Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

07 abril 2017

LIBRO DE LA SEMANA (7Abr): San Justino, intelectual, cristiano en Roma

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  San Justino. Intelectual cristiano en Roma

Con este volumen comenzamos la colección “Conocer el siglo II”, donde cuatro autores (Ignacio, Justino, Ireneo y Clemente) y cuatro ciudades (Antioquía, Roma, Lyon y Alejandría) nos ayudarán a descubrir la realidad del cristianismo en uno de los períodos más fascinantes en la historia de la Iglesia. En un formato novedoso y entretenido, en forma narrativa.

PELICULA DE LA SEMANA (7Abr): Ghost in the Shell: El alma de la máquina

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Ghost in the Shell: El alma de la máquina


Contenidos: Imágenes (varias V, S)
Reseña: 
El guión desarrolla una historia completamente nueva, que acierta al apartarse del tono pretencioso pseudofilosófico de las anteriores de este director. Incluso se le puede acusar de lo contrario, pues al tratar de fabricar un producto asequible para un público amplio, acaba resultando demasiado ligero, pues apenas desarrolla el tema central, la búsqueda de la identidad, y otros que se apuntan, como la ética en la utilización de la tecnología.
Esta película de Rupert Sanders (Blancanieves y la leyenda del cazador) se basa en la homónima saga y retoma la clásica relación entre la criatura –en este caso cibernética– y el creador, que tan magistralmente plasmó Blade Runner, de Ridley Scott. Pero esta lo hace muy pegado a la estética posmoderna y al universo ciberpunk, y sin llegar a la hondura antropológica de aquella. Visualmente es valiosa, dentro de esas claves, pero narrativamente se enfanga a menudo y pierde fuelle.
La cinta da importancia sobre todo a las secuencias de acción. Todas ellas logran la suficiente espectacularidad, sin resultar demasiado revolucionarias. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Es necesario explicar a los niños

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Más de 1.300 padres analógicos resuelven dudas sobre el uso de las tecnologías que hacen sus hijos digitales


38º Congreso de FEPACE en A Coruña
El acceso cada vez más temprano de los niños a las nuevas tecnologías suscita numerosos interrogantes en unos padres que, en muchos casos, se sienten «fuera de juego»: ¿qué aplicaciones utilizan mis hijos?, ¿pueden correr riesgos?, ¿es posible que la tecnología impulse el talento de mi hijo?, ¿está enganchado a las redes sociales?, ¿a partir de qué edad debe tener un móvil?, ¿cómo puede tener un acceso seguro a internet?...
Dar respuesta a estas y otras muchas dudas fue el eje principal del 38 Congreso de Fepace (Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de los colegios de Fomento de Centros de Enseñanza), organizado bajo el título «Padres analógicos, hijos digitales», y en el que ABC participó como empresa colaboradora, entre otras. Un encuentro celebrado en A Coruña y al que asistieron 1.300 padres de los 35 colegios que Fomento tiene en toda España.

A solas con Siri

En la conferencia inaugural «A solas con Siri», Gustavo Entrala, experto en estrategia digital y conocido por incorporar al Vaticano a la red social Twitter, advirtió que «las aplicaciones están diseñadas para enganchar a los usuarios» y los niños son carne de cañón. «Hay que tener mucho cuidado porque en internet se produce un intercambio muy veloz de mensajes que condicionan los valores que integran los menores. La tecnología mediatiza», aseguró. Por este motivo, invitó a los padres a aprender a controlar la tecnología, «para que no sea ella la que nos controle a nosotros».
En la misma línea se manifestó Charo Sábada, experta en el uso de internet, quien insistió en que los padres deben formarse en las posibilidades de estas nuevas herramientas «porque si los hijos tienen alguna duda acudirán a sus amigos y puede que no sean el mejor referente». También hizo referencia a la necesidad de «escucharles para poder "hacer equipo" con ellos y concienciarles de que el uso de este tipo de dispositivos genera responsabilidades, igual que lo exige, por ejemplo, conducir un coche».

