Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

27 septiembre 2022

Meditación Domingo 26º t.o. (C)

 (Cfr. www.almudi.org)

 

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«Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino finísimo, y cada día celebraba espléndidos banquetes. Un pobre, en cambio, llamado Lázaro, yacía sentado a su puerta, cubierto de llagas, deseando saciarse de los desperdicios que caían de la mesa del rico y nadie se los daba. Y hasta los perros acercándose le lamían sus llagas. Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán; murió también el rico y fue sepultado. Estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando sus ojos vio a lo lejos a Abrahán y a Lázaro en su seno; y gritando, dijo: padre Abrahán, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en estas llamas. Le contestó Abrahán: hijo, acuérdate que tú recibiste bienes durante tu vida y Lázaro, en cambio, males; ahora, pues, aquí él es consolado y tú atormentado. Además de todo esto, entre vosotros y nosotros hay interpuesto un gran abismo, de modo que los que quieren atravesar de aquí a vosotros, no pueden; ni pueden pasar de ahí a nosotros. Y le dijo: te ruego entonces, padre, que le envíes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan también a este lugar de tormentos. Pero le replicó Abrahán: Tienen a Moisés y a los Profetas. !Que los oigan! El dijo: no, padre Abrahán; pero si alguno de entre los muertos va a ellos, se convertirán. Y les dijo: si no escuchan a Moisés y a los Profetas, tampoco se convencerán aunque uno de los muertos resucite» (Lucas 16, 19-31).

I. A lo largo de la liturgia de este domingo se pone de manifiesto cómo el excesivo afán de confort, de bienes materiales y lujo, lleva en la práctica al olvido de Dios y de los demás, y a la ruina espiritual y moral. El Evangelio (Lucas 16, 19-31) nos describe a un hombre que no supo sacar provecho de sus bienes. En vez de ganarse con ellos el Cielo, lo perdió para siempre. Se trata de un hombre que tiene gran abundancia y espléndidos banquetes y muy cerca de él, un mendigo, cubierto de llagas a quien ni siquiera le llegan las sobras de la mesa del rico. Este hombre rico vive a sus anchas en la abundancia; no está contra Dios ni tampoco oprime al pobre. Únicamente está ciego para ver a quien le necesita. Ha olvidado lo que el Señor nos recuerda con frecuencia: no somos dueños de los bienes, sino administradores. Pensemos que todos tenemos a nuestro alrededor gente necesitada como Lázaro, con quien debemos compartir no solamente nuestros bienes, sino también afecto, amistad, comprensión, cordialidad, y palabras de aliento.

II. Con el ejercicio que hagamos de los bienes que Dios ha depositado en nuestras manos estamos ganando o perdiendo la vida eterna. Éste es tiempo de merecer. No sin un hondo misterio, dirá el Señor: Es mejor dar que recibir. (Hechos 20, 25) Si somos generosos, y descubrimos en los demás a hijos de Dios que nos necesitan, somos felices aquí en la tierra y más tarde en la vida eterna. La caridad es siempre realización del reino de Dios, y el único bagaje que sobrenadará en este mundo que pasa. Y hemos de estar atentos por si Lázaro está en nuestro propio hogar, en la oficina o en el taller donde trabajamos. Los cristianos hemos sido elegidos para ser levadura que transforme y santifique las realidades terrenas. Y al ver el afán que ponen tantos en las cosas materiales, tenemos que comprender que para ser fermento en medio del mundo hay que estar atentos para vivir el desprendimiento de lo que poseemos.

III. “La solidaridad es una exigencia directa de la fraternidad humana y sobrenatural” (Instr. Libertatis conscientia, 89), que nos llevará en primer lugar a vivir personalmente la pobreza que Jesús declaró bienaventurada, aquella que “está hecha de desprendimiento, de confianza en Dios, de sobriedad y disposición a compartir con los demás, de sentido de justicia, de hambre del reino de los cielos, de disponibilidad a escuchar la palabra de Dios y a guardarla en el corazón (Idem, 66). Al terminar nuestra oración, deberemos examinar si nuestro desprendimiento es real, con consecuencias prácticas, si somos ejemplares por la sobriedad en el uso de los bienes. Pidámosle ayuda a Nuestra Madre.

Textos basados en ideas de Hablar con Dios de F. Fernández Carvajal.

Homilía Domingo 26º t.o. (C)

 (Cfr. www.almudi.org)



(Am 6,1a.4-7) "¡Ay de los que se fían de Sión y confían en el monte de Samaria!"
(1Tim 6,11-16) "Combate el buen combate de la fe"
(Lc 16,19-31) "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto"

 Homilía a cargo de D. Justo Luis Rodríguez Sánchez de Alva

Hay que comer para vivir y no vivir para comer como el rico Epulón del que nos habla Jesús, el cual parece que no tiene otro dios que el vientre y no piensa "más que en las cosas de la tierra" como se quejaba S. Pablo (Cf Flp 3,19).

