, el padre de los creyentes se hace semejante al Padre que no perdonará a su propio Hijo sino que lo entregará por todos nosotros. La oración restablece al hombre en la semejanza con Dios y le hace participar en la potencia del amor de Dios que salva a la multitud" (2572).

— "Con esta revelación del Padre y con la efusión del Espíritu Santo, que marcan un sello imborrable en el misterio de la Redención, se explica el sentido de la Cruz y de la muerte de Cristo. El Dios de la Creación se revela como Dios de la Redención, como Dios que es fiel a sí mismo, fiel a su amor y al hombre y al mundo, ya revelado el día de la Creación. El suyo es amor que no retrocede ante nada de lo que el mismo exige la justicia.. Y sobre todo el amor es más grande que el pecado, que la debilidad,  «que la vanidad de la creación», más fuerte que la muerte; es amor siempre dispuesto a aliviar y a perdonar..." (Juan Pablo II, RH 9).

Una cosa es el Cristo que nos gustaría reconocer y otra el Cristo tal como se presenta Él mismo. Lo primero es voluntarismo y error; la fe nos hace aceptarle también como Siervo.