Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

30 septiembre 2016

Catequesis en español del Papa Francisco 28/09/2016 HD

La Iglesia no es solamente para los buenos, los que parecen buenos, o se
creen buenos. La Iglesia es para todos, incluso preferiblemente para
los malos, porque la Iglesia es misericordia, y este tiempo de gracia y
de misericordia nos recuerda que nada nos puede separar del amor de
Cristo. Fue ésta una de las afirmaciones del Papa Francisco en la
catequesis del miércoles 28 de septiembre, en la que además pidió por
los

El Papa pide junto a los caldeos de Georgia por la paz en Siria e Irak

(Cfr. www.alfayomega.es)

El Papa pide, junto a los cristianos caldeos en Georgia, la paz para Irak y Siria

 Foto: AP

El Papa Francisco se encontró este viernes con 13 obispos caldeos de Irak y con la comunidad asirio-católica de Georgia. «Señor Jesús, extiende la sombra de tu cruz sobre los pueblos en guerra: que aprendan el camino de la reconciliación», pidió. Antes, durante su encuentro con el patriarca ortodoxo georgiano Elías II, animó a la Iglesia de este país, una de las más rígidas, a «dar un renovado impulso a los lazos que nos unen»

El Francisco aprovechó hoy su viaje a Georgia para clamar contra la devastación de Siria e Irak en una oración que pronunció en la iglesia de San Simeón Bar Sabbae, dedicada al culto de los católicos asirios-caldeos, que viven una brutal persecución en esos países. Francisco se convirtió así en el primer pontífice que entra en una iglesia asirio-caldea y desde allí, en forma de oración, dijo «basta» a la «devastación de Siria e Irak».

Francisco llegó hoy a Georgia, donde permanecerá hasta mañana, para el domingo viajar a Azerbaiyán, y durante la jornada se entrevistó con el presidente, Giorgi Margvelashvili, y con el patriarca ortodoxo, Elías II.

Aunque el viaje a la antigua república soviética tiene un marcado carácter ecuménico, Francisco no dejó pasar la ocasión de mostrar su cercanía a los católicos, sobre todos aquellos como los caldeos que viven perseguidos en Irak o Siria. En Georgia viven unos 10.000 caldeos y asirios, que llegaron al Caucaso en diferentes migraciones y que conviven en total armonía con la mayoría ortodoxa.
300 fieles cantando en la lengua de Jesús

Francisco entró en el pequeño templo entre cánticos en arameo, el idioma de los judíos en época de Jesús que siguen usando los caldeos. Lo esperaban unos 300 fieles. A su lado estaba el patriarca de Babilonia de los caldeos, Luis Rafael I Sako. Lo acompañaban otros 12 obispos caldeos iraquíes que llegaban desde Erbil, en el norte de Irak, donde han celebrado su Sínodo la semana pasada.

Los obispos han querido viajar hasta Georgia para manifestar al Papa la dramática situación de los cristianos en Irak, donde muchas ciudades han sido tomadas por el Estado Islámico, que ha destruido los templos y asesinado y encarcelado a los cristianos. «El Papa no puede venir a visitarnos por la situación difícil y dramática que estamos viviendo, así que seremos nosotros los que iremos hasta él», había dicho hace unos días el patriarca de Sako. Con todo, el patriarca no pierde la esperanza y ha vuelto a invitar al Papa a ir a Irak cuando sea posible. «Necesitamos su presencia y su apoyo».
Recuerdo a los niños, los perseguidos y los refugiados

Las únicas palabras del Papa fueron una oración en italiano: «Señor Jesús, extiende la sombra de tu cruz sobre los pueblos en guerra: que aprendan el camino de la reconciliación, del diálogo y del perdón; haz experimentar el gozo de tu resurrección a los pueblos desfallecidos por las bombas: arranca de la devastación a Irak y Siria».

El Papa encomendó especialmente «los sufrimientos de tantas víctimas inocentes: los niños, los ancianos, los cristianos perseguidos», y también «quienes viven en la incertidumbre: los exiliados, los refugiados y quienes han perdido el gusto por la vida». «Reúne bajo la dulzura de tu realeza –continuó– a tus hijos dispersos: sostén a los cristianos de la diáspora y concédeles la unidad de la fe y del amor», imploró. En el exterior de la Iglesia, el Papa Francisco, rodeado de fieles, liberó una paloma como deseo de que llegue la paz.

