Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

30 septiembre 2022

LIBRO DE LA SEMANA (30 Sep): La familia

 (Cfr, www.todostuslibros.com)

 

La familia

Autor/a: Mesa, Sara
Ilustrador/a: Ferrer, Isidro

La contundente radiografía de una familia, de sus heridas latentes, fragilidades, contradicciones y flaquezas.    «¡En esta familia no hay secretos!», proclama al inicio de este l...
978-84-339-9954-2 / Editorial Anagrama
18,90€
(18,17€ sin IVA) 
 
 

Sinopsis

Ficha Técnica

Materias:
Familia y relaciones | Ficción moderna y contemporanea
Editorial:
Editorial Anagrama
Colección:
Narrativas hispánicas
Encuadernación:
Tapa blanda o Bolsillo
País de publicación :
España
Idioma de publicación :
Castellano
Idioma original :
Castellano
Autor/a: :
Mesa, Sara
Ilustrador/a: :
Ferrer, Isidro
ISBN:
978-84-339-9954-2
EAN:
9788433999542
Dimensiones:
220 x 140 mm.
Peso:
308 gramos
Nº páginas:
232
Fecha publicación :
14-09-2022
 
 
Más sobre el autor

Mesa, Sara


Más sobre el ilustrador

Ferrer, Isidro

Desde el dibujo trazado durante el viaje en las páginas de su siempre presente diario, hasta la imagen oficial del Estado español en el propio terreno de las imágenes, nada le es ajeno a Isidro Ferrer. Ilustrador y diseñador por devoración, actúa con la realidad de manera parecida a la máquina de hacer versos que imaginó el machadiano Juan de Mairena: por un lado entra el mundo, por otro sale la poesía. Se puede pensar que allí dentro se alberga uno de los grandes estómagos del planeta.
 

 

PELICULA DE LA SEMANA (30 Sep): Modelo 77

 (Cfr. www.filmaffinity.com)

 



Título original
Modelo 77
Año
Duración
125 min.
País
España España
Dirección
Guion
Rafael Cobos, Alberto Rodríguez
Música
Julio de la Rosa
Fotografía
Alex Catalán
Reparto
Productora
Atípica Films, Movistar Plus+
Género
Drama. Thriller | Basado en hechos reales. Drama carcelario. Años 70
Sinopsis
Cárcel Modelo. Barcelona, 1977. Manuel (Miguel Herrán), un joven contable, encarcelado y pendiente de juicio por cometer un desfalco, se enfrenta a una posible pena de entre 10 y 20 años, un castigo desproporcionado para la cuantía de su delito. Pronto, junto a su compañero de celda, Pino (Javier Gutiérrez), se une a un grupo de presos comunes que se está organizando para exigir una amnistía. Se inicia una guerra por la libertad que hará tambalearse al sistema penitenciario español. Si las cosas están cambiando fuera, dentro también tendrán que hacerlo.
Posición en rankings FA
Premios
2022: Festival de San Sebastián: Sección oficial (fuera de concurso)
Críticas

Catequesis del Papa sobre discernimiento 3. La familiaridad con el Señor

(Cfr. www.almudi.org)

 

 


En la Audiencia general de hoy, el Papa ha impartido su tercera catequesis en el ciclo dedicado al discernimiento, que comenzó el pasado 31 de agosto

Texto de la catequesis del Santo Padre en español

Queridos hermanos y hermanas:

En esta catequesis sobre el discernimiento reflexionamos acerca de uno de sus elementos constitutivos, que es la oración. La oración es indispensable para el discernimiento espiritual, porque nos permite entrar en intimidad con el Señor, ser sus amigos, y así poder reconocer lo que a Él le agrada. Esta relación íntima o familiar con Dios también nos ayuda a alejar los miedos y las dudas que pueden turbar nuestro corazón cuando nos disponemos a cumplir su voluntad.

Sabemos que discernir no es fácil, porque no somos máquinas que reciben instrucciones y las llevan a cabo, sino personas. Y en la vida de las personas muchas veces se presentan tantos tipos de obstáculos, sobre todo afectivos. Lo vemos en el caso del joven rico, que quería seguir a Jesús, pero tenía su corazón dividido entre Él y las riquezas. Al final optó por las riquezas, aunque esto lo dejara triste. Por eso, es necesario ser amigos de Jesús, estar abiertos a su gracia, para que Él nos ayude a superar las dificultades y a seguirlo con alegría.

Texto completo de la catequesis del Santo Padre traducida al español

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Retomamos las catequesis sobre el tema del discernimiento −porque el discernimiento es muy importante para saber lo que nos pasa por dentro; sentimientos e ideas, y discernir de dónde vienen, a dónde me conducen, a qué decisión−, y hoy nos detenemos en el primero de sus elementos constitutivos, que es la oración. Para discernir es necesario estar en un ambiente, un estado de oración.

