Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

04 agosto 2017

LIBRO DE LA SEMANA (4 Ago): Dunkerke

(Cfr. www.casadelibro.com)



 (En papel)

JOSHUA LEVINE

, 2017
  • Nº de páginas: 392 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: HARPERCOLLINS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788491391739
En mayo de 1940, Dunkerque fue escenario de una auténtica epopeya, cuando una extraordinaria evacuación marítima llevada a cabo en condiciones dramáticassalvó de la aniquilación a más de 300.000 soldados aliados cercados por el ejército nazi.
Lo sucedido en Dunkerque no es únicamente la crónica de un mes frenético en el que intervinieron soldados de infantería y marineros, playas y carrosde combate, políticos ambiciosos y generales angustiados. Ni siquiera es el testimonio de un intenso drama de supervivencia personal y nacional. Es lahistoria de los hombres y mujeres implicados en la evacuación, de sus bagajes y de las vivencias que conformaron su personalidad. Y es la crónica de cómoafrontaron los distintos países la profunda crisis de los años treinta, que condujo a la evacuación de todo un ejército mientras otro se esforzaba por aniquilarlo.Joshua Levine narra en este libro la sobrecogedora historia que sirve de trasfondo a Dunkerque, la película protagonizada por Tom Hardy, Mark Rylance, Kenneth Branagh y Harry Styles y dirigida por Christopher Nolan.

PELICULA DE LA SEMANA (4 Ago): El hombre del corazón de hierro

(Cfr. www.almudi.org)

 
El hombre del corazón de hierro

Contenidos: Imágenes (varias V, X)

Reseña: 

1942: El tercer Reich está en su máximo apogeo. La resistencia checa en Londres decide planear la operación militar más ambiciosa de la Segunda Guerra Mundial: Antropoide. Dos jóvenes reclutas, Jozef Gabcik (Jack Reynor) y Jan Kubis (Jack O’Connell) son enviados a Praga para asesinar al líder nazi más cruel de todos, Reinhard Heidrych (Jason Clarke), jefe de las SS, la Gestapo y arquitecto de la “Solución Final”.
El guión parte de “HHhH”, la lograda novela de Laurent Binet. Contrasta sobremanera la personalidad del hombre que fue apodado como “El carnicero de Praga”, y por el propio Führer como “El hombre del corazón de hierro”, con la de los hombres dispuestos a morir por acabar con el tirano que tiene sojuzgado a su país.
Heydrich es pintado como un animal, se subrayan gráficamente sus instintos más primitivos, su sexualidad y su temperamento violento, y junto a su inteligencia, una voluntad voluble en sus orígenes y fácilmente manipulable, donde se apunta, con un feminismo que quizá se toma algunas libertades, que su esposa Lina le empuja a la ideología nazi.
En cualquier caso, aporta como novedad el deseo de seguir bastante tiempo la trayectoria ascendente de Heydrich, al estilo de otras películas con nazis odiosos y decadentes pero humanos, como El hundimiento o La caída de los dioses. Lo que hace el film incómodo en su primera mitad, aunque hay que reconocer su capacidad de tomar riesgos en esa dirección. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

