Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

03 febrero 2017

LIBRO DE LA SEMANA (3 Feb): Mi corazón triunfará

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PRECIO 
20,00
La Virgen de Medjugorje se le manifesta con visiones y mensajes desde hace 35 años


Habla la primera vidente en recibir los 10 secretos de la Virgen de Medjugorje

«Me llamo Mirjana. He experimentado visiones de la Virgen María durante más de 35 años. No puedo decirlo de una forma más directa». Así presenta Mirjana Soldo su testimonio sobre las apariciones de Medjugorje, un pequeño pueblo en Bosnia donde desde 1981 seis jóvenes han recibido de formas diversas apariciones y mensajes de la Virgen María. Mirjana fue la primera en recibir los diez secretos que ella les ha confiado.
Por primera vez, uno de los videntes relata en primera persona cómo vivió aquellos primeros momentos y el impacto sobre su entorno más directo e incluso sobre la situación política. Los videntes fueron considerados «enemigos del Estado» por el régimen comunista, que no pudo impedir sin embargo la difusión mundial de los mensajes y la afluencia de peregrinos.
Mirjana desvela hechos y circunstancias hasta ahora desconocidos sobre ella misma y sobre las apariciones, como parte de la misión específica que la ha sido confiada: rezar por los no creyentes.
Mirjana Soldo (Sarajevo, 1965) se encontraba de vacaciones en Medjugorje para trabajar en el campo cuando el 24 de junio de 1981 comenzaron las apariciones de la Virgen a seis jóvenes, inspiraciones sobrenaturales que han llegado hasta hoy. Está casada, tiene dos hijos y éste es su primer libro, donde ha volcado toda su vida.

La conversión ecológica de los cristianos

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“Hoy como nunca la tierra está siendo maltratada y saqueada, especialmente en detrimento de los pobres”