La oración es una ayuda indispensable para el discernimiento espiritual, especialmente cuando se trata de afectos, permitiéndonos dirigirnos a Dios con sencillez y familiaridad, como hablamos con un amigo. Es saber ir más allá de los pensamientos, entrar en intimidad con el Señor, con una espontaneidad afectuosa. El secreto de la vida de los santos es la familiaridad y la confianza con Dios, que crece en ellos y les hace cada vez más fácil reconocer lo que le agrada. La verdadera oración es familiaridad y confianza con Dios. No es rezar como un loro, bla, bla, bla, no. La verdadera oración es esa espontaneidad y afecto con el Señor. Esa familiaridad vence el miedo o la duda de que su voluntad no sea para nuestro bien, tentación que a veces cruza nuestro pensamiento y vuelve el corazón inquieto e incierto o incluso amargo.

El discernimiento no pretende una certeza absoluta, no es un método químicamente puro, no exige certeza absoluta, porque se trata de la vida, y la vida no siempre es lógica, presenta muchos aspectos que no pueden encerrarse en una sola categoría de pensamiento. Nos gustaría saber con precisión qué se debe hacer, pero, incluso cuando sucede, no siempre actuamos en consecuencia. Cuántas veces hemos tenido también nosotros la experiencia descrita por el apóstol Pablo, que dice así: «No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero» (Rm 7,19). No somos sólo razón, no somos máquinas, no basta recibir instrucciones para cumplirlas: los obstáculos, como la ayuda, para decidirse por el Señor son sobre todo afectivos, del corazón.

Es significativo que el primer milagro realizado por Jesús en el evangelio de Marcos sea un exorcismo (cfr. 1,21-28). En la sinagoga de Cafarnaúm libera a un hombre del demonio, librándolo de la falsa imagen de Dios que Satanás sugiere desde el origen: la de un Dios que no quiere nuestra felicidad. El endemoniado del pasaje evangélico sabe que Jesús es Dios, pero eso no le lleva a creer en Él. De hecho, dice: «Has venido a arruinarnos» (v. 24).

Muchos, incluidos los cristianos, piensan lo mismo: es decir, que Jesús también podría ser el Hijo de Dios, pero dudan que quiera nuestra felicidad; en efecto, algunos temen que tomar en serio su propuesta, lo que Jesús nos propone, signifique arruinar su vida, mortificar nuestros deseos, nuestras más fuertes aspiraciones. Esos pensamientos a veces asoman dentro de nosotros: que Dios nos está pidiendo demasiado, tenemos miedo de que Dios nos pida mucho, que realmente no nos ama. En cambio, en nuestro primer encuentro vimos que el signo del encuentro con el Señor es la alegría. Cuando me encuentro con el Señor en la oración, me pongo contento. Cada uno se vuelve alegre, algo hermoso. La tristeza, o el miedo, en cambio, son signos de distanciamiento de Dios: «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos», dice Jesús al joven rico (Mt 19,17). Por desgracia para ese joven, algunos obstáculos no le permitieron realizar el deseo que tenía en su corazón, de seguir más de cerca al “maestro bueno”. Era un joven interesado, emprendedor, había tomado la iniciativa de encontrarse con Jesús, pero también estaba muy dividido en sus afectos, las riquezas eran demasiado importantes para él. Jesús no lo obliga a decidirse, pero el texto advierte que el joven se aleja de Jesús «triste» (v. 22). Quien se aparta del Señor nunca está contento, a pesar de tener a su disposición una gran abundancia de bienes y posibilidades. Jesús nunca obliga a seguirlo, jamás. Jesús te hace saber su voluntad, de todo corazón te hace saber las cosas, pero te deja libre. Y esto es lo más bonito de la oración con Jesús: la libertad que nos deja. En cambio, cuando nos alejamos del Señor nos quedamos con algo de tristeza, algo malo en el corazón.

Discernir lo que sucede en nuestro interior no es fácil, porque las apariencias engañan, pero la familiaridad con Dios puede disolver suavemente las dudas y temores, haciendo nuestra vida cada vez más receptiva a su «luz amable», según la bella expresión de San John Henry Newman. Los santos brillan con luz reflejada y manifiestan en los gestos sencillos de su jornada la presencia amorosa de Dios, que hace posible lo imposible. Se dice que dos esposos que han vivido juntos durante mucho tiempo amándose terminan pareciéndose. Algo similar puede decirse de la oración afectiva: de manera gradual pero eficaz nos hace cada vez más capaces de reconocer lo que importa por connaturalidad, como algo que brota de lo más profundo de nuestro ser. Estar en oración no significa decir palabras, palabras, no; estar en oración significa abrir el corazón a Jesús, acercarse a Jesús, dejar que Jesús entre en mi corazón y nos haga sentir su presencia. Y ahí podemos discernir cuando es Jesús y cuando somos nosotros con nuestros pensamientos, muchas veces lejos de lo que Jesús quiere.