El valor de la amistad

Otro de los asuntos que destacó Charo Sábada fue que los padres deben centrar su atención en explicar a los hijos el valor de la amistad. «No deben pensar que por tener 800 seguidores en Facebook tienen 800 amigos. Hay que transmitirles que la amistad es afectividad y requiere tiempo, discusiones, reconciliaciones... Las redes sociales no constituyen la herramienta de la amistad, sí del contacto». Por todo ello, en su intervención recomendó a los asistentes que hagan un esfuerzo e inviten a algunos amigos de sus hijos a comer a casa para fomentar el valor del contacto directo, de las conversaciones en las que se observan los gestos, se miran a los ojos, etc.».
De lo contrario, según apuntó durante el segundo día del congreso de Fepace Sonsoles Vidal, especialista en jurisdicción de menores, «los niños se aíslan y convierten sus habitaciones en repúblicas independientes porque tienden a conectarse con sus móviles e, incluso, a hacer botellón electrónico. En sus cuartos se sienten libres porque papá y mamá no controlan lo que están haciendo. Hay que ganarse su confianza para que nos cuenten qué están viendo, porqué les gusta, etc. −insiste Sonsoles Vidal−. Si los padres miramos para otro lado y permitimos que se aíslen tendrán problemas muy serios y cuando tratemos de solucionarlos o quitarles su acceso a las redes se puede llegar a producir casos de violencia filio parental».

Conocer qué hacen

En este sentido, María Zabala, creadora de iWomanish, explicó en su ponencia que, como suele ser muy habitual, los padres no solo deben preocuparse del tiempo que están los niños conectados a internet, sino de lo que están haciendo y cómo mientras están delante de las pantallas. «No es lo mismo el que está una hora creando un videojuego que el que solo consume 15 minutos pero está visualizando páginas de violencia o contenido sexual. Los padres −matizó− debemos asumir que somos agentes de cambio para reconducirles en un buen uso de estas herramientas. Y en ese acompañamiento en las nuevas tecnologías debemos analizar cómo es nuestro hijo: si es más tímido, si es creativo... para ayudarle a sacar provecho de la utilización de las pantallas. Pero, sobre todo, matizó, hay que inculcar en ellos hábitos para que sepan desconectar».
Tras más de ocho ponencias dirigidas por expertos en redes sociales y educación, la clausura del congreso corrió a cargo de Álvaro González Alorda, profesor del Instituto de Empresa y CEO de Emergap, quien recordó en una emotiva exposición el poder de una conversación cara a cara frente a la comunicación que generan las nuevas tecnologías a través de las pantallas. «No hay que dejar nunca una conversación pendiente», concluyó.
Laura Peraita, en abc.es

Meditación Domingo Ramos (A)

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Procesión:
Queremos ser como el borrico que lleva a Jesús, fieles a sus requerimientos
“Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, Jesús mandó dos discípulos, diciéndoles: -“Id a la aldea de enfrente encontraréis en seguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédmelos. Si alguien os dice algo contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto”.
Esto ocurrió para que se cumpliese lo que dijo el profeta: «Decid a la hija de Sión: Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de acémila.»
Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos y Jesús se montó. La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: -“¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!¡Viva el Altísimo!”
Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada: “¿Quién es éste?”
La gente que venía con él decía: “Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea” (Mateo 21,1-11).