Este modo de conducirse va embotando poco a poco la conciencia volviéndola torpe y casi incapaz para los bienes del espíritu: "El hombre animal no capta las cosas del Espíritu de Dios; para él son necedad. Y no las puede entender, porque sólo pueden ser juzgadas espiritualmente" (1 Cor 2,14).

"La sensualidad, afirma J. Green, prepara el lecho a la incredulidad". La tendencia a no valorar sino lo que se puede tocar y resulta placentero, el excesivo afán de comodidad y lujo, conduce al olvido de Dios y de los demás originando una suerte de inflamación del egoísmo. "Los ojos que se quedan como pegados a las cosas terrenas, enseña S. Josemaría Escrivá, pero también los ojos que, por eso mismo, no saben descubrir las realidades sobrenaturales". Esto queda ilustrado por Jesús en la petición que pone en boca del rico cuando descubre que el infierno es verdad, que si se vive según la carne, en expresión de S. Pablo, no se alcanzará la inmortalidad dichosa, pero, si con el espíritu se moderan las malas inclinaciones del cuerpo, se alcanzará esa meta (Cf Rm 8,13).

Es más, cuando el rico insiste para que Lázaro vaya a casa de su padre y alerte a sus cinco hermanos a fin de que "no vengan también ellos a este lugar de tormento", Jesús se muestra escéptico ante la posibilidad de que un milagro les abra los ojos y los oídos a quienes piensan que con la muerte se acaba todo y viven en un egoísmo sin corazón y sordos a la palabra de Dios.

"Si no escuchan a Moisés y los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto". Quien no se inclina ante la palabra de Dios, tampoco lo hará ante el mayor de los milagros. La petición de señales prodigiosas como una aparición, es una escapatoria que, por otra parte, siempre se podría explicar como una ilusión de nuestra fantasía, una alucinación, para seguir anclados en una vida de regalo y de insolidaridad. Esto queda confirmado con esta sentencia: "Esta generación mala y adúltera pide una señal, pero no se le dará" (Mt 16,4; Mc 8,12). Jesús condena aquí el materialismo que se cierra al espíritu, viviendo como si Dios no existiera y no hubiera insistido en que no somos dueños de los bienes de la tierra sino administradores. "La pobreza, afirma S. Agustín, no condujo a Lázaro al Cielo, sino su humildad; y las riquezas no impidieron al rico entrar en el eterno descanso, sino su egoísmo y su insensibilidad".

 

16 septiembre 2022

LIBRO DE LA SEMANA (16 Sep): Personas decentes

 (Cfr. www.todostuslibros.com)

 

 

Personas decentes

Autor/a: Padura, Leonardo

La Habana, 2016. Un acontecimiento histórico sacude Cuba: la visita de Barack Obama en lo que se ha llamado el «Deshielo cubano» —la primera visita oficial de un presidente estadou...
978-84-1107-160-4 / Tusquets Editores S.A.
22,90€
(22,02€ sin IVA) 
 
 
 

Las librerías opinan

Autor: Anónima, Librería

Título: Mantener la decencia. Dos novelas por el precio de una.

Texto:

Fuente: librería Anónima. Huesca

 

 

Sinopsis

PELICULA DE LA SEMANA (16 Sep): Lourdes

 (Cfr. www.filmaffinity.com)

 


Título original
Lourdes
Año
Duración
91 min.
País
Francia Francia
Dirección
Guion
Thierry Demaizière, Jeanne Aptekman, Sixtine Léon-Dufour, Alban Teurlai
Música
Pierre Aviat
Fotografía
Alban Teurlai
Reparto
Documental
Productora
Falabracks, Mars Films
Género
Documental | Religión
Sinopsis
La roca de la Gruta de Lourdes es acariciada por decenas de millones de personas que dejaron allí la huella de sus sueños, sus expectativas, sus esperanzas y sus oraciones. En Lourdes convergen todas las fragilidades, todas las miserias. El santuario es un refugio para los peregrinos.
Premios
2019: Premios César: Nominada a mejor documental
Críticas

 

El 83,4% de las embarazadas que recurrieron a REDMADRE pensando en abortar siguieron adelante con su embarazo

 (Cfr. www.almudi.org)

 

REDMADRE acompañó en 2021 a 58.597 mujeres que necesitaban ayuda para llevar a cabo su maternidad

Fundación REDMADRE presenta su Memoria de Actividades 2021, que muestra la realidad y necesidades del colectivo que apoyamos en toda España: mujeres que se enfrentan a un embarazo imprevisto y madres recientes con situaciones de dificultad que se quedan solas al optar por su maternidad. REDMADRE ofreció apoyó en 2021 a 58.597 mujeres en esta situación, siendo ya 246.195 las madres que han recurrido a esta ONG desde que nació en 2007. De las mujeres que solicitaron apoyo en el último año, el 83,4% de las que pensaban en abortar continuaron adelante con su embarazo al sentirse acompañadas y recibir el apoyo que necesitaban.