Pedimos esta gracia: vivir una relación de amistad con el Señor, como un amigo habla con un amigo (cfr. San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, 53). Conocí a un religioso anciano que era portero de un colegio y siempre que podía se acercaba a la capilla, miraba al altar, decía: “Hola”, porque estaba cerca de Jesús. No necesitaba decir bla, bla, bla, no: “hola, estoy cerca de ti y tú estás cerca de mí”. Esta es la relación que debemos tener en la oración: cercanía, cercanía afectiva, como hermanos, cercanía con Jesús. Una sonrisa, un gesto sencillo y no recitar palabras que no llegan al corazón. Como dije, hablarle a Jesús como un amigo le habla a otro amigo. Es una gracia que debemos pedir unos para los otros: ver a Jesús como nuestro amigo, nuestro mejor amigo, nuestro amigo fiel, que no chantajea, sobre todo que nunca nos abandona, incluso cuando nos alejamos de Él. Se queda a las puertas del corazón. “No, no quiero saber nada contigo”, decimos. Y Él permanece en silencio, permanece ahí a la mano, al alcance del corazón porque Él es siempre fiel. Sigamos con esta oración, digamos la oración del “hola”, la oración para saludar al Señor con el corazón, la oración del cariño, la oración de la cercanía, con pocas palabras pero con gestos y buenas obras. Gracias.

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua francesa, en particular a los responsables del Instituto de Educación Católica de Pontoise, con Mons. Stanislas Lalanne. Hermanos y hermanas, pidamos la gracia de vivir una relación de amistad con el Señor, la gracia de ver a Jesús como nuestro Amigo más grande y más fiel, que nos acompaña incluso en los momentos difíciles de nuestra vida. ¡Dios os bendiga!

Doy la bienvenida a todos los peregrinos de lengua inglesa presentes en la audiencia de hoy, especialmente a los de Dinamarca, Ghana, Filipinas, Canadá y Estados Unidos de América. Dirijo un cordial saludo a los numerosos grupos de jóvenes estudiantes, y en particular a los candidatos al diaconado del Pontificio Colegio Norteamericano, junto a sus familias. Sobre todos invoco la alegría y la paz de Cristo nuestro Señor. ¡Dios os bendiga!

Saludo cordialmente a los hermanos y hermanas de lengua alemana, en particular a los numerosos alumnos y a sus profesores presentes hoy aquí. Pidamos la gracia de vivir la amistad con el Señor que nos llena de esa alegría profunda que todos buscamos. Él nunca nos abandona: con Él nunca estamos solos.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos a Jesús que nos enseñe a orar con sencillez y familiaridad, como un amigo habla con otro amigo. Él es el Amigo fiel que nunca falla, que siempre sale a nuestro encuentro, aun cuando nosotros nos alejemos de Él. Que Dios os bendiga. Muchas gracias.

Saludo a los peregrinos de lengua portuguesa, en particular a los grupos brasileños de Jataizinho y Sorocaba, al “Centro de Apoio e Reabilitação para Pessoas com Deficiência” de la Santa Casa da Misericórdia de Vila do Conde, situada en Touguinha y representada aquí sobre todo por los más jóvenes, venidos a agradecer a Dios por haber salido del peligro del Covid. Queridos amigos, mirad siempre hacia adelante y no dejéis que el pasado condicione vuestra vida. Trabajad para conseguir las cosas que queréis. Junto a vosotros y vuestros seres queridos, le pido a la Santísima Virgen María que cuide y proteja a todos. ¡Dios os bendiga!

Saludo a los fieles de lengua árabe. Vivamos una relación de amistad con el Señor, porque Él es nuestro Amigo más grande y fiel, que no chantajea, sobre todo que nunca nos abandona, aún cuando nos alejemos de Él. El Señor os bendiga a todos y os proteja siempre de todo mal!

Saludo cordialmente a los polacos. En particular, a los directivos, funcionarios y capellanes del Servicio Penitenciario, venidos a Roma para agradecer el nombramiento de San Pablo como su patrón. En unos días comienza el mes de octubre, tradicionalmente dedicado a Nuestra Señora del Rosario. Al rezar esta oración en comunidades y familias, encomendad a María vuestras preocupaciones y las necesidades del mundo, especialmente la cuestión de la paz. ¡Dios os bendiga!