«Que las dificultades no sean obstáculo»
Con anterioridad, el Papa argentino se reunió con el patriarca ortodoxo, en un nuevo acto de acercamiento entre las dos Iglesias, y que incluso fue considerado «histórico» por Elias II. El acto tiene especial relevancia puesto que la Iglesia ortodoxa georgiana, especialmente rígida y conservadora, es la única que se negó a aprobar el documento de Chieti. En este texto, aprobado la semana pasada, la Comisión Mixta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa recoge una visión común de cómo vivía la Iglesia todavía unida del primer milenio el primado y la sinodalidad.

En este contexto, el pontífice animó a la Iglesia ortodoxa a dar un impulso a la unidad entre los cristianos y eliminar los obstáculos ante un mundo «sediento de paz». Este mundo «nos pide que se dé un nuevo impulso, un renovado fervor a los lazos que nos unen, signo elocuente de los cuales es el beso de la paz y nuestro abrazo fraternal», invitó Francisco al patriarca ortodoxo.
«Que las dificultades no sean un obstáculo, sino un estímulo que nos ayude a conocernos mejor», dijo Francisco en su discurso en el que instó a trazar puentes a los ortodoxos georgianos.

LIBRO SEMANA (30 Sep): El País de la Bruma





 El país de la bruma


Es un libro que debe leerse como curiosidad más que con la intención de disponer de una lectura ágil y adictiva. Será para aquellos seguidores de Doyle que se sientan atraídos por su pasión por los espíritus o por conocer otras historias del magnífico médico y escritor británico. A destacar la buena reedición de Espuela de Plata para la nueva publicación en este año 2015.
 
PRECIO
17,00 €

PELICULA DE LA SEMANA (30 Sep): Foto`prints el camino de tu vida

(Cfr. www.almudi.org)
 

Footprints, el camino de tu vida

Contenidos: ---
Reseña: 
Estados Unidos. Don Sergio, sacerdote en la Parroquia de Santa Ana, en el pueblo de Gilbert, en Arizona, decide poner en marcha una gran aventura: reunir a 10 hombres jóvenes de entre 20 y 45 años y embarcarse en un viaje de miles de kilómetros hasta España, para emprender andando una peregrinación de casi mil kilómetros desde San Sebastián hasta Santiago de Compostela. Esta película es la crónica de ese viaje, que tuvo lugar entre el 19 de junio y el 24 de julio de 2014.
En su tercer gran proyecto documental Cotelo ha optado por contar de primera mano la experiencia que supone hacer el Camino de Santiago. Y ha jugado con las mismas armas, qu en los dos anteriores. El camino de tu vida es, lógicamente, más convencional y menos sorprendente que las anteriores películas de Cotelo. Aquí no aparece, por ejemplo, el humor y la originalidad de las que daba muestras en anteriores producciones; en este caso, la seriedad de la propuesta queda ligada a un film más clásico y lineal, un documento que recrea esencialmente la realidad del Camino de Santiago como potencial escalón a hacia una meta que va más allá de lo geográfico, una experiencia espiritual que invita directamente a encontrarse con Dios.
Porque este documental habla del Camino de Santiago desde una perspectiva esencialmente religiosa –se asiste a la Santa Misa, se reza el rosario, se hace oración–, un itinerario que invita a un viaje interior, íntimo, en donde surgen las preguntas importantes de la vida, interrogantes que ningún ser humano puede obviar.
Para contar su historia, Juan Manuel Cotelo sigue con su cámara a los protagonistas de esta expedición: Tiny, Troy, Isaiah, Héctor, Patrick, John, Isaac, Iván, Pedro, Kevin y el padre Sergio. Tipos que apenas se conocen entre ellos y de las profesiones más diversas: un filósofo, un pintor, un profesor de zumba, un mecánico, un fotógrafo, un ingeniero, un sacerdote, un músico… La narración parte de su tierra de origen, Arizona, y llega con ellos a Santiago de Compostela. Día a día, la cámara se va deteniendo de modo natural en cada miembro de la aventura. Ellos narran sus experiencias, la dureza de las etapas, la falta de fuerzas.
A lo largo de la cinta se ofrecen multitud de reflexiones de rico contenido, antropológico o puramente religioso, que hablan del descubrimiento que va teniendo lugar en los corazones de los protagonistas. Cuestiones como el dolor y el sentido del sufrimiento son cosas que surgen por necesidad en las primeras etapas, pero también salen a colación temas como el individualismo, la necesidad de ser ayudado, la generosidad, la solidaridad, la alegría, la importancia del silencio para escuchar la voz interior, la unidad y la amistad. Y, cómo no, el agradecimiento por la belleza de la naturaleza, de las montañas y los animales, de las plantas y los ríos, de la creación entera. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ
 