María Torrego, Presidenta de Fundación REDMADRE: “Quiero dar las gracias a todos los voluntarios que son esenciales para acompañar a todas las mujeres; y también a los socios, donantes y organizaciones públicas y privadas que cada año se suman a nuestra labor porque ven necesario el apoyo a la maternidad, lo hacen con Iniciativas muy diferentes y creativas que amparan a las mujeres embarazadas con cierta vulnerabilidad para acompañarlas en su decisión de ser madres”.

Amaya Azcona, Directora General de Fundación REDMADRE: “Un año más la experiencia REDMADRE muestra que muchas mujeres que se enfrentan a un embarazo imprevisto desean seguir adelante pese a las dificultades. Cuando se sienten escuchadas, acompañadas y reciben la ayuda que necesitan la mayoría llevan a termino su embarazo”.

En este sentido la Presidenta de Fundación REDMADRE, María Torrego, también ha señalado que: “El hecho de que prácticamente no existan políticas de apoyo ni una ley que cuide la maternidad hace que muchas mujeres sean menos libres en su toma de decisión cuando se enfrentan a un embarazo con dificultades”.

Es destacable que WhatsApp se posiciona como la herramienta principal por la que las mujeres solicitan apoyo. En cuanto al perfil de las mujeres que recurrieron a REDMADRE en 2021: tenían entre 18 y 29 años (55%), seguidas de las de 30 a 39 años (38,29%); la mayoría desempleadas (58,28%) y sólo el 8,20% contaban con un trabajo estable; sobre la nacionalidad, aumentan las extranjeras (62,5%).

También se aprecia como un año más crece el apoyo del entorno cercano de la mujer embarazada: el 53,84% cuentan con apoyo familiar y el 62,47% tienen apoyo del padre del hijo.

El 6,31% de las mujeres que solicitaron ayuda eran victimas de violencia en el embarazo: el 4,85% señalaron ser maltratada psicológicamente y el 1,46% sufrían maltrato físico. Amaya Azcona destaca: “Siendo la violencia contra la mujer embarazada un asunto dolorosísimo, que la mujeres lo comuniquen es un dato positivo. Una vez que se sienten acompañadas y escuchadas en un espacio seguro se atreven a denunciar la situación de violencia a la que están siendo sometidas a causa de su embarazo. Asimismo, nuestros voluntarios tienen cada vez una formación más especializada para detectar estas situaciones y poder ofrecer la ayuda pertinente”.

En cuanto a la ayuda ofrecida: aumenta de forma muy considerable las mujeres que solicitan asesoramiento psicológico: un 47,77% en 2021 frente al 8,44% que pidieron esta ayuda en 2020. Y casi el 40% solicitaron apoyo en la búsqueda de empleo; en este sentido REDMADRE ha reforzado sus programas y planes de empleabilidad impartiendo en 2021 un total de 261 cursos que beneficiaron a 5.003 mujeres. Además se creó el ‘Equipo Empleabilidad’ para profesionalizar esta área de apoyo.

En cuanto a la ayuda material repartida en 2021, los principales productos que necesitaron las madres fueron de alimentación (46,48%), pañales (29,20%) y leche maternizada (14,18%).

Para llevar a cabo esta labor, que se realiza a través de las 40 Asociaciones REDMADRE repartidas por el país, se contó con la colaboración de 1.042 voluntarios que, con su tiempo y voluntariado profesional, acompañan en sus necesidades a las mujeres que recurren a REDMADRE y atienden todas las tareas organizativas, como la recepción de donaciones, orden de almacenes, trabajo administrativo, etc.

Fundación REDMADRE recuerda que las ONG’s son agentes sociales que muestran las necesidades de los colectivos discriminados a los que apoya, pero son los Gobiernos quienes deben acoger dichas realidades y aprobar políticas de apoyo para solucionar estas situaciones y beneficiar al mayor número de personas posible. Por ello, Fundación REDMADRE pide una vez más a las Administraciones Públicas la aprobación de políticas de apoyo a la maternidad que ayuden a la mujer desde el inicio del embarazo, momento en que la embarazada necesita saber que no está sola y va a ser ayudada durante la gestación y crianza de su hijo.

Redacción de cope.es/

 

Meditación Domingo 25º t.o. (C)

 (Cfr. www.almudi.org)

 

 

Los hijos de la luz

«Decía también a los discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador, al que acusaron ante el amo de malversar la hacienda. Le llamó y le dijo: "¿Qué es esto que oigo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando". Y dijo para sí el administrador: "¿Qué haré, puesto que mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo: mendigar, me avergüenza. Ya sé lo que haré para que me reciban en sus casas cuando sea retirado de la administración". Y, convocando uno a uno a los deudores de su amo, dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi señor?". El respondió: "Cien medidas de aceite". Y le dijo. "Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta". Después dijo a otro: "¿Tu, cuánto debes?". El respondió: "Cien cargas de trigo". Y le dijo: "Toma tu recibo y escribe ochenta". El dueño alabó al administrador infiel por haber actuado sagazmente; porque los hijos de este mundo son más sagaces en lo suyo que los hijos de la luz.
Y yo os digo: «Haceos amigos con las riquezas injustas, para que, cuando falten, os reciban en las moradas eternas.
Quien es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho; y quien es injusto en lo poco también es injusto en lo mucho.
Por tanto, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo vuestro?
Ningún criado puede servir a dos señores, pues odiará a uno y amará al otro, o preferirá a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero» (Lucas 16, 1-13).