Dirijo una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana. En particular, saludo a los fieles de Parete y de Battipaglia, esperando que, con el compromiso de todos, crezca el fervor religioso de las respectivas comunidades parroquiales. Y luego un pensamiento a la Ucrania atormentada, que está sufriendo tanto, ese pobre pueblo tan cruelmente probado. Esta mañana pude hablar con el Cardenal Krajewski que regresaba de Ucrania y me contó cosas terribles. Pensemos en Ucrania y recemos por este pueblo maltratado.

Mi pensamiento, por último, se dirige, como siempre, a jóvenes, enfermos, ancianos y recién casados. Que la fiesta de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, que celebraremos mañana, suscite en cada uno una sincera adhesión a los designios divinos. Sabed reconocer y seguir la voz del Maestro interior, que habla en el secreto de la conciencia. Recemos también por el cuerpo de Gendarmería Vaticana que tiene como patrón a San Miguel Arcángel y lo celebra pasado mañana. Que sigan siempre el ejemplo del santo Arcángel y que el Señor los bendiga por todo el bien que hacen. Mi bendición para todos.

Fuente: vatican.va

Traducción de Luis Montoya

Meditación Domingo 27º t.o. (C)

 (Cfr, www.almudi.org)

 

 

La fe es la luz que nos hace ver las cosas auténticamente, nos da fuerza para responder a la palabra de Dios que nos guía hacia el bien, y nos hace mover montañas

“En aquel tiempo, los Apóstoles dijeron al Señor: - Auméntanos la fe.
El Señor contestó: - Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor, cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «En seguida, ven y ponte a la mesa?» ¿No le diréis: «Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo; y después comerás y beberás tú?» ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: «Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer» (Lucas 17,5-10).

I. La Primera lectura de la Misa nos dice que aun cuando en ocasiones pueda parecer que triunfa el mal y quienes los llevan a cabo (Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4), como si Dios no existiera, llegará a cada uno su día y se verá que realmente ha salido vencedor quien ha mantenido su fidelidad al Señor. Vivir de fe es entender que Dios nos llama cada día y en cada momento a vivir, con alegría, como hijos suyos, siendo pacientes y teniendo puesta la esperanza en Él. En la Segunda lectura, San Pablo exhorta a Timoteo a mantenerse firme en la vocación recibida y a llenarse de fortaleza para proclamar la verdad sin respetos humanos. La fortaleza ante un ambiente adverso y la capacidad de dar a conocer, en cualquier lugar, la doctrina de Cristo, viene determinada por la vida interior, por el amor a Dios, que hemos de avivar continuamente, como una hoguera, con una fe cada vez más encendida. ¡Qué fuerza comunica la fe! Con ella superamos los obstáculos de un ambiente adverso y las dificultades personales, difíciles de vencer.

II. Existe una fe muerta, que no salva: es la fe sin obras (Santiago 2, 17), que se muestra en actos llevados a cabo a espaldas de la fe, en una falta de coherencia entre lo que se cree y lo que se vive. Existe también una “fe dormida” que todos conocemos con el nombre de tibieza. Necesitamos nosotros una fe firme, que nos lleve a alcanzar metas que están por encima de nuestras fuerzas y que allane los obstáculos y supere los imposibles en nuestra tarea apostólica. Los Apóstoles, conscientes de su fe escasa, le piden a Jesús: Auméntanos la fe (Lucas 17, 5). Así lo hizo el Señor. También nosotros nos encontramos en ocasiones faltos de fe, como los Apóstoles, ante dificultades, carencia de medios... Tenemos necesidad de más fe. Y ésta se aumenta con la petición asidua, con la correspondencia a las gracias que recibimos, con actos de fe.

III. ¡Señor, auméntanos la fe! ¡Qué estupenda jaculatoria para que se la repitamos al Señor muchas veces! Y junto a la petición, el ejercicio frecuente de esta virtud. Muchos actos de fe henos de hacer en la oración y en la Santa Misa: diremos como Santo Tomás en el momento de la Consagración: “Tú eres el rey de la gloria, Tú eres el Hijo sempiterno del Padre” O diremos como el Beato Josemaría Escrivá de Balaguer: “Te adoro con devoción, Dios escondido” No nos sorprendamos por nuestra debilidad. Imitemos a los Apóstoles. Pidamos la fe con humildad. Nuestra Madre Santa María será siempre nuestro punto de apoyo donde encontrará firmeza la fe y la esperanza, especialmente cuando nos sintamos más débiles y necesitados.

Textos basados en ideas de Hablar con Dios de F. Fernández Carvajal.