Un año más se han celebrado las Jornadas de Cuestiones Pastorales de Castelldaura (Premià de Dalt). En esta edición, la número 52, se ha reflexionado sobre La conversión ecológica, una exigencia de la fe. Las diferentes ponencias tuvieron como trasfondo la encíclica del papa Francisco Laudato si´. El arzobispo emérito de Palermo (Italia), el cardenal Salvatore De Giorgi, fue el encargado de pronunciar la primera conferencia sobre Historia del pensamiento ecológico dentro de la Iglesia.
Rosa María Jané Chueca entrevista, para Catalunya cristiana al cardenal arzobispo emérito de Palermo, con este motivo.
¿Existe la conciencia de que es necesaria la conversión ecológica? ¿Cómo se logra?
Por desgracia, entre los cristianos todavía no se ha dado una verdadera conversión ecológica, porque en el pasado la catequesis no ha tratado suficientemente el aspecto doctrinal y moral del problema ecológico, si bien directa o indirectamente lo han puesto de relieve Pablo VI en la carta apostólica Octogesima adveniens, Juan Pablo II en su encíclica Centesimus annus y Benedicto XVI en la encíclica Caritas in veritate. Especialmente el papa Francisco con la publicación de la encíclica Laudato si´, donde insiste con fuertes motivaciones de fe sobre la exigencia de la conversión ecológica.
¿Cómo hacerlo? Dando a conocer la encíclica y hacer propias estas motivaciones, tomando conciencia de estas convicciones, de estas actitudes, de estos nuevos estilos.
Se habla de san Francisco de Asís como del primer santo ecologista, ¿antes de él, en la Iglesia, no existía este pensamiento ecológico?
Ciertamente la atención ecológica estaba presente en el magisterio de la Iglesia antes de san Francisco. Pero en el santo de Asís era vivísima. Como ha precisado el papa Francisco en su encíclica, san Francisco no solo ha sido el cantor contemplativo de la tierra, «nuestra madre», sino que pone de relieve que son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia para los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior.
Otro Francisco, el papa Bergoglio, se ha convertido en un referente de la ecología, ¿por qué una encíclica como Laudato si´ en este momento?
Porque hoy como nunca la tierra, «nuestra casa común», está siendo maltratada y saqueada, especialmente en detrimento de los pobres y de todos los descartados del mundo, y cuyos gemidos se unen a los de la naturaleza, pero no son escuchados por los responsables de la vida pública, ni por las personas individuales, incluidos, por desgracia, los creyentes, que presentan actitudes desde la negación del problema, a la indiferencia, a la renuncia cómoda o la fe ciega en las soluciones técnicas. Por eso hay que cambiar de rumbo, una posibilidad en la que el Papa confía.
¿Cuál está siendo el impacto de la Laudato si´?
La encíclica ha tenido una amplia resonancia no solo en la Iglesia, en la que ha sido escuchada con un amplísimo consenso, sino en todo el mundo donde también ha habido reservas y objeciones, especialmente por aquellos que, hombres de ciencia, prefieren las soluciones técnicas, el paradigma técnico-económico.
¿Qué añade la visión cristiana a la ecología?
Como ha desarrollado ampliamente el Papa en el segundo capítulo, a la luz de la fe, de la tradición bíblica del Antiguo y del Nuevo Testamento, se incluye la riqueza cultural y moral en la tremenda responsabilidad del hombre hacia la creación, el vínculo íntimo entre todas las criaturas y el hecho de que la naturaleza es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos.
¿Nuestra sociedad ha desarrollado una mentalidad ecológica olvidando a la persona humana?
Desgraciadamente es así. Por eso es necesaria una conversión a la ecología integral y a la ecología humana, el redescubrimiento de una íntima conexión entre la naturaleza y la humanidad, una ecología integral que en sus diversas dimensiones comprenda el lugar específico que cada ser humano ocupa en ese mundo y su relación con la realidad que le rodea.
«...y vio Dios que era bueno» nos dice el Génesis. ¿Cómo corresponder a esta bondad de Dios?
Reconociendo con gratitud en la oración y en la contemplación todo lo que la bondad de Dios Creador nos ha dado, con el esfuerzo para custodiar la naturaleza, protegerla, cultivarla, embellecerla, mejorarla con fuerte responsabilidad social y, sobre todo, moral.
La crisis ecológica, ¿es un problema moral?
Indudablemente. Lo afirmaba el papa Benedicto XVI. Lo ha reafirmado el papa Francisco. Pero ya lo había expresado claramente Juan Pablo II: «El auténtico desarrollo humano posee un carácter moral y presupone el pleno respeto por la persona humana».
Ante el cambio climático, ¿qué esperanza ofrece la Iglesia?
Ofrece la esperanza de la posibilidad y de la necesidad de un cambio de rumbo, de una verdadera conversión ecológica si se ponen en práctica las líneas de maduración humana inspiradas en el tesoro de la experiencia espiritual cristiana que el papa Francisco ha indicado en el sexto capítulo de la encíclica: liberarse de la esclavitud del consumismo compulsivo que intenta abrumarnos con compras y gastos innecesarios y de toda forma de egoísmo que aumenta la codicia. También comprar siempre es un acto moral, además de económico.
El Papa ha precisado que en relación al cambio climático y sus causas, objetos de debate en el campo científico, la Iglesia no interviene, pero recuerda que la actividad humana es uno de los factores del cambio climático y que ello implica una grave responsabilidad moral para hacer todo lo que esté en nuestra mano para reducir nuestro impacto y para evitar los efectos adversos sobre la naturaleza y sobre los pobres.
¿La ecología se está convirtiendo en una nueva religión?
No. Es la religión la que ofrece a la ecología una contribución original de naturaleza espiritual y de origen trascendente; que invita a aquella conversión interior y exterior, personal, familiar y social que todos buscamos y de la que todos somos responsables, obrando aquel salto hacia el Misterio del que la ética religiosa saca su sentido más profundo.
Entrevista de Rosa María Jané Chueca, en catalunyacristiana.cat.