La madre de Joan

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
Fueron sólo veinte días, pero su amor ha pervivido en las curvas de tus letras y en tu música que parece ligera
No sabía nada de este chico hasta que el domingo escuché uno de sus discos y, aunque la música sonaba ligera y las letras cotidianas y sin doblez, cada estrofa me iba dirigiendo hacia algo más inquieto de lo que quería parecer, como un dolor que no se dice pero se filtra por las grietas.
El chico es Joan Dausà y mi especialidad sois los cantautores y aún no te había conocido. Perdóname, querido. Mientras escuchaba tu disco busqué por internet algún detalle que me ayudara a entender la extraña textura de tus canciones. Y entonces supe que durante el embarazo a tu madre le dijeron que sufría una enfermedad que el parto volvería fatídica. Le ofrecieron abortar, pero prefirió que nacieras. Sólo pudo tenerte en brazos veinte días.
Salvo en la hermosa «1979», por el año de tu nacimiento, tus canciones no se refieren a lo ocurrido, pero en todas ellas resuena el eco de una delicadísima ternura. Fueron sólo veinte días, pero su amor ha pervivido en las curvas de tus letras y en tu música que parece ligera. Y aunque eres discreto y pudoroso y prudente, ella está mucho más presente que tantas madres que parecen estar vivas. En la piedad con que hablas de amor, en la compasión con que tratas a tus personajes y en tus anécdotas más simples meces a tu madre por todos los días que no ha podido mecerte y multiplicas hasta la eternidad el breve tiempo que os fue concedido. Los buenos versos son grietas y el amor es infinito.
La vida no es lo contrario de la muerte y sobrevivimos en el amor y es en lo único que sobrevivimos. Somos lo que decidimos, lo que defendemos, lo que amamos y lo demás no importa, ni siquiera la muerte cuando le damos sentido. Parecen canciones suaves, pero yo sé lo que has sufrido, porque también en mis artículos estiro los dedos para acariciar lo que no digo.
Y no es que sean canciones tristes, ni hay resentimiento en ellas, ni queja, ni la tan incómoda pornografía de los que viven al ralentí de lo que creen que el mundo les debe. Hay candor, hay esperanza, hay gratitud por la vida y por el amor. Hay libertad pero sabiendo lo que pesa y la belleza perfecta de un hijo y una madre que juegan.
No estarías aquí si ella hubiera hecho lo contrario y hoy estáis los dos, aunque a vuestra manera. Todos estamos a nuestra manera, si lo piensas bien, sobre todo tantos vivos que parece que no estén y que yo jamás he podido entender cómo pueden vivir tan pálido, tan indiferente. «Jo mai mai no he pensat que sería més feliç al teu costat». Y las preguntas que más sencillas parecen no suelen ser las más fáciles de responder y también nosotros tenemos nuestros veinte días en sus brazos y Dios nos mira y nos pregunta qué sabremos hacer.
No hay gestos insignificantes, ni vidas pequeñas ni cielo que no se abra si sabes llamar a sus puertas. No hay amor que pueda darse por descontado ni gesta que no tenga un precio. Incluso en los más angustiosos momentos podemos hacer algo extraordinario y esta luz será nuestra mejor recompensa. Seguro que la madre de Joan tuvo miedo, pero fue valiente y hoy florece en todas las canciones de su hijo y está más viva y más entre nosotros que tanta gente que se ha rendido y es difícil decir si vive o no vive o simplemente abulta en la amorfa masa de carne amontonada que todo lo desborda devastándolo, todo menos la hermosura y ese hilo de destino que todavía nos pertenece.
Sí, tu madre por todas las madres y padres que también sabemos que nuestras vidas no son lo más importante, ni lo que más queremos y que morirnos no sería ni de largo lo peor que podría pasarnos.

Salvador Sostres, en abc.es.

Meditación Domingo 18 t.o. (A)

(Cfr. www.almudi.org)

 

en Word y en PDB
«Al oírlo Jesús, se alejó de allí en una barca hacia un lugar desierto él solo. Cuando se enteraron las multitudes le siguieron a pie desde las ciudades. Al desembarcar vio una gran multitud y se llenó de compasión por ella y curó a los enfermos. Al atardecer se acercaron sus discípulos y le dijeron: El lugar es desierto y ya ha pasado la hora; despide a la gente para que vayan a las aldeas a comprarse alimentos. Pero Jesús les dijo: No tienen necesidad de ir, dadles vosotros de comer. Ellos le respondieron: No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces. El les dijo: Traédmelos aquí. Entonces mandó a la gente que se acomodara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, recitó la bendición, partió los panes y los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos hasta que quedaron satisfechos, y recogieron de los trozos sobrantes doce cestos llenos. Los que comieron eran como unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. (Mateo 14,13-21)