Homilía Domingo 27º t.o. (C)

(Cfr. www.almudi.org

 


(Habac 1,2-3;2,2-4) "El que es incrédulo no tendrá en sí mismo un alma recta"
(2 Tim 1,6-8.13-14) "Te amonesto que avives la gracia de Dios que hay en ti"
(Lc 17,5-10) "Auméntanos la fe"

Homilía con textos de homilías pronunciadas por S.S. Juan Pablo II

Homilía de Fernández Carvajal, en Hablar con Dios, Tomo V

--- Avivar continuamente el amor a Dios
--- Pedir al Señor una fe firme, que influya en todas nuestras obras
--- Actos de fe

--- Avivar continuamente el amor a Dios

La liturgia de este domingo se centra en la virtud de la fe. En la Primera lectura, el Profeta Habacuc (Habac 1,2-3; 2,2-4) se lamenta ante el Señor del triunfo del mal, tanto en el pueblo castigado por medio del invasor, como por los mismos escándalos de éste.

"¿Hasta cuando clamaré, Señor...? (...). ¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes...?", se queja el Profeta. El Señor le responde al fin con una visión en la que le exhorta a la paciencia y a la esperanza, pues llegará el día en que los malos serán castigados: "la visión espera su momento, se acerca su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin echarse atrás”. Sucumbirá quien no tenga su alma recta, "pero el justo vivirá por la fe". Aun cuando en ocasiones pueda parecer que triunfa el mal y quienes lo llevan a cabo, como si Dios no existiera, llegará a cada uno su día y se verá que realmente ha salido vencedor quien ha mantenido su fidelidad al Señor. Vivir de fe es entender que Dios nos llama cada día y en cada momento a vivir, con alegría, como hijos suyos, siendo pacientes y teniendo puesta la esperanza en Él.

--- Pedir al Señor una fe firme, que influya en todas nuestras obras

En la Segunda lectura (2 Tim 1,6-8; 13-14), San Pablo exhorta a Timoteo a mantenerse firme en la vocación recibida y a llenarse de fortaleza para proclamar la verdad sin respetos humanos: "Aviva el fuego de la gracia de Dios...; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No tengas miedo de dar la cara por nuestro Señor y por mí, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio"... Santo Tomás comenta que "la gracia de Dios es como un fuego, que no luce cuando lo cubre la ceniza"; y así ocurre cuando la caridad está cubierta por la tibieza o por los respetos humanos. La fortaleza ante un ambiente adverso y la capacidad de dar a conocer, en cualquier lugar, la doctrina de Cristo, de participar en los duros combates del Evangelio, viene determinada por la vida interior, por el amor a Dios, que hemos de avivar continuamente, como una hoguera, con una fe cada vez más encendida. Esto es lo que pedimos al Señor.

¡Qué diferencia entre esos hombres sin fe, tristes y vacilantes en razón de su existencia vacía, expuestos como veletas a la "variabilidad" de las circunstancias, y nuestra vida confiada de cristianos, alegre y firme, maciza, en razón del conocimiento y del convencimiento absoluto de nuestro destino sobrenatural! ¡Qué fuerza comunica la fe! Con ella superamos los obstáculos de un ambiente adverso y las dificultades personales, con frecuencia más difíciles de vencer.

Existe una fe muerta, que no salva: es la fe sin obras, que se muestra en actos llevados a cabo a espaldas de la fe, en una falta de coherencia entre lo que se cree y lo que se vive. Existe también una "fe dormida", "esa forma pusilánime y floja de vivir la existencia de la fe que todos conocemos con el nombre de tibieza. En la práctica, la tibieza es la insidia más solapada que puede hacerse a la fe de un cristiano, incluso de los que muchos llamarían un buen cristiano" (Pedro Rodríguez, Fe y vida de fe). Necesitamos una fe firme, que nos lleve a alcanzar metas que están por encima de nuestras fuerzas y que allane los obstáculos y supere los "imposibles" en nuestra tarea apostólica.

--- Actos de fe

En ocasiones el Señor llama a los Apóstoles "hombres de poca fe" pues no están a la altura de las circunstancias. En el Evangelio de la Misa los Apóstoles le piden a Jesús: "Auméntanos la fe". Así lo hizo el Señor, pues todos terminarían dando su vida, por atestiguar su firme adhesión a Cristo y a sus enseñanzas. Se cumplió las palabras del Señor: "Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este árbol: arráncate y plántate en el mar, y os obedecería". La transformación de las almas de quienes se cruzaron en su camino fue un milagro aún mayor.

Muchos actos de fe hemos de hacer en la oración y en la Santa Misa. Muchos fieles tienen la costumbre de repetir devotamente con la mirada puesta en el Santísimo Sacramento, aquella exclamación del Apóstol Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!” De cualquier forma, no podemos dejar que pase esa oportunidad sin manifestar al Señor nuestra fe y nuestro amor.