I. El Evangelio de la Misa (Lucas 16, 1-13) nos habla de la habilidad de un administrador que es llamado a cuentas por el amo, acusado de malversar su hacienda. Jesús, a propósito de esta sagacidad, añadió con tristeza: los hijos de este mundo son más sagaces en lo suyo que los hijos de la luz. No alaba el Señor el Señor la inmoralidad del intendente que se prepara, en el poco tiempo que le queda antes de que lo despidan, unos amigos que luego lo reciban y ayuden, sino que alabó la capacidad de resolver una situación difícil. No es raro ver el esfuerzo y los incontables sacrificios que muchos hacen para obtener más dinero, poder, o subir en la escala social. Pues el mismo empeño hemos de poner los cristianos en servir a Dios, multiplicando los medios humanos para hacerlos rendir a favor de los más necesitados.

II. Ningún ideal es comparable al de servir a Cristo, utilizando los talentos recibidos como medios para un fin que sobrevive más allá de este mundo que pasa. No tenemos más que un solo Señor, y a Él hemos de encaminar, sin excepción, los actos de la vida: el trabajo, los negocios, el descanso. Para ser un administrador de los talentos que ha recibido, de la hacienda de la que debe dar cuenta a su Señor, el cristiano ha de dirigir sus acciones a promover el bien común, encontrando las soluciones adecuadas, con ingenio, con interés, con profesionalidad, sacando adelante empresas y obras buenas en servicio de los demás, teniendo la seguridad de que su quehacer vale más la pena que el negocio más atrayente. “Ya lo dijo el Maestro: ¡ojalá los hijos de la luz pongamos, en hacer el bien, por lo menos el mismo empeño y la obstinación con que se dedican a sus acciones, los hijos de las tinieblas! No te quejes: ¡trabaja, en cambio, para ahogar el mal en abundancia de bien!” (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Forja)

III. Aunque es la gracia la que cambia los corazones, el Señor quiere que utilicemos medios humanos en el apostolado, y los procedimientos lícitos que estén a nuestro alcance. Enseña Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica) que sería tentar a Dios no hacer lo que podemos y esperarlo todo de Él. No somos instrumentos inertes. Los hijos de la luz han de poner también –junto a los medios sobrenaturales- su interés, su capacidad humana, su ingenio, su afán... al conquistar un alma para Cristo. Jesús mismo, para realizar su misión divina, quiso servirse muchas veces, de medios terrenos: unos cuantos panes y peces, un poco de barro... Pidamos al Señor, que apoyados en su gracia, tengamos la audacia del administrador infiel, en nuestra misión apostólica.

Textos basados en ideas de Hablar con Dios de F. Fernández Carvajal

Homilía Domingo 25º t.o. (C)

 (Cfr. www.almudi.org)

 


(Am 8,4-7) "Jura el Señor por la gloria de Jacob que no olvidará jamás vuestras acciones"
(1 Tim 2,1-8) "Dios quiere que todos los hombres se salven"
(Lc 16,1-13) "El que es de fiar en lo poco también lo es en lo mucho"

Homilía con textos de homilías pronunciadas por S.S. Juan Pablo II

VISITA PASTORAL A KAZAJSTÁN

Astana- Plaza de la Madre Patria
Domingo 23 de septiembre de 2001

1. "Dios es uno, y uno solo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos" (1 Tm 2, 5).

En esta expresión del apóstol san Pablo, tomada de la primera carta a Timoteo, está contenida la verdad central de la fe cristiana. Me alegra poder anunciárosla hoy a vosotros, amadísimos hermanos y hermanas de Kazajstán. En efecto, estoy entre vosotros como apóstol y testigo de Cristo; estoy entre vosotros como amigo de todo hombre de buena voluntad. A todos y cada uno vengo a ofrecer la paz y el amor de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Conozco vuestra historia. Conozco los sufrimientos que habéis padecido muchos de vosotros, cuando el régimen totalitario anterior os arrancó de vuestra tierra de origen y os deportó en condiciones de grave malestar y privación. Me alegra poder estar aquí hoy entre vosotros para deciros que el corazón del Papa está cerca de vosotros. (...)

2. "Dios es uno". El Apóstol afirma ante todo la absoluta unicidad de Dios. Los cristianos han heredado esta verdad de los hijos de Israel y la comparten con los fieles musulmanes: es la fe en el único Dios, "Señor del cielo y de la tierra" (Lc 10, 21), omnipotente y misericordioso.

En el nombre de este único Dios, me dirijo al pueblo de Kazajstán, que tiene antiguas y profundas tradiciones religiosas. Me dirijo también a cuantos no se adhieren a una fe religiosa y a los que buscan la verdad. Quisiera repetirles las célebres palabras de san Pablo, que tuve la alegría de volver a escuchar el pasado mes de mayo en el Areópago de Atenas: "Dios no se encuentra lejos de cada uno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos" (Hch 17, 27-28). Me viene a la mente lo que escribió vuestro gran poeta Abai Kunanbai: "¿Se puede dudar de su existencia, si todo sobre la tierra es su testimonio?" (Poesía 14).