Meditación Domngo 27 t.o. (C)

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
La fe es la luz que nos hace ver las cosas auténticamente, nos da fuerza para responder a la palabra de Dios que nos guía hacia el bien, y nos hace mover montañas

“En aquel tiempo, los Apóstoles dijeron al Señor: - Auméntanos la fe. El Señor contestó: - Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor, cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «En seguida, ven y ponte a la mesa?» ¿No le diréis: «Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo; y después comerás y beberás tú?» ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer» (Lucas 17,5-10).

1. “- En aquel tiempo, los Apóstoles dijeron al Señor: - Auméntanos la fe”.  El año de la fe (2013) tiene un himno que nos puede servir para dirigir a Jesús esta oración que le dirigieron sus discípulos: “Caminamos llenos de esperanza, pero a tientas en la noche. Vienes tú en el Adviento de la historia, eres tú el Hijo del Altísimo. Credo Domine, credo!  (CDC) Con los santos que caminan con nosotros, Señor, te pedimos: Adauge, adauge nobis fidem! Credo Domine, adauge nobis fidem! (ANF)
Caminamos fatigados y perdidos, sin el pan de cada día. Tú nos nutres con la luz de Navidad, eres tú la estrella de la aurora. (CDC) Con María, la primera creyente, Señor, te rogamos: (ANF)
Caminamos cansados y sufrientes, aún abiertas las heridas. Quien te busca en su desierto, tú lo curas, eres tú la mano que nos sana. (CDC) Con los pobres que nos llaman a la puerta, Señor, te invocamos: (ANF)
Caminamos bajo el peso de la cruz, tras las huellas de tus pasos. Resucitas la mañana de la Pascua, eres tú el Viviente que no muere. (CDC)
Con los fieles que quieren renacer Señor, te suplicamos: (ANF)
Caminamos esperando el fuego nuevo que se enciende en Pentecostés. Tú recreas la presencia de aquel soplo, eres tú la Palabra del futuro. (CDC) Con la Iglesia que anuncia tu Evangelio, Señor, te imploramos: (ANF)
Caminamos cada día que nos donas, con los hombres de este mundo. Tú nos guías por las sendas de la tierra, eres tú la meta que anhelamos. (CDC) Con el mundo donde el Reino está presente, Señor, te clamamos: (ANF)
"Sólo se puede ver correctamente con el corazón; lo esencial permanece invisible para el ojo" (A. Saint-Exupéry, El Principito). J. H. Newman ya dijo: "creemos porque amamos". El Papa Francisco, en su Encíclica conjunta con Benedicto XVI, relaciona la fe y amor comenzando con la frase de S. Pablo: «Con el corazón se cree» (Rm10,10). Es en el corazón que “la fe transforma toda la persona, precisamente porque la fe se abre al amor. Esta interacción de la fe con el amor nos permite comprender el tipo de conocimiento propio de la fe, su fuerza de convicción, su capacidad de iluminar nuestros pasos. La fe conoce por estar vinculada al amor, en cuanto el mismo amor trae una luz. La comprensión de la fe es la que nace cuando recibimos el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos da ojos nuevos para ver la realidad” (n. 26).
Hoy día se ve el amor como un sentimiento que va y viene. Pero nuestra afectividad no es tan pobre, es apertura a la persona amada, un camino que es salir de mi “yo” hacia el “tú” para construir un “nosotros”, una relación duradera; el amor tiende a la unión con la persona amada. Tiene que ver con la verdad y sólo entonces dura, es verdadero: “unifica todos los elementos de la persona y se convierte en una luz nueva hacia una vida grande y plena” (n. 27).
Amor y verdad se necesitan. “Amor y verdad no se pueden separar. Sin amor, la verdad se vuelve fría, impersonal, opresiva para la vida concreta de la persona. La verdad que buscamos, la que da sentido a nuestros pasos, nos ilumina cuando el amor nos toca. Quien ama comprende que el amor es experiencia de verdad, que él mismo abre nuestros ojos para ver toda la realidad de modo nuevo, en unión con la persona amada” (27). Y cita a san Gregorio Magno: el amor mismo es un conocimiento, lleva consigo una lógica nueva, mirar juntos como Guillermo de Saint Thierry señala que el amado dice a la amada lo del Cantar: «Palomas son tus ojos» (Ct 1,15): los dos ojos son la razón creyente y el amor, que se hacen uno solo para llegar a contemplar a Dios, cuando el entendimiento se hace «entendimiento de un amor iluminado». Los dos vuelan juntos…
Es el amor como fuente de conocimiento, mezcla de lo que se oye (y se responde a Dios) con lo que se ve (luz que se refleja en nosotros), escucha en el tiempo y luz en visión de conjunto instantánea… y todo, con libertad: «vio y creyó» (Jn20,8) según san Juan: « Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos […] y palparon nuestras manos acerca del Verbo de la vida» (1Jn1,1). Y también tocar, como hacía con sus milagros y ahora a través de los sacramentos y san Agustín afirma: «Tocar con el corazón, esto es creer».
-“El Señor contestó: -Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería”.  Para eso pedimos al Señor cambiar nuestro corazón, fiarnos totalmente de él, ver con sus ojos, aprender a vivir y a sentir y a pensar tal como él vivía y sentía y pensaba.
-Los criados cumplen su deber y no esperan nada… “Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer»  ¿Seguir a Jesús por la recompensa? Decía Kant que eso era utilitarismo… Una antigua poesía: “No me mueve, mi Dios, para quererte, / el cielo que me tienes prometido / ni me mueve el infierno tan temido / para dejar por eso de ofenderte. / Tú me mueves, Señor, muéveme el verte / clavado en una cruz y escarnecido, / muéveme ver tu cuerpo tan herido, / muévenme tus afrentas y tu muerte. / Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera / que aunque no hubiera cielo, yo te amara, / y aunque no hubiera infierno, te temiera. / No me tienes que dar porque te quiera, / pues aunque cuanto espero no esperara, / lo mismo que te quiero te quisiera.” No hemos de hacer las cosas por el premio, pero sí por amor, y es que han separado el amor del premio y ahí está el error. Hemos de amar y ahí está nuestro premio, no desear otro: «El servir a Dios nada le añade a Dios, ni tiene Dios necesidad alguna de nuestra sumisión; es él, por el contrario, quien da la vida; la incorrupción y la gloria eterna a los que le siguen y le sirven, beneficiándolos por el hecho de seguirle y servirle, sin recibir de ellos beneficio alguno»(San Ireneo). El egoísta es como un saco roto: insaciable y triste.
«La Virgen María realiza de la manera más perfecta la obediencia de la fe...» (Catecismo 148) «Durante toda su vida, y hasta su última prueba, cuando Jesús, su hijo, murió en la cruz, su fe no vaciló. María no cesó de creer en el ‘cumplimiento'’ de la palabra de Dios. Por todo ello, la Iglesia venera en María la realización más pura de la fe» (149). Ella nos habla de una fe que lleva al servicio, se hizo«la esclava del Señor»(Lucas 1,38).