A pesar del afán por formarnos, por conocer cada vez mejor a Cristo, es posible que alguna vez nuestra fe vacile o tengamos temores y respetos humanos para manifestarla. La fe es un don de Dios que nuestra poquedad a veces no puede sostener. En ocasiones es tan pequeña como un grano de mostaza. No nos sorprendamos por nuestra debilidad, pues Dios cuenta con ella. Imitemos a los Apóstoles cuando se dan cuenta de que todo aquello que ven y oyen les supera.

27 septiembre 2022

LIBRO DE LA SEMANA (23 Sep): Un año y tres meses

 (Cfr. www.todostuslibros.com)

 

 

Un año y tres meses 
 

Sinopsis

Ficha Técnica

Materias:
Poesía de poetas individuales
Editorial:
Tusquets Editores
Colección:
MARGINALES
Encuadernación:
Cartoné
País de publicación :
España
Idioma de publicación :
Castellano
Idioma original :
Castellano
Autor/a: :
García Montero, Luis
ISBN:
978-84-1107-147-5
EAN:
9788411071475
Dimensiones:
210 x 138 mm.
Peso:
288 gramos
Nº páginas:
80
Fecha publicación :
14-09-2022
Más sobre el autor

García Montero, Luis

 

Un año y tres meses

¿Es la tristeza, la devastación íntima, lo que nos da la medida de nuestro amor cuando perdemos al ser amado? ¿O será tal vez la intimidad de la convalecencia una extraña forma de...
978-84-1107-147-5 / Tusquets Editores
16,90€
(16,25€ sin IVA)

PELICULA DE LA SEMANA (23 Sep): El grito silencioso: El caso Roe v. Wad

 (Cfr. www.filmaffinity.com)

 

 

Título original
Roe v. Wade
Año
Duración
112 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección
Guion
Cathy Allyn, Ken Kushner, Nick Loeb
Fotografía
Alan McIntyre Smith
Reparto
Productora
Smoke Shows & Clown Shows, BCL Finance Group. Distribuidora: Quiver Distribution
Género
Drama | Histórico. Drama judicial / Abogados/as. Medicina. Años 70. Basado en hechos reales
Sinopsis
El Dr. Bernard Nathanson y la Dra. Mildred Jefferson se ponen en guardia en una batalla nacional en esta historia que desembocó en uno de los casos más controvertidos de la historia: el del derecho de las mujeres al aborto, conocido como "Roe v. Wade", que tuvo que dirimir la Corte Suprema de los Estados Unidos.
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Viaje apostólico del Papa a Kazajistán

 (Cfr. wwww.almudi.org)



En su catequesis durante Audiencia General de hoy, el Santo Padre ha repasado las principales etapas de su reciente viaje apostólico al país asiático

PARA ESCUCHARLA Y VERLA, PINCHA AQUI : https://youtu.be/PyZZjk_G_sk

 

Catequesis del Santo Padre en español

Texto completo de la Catequesis del Santo Padre traducida al español

¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!

La semana pasada, desde el martes hasta el jueves, estuve en Kazajistán, amplísimo país de Asia central, con ocasión del séptimo Congreso de los Líderes de las religiones mundiales y tradicionales. Renuevo al señor presidente de la República, y a las otras autoridades de Kazajistán mi gratitud por la cordial acogida que me ha sido reservada y por el generoso empeño profuso en la organización. Así también doy las gracias de corazón a los obispos y a todos los colaboradores por el gran trabajo que han hecho, y sobre todo por la alegría que me han dado por poder encontrarles y verles a todos juntos.

Como decía, el motivo principal del viaje fue participar en el Congreso de los Líderes de las religiones mundiales y tradicionales. Esta iniciativa se lleva adelante desde hace veinte años por las autoridades del país, que se presenta al mundo como lugar de encuentro y de diálogo, en este caso a nivel religioso, y por tanto como protagonista en la promoción de la paz y de la fraternidad humana. Ha sido la séptima edición de este congreso: un país que tiene 30 años de independencia, ha hecho ya 7 ediciones de estos congresos, uno cada tres años. Esto significa poner las religiones en el centro del compromiso para la construcción de un mundo en el que nos escuchamos y nos respetamos en la diversidad. Y esto no es relativismo, no: es escuchar y respetar. Y esto hay que reconocérselo al gobierno kazajo que, tras haberse liberado del yugo del régimen ateo, propone ahora un camino de civilización que mantiene unidos política y religión, sin confundirlas ni separarlas, condenando claramente fundamentalismos y extremismos. Es una posición equilibrada y de unidad.