1. La semana Santa tiene dos partes: el final de la Cuaresma que va del Domingo de Ramos al Miércoles Santo, y el Triduo Pascual que va desde el Jueves santo al Domingo de Resurrección que es la fiesta más importante del año. Los 3 días anteriores se llaman Triduo Pascual. La «procesión de ramos» de hoy es el primer signo de estos días, en recuerdo de la entrada de Jesús en Jerusalén. Como el lavatorio de pies del Jueves y la adoración de la cruz del Viernes Santo, son dramatizaciones que entran por los ojos. Son días en los que la nivel popular se desarrolla en muchas devociones como visitas a los «monumentos», hora santa, sermón de las siete palabras, viacrucis, procesiones, representaciones teatrales y actos de hermandades.
La fiesta de hoy se llama «Domingo de Ramos» por su cara victoriosa de entrada de Jesús solemne en Jerusalén, o «Domingo de Pasión» en su cara dolorosa que se recuerda leyendo el relato de la Pasión de Jesús, que veremos luego. En el exterior de la iglesia se convoca a los fieles para la bendición de los ramos (puede hacerse en procesión, o en entrada solemne, o entrada sencilla al templo) para adorar a Cristo Rey: “Cristo, siendo inocente, se entregó a la muerte por los pecadores, y aceptó la injusticia de ser contado entre los criminales. De esta forma, al morir, destruyó nuestra culpa, y, al resucitar, fuimos justificados” (Prefacio Domingo de Ramos).
En Jesús se cumple que "los allegados de David hicieron montar a Salomón sobre la mula del rey... todo el pueblo gritó: 'Viva el rey...'.  Subió después todo el pueblo detrás de él; la gente tocaba las flautas y manifestaba tan  gran alegría que la tierra se hendía con sus voces" (1 Re 1,38-40). Salomón significa "el pacífico", y habla de Jesús, Rey de la paz, nombre que recuerdan los ángeles en el himno de la noche de Navidad. Jesús rey de Jerusalén, la ciudad cuyo nombre significa "ciudad de paz" (Sal 122,6). Vemos en otro pasaje la profecía de cómo adoran al Señor: "los oficiales se apresuraron a tomar cada uno su manto que  colocaron bajo él encima de las gradas; tocaron el cuerno y gritaron: 'Jehú es rey '" (2 Re  9,13).

2. El Salmo habla del Arca (símbolo de la presencia de Dios) introducida en el templo, acompañada de un pueblo que aclama a su Señor: "¡Portones! Alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas;  va a entrar el Rey de la Gloria". Habla de Jesús, con el nuevo pueblo de Dios que entra en el misterio pascual, para introducir la verdadera Arca -su Cuerpo humano, en el que habita la  plenitud de la divinidad- en el templo definitivo de la Gloria.
S. Agustín nos dice que aquel asno en que va Jesús somos nosotros: “No te avergüences de ser jumento para el Señor. Llevarás a Cristo, no errarás la marcha por el camino: sobre ti va sentado el Camino. ¿Os acordáis de aquel asno presentado al Señor? Nadie sienta vergüenza: aquel asno somos nosotros. Vaya sentado sobre nosotros el Señor y llámenos para llevarle a donde él quiera. Somos su jumento y vamos a Jerusalén. Siendo él quien va sentado, no nos sentimos oprimidos, sino elevados. Teniéndole a él por guía, no erramos: vamos a él por él; no perecemos”.
Los guerreros montan a caballo y en el antiguo  Oriente la mula servía de montura a reyes y nobles. El asno  era la cabalgadura de los pobres y de las gentes de paz. Jesús es el rey de la paz, que trae la salvación, como había sido profetizado muchos siglos antes (Zacarías 4,4). Y los cantos del pueblo son claramente mesiánicos; se llena de júbilo. Jesús admite el homenaje. Su triunfo es sencillo, sobre un pobre animal por trono. Jesús quiere también entrar hoy triunfante en la vida de los hombres sobre una cabalgadura humilde: quiere que demos testimonio de Él, en la sencillez de nuestro trabajo bien hecho, con nuestra alegría, con nuestra serenidad, con nuestra sincera preocupación por los demás. Hoy nos puede servir de jaculatoria repitiendo: Como un borrico soy ante Ti, Señor..., como un borrico de carga, y siempre estaré contigo (san Josemaría Escrivá). El Señor ha entrado triunfante en Jerusalén. Pocos días más tarde, en esta ciudad, será clavado en la Cruz.