3. "Uno solo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús". Después de referirse al misterio de Dios, el Apóstol dirige su mirada a Cristo, único mediador de salvación. Una mediación -subraya san Pablo en otra de sus cartas- que se realiza en la pobreza: "Siendo rico, por vosotros se hizo pobre, a fin de que os enriquecierais con su pobreza" (2 Co 8, 9, citado en el Aleluya).

Jesús "no hizo alarde de su categoría de Dios" (Flp 2, 6); no quiso presentarse a nuestra humanidad, que es frágil e indigente, con su abrumadora superioridad. Si lo hubiera hecho, no habría obedecido a la lógica de Dios, sino a la de los poderosos de este mundo, criticada sin ambages por los profetas de Israel, como Amós, de cuyo libro está tomada la primera lectura de hoy (cf. Am 8, 4-6).

La vida de Jesús fue coherente con el designio salvífico del Padre, "que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (1 Tm 2, 4). Él testimonió con fidelidad esta voluntad, ofreciéndose "en rescate por todos" (1 Tm 2, 6). Al entregarse totalmente por amor, nos consiguió la amistad con Dios, perdida a causa del pecado. También a nosotros nos recomienda esta "lógica del amor", pidiéndonos que la apliquemos sobre todo mediante la generosidad hacia los necesitados. Es una lógica que puede unir a cristianos y musulmanes, comprometiéndolos a construir juntos la "civilización del amor". Es una lógica que supera cualquier astucia de este mundo y nos permite granjearnos amigos verdaderos, que nos acojan "en las moradas eternas" (cf. Lc 16, 9), en la "patria" del cielo.

4. Amadísimos hermanos, la patria de la humanidad es el reino de Dios. Es muy elocuente para nosotros meditar en esta verdad precisamente aquí, en la plaza dedicada a la Madre Patria, ante este monumento que la representa simbólicamente. Como enseña el concilio ecuménico Vaticano II, existe una relación entre la historia humana y el reino de Dios, entre las realizaciones parciales de la convivencia civil y la meta última, a la que, por libre iniciativa de Dios, está llamada la humanidad (cf. Gaudium et spes, 33-39).

El décimo aniversario de la independencia de Kazajstán, que celebráis este año, nos lleva a reflexionar en esta perspectiva. ¿Qué relación existe entre esta patria terrena, con sus valores y sus metas, y la patria celestial, en la que, superando toda injusticia y todo conflicto, está llamada a entrar la familia humana entera? La respuesta del Concilio es iluminadora: "Aunque hay que distinguir cuidadosamente el progreso terreno del crecimiento del reino de Cristo, sin embargo, el primero, en la medida en que puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa mucho al reino de Dios" (ib., 39).

5. Los cristianos son, a la vez, habitantes del mundo y ciudadanos del reino de los cielos. Se comprometen sin reservas en la construcción de la sociedad terrena, pero permanecen orientados hacia los bienes eternos, siguiendo un modelo superior, trascendente, para realizarlo cada vez más y cada vez mejor en la vida diaria.

El cristianismo no es alienación del compromiso terreno. Si en algunas situaciones contingentes a veces da esta impresión, se debe a la incoherencia de muchos cristianos. En realidad, el cristianismo auténticamente vivido es como levadura para la sociedad: la hace crecer y madurar en el plano humano y la abre a la dimensión trascendente del reino de Cristo, realización plena de la humanidad nueva.

Este dinamismo espiritual encuentra su fuerza en la oración, como nos acaba de recordar la segunda lectura. Y es lo que, en esta celebración, queremos hacer orando por Kazajstán y por sus habitantes, a fin de que este gran país, dentro de la variedad de sus componentes étnicos, culturales y religiosos, progrese en la justicia, la solidaridad y la paz; para que progrese especialmente gracias a la colaboración de cristianos y musulmanes, comprometidos cada día, juntos, en la humilde búsqueda de la voluntad de Dios.

6. La oración siempre debe ir acompañada por obras coherentes. La Iglesia, fiel al ejemplo de Cristo, no separa nunca la evangelización de la promoción humana, y exhorta a sus fieles a ser en todo ambiente promotores de renovación y de progreso social.

Amadísimos hermanos y hermanas, ojalá que la "madre patria" de Kazajstán encuentre en vosotros hijos devotos y solícitos, fieles al patrimonio espiritual y cultural heredado de vuestros padres, y capaces de adaptarlo a las nuevas exigencias.

De acuerdo con el modelo evangélico, distinguíos por la humildad y la coherencia, haciendo fructificar vuestros talentos al servicio del bien común y privilegiando a las personas más débiles y desvalidas. El respeto a los derechos de cada uno, aunque tengan convicciones personales diferentes, es el presupuesto de toda convivencia auténticamente humana.