2. “¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches? ¿Te gritaré «Violencia», sin que me salves? ¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes, surgen luchas, se alzan contiendas?” Es una queja en medio de la catástrofe, y tantas veces nos preguntamos también nosotros: “¿por qué esto...?, ¿hasta cuándo me pasará esto otro...? La respuesta de estos interrogantes no nos viene más que por la fe y el amor que dan sentido al dolor. En Habacuc este interrogante tiene fuerza de tragedia, porque para él no existía aún la Cruz ni la resurrección.
El injusto agresor es como un cazador o pescador, que va tras sus presas: "con ellos cogió rica presa y comida abundante". Sigue haciendo de su poder un dios y el verdadero Dios, "¿sigue contemplando en silencio a los bandidos, cuando el malvado devora al inocente?" La respuesta llegó: paciencia pues todo "ha de llegar sin retrasarse, pero, si tarda, espera". Y mientras "el injusto se hincha", la hinchazón no es sino viento y vacío. En cambio, "el justo vivirá por la fe", salvará su vida por la confianza en Dios, con su fiel perseverancia.
Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, vitoreándolo al son de instrumentos. Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía”. Este pastor es Jesús: "Yo soy el buen pastor"... (Juan 10).
"Ojalá escuchéis hoy su voz"… La voz de Dios está en nuestro corazón. Ahí también el buen pastor nos silva para guiarnos… "En lo más profundo de su conciencia el hombre descubre la existencia de una ley que él no se dicta a sí mismo pero a la cual debe obedecer y, cuya voz, lo llama siempre que debe amar y practicar el bien y que debe evitar el mal; cuando es necesario le dice claramente a los sentidos del alma: haz esto, evita aquello. En realidad el hombre tiene una ley escrita por Dios en su corazón…" (Concilio Vaticano II).
"No endurezcáis el corazón". Señor, líbrame de toda sordera, de toda malicia, de todo mal. Un día estaba yo sentado cerca del Himalaya, a la orilla de un río. Saqué del agua una piedra hermosa, dura, redonda, y la rompí. Su interior estaba completamente seco. Esta piedra hacía tiempo que estaba en el agua, pero el agua no había penetrado en ella. Lo mismo ocurre con los hombres de Europa. Hace tiempo que fluye en torno suyo el cristianismo, y éste no ha penetrado y no vive dentro de ellos. La falta no está en el cristianismo, sino en los corazones cristianos (Sadhu Sundar Singh).