3. Desde la cima del monte de los Olivos, Jesús contempla la ciudad de Jerusalén, y llora por ella. Mira cómo la ciudad se hunde en el pecado, en su ignorancia y en su ceguera. Lleno de misericordia se compadece de esta ciudad que le rechaza. Nada quedó por intentar: ni en milagros, ni en palabras... En nuestra vida tampoco ha quedado nada por intentar. ¡Tantas veces Jesús se ha hecho el encontradizo con nosotros! ¡Tantas gracias ordinarias y extraordinarias ha derramado sobre nuestra vida! La historia de cada hombre es la historia de la continua solicitud de Dios sobre él. Cada hombre es objeto de la predilección del Señor. Sin embargo, podemos rechazarlo como Jerusalén. Es el misterio de la libertad humana, que tiene la triste posibilidad de rechazar la gracia divina. Hoy nos preguntamos: ¿Cómo estamos respondiendo a los innumerables requerimientos del Espíritu Santo para que seamos santos en medio de nuestras tareas, en nuestro ambiente?
Los ramos verdes se marchitaron pronto y cinco días más tarde el hosanna se transformó en un grito enfurecido: ¡Crucifícale! La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén pide de nosotros coherencia y perseverancia, ahondar en nuestra fidelidad, para que nuestros propósitos no sean luces que brillan momentáneamente y pronto se apagan. Somos capaces de lo mejor y de lo peor. Si queremos tener la vida divina, triunfar con Cristo, hemos de ser constantes y hacer morir por la penitencia lo que nos aparta de Dios y nos impide acompañar al Señor hasta la Cruz. No nos separemos de la Virgen. Ella nos enseñará a ser constantes (Francisco Fernández Carvajal).
Llucià Pou Sabaté

Misa:
En la pasión Jesús es proclamado nuestro Rey y se realiza nuestra liberación, por su sufrimiento
Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó: -¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús respondió: -Tú lo dices. Y mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los senadores no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó: -¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti? Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, dijo Pilato: -¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías? Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: -No te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él. Pero los sumos sacerdotes y los senadores convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó: -¿A cuál de los dos queréis que os suelte?    -Ellos dijeron: -A Barrabás. Pilato les preguntó: -¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías? Contestaron todos: -Que lo crucifiquen. Pilato insistió: -Pues, ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban más fuerte: -¡Que lo crucifiquen! Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia del pueblo, diciendo: -Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros! Y el pueblo entero contestó: -¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos! Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: -¡Salve, rey de los judíos! -Luego lo escupían, le quitaban la caña y, le golpeaban con ella la cabeza.
Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: ÉSTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban; lo injuriaban y decían meneando la cabeza: -Tú que, destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz. -Los sumos sacerdotes con los letrados y los senadores se burlaban también diciendo: -A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el Rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios? -Hasta los que estaban crucificados con él lo insultaban. Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó: -Elí, Elí, lamá sabaktaní. (Es decir: -Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?). Al oírlo algunos de los que estaban por allí dijeron: -A Elías llama éste. Uno de ellos fue corriendo; en seguida cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían: -Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu. Entonces el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: -Realmente éste era Hijo de Dios” (Mateo 26,14-27,66).