1º. Jesús, cuando ves a aquellas gentes que venían siguiéndote, te llenas de compasión.
San Marcos especifica: «se llenó de compasión, porque estaban como ovejas sin pastor.» (Marcos 6,34).
Cambias tus planes y te pones a enseñarles la doctrina y a curar enfermos hasta el atardecer.
Y cuando los apóstoles quieren despedir a la gente, les respondes: «dadles vosotros de comer.»
Te vuelcas con aquella gente, estás por ellos, te olvidas de Ti mismo para enseñarles, curarles y darles de comer.
Jesús, también a mí me dices: da de comer a la gente que te rodea, acércalos a Mí, a los sacramentos.
Pero ¿cómo voy a poder hacerlo si no tengo medios, ni ciencia, ni virtudes?
Sólo me pides que ponga lo que pueda -mis «cinco panes y dos peces:» amistad, prestigio profesional, audacia, vida interior- de modo que Tú puedas realizar el milagro.
Jesús, a veces, por seguirte, no llego a todo: el estudio o el trabajo, planes con los amigos y con la familia...; hasta me falta tiempo para comer.
Al igual que a aquellas gentes que te seguían, casi me olvido de mí mismo.
Tendría más tiempo para mis cosas si no fuera a Misa, si no rezara el rosario o hiciera un rato de oración.
La gente que se quedó en su casa pudo comer tranquila.
Pero no vio el esplendor de tu gloria cuando hiciste aquel gran milagro.
Ayúdame a sabe ser generoso contigo.
Sé que, si me comporto así, Tú siempre me darás todo lo que necesite.
2º. «Pídele sin miedo, insiste. Acuérdate de la escena que nos relata el Evangelio sobre la multiplicación de los panes. -Mira con qué magnanimidad responde a los Apóstoles: ¿cuántos panes tenéis?, ¿cinco?... ¿ Qué me pedís?... Y El da seis, cien, miles... ¿Por qué?
-Porque Cristo ve nuestras necesidades con una sabiduría divina, y con su omnipotencia puede y llega más lejos que nuestros deseos.
¡El Señor ve más allá de nuestra pobre lógica y es infinitamente generoso!» (Forja.-341).
Jesús, Tú no has cambiado: eres el mismo hoy, ayer y siempre.
Creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes, que te preocupas de mí con aquella misma solicitud con la que trataste a la multitud: con aquella compasión, con aquel amor.
Hasta tal punto me quieres, que te das a Ti mismo como alimento en la Eucaristía.
Aquellas gentes dejaron las ciudades y fueron en tu búsqueda haciendo largos recorridos.
¡Yo lo tengo tan fácil!
Que vaya a visitarte más a menudo al Sagrario; que te reciba con más frecuencia en la Comunión.
«Que no perdamos tan buena razón y que nos lleguemos a El; pues si cuando andaba en el mundo de sólo tocar su ropa sanaba los enfermos, ¿qué hay que dudar que hará milagros estando dentro de mí -si tenemos fe- y nos dará lo que le pidiéremos, pues está en nuestra casa? Y no suele Su Majestad pagar mal la posada si le hacen buen hospedaje» (Santa Teresa).
Jesús, hoy sigues haciendo grandes milagros.
Sólo me pides que sea generoso para seguirte de cerca, y que te pida las cosas con fe.
«Comieron todos hasta que quedaron satisfechos.»
¿Qué milagro no harás si te lo pido cuando estás dentro de mí, en la comunión?
¿Qué me dejarás por pagar, si Tú eres infinitamente generoso?
Esta meditación está tomada de: “Una cita con Dios” de Pablo Cardona. Tiempo ordinario. Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona.