PELICULA DE LA SEMANA (3 Feb): LIon

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Lion


Contenidos: Imágenes (algunaS V, S), Diálogos (varios D)
Dirección: Garth Davis. Países: AustraliaReino Unido yUSAAño: 2016. Género: Drama. Interpretación: Nicole Kidman,Rooney MaraDev PatelGuion: Luke Davies; basado en la novela “A long way home”, de Saroo Brierley. Producción: Angie Fielder, Iain Canning y Emile Sherman. Estreno en España: 27 Enero 2017.
Reseña:
El pequeño Saroo, de cinco años, se pierde en un tren en el que recorrerá miles de kilómetros por la India, lejos de su casa y de su familia. Saroo tendrá que aprender a vivir solo en Calcuta, antes de que una pareja australiana lo adopte. Veinticinco años después, y contando tan sólo con sus recuerdos, una determinación inquebrantable y las posibilidades que le proporciona la herramienta de búsqueda Google Earth, comenzará a buscar a su familia perdida, para reencontrarse con ellos.
El relato tiene puntos en común con Rastros de sándalo, si bien resultaría extraño que sus responsables conocieran el film español.
Lion recuerda para bien a Slumdog Millionaire. Ciertamente, nunca alcanza la potencia narrativa, visual y musical de la excelente película de Danny Boyle, pero ofrece una conmovedora historia de superación y acogida, en la que además Nicole Kidman vuelve a brillar como la gran actriz que fue hace años. Por eso resultan justificadas las candidaturas del filme a los Globos de Oro y a los Premios Bafta, que consolidan sus opciones de cara a los Oscar. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Meditación DOmingo 5º t.o. (A)

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A ejemplo de Jesús, hemos de ser “sal de la tierra, luz del mundo”. La luz con que el Señor llena a los que le acogen, es don y tarea para llevar a los demás
 
“En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo” (Mateo 5,13-16).