1. Hoy es la Palabra de Dios la que habla, pocas glosas hacen falta sino meditarla. Vemos a Jesús ante Pilatos, y cómo Barrabás ("hijo del padre") es amnistiado en vez del verdadero Hijo. Y el que es "inocente" en el sueño de la mujer de Pilatos, es condenado. Mateo precisa que era necesario que así sucediera para cumplir las Escrituras, todo está previsto… hasta la muerte de Judas.
En Getsemaní se revela la profunda humanidad de Cristo, su "debilidad": este hombre que siente "tristeza y angustia", cuya alma está triste hasta morir y que experimenta el peso de la "carne débil", es el portador de la revelación definitiva de Dios, ¡es el Hijo de Dios! "Vigilad y orad" es la invitación reiterada a la Iglesia.
Vemos al Mesías abandonado, en la tentación: "Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz”. Scorsese llevó al cine una novela con la trama de esta tentación última del demonio a Jesús de este modo: “no eres más que una persona normal, no vale la pena de sufrir tanto, baja de la cruz y renuncia al sufrimiento que no te mereces”.

2. “Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor Dios me ha abierto el oído; y yo no me he rebelado ni me he echado atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que mesaban mi barba. No oculté el rostro a insultos y salivazos. Mi Señor me ayudaba, por eso no quedaba confundido; por eso ofrecí el rostro como pedernal, y sé que no quedaré avergonzado”. No hay páginas más sugestivas del Antiguo Testamento, para meditar la Pasión de Jesús, que los poemas del Siervo de Yahveh y el salmo que hoy se lee un trozo:
"Dios mío, ¿por qué me has abandonado?", expresión dramática de la soledad y del dolor de un moribundo que se siente olvidado incluso por Dios. Entonces es cuando él se abandona en Dios: “Al verme se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza: «Acudió al Señor, que le ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere.» Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores: me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme”. Después de la angustia de verse acorralado, se confía el alma de Jesús al Señor, en esperanza de la salvación que entonces tiene lugar: “Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Fieles del Señor, alabadlo, linaje de Jacob, glorificadlo, temedlo, linaje de Israel”. Ha llegado la liberación  esperada y Jesús en su conciencia humana ve que en Él se están cumpliendo las Escrituras, está “trabajando” en el sufrimiento la redención, con la esperanza de su eficacia. Así imprime en todo dolor la eficacia.

3. En la 2ª lectura, parece que san Pablo toma un "himno" litúrgico que se canta en dos partes, la primera en el que el Hijo de Dios se encarna y obedece y por eso sufre la humillación hasta la muerte (movimiento descendente), pero ha sido elevado por el Padre hasta la gloria (movimiento ascendente). Pascua significa eso: el "paso" por la muerte a la vida. “Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango, y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz”. Hasta ahí el descender y despojarse de su divinidad para salvarnos: “Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble -en el Cielo, en la Tierra, en el Abismo-, y toda lengua proclame: « ¡Jesucristo es Señor!», para gloria de Dios Padre”. Que me dé cuenta, Jesús, de que para conseguir la gloria, he de pasar primero por la Cruz.
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo Ramos (A)

(Cfr. www.almudi.org)


(Is 50,4-7) "No retiré mi rostro de los que me injuriaban" (Flp 2,6-11) "Se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo" (Mt 26,14-27,66) "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Homilía con textos de homilías pronunciadas por S.S. Juan Pablo II
Homilía del Domingo de Ramos (12-IV-1981)