Vivid un profundo y efectivo espíritu de comunión entre vosotros y con todos, inspirándoos en lo que los Hechos de los Apóstoles atestiguan de la primera comunidad de los creyentes (cf. Hch 2, 44-45; 4, 32). Testimoniad en el amor fraterno y en el servicio a los pobres, a los enfermos y a los excluidos, la caridad, que alimentáis en la mesa eucarística. Sed artífices de encuentro, reconciliación y paz entre personas y grupos diferentes, cultivando el auténtico diálogo, para que prevalezca siempre la verdad.

7. Amad la familia. Defended y promoved esta célula fundamental del organismo social; cuidad de este primordial santuario de la vida. Acompañad con esmero el camino de los novios y de los matrimonios jóvenes, para que sean ante sus hijos y ante toda la comunidad signo elocuente del amor de Dios.

Amadísimos hermanos, con alegría y emoción deseo dirigiros a vosotros, aquí presentes, y a todos los creyentes que están unidos a nosotros la exhortación que en muchas ocasiones estoy repitiendo en este inicio de milenio: Duc in altum!

Te abrazo con afecto, pueblo de Kazajstán, y te deseo que realices plenamente todo proyecto de amor y de salvación. Dios no te abandonará. Amén.

11 septiembre 2022

LIBRO DE LA SEMANA (9 Sep): Esclava de la libertad

 (Cfr. www.todostuslibros.com)

 


Esclava de la libertad

Una historia fascinante que narra la apasionada lucha por la libertad de dos mujeres negras en épocas distintas: la Cuba esclavista colonial y la España del siglo XXI. Cuba, medi...
978-84-253-6179-1 / GRIJALBO
23,90€
(22,98€ sin IVA) 
 
 

PELICULA DE LA SEMANA (9 Sep): Viaje al Paraíso

 (Cfr. www.filmaffinity.com)

 

 

Título original
Ticket to Paradise
Año
Duración
104 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección
Guion
Daniel Pipski, Ol Parker
Fotografía
Ole Bratt Birkeland
Reparto
Productora
Universal Pictures, Red Om Films, Working Title Films, Smoke House Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género
Romance. Comedia | Comedia romántica
Sinopsis
Una pareja divorciada se une y viaja a Bali para intentar evitar que su hija, perdidamente enamorada, cometa el mismo error que creen que cometieron ellos 25 años atrás.
Críticas

09 septiembre 2022

Catequesis08092022 del Papa sobre discernimiento. Un ejemplo: san Ignacio de Loyola

 (Cfr. www.almudi.org)

 

 


PARA ESCUCHARLA Y VERLA, Pincha aquí: https://youtu.be/-VMFW5HMdXo

En la Audiencia general de hoy, el Papa ha impartido su segunda catequesis en el ciclo dedicado al discernimiento, que comenzó el pasado 31 de agosto

Catequesis del Santo Padre en español

Texto completo de la catequesis del Santo Padre traducida al español

Proseguimos nuestra reflexión sobre el discernimiento —en este tiempo hablaremos cada miércoles del discernimiento espiritual— y para esto puede ayudarnos hacer referencia a un testimonio concreto.

Uno de los ejemplos más instructivos nos lo ofrece san Ignacio de Loyola, con un episodio decisivo de su vida. Ignacio se encuentra en casa convaleciente, después de haber sido herido en batalla en una pierna. Para liberarse del aburrimiento pide leer algo. A él le encantaban los libros de caballería, pero lamentablemente en casa había solo vidas de santos. Un poco a regañadientes se adapta, pero durante la lectura comienza a descubrir otro mundo, un mundo que lo conquista y parece competir con el de los caballeros. Se queda fascinado por las figuras de san Francisco y de santo Domingo y siente el deseo de imitarles. Pero también el mundo caballeresco sigue ejerciendo su fascinación sobre él. Y así siente dentro de sí esta alternancia de pensamientos, los caballerescos y los de los santos, que parecen ser equivalentes.

Pero Ignacio empieza también a notar las diferencias. En su autobiografía —en tercera persona— escribe así: «Cuando pensaba en aquello del mundo —y en las cosas caballerescas, se entiende— se deleitaba mucho; mas cuando después de cansado lo dejaba, hallábase seco y descontento; y cuando en ir a Jerusalem descalzo, y en no comer sino yerbas, y en hacer todos los demás rigores que veía haber hecho los santos; no solamente se consolaba cuando estaba en los tales pensamientos, mas aun después de dejando, quedaba contento y alegre» (n. 8), le dejaban un rastro de alegría.

En esta experiencia podemos notar sobre todo dos aspectos. El primero es el tiempo: es decir, los pensamientos del mundo al principio son atractivos, pero después pierden brillo y dejan vacíos, descontentos, te dejan así, una cosa vacía. Los pensamientos de Dios, al contrario, suscitan al principio una cierta resistencia —“Esto aburrido de los santos no lo leeré” —, pero cuando se les acoge traen una paz desconocida, que dura mucho tiempo.