El Congreso discutió y aprobó la Declaración final, que va en continuidad con la que se firmó en Abu Dabi en febrero de 2019 sobre la fraternidad humana. Me gusta interpretar este paso adelante como fruto de un camino que parte de lejos: pienso naturalmente en el histórico Encuentro interreligioso por la paz convocado por san Juan Pablo II en Asís en 1986, tan criticado por la gente que no tenía clarividencia; pienso en la mirada clarividente de San Juan XXIII y San Pablo VI; y también a la de grandes almas de otras religiones −me limito a recordar a Mahatma Gandhi. ¿Pero cómo no recordar a tantos mártires, hombres y mujeres de todas las edad, lenguas y naciones, que han pagado con la vida la fidelidad al Dios de la paz y de la fraternidad? Lo sabemos: los momentos solemnes son importantes, pero después está el empeño cotidiano, es el testimonio concreto que construye un mundo mejor para todos.

Además del Congreso, este viaje me ha permitido encontrar a las autoridades de Kazajistán y a la Iglesia que viven en esa tierra.

Después de visitar al señor presidente de la República −a quien todavía agradezco su amabilidad -, nos dirigimos en la nueva Sala de Conciertos, donde pude hablar a los gobernantes, a los representantes de la sociedad civil y al cuerpo diplomático. Destaqué la vocación de Kazajistán de ser país del encuentro: en él, de hecho, conviven cerca de ciento cincuenta grupos étnicos y se hablan más de ochenta lenguas. Esta vocación, que se debe a sus características geográficas y a su historia, −esta vocación de ser país de encuentro, de cultura, de lenguas− fue acogida y abrazada como un camino que merece ser animado y sostenido. Como también deseé que pueda proseguir la construcción de una democracia cada vez más madura, capaz de responder efectivamente a las exigencias de toda la sociedad. Es una tarea ardua, que requiere tiempo, pero ya es necesario reconocer que Kazajistán ha hecho elecciones muy positivas, como la de decir “no” a las armas nucleares y la de buenas políticas energéticas y ambientales. Esto ha sido valiente. En un momento de esta trágica guerra, donde algunos piensan en las armas nucleares −una locura− este país ya desde el principio dice “no” a las armas nucleares.  

En lo que se refiere a la Iglesia, me ha alegrado mucho encontrar una comunidad de personas contentas, alegres, con entusiasmo. Los católicos son pocos en ese vasto país. Pero esta condición, si es vivida con fe, puede llevar frutos evangélicos: sobre todo la bienaventuranza de la pequeñez, del ser levadura, sal y luz contando únicamente con el Señor y no en alguna forma de relevancia humana. Además, la escasez numérica invita a desarrollar las relaciones con los cristianos de otras confesiones, y también la fraternidad con todos. Por tanto, pequeño rebaño, sí, pero abierto, no cerrado, no defensivo, abierto y confiado en la acción del Espíritu Santo, que sopla libremente donde y como quiere. Hemos recordado también esa parte gris, los mártires: los mártires de ese Pueblo santo de Dios −porque ha sufrido decenios de opresión atea, hasta la liberación hace 30 años− hombres y mujeres que han sufrido tanto por la fe a lo largo del periodo de la persecución. Asesinados, torturados, presos por la fe.

Con este pequeño pero alegre rebaño celebramos la Eucaristía, también en Nursultán, en la plaza de la Expo 2017, rodeada de arquitecturas muy modernas. Era la fiesta de la Santa Cruz. Y esto nos hace reflexionar. En un mundo en el cual progreso y regreso se cruzan, la Cruz de Cristo permanece el ancla de salvación: signo de la esperanza que no decepciona porque está fundada en el amor de Dios, misericordioso y fiel. A Él va nuestro agradecimiento por este viaje, y nuestra oración para que sea rico de frutos para el futuro de Kazajistán y para la vida de la Iglesia peregrina en esa tierra. Gracias.

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua francesa, en particular a la delegación del Socorro Católico, Caritas Francia y al grupo de la diócesis de Chalon. Os animo a dar gracias conmigo por el viaje realizado la pasada semana a Kazajistán. Que sea rico en frutos para el futuro de ese País y para la vida de la Iglesia peregrina en esa tierra. Esos momentos solemnes vividos durante el Congreso y los diversos encuentros son importantes; sin embargo, es el esfuerzo diario el que construye un mundo mejor para todos. ¡Dios bendiga vuestras familias y vuestras comunidades!

Saludo a los peregrinos de lengua inglesa presentes en la audiencia de hoy, especialmente a los de Inglaterra, Dinamarca, Noruega, Jerusalén y Estados Unidos de América. En particular, saludo a los nuevos seminaristas del Venerable Colegio Inglés al inicio de su formación sacerdotal aquí en Roma. Sobre cada uno de vosotros y vuestras familias invoco la alegría y la paz del Señor Jesús.

Queridos peregrinos de lengua alemana, durante mi viaje a Kazajistán celebramos la fiesta de la Exaltación de la Cruz. Miremos con confianza la Cruz de nuestro Señor, que nos enseña el amor, la compasión y el perdón y nos anima a abrazar las cruces de nuestra vida. ¡Dios os bendiga!