--- Un Mesías humilde
¿Por qué Jesús quiso entrar en Jerusalén sobre un borrico?
La respuesta que el Evangelio de San Mateo da a esta pregunta es sencilla: “Para que se cumpliese lo que dijo el Profeta” (Mt 21,4). En realidad el Profeta Zacarías se expresa con estas palabras: “Alégrate con alegría grande, hija de Sión. Salta de júbilo, hija de Jerusalén. Mira que viene a ti tu rey. Justo y salvador, humilde, montado en un asno, en un pollino hijo de asna” (Zac 9,9).
Así viene precisamente: manso y humilde, no tanto como soberano o rey, cuanto, más bien, como el Ungido, a quien el Eterno inscribió en los corazones y en las expectativas del pueblo de Israel.
Y ante todo no se refieren al soberano, al rey, estas palabras que pronuncia la muchedumbre con relación a Él: “¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!” (Mt 21,9).
Una vez, cuando después de la milagrosa multiplicación de los panes, los testigos del acontecimiento quisieron arrebatarlo para hacerlo rey (cfr. Jn 6,15), Jesús se ocultó de ellos. Pero ahora les permite gritar: “¡Hosanna al hijo de David!”, y, efectivamente, David fue rey. Sin embargo, no hay en este grito asociación de ideas con un poder temporal, con un reino terreno. Más bien, se ve que esa muchedumbre ya está madura para acoger al Ungido, esto es, al Mesías, a Aquel “que viene en nombre del Señor”.
La entrada en Jerusalén es un testimonio de la heredad profética en el corazón de ese pueblo que aclama a Cristo. Al mismo tiempo, es una verificación y una confirmación de que el Evangelio, anunciado por Él durante todo este tiempo, a partir del bautismo en el Jordán, da sus frutos. En efecto, el Mesías debía revelarse precisamente como este rey: manso, que cabalga sobre un borrico, un borriquillo hijo de asna; un rey que dirá de sí mismo: “Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad oye mi voz” (Jn 18,37).
Este rey, que entra en Jerusalén sobre un asno, es precisamente tal rey. Y los hombres que le siguen, parecen cercanos a este reino: al Reino que no es de este mundo. Efectivamente, gritan: “Hosanna en las alturas”. Parecen ser precisamente aquellos que han escuchado su voz y que “son de la verdad”.

--- Dignidad del hombre
Hoy, Domingo de Ramos, también nosotros hemos venido para revivir litúrgicamente este acontecimiento profético. Repetimos las mismas palabras que entonces -en la entrada a Jerusalén- pronunció la muchedumbre. Tenemos las palmas en las manos. Estamos dispuestos a tender nuestros mantos en el camino por el que viene a nuestra comunidad Jesús de Nazaret, igual que entonces entró en Jerusalén.
Jesús de Nazaret acepta esta liturgia nuestra, como aceptó espontáneamente el comportamiento de la muchedumbre de Jerusalén, porque quiere que de este modo se manifieste la verdad mesiánica sobre el reino, que no indica dominio sobre los pueblos, sino que revela la realeza del hombre: esa verdadera dignidad que le ha dado, desde el principio, Dios Creador y Padre, y la que le restituye Cristo, Hijo de Dios, en el poder del Espíritu de Verdad.
--- Obediencia hasta la muerte
La liturgia nos habla de la pasión. Por esto el Salmo responsorial, en lugar de las aclamaciones de bendición, llenas de entusiasmo, y de los gritos de “Hosanna” nos hace escuchar ya hoy las voces de escarnio, que comenzarán la noche del Jueves Santo y alcanzarán su culmen en el Calvario: “Al verme se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza: Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere” (Sal 21(22),8-9). En las últimas palabras el escarnio llega a la profundidad. Asume la forma más dolorosa y, a la vez, más provocadora.
El Salmo 21 describe los acontecimientos de la pasión del Señor, tal como si los viese de cerca: Me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica” (v. 17-19). Y el gran “evangelista del Antiguo Testamento”, el Profeta Isaías, completa lo demás: “Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que mesaban mi barba. No oculté el rostro a insultos y salivazos” (Is 50,6). Y como si desde el Gólgota respondiese al escarnio más doloroso, añade: “Mi Señor me ayudaba, por eso no quedaba confundido; por eso ofrecí el rostro como pedernal, y sé que no quedaré avergonzado” (Is 50,7).
Así, de esa prueba de obediencia hasta la muerte, Cristo sale victorioso en el espíritu, mediante su entrega absoluta al Padre, mediante su radical confianza en la voluntad del Padre, que es la voluntad de vida y salvación. Y por esto, la descripción completa de los acontecimientos de esta Semana, en la que nos introduce el domingo de hoy, se resume en las palabras de San Pablo: Cristo Jesús “se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre“, y añade: “De modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble -en el cielo, en la tierra, en el abismo-, y toda lengua proclame: ¡Jesucristo es el Señor!, para gloria de Dios Padre” (Flp 2,8-11).
Cristo permitió que en el umbral de los acontecimientos de su pasión, precisamente hoy, Domingo de Ramos, se delinease ante los ojos del pueblo de elección divina, ese Reino de la expectación definitiva de los corazones humanos y de las conciencias. Lo hizo en el momento en que todo estaba ya dispuesto para que Él mismo, con la propia humillación y la obediencia hasta la muerte de cruz, abriese el Reino de Dios al que están llamados todos los que confiesan su nombre.