3. Pablo anima a Timoteo para que luche fielmente por el evangelio. “Aviva el fuego de la gracia de Dios que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio”. El elegido debe acordarse del Espíritu que le ha sido, conferido con la imposición de manos. Debe «avivar» en sí el fuego que quizá sólo arde tímidamente, porque es un «Espíritu de energía, amor y buen juicio»: en tres palabras explica la fuerza se encuentra precisamente en el amor, fuerza para luchar contra los poderes antidivinos; esta fuerza del amor es el arma del cristiano. Esto se inculca una vez más: hay que trabajar por el Evangelio según las fuerzas que nos ha conferido el Espíritu, hay que «permanecer» en el «amor» que se nos ha dado, y todo ello conforme al ejemplo de los santos, que incluso en prisión tuvieron fuerza para sufrir por el Evangelio; éste precisamente puede ser el «buen combate» (2 Tm 4,7), el más fecundo, porque se libra junto con el Cordero (von Balthasar): “No tengas miedo de dar la cara por nuestro Señor y por mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios te dé”.
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 27 t.o. (C)

(Cfr. www.almudi.org)


 
 

(Habac 1,2-3;2,2-4) "El que es incrédulo no tendrá en sí mismo un alma recta"
(2 Tim 1,6-8.13-14) "Te amonesto que avives la gracia de Dios que hay en ti"
(Lc 17,5-10) "Auméntanos la fe
 
 
En ocasiones el Señor llama a los Apóstoles "hombres de poca fe" pues no están a la altura de las circunstancias. En el Evangelio de la Misa los Apóstoles le piden a Jesús: "Auméntanos la fe". Así lo hizo el Señor, pues todos terminarían dando su vida, por atestiguar su firme adhesión a Cristo y a sus enseñanzas. Se cumplió las palabras del Señor: "Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este árbol: arráncate y plántate en el mar, y os obedecería". La transformación de las almas de quienes se cruzaron en su camino fue un milagro aún mayor.

Muchos actos de fe hemos de hacer en la oración y en la Santa Misa. Muchos fieles tienen la costumbre de repetir devotamente con la mirada puesta en el Santísimo Sacramento, aquella exclamación del Apóstol Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!” De cualquier forma, no podemos dejar que pase esa oportunidad sin manifestar al Señor nuestra fe y nuestro amor.

A pesar del afán por formarnos, por conocer cada vez mejor a Cristo, es posible que alguna vez nuestra fe vacile o tengamos temores y respetos humanos para manifestarla. La fe es un don de Dios que nuestra poquedad a veces no puede sostener. En ocasiones es tan pequeña como un grano de mostaza. No nos sorprendamos por nuestra debilidad, pues Dios cuenta con ella. Imitemos a los Apóstoles cuando se dan cuenta de que todo aquello que ven y oyen les supera.



Desde Kenia: ¿Donde se fueron María y Fernanda?

María Antonia Villablanca y Fernanda Almarza , estudiantes de
enfermería, realizaron una pasantía en dos hospitales de Kenia
durante el año 2015. "Servir a Jesús es servir a los demás y no
servirse de los demás" , es una frase que podría resumir lo aprendido
allá.

26 septiembre 2016

Catequesis en español del Papa Francisco 21/09/2016 HD

Miles de fieles y peregrinos se dieron cita en la Plaza de San Pedro el
primer día de otoño en Europa para participar en la Audiencia General
del miércoles 21 de septiembre. Con la lectura de un pasaje del
Evangelio de San Lucas, el Papa Francisco meditó en su catequesis sobre
el hecho de ser “Misericordiosos como el Padre”.