1. "Vosotros sois la sal de la tierra": Las dos parábolas de este texto parten de dos realidades, la sal y la luz, que en el mundo antiguo tenían la fama de ser imprescindibles. La primera comparación, la de la sal, es una exhortación a los discípulos como comunidad ("vosotros"). ¿Qué significado tiene la sal? Indica las funciones de purificación, de dar sabor, de conservar aquello perecedero, de dar valor, etc. Los sacrificios eran salados, al igual que los pequeños al nacer. Aplicado a los discípulos indica que con sus obras y su testimonio del Evangelio han de dar sabor y valor a la humanidad.
"Si la sal se vuelve sosa...": Aunque propiamente la sal no puede perder su sabor, aquí la imagen queda adaptada al servicio del contenido. Lo que los discípulos pueden perder es la capacidad de manifestar, con sus obras y su testimonio, el Evangelio. Esta posibilidad de fracaso se aplica a la imagen de la sal, subrayando que, de la misma manera que sería totalmente inútil una sal que no tuviera sabor, también lo sería la comunidad si no hiciese presente en el mundo las obras de la fe. Ser la sal de la tierra es ser su elemento más precioso: sin la sal, la tierra no tiene ya razón de ser; con la sal, por el contrario, si sigue siendo sal, la tierra puede proseguir su vocación y su historia. La Iglesia que no es ya fiel a sí misma no solo se pierde, sino que deja al mundo sin salvador.
"Vosotros sois la luz del mundo": «Es como si les dijera: “El mensaje que se os comunica no va destinado a vosotros solos, sino que habéis de transmitirlo a todo el mundo. Porque no os envío a dos ciudades, ni a diez, ni a veinte; ni tan siquiera os envío a toda una nación, como en otro tiempo a los profetas, sino a la tierra, al mar y a todo el mundo, y a un mundo, por cierto muy mal dispuesto”. Porque al decir: “Vosotros sois la sal de la tierra”, enseña que los hombres han perdido su sabor y están corrompidos por el pecado. Por ello exige sobre todo de sus discípulos aquellas virtudes que son más necesarias y útiles para el cuidado de los demás» (San Juan Crisóstomo). Cada discípulo es luz en la medida en que sus acciones se convierten en signos de Dios para el mundo. El testimonio cristiano está, pues, dotado de visibilidad y responde a una exigencia misionera: no se santifica uno de manera puramente interior; no se encuentra uno dispersado en el mundo hasta el punto de perderse en él en la conformidad total con ese mundo o de olvidar el testimonio de la trascendencia (Maertens-Frisque).
Jesús les dice cómo son los discípulos (“vosotros sois la sal…”) y también cómo deben llegar a ser: don y tarea. Juntos, los discípulos han de ser sal de la tierra, han de salar la tierra. Sólo es discípulo quien es sal y luz…
“Tu eres sal, alma de apóstol. -«Bonum est sal»- la sal es buena, se lee en el Santo Evangelio, «si autem evanuerit» -pero si la sal se desvirtúa..., nada vale, ni para la tierra, ni para el estiércol; se arroja fuera como inútil.
Tú eres sal, alma de apóstol -Pero, si te desvirtúas..» (san J. Escrivá, Camino 921). Ser sal, ser luz… ser fuente de vida, alegría, sabor a las comidas, para las vidas del prójimo, el caso de Teresa de Calcuta es un ejemplo de almas que se sienten mediadoras de la única Luz que realmente puede iluminar a los hombres,  como es el caso de tantos catequistas, de tantos agentes de la Palabra, de tantos  evangelizadores... que se sienten llamados a proclamar la Buena Noticia del Reino de  Dios. “La luz rápida cae como lluvia de cosa en cosa, y suscita varios colores dondequiera que se posa” (A. Manzoni). El cristiano ha de iluminar con sus obras bellas. Todos ellos, y otros muchos, sienten que sus vidas han sido iluminadas por la Luz de  Cristo; y saben que su única posibilidad es convertirse en transmisores de esa Luz; la Luz de la esperanza que se  mantiene contra toda esperanza, la Luz de la convicción nacida en el corazón de las  apariencias adversas, la Luz de la bienaventuranza descubierta en la pobreza o en la  persecución, la Luz del Dios Rey encontrada en la cruz en la que muere. Podemos encandilarnos con lucecitas fatuas… pero sólo la Luz de Dios ilumina la vida del hombre…
Quizá hay alguien a quien iluminamos y le damos ganas de vivir… Señor, te pido que aunque no me vea ni sal ni luz, aunque me falte motor y me sobre pereza, te doy gracias si doy luz a alguien, motivos para vivir, y te pido con san Francisco de Asís: “¡Oh alto y glorioso Dios!, ilumina las tinieblas de mi corazón; dame una fe recta, esperanza cierta, caridad perfecta, humildad profunda; dame sabiduría y conocimiento para cumplir tu santa y divina voluntad”.

2. La iluminación, el acceso a Dios, tiene lugar cuando el hombre no vive encerrado en sí mismo. Lo importante es "sentir" las necesidades y remediarlas. El profeta, habla después del exilio, ante la crisis de esperanza, el culto de los ídolos, división que lleva al odio entre hermanos, desprecio de los extranjeros… y por eso promueve la caridad como meta: “¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes? Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente.” Promueve el Señor la misericordia, y viene entonces la luz en nuestros corazones, se hace la luz; la luz del Señor, tema de las lecturas de hoy… “Te precederá tu justicia, la gloria de Yahveh te seguirá. Entonces clamarás, y Yahveh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad, repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía”.
 “En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que se apiada y presta y administra rectamente sus asuntos”. A quien cumple los mandamientos se le prometen tres formas de dicha: numerosa posteridad, prosperidad en los negocios materiales, inmunidad contra los ataques de la desgracia, de los malvados, de la mala fortuna...
“El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. No temerá las malas noticias, su corazón está firme, en el Señor”. Releamos este salmo, poniéndolo en los labios de Jesús. ¿Quién mejor que El, "amó a plenitud la voluntad del Padre"? ¿Quién ha tenido una posteridad igual a la de Jesús? ¿Quién fue un enamorado de la Justicia, la ternura y la piedad? ¿Quién dio a los pobres más que El? ¿Quién fue "luz de los corazones rectos"? ¿Quién fue más "glorificado" que Jesús en su Resurrección? Por lo que hace al Impío, Príncipe de este mundo, que rechina los dientes ante la derrota, Jesús triunfa sobre él, mediante la Pascua (Juan 16,33), anuncio de la victoria final el Día Escatológico de Dios.
 “Su corazón está seguro, sin temor, reparte limosna a los pobres, su caridad es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad”.
Dios no nos prohíbe ser "felices", al contrario, es su deseo que lo seamos: es la primera palabra del salmo y la primera de las Bienaventuranzas. Ahora bien, la felicidad más profunda no está en los "bienes materiales": hay una felicidad que nadie puede arrebatar al justo y es su "justicia" misma... Es decir, la felicidad de "compartir" de cumplir su deber, de " hacer correctamente" sus negocios, a riesgo de pobreza, en un mundo sin conciencia.
Muchas son las bendiciones que Dios acumula sobre la cabeza del justo: «Su linaje será poderoso en la tierra, en su casa habrá riquezas y abundancia; jamás vacilará, no temerá las malas noticias, su recuerdo será perpetuo». También son bendiciones sencillas para el hombre sencillo. Prosperidad en su casa y seguridad en su vida. Las bendiciones de la tierra como anticipo de las del cielo. El justo sabe que la mano de Dios le protege en esta vida, y espera, en confianza y sencillez, que le siga protegiendo para siempre. Justicia de Dios para coronar la justicia del justo. «¡Dichoso quien teme al Señorl» (Carlos G. Vallés).