Homilía Domingo 18 t.o. (A)

(Cfr. www.almudi.org)



 Homilía III: basada en el Catecismo de la Iglesia Católica
"La «poca fe» y «los dones de Dios»"

I. LA PALABRA DE DIOS
Is 55,1-3: «Daos prisa y comed»
Sal 144, 8s.15s.17s.: «Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores»
Rm 8,35.37-39: «Ninguna criatura podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo»
Mt 14,13-21: «Comieron todos hasta quedar satisfechos»


II. APUNTE BÍBLICO-LITÚRGICO
Las personas: Jesús sintió «lástima» del gentío y multiplicó los panes (1.ª Lect.). Sus gestos y oración son los de la institución de la Eucaristía: «tomando los cinco panes... pronunció la bendición, partió los panes y se los dio...». Los discípulos tenían «poca fe», aconsejaron despedir a la multitud, pero obedecieron al Maestro. El pueblo también tenía «poca fe», buscaba ante todo el pan de la tierra (cf Jn 6,26s), pero recibieron el don de Dios.
El suceso: Destacan los contrastes entre «la multitud» y la escasez de recursos: cinco panes y dos peces; y entre estos recursos y el resultado: «quedaron satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras». Desde los comienzos, ya en las catacumbas, la gran Tradición contempló en el suceso un anuncio del banquete mesiánico al fin de los tiempos. Y entre el prodigio evangélico y el fin, se sitúa la Eucaristía, avance del banquete del Reino.

III. SITUACIÓN HUMANA
¿Qué hacer para que nuestras celebraciones y comuniones sean más hondas? También la perícopa evoca hoy el pavoroso problema del hambre en el mundo y nuestras celebraciones eucarísticas.

IV. LA FE DE LA IGLESIA

La fe
– "La Iglesia sabe que, ya ahora, el Señor viene en su Eucaristía y que está ahí en medio de nosotros. Sin embargo, esta presencia está velada. Por eso celebramos... «mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo»... De esta gran esperanza, la de los cielos nuevos y la nueva tierra... no tenemos prenda más segura, signo más manifiesto que la Eucaristía... remedio de inmortalidad, antídoto para no morir sino para vivir en Jesucristo para siempre (S. Ignacio de Antioquía...)" (1404-1405).
– Vinculación de la Eucaristía con el hambre en el mundo: «Para recibir en la verdad el Cuerpo y la Sangre de Cristo entregados por nosotros, debemos reconocer a Cristo en los más pobres, sus hermanos» (1397).

La respuesta
– Participar de la Eucaristía bien dispuestos, para gustar el Pan de Vida: «... «Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual...» (1 Co 11,27-29). Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar» (1385).
– Pero se requiere más, la humildad de corazón: "Ante la grandeza de este sacramento el fiel sólo puede repetir humildemente y con fe ardiente las palabras del Centurión...: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa»..." (1386).

El testimonio cristiano
– «... Yo, su cabeza, gobernaba en el cielo a la derecha de mi Padre, pero en la tierra mis miembros tenían hambre. Si hubiérais dado a mis miembros algo, eso habráía subido hasta la cabeza. Cuando coloqué a mis pequeñuelos en la tierra, los constituí comisionados vuestros para llevar vuestras buenas obras a mi tesoro: como no habéis depositado nada en sus manos, no poséis nada en Mí» (San Agustín, serm. 18, 4, 4).
La Eucaristía: el gran don de Dios nos remite al Banquete del Reino, a la Otra Vida, la nueva creación. Para gustar la Eucaristía y ya ahora la Otra Vida, hay que acercarse a participar con el corazón bien dispuesto y la mano tendida.

03 agosto 2017

Santiago y Mundo Infantil: padre, madre, cocinero, abogado...

Santiago, psicólogo, orientador de El Palo, uno de estos pisos
plataforma de lanzamiento a la vida laboral, que puedes conocer en http://www.opusdei.es/es-es/la-casa-d.... Santiago se desvive por ellos, vale para un roto y un descosido.

30 julio 2017

Huertas de calidad y mejora de la nutrición familiar en Senegal

Vídeo resumen del proyecto “Facilitar la producción hortícola femenina
de calidad y su integración en la nutrición familiar en las comunidades
rurales de los municipios de Djibidione y Suelle", cofinanciado por
Manos Unidas y la Unión Europea.
Más información en http://www.manosunidas.org/noticia/un...