Aparece entonces el otro aspecto: el punto de llegada de los pensamientos. Al principio la situación no parece tan clara. Hay un desarrollo del discernimiento: por ejemplo, entendemos qué es el bien para nosotros no de forma abstracta, general, sino en el recorrido de nuestra vida. En las reglas para el discernimiento, fruto de esta experiencia fundamental, Ignacio pone una premisa importante, que ayuda a comprender tal proceso: «En las personas que van de pecado mortal en pecado mortal, acostumbra comúnmente el enemigo proponerles placeres aparentes, tranquilizarles que todo va bien, haciéndoles imaginar deleites y placeres de los sentidos, para conservarlos y hacerlos crecer más en sus vicios y pecados; en dichas personas el buen espíritu actúa de modo contrario, punzándoles y remordiéndoles la conciencia por el juicio recto de la razón» (Ejercicios Espirituales, 314); pero esto no va bien.

Hay una historia que precede a quien discierne, una historia que es indispensable conocer, porque el discernimiento no es una especie de oráculo o de fatalismo o algo de laboratorio, como echar a suertes dos posibilidades. Las grandes preguntas surgen cuando en la vida hemos hecho un tramo de camino, y es a ese recorrido que debemos volver para entender qué estamos buscando. Si en la vida se hace un poco de camino, ahí: “¿Pero por qué camino en esta dirección, qué estoy buscando?”, y ahí se hace el discernimiento. Ignacio, cuando estaba herido en la casa paterna, no pensaba precisamente en Dios o en cómo reformar su vida, no. Él hace su primera experiencia de Dios escuchando su propio corazón, que le muestra una inversión curiosa: las cosas a primera vista atractivas lo dejan decepcionado y en otras, menos brillantes, siente una paz que dura en el tiempo. También nosotros tenemos esta experiencia, muchas veces empezamos a pensar una cosa y nos quedamos ahí y luego quedamos decepcionados. Sin embargo, hacemos una obra de caridad, hacemos algo bueno y sentimos algo de felicidad, te viene un buen pensamiento y te viene la felicidad, algo de alegría, es una experiencia nuestra. Él, Ignacio, hace la primera experiencia de Dios, escuchando al propio corazón que le muestra una curiosa inversión. Esto es lo que nosotros tenemos que aprender: escuchar a nuestro propio corazón. Para conocer qué sucede, qué decisión tomar, opinar sobre una situación, es necesario escuchar al propio corazón. Nosotros escuchamos la televisión, la radio, el móvil, somos maestros de la escucha, pero te pregunto: ¿tú sabes escuchar tu corazón? Tú te detienes para decir: “¿Pero mi corazón cómo está? ¿Está satisfecho, está triste, busca algo?”. Para tomar decisiones buenas es necesario escuchar al propio corazón.

Por esto Ignacio sugerirá leer las vidas de los santos, porque muestran de forma narrativa y comprensible el estilo de Dios en la vida de personas no muy diferentes de nosotros, porque los santos eran de carne y hueso como nosotros. Sus acciones hablan a las nuestras y nos ayudan a comprender el significado.

En ese famoso episodio de los dos sentimientos que tenía Ignacio, uno cuando leía las cosas de los caballeros y otro cuando leía la vida de los santos, podemos reconocer otro aspecto importante del discernimiento, que ya mencionamos la vez pasada. Hay una aparente casualidad en los acontecimientos de la vida: todo parece nacer de un banal contratiempo: no había libros de caballería, sino solo vidas de santos. Un contratiempo que, sin embargo, encierra un posible punto de inflexión. Tan solo después de algún tiempo Ignacio se dará cuenta, y en ese momento le dedicará toda su atención. Escuchad bien: Dios trabaja a través de los eventos no programables, ese por casualidad, por casualidad me ha sucedido esto, por casualidad he visto a esta persona, por casualidad he visto esta película, no estaba programado, pero Dios trabaja a través de los eventos no programables, y también en los contratiempos: “Tenía que dar un paseo y he tenido un problema en los pies, no puedo…”. Contratiempo: ¿qué te dice Dios? ¿Qué te dice la vida ahí? Lo hemos visto también en un pasaje del Evangelio de Mateo: un hombre que está arando un campo se encuentra casualmente con un tesoro enterrado. Una situación completamente inesperada. Pero lo importante es que lo reconoce como el golpe de suerte de su vida y decide en consecuencia: vende todo y compra ese campo (cf. 13,44). Os doy un consejo, estad atentos a las cosas inesperadas. Aquel que dice: “pero esto por casualidad yo no lo esperaba”. Ahí te está hablando la vida, ¿te está hablado el Señor o te está hablado el diablo? Alguien. Pero hay algo para discernir, cómo reacciono yo frente a las cosas inesperadas. Yo estaba tan tranquilo en casa y “pum, pum”, llega la suegra y ¿tú cómo reaccionas con la suegra? ¿Es amor o es otra cosa dentro? Y haces el discernimiento. Yo estaba trabajando en la oficina bien y viene un compañero a decirme que necesita dinero y ¿tú cómo has reaccionado? Ver qué sucede cuando vivimos cosas que no esperamos y ahí aprendemos a conocer nuestro corazón, cómo se mueve.