Catequesis en español del Papa Francisco 05/04/2017 HD

“El mal se vence sólo con la humildad, la misericordia y la
mansedumbre”; lo afirmó el Papa en la catequesis del miércoles 5 de
abril, en la quinta semana de Cuaresma, al reflexionar sobre la
esperanza cristiana a partir, esta vez, de la lectura de la primera
carta de San Pedro, quien invita a dar razón de nuestra esperanza. “Una
esperanza que no es un concepto ni un sentimiento, sino una persona,
Jesús resucitado, que vive en nosotros desde nuestro bautismo”.

05 abril 2017

El Video del Papa 04-2017 – Jóvenes – Abril 2017

Abril 2017. El Video del Papa: Los jóvenes tienen en sus manos el
desafío de construir un futuro más solidario y más justo. Apoyémosles.
Pidamos con el Papa para que se movilicen y luchen con generosidad por
los cambios que el mundo necesita.

“Sé que ustedes, los jóvenes,
no quieren vivir en la ilusión de una libertad que se deja arrastrar por
la moda del momento, que apuntan alto. ¿Es así, o me equivoco?

No dejen que otros sean los protagonistas del cambio.

03 abril 2017

LIBRO SEMANA (Mar31): Atrapados en la Revolución rusa

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  Atrapados en la Revolución Rusa, 1917

Atrapados en la Revolución rusa, 1917, es el magistral relato de Helen Rappaport sobre el estallido de la Revolución Rusa a través de testimonios directos dejados por ciudadanos extranjeros que vieron el drama en primera persona.

PRECIO

14,50 €

PELICULA DE LA SEMANA (Mar31): EL Balcón de las mujeres

(Cfr. www.almudi.org)

  
El balcón de las mujeres


Contenidos: ---
Reseña: 
Un accidente durante una celebración religiosa provoca una disputa en una comunidad ortodoxa en Jerusalén. Cuando el balcón de las mujeres de la sinagoga se derrumba, dejando a la esposa del rabino en un estado de coma y al rabino en shock, la comunidad entra en crisis. Un joven y carismático rabino aparece para ser el salvador de la comunidad tras el accidente, pero pronto descubrirán su realidad conservadora y misógina. Esto pone a prueba la amistad de las mujeres y provoca una ruptura entre las mujeres y los hombres de la comunidad.
El relato se centra en el poder de la gente sencilla, con ayuda de sus convicciones religiosas, para hacer frente al fanatismo, y a las discriminaciones. En este sentido, se contraponen dos visiones distintas del judaísmo, la de quienes lo vinculan a los valores familiares, a la compasión y al amor, y la de los que se obsesionan con cumplir preceptos extremos, aunque puedan hacer mella en la convivencia. Sus denuncias de las desigualdades de género están tratadas con un tono amable y enorme inteligencia, lo que refuerza su contundencia.
Emil Ben-Shimon debuta en la gran pantalla con una deliciosa “dramedia” que, sin dejar nunca un tono amable y ligero, aborda temas interesantes. Que nadie espere sesudas reflexiones o alambicados dilemas de conciencia. Al final, como pasa en las mejores familias, y especialmente cuando la base de un debate obedece a un tema formal, la sangre no llega al río y las peleas se arreglan con un apretón de manos. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