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española que están en la Plaza. El lema del Viaje apostólico a Kazajistán fue «Mensajeros de la paz y la unidad». Que Cristo resucitado nos conceda la gracia de ser portadores de su paz y constructores de unidad en cada uno de nuestros ambientes. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

Dirijo un cordial saludo a los peregrinos de lengua portuguesa, en particular a los que vienen de Brasil —el grupo de magistrados, la asociación Regina Fidei y la organización Nossa Senhora da Estrada— invitando a todos a permanecer fieles a Cristo Jesús. Él nos reta a salir de nuestro pequeño y estrecho mundo hacia el Reino de Dios y la verdadera libertad. Que el Espíritu Santo os ilumine para que podáis llevar la Bendición de Dios a todos los hombres. Que la Virgen Madre vele sobre vuestro camino y os proteja.

Saludo a los fieles de lengua árabe. Ser pequeño rebaño en un país vasto no debe asustarnos, sino más bien invitarnos a vivir esa realidad con fe, para que seamos levadura, sal y luz para los demás, y confiados en la acción del Espíritu Santo, que sopla libremente donde y como quiere. ¡El Señor os bendiga y os proteja ‎siempre de todo mal‎‎‎‏!

Saludo cordialmente a los polacos. Os agradezco el regalo de la oración con la que me habéis acompañado durante mi viaje a Kazajistán. Saludo en particular a los participantes en las celebraciones del 40° aniversario de la Fundación Juan Pablo II, instituida por mi mismo Predecesor. Agradezco vuestra presencia y os animo a difundir en el mundo su herencia espiritual, imitando su santidad de vida. Dios os bendiga.

Saludo con alegría a los peregrinos croatas, en particular a los fieles del Ordinariato militar en Croacia: miembros del Ministerio de Defensa, del Ministerio del Interior y del Ministerio de los Veteranos de guerra, así como a los Bomberos, junto a sus familias, acompañados por el Obispo Ordinario militar y los sacerdotes. Queridos amigos, la peregrinación que estáis haciendo con motivo del 25º aniversario del Ordinariato militar, os dé una renovada esperanza y la alegría de la fe, para que podáis continuar ofreciendo la preciosa contribución de vuestro trabajo en la sociedad donde vivís. Que la intercesión de la Virgen María os acompañe siempre en vuestro camino. A todos mi bendición. ¡Alabados sean Jesús y María!

Dirijo una cordial bienvenida a los fieles de lengua eslovaca. En particular saludo a los grupos parroquiales y a los participantes en el 16º peregrinaje del Ordinariato de las fuerzas armadas y de los cuerpos armados de la República Eslovaca, guiados por Monseñor František Rábek. Hermanos y hermanas, hoy celebramos la fiesta de San Mateo, Apóstolo y Evangelista. Que su generosa respuesta a la llamada de Cristo ilumine vuestra vida cristiana. Con esos deseos os bendigo a vosotros y a vuestras familias en la Patria. ¡Sea alabado Jesucristo!

Dirijo una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana. En particular, saludo a los participantes en el curso promovido por la Universidad de la Santa Cruz, así como a los Misioneros de la caridad contemplativos y a las Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón que celebran sus respectivos Capítulos generales.

Mi pensamiento finalmente va, como de costumbre, a los jóvenes, enfermos, ancianos y recién casados, que son muchos, ¡es bonito casarse! La fiesta del Evangelista San Mateo, que la Iglesia Universal celebra hoy, me da la oportunidad para animar a todos a ponerse en la escuela del Evangelio. Encontraréis en las palabras de Cristo la luz y el apoyo para vuestro camino. Gracias.

Llamamientos

Hoy, se celebra la Jornada Mundial del Alzheimer, una enfermedad que afecta a muchas personas las cuales, a causa de esta patología, a menudo son colocadas en los márgenes de la sociedad. Recemos por los enfermos de Alzheimer, por sus familias y por aquellos que les cuidan amorosamente, para que cada vez sean más sostenidos y ayudados. También asocio en oración a los hombres y mujeres hemodializados diálisis y trasplante, aquí reunidos con una representación.

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Y también quisiera señalar la terrible situación de la martirizada Ucrania. El cardenal Krajewski fue ahí por cuarta vez. Ayer me llamó por teléfono, él está pasando tiempo allí, ayudando en la zona de Odessa, mostrando mucha cercanía. Me ha hablado del dolor de este pueblo, las acciones salvajes, las monstruosidades, los cadáveres torturados que encuentran. Unámonos a este pueblo tan noble y mártir.

Fuente: vatican.va / romereports.com

Traducción de Luis Montoya