El discernimiento es la ayuda para reconocer las señales con las cuales el Señor se hace encontrar en las situaciones imprevistas, incluso desagradables, como fue para Ignacio la herida en la pierna. De estas puede nacer un encuentro que cambia la vida, para siempre, como el caso de san Ignacio. Puede nacer algo que te haga mejorar en el camino o empeorar no lo sé, pero estad atentos y el hilo conductor más bonito es dado por las cosas inesperadas: “¿cómo me muevo frente a esto?”. Que el Señor nos ayude a sentir nuestro corazón y a ver cuándo es Él quien actúa y cuándo no es Él y es otra cosa.

Llamamiento

Mañana celebraremos la fiesta de la Natividad de la Virgen María. María experimentó la ternura de Dios como hija, llena de gracia, para después donar esta ternura como madre, a través de la unión a la misión de su Hijo Jesús.

Por eso hoy deseo expresar mi cercanía a todas las madres. De forma especial a las madres que tienen hijos que sufren: hijos enfermos, hijos marginados, hijos presos. Una oración particular para las madres de los jóvenes detenidos: para que no disminuya la esperanza. Lamentablemente en las cárceles son muchas las personas que se quitan la vida, a veces también jóvenes. El amor de una madre puede preservar de este peligro. Que la Virgen consuele a todas las madres afligidas por el sufrimiento de los hijos.

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua francesa, en particular a los fieles venidos del Senegal con Monseñor Paul Abel Mamba, Obispo de Tambacounda. Hermanos y hermanas, que nuestra oración diaria nos haga contemplativos en la acción, hombres y mujeres que reconocen a Dios en todas las cosas; afine el oído de nuestro corazón para reconocer la presencia del Señor y descubrir poco a poco cómo el Espíritu Santo nos guía.

Saludo a los peregrinos de lengua inglesa presentes en esta Audiencia, especialmente a los provenientes de Dinamarca, Malta, Sudán del Sur, Nigeria y Estados Unidos de América. Sobre vosotros y vuestras familias invoco los dones de sabiduría, alegría y paz otorgados por el Espíritu Santo. ¡Dios os bendiga!

Queridos hermanos y hermanas de lengua alemana, tratemos de estar siempre despiertos y atentos a lo que Dios quiera decirnos y mostrarnos, porque a veces se deja sentir de manera muy sorprendente. Si estamos abiertos a su presencia, transformará nuestra vida de una manera maravillosa. ¡Os lo deseo de corazón!

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos al Señor que nos envíe su Espíritu para que nos ayude a discernir y a reconocer su presencia, aun en las situaciones imprevistas y dolorosas de nuestra vida, como fue para san Ignacio el tiempo de la convalecencia. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua portuguesa, de modo especial a los fieles de las diócesis de Palmeira dos Índios y de Toledo y al grupo de Portugal: que el Señor os colme de alegría e ilumine las decisiones de vuestra vida, para que cumpláis fielmente el querer del Padre celeste para vosotros. Rezad por mí; no os faltará mi oración y la Bendición de Dios.

Saludo cordialmente a todos los polacos. En la catequesis de hoy he hablado de San Ignacio de Loyola y de como la lectura de las vidas de santos le llevó a la conversión y le enseñó el discernimiento espiritual. Por esto os animo también a vosotros a descubrir la vida de los santos de vuestro pueblo para que reconozcáis como el Señor os ha guiado en el pasado y qué os pide hoy. Os bendigo de corazón.

Saludo a los fieles de lengua árabe. El discernimiento es la ayuda para reconocer los signos con los que el Señor se deja encontrar en situaciones imprevistas, incluso desagradables. De ellos puede nacer un encuentro que cambie la vida, para siempre. ¡El Señor os bendiga a todos y os proteja siempre de todo mal!

Doy una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana. En particular, saludo a los seminaristas de Verona, a la Acción Católica de Lucca, a las familias con niños que padecen atresia esofágica, acompañados por el obispo de Macerata, al grupo de cuidados intensivos neonatales del Hospital San Camillo Forlanini de Roma. Saludo y agradezco a la delegación de L'Aquila, encabezada por el obispo Auxiliar y el Alcalde.

Mi pensamiento va finalmente, como de costumbre, a los ancianos, jóvenes, recién casados, que son muchos, y sobre todo a los muchos enfermos aquí presentes, a los que expreso mi cercanía y mi cariño. Y no olvido a la masacrada Ucrania. Allí hay banderas. Ante todos los escenarios de guerra de nuestro tiempo, pido a cada uno que sea constructor de paz y que rece para que en el mundo se difundan pensamientos y proyectos de concordia y reconciliación. Hoy estamos viviendo una guerra mundial, ¡detengámonos por favor! A la Virgen María encomiendo las víctimas de toda guerra, de cada guerra, de modo especial la querida población ucraniana. Os bendigo de corazón.

Fuente: vatican.va / romereports.com

Traducción de Luis Montoya