3. “Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado”. Pablo es el hombre que confía en la fuerza del mensaje. No pone su punto de apoyo en la sabiduría humana, sino en el conocimiento de Cristo crucificado. Lo que resulta manifiesto, a través de la pobreza humana del apóstol, es el poder de Dios: “…para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”. Pidamos a la Virgen –¡”bienaventurada tú, porque has creído!”-que en estos momentos actuales de exaltación del hombre no nos apoyemos en la fortaleza humana tan llena de debilidad, sino en la humildad que se abre a la misericordia divina.
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 5º t.o. (A)

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(Is 58,7-10) "Parte con el hambriento tu pan"
(1 Cor 2,1-5) "Mi predicación no fue en palabras persuasivas de humano saber"
(Mt 5,13-16) "Vosotros sois la sal de la tierra"


Con su sola presencia la sal y la luz cumplen su función. Una, dando sabor y preservando de corrupción; y, la otra, iluminando y proporcionando la energía necesaria. Jesús pide a los suyos que extiendan por todas partes, con su comportamiento, el Evangelio y así se dé "gloria al Padre, que está en los cielos".
Quienes nos rodean -incrédulos o no- ven nuestro modo de vivir. Y esos ojos que nos miran, no siempre son de amor: "Mirad que Yo os envío como corderos en medio de lobos" (Mt 10,16). Los demás se comportan como indiscretas cámaras en donde se van filmando aquellos gestos y actitudes de los que no somos del todo conscientes. Nuestra responsabilidad es grande porque se juzga a la Iglesia por nuestra actuación. Esto podrá lamentarse como injusto ya que no somos la Iglesia, pero sería infantil ignorarlo. El hecho está ahí, y es tan humano como inevitable.
A entorpecer este deber del ejemplo -siendo sal y luz- se asocia ese mundo pluralista en que vivimos, donde gentes con otras creencias trabajan a nuestro lado. En determinadas cuestiones o niveles la invitación al consenso limando las aristas de la Verdad se hace apelando a un buen entendimiento, a la necesidad de llegar a una solución que acepten todos. El miedo a parecer chocante o impertinente, incluso a ser excluido, con nuestro ejemplo -riesgo que siempre se puede evitar si se procede con tacto- no debe llevarnos a transigir o a atenuar las exigencias de la verdad, porque así no lograríamos nada, excepto la compasión o la burla. Por dolorosa que pudiera presentarse la alternativa, tendríamos que asumirla. De lo contrario, no sería decorosa nuestra conducta ni para nosotros ni para ellos. Pocas cosas despiertan tanta admiración y respeto como el que dice o hace con libertad lo que piensa, sin ceder a presiones.
Ser sal y luz es enfocar con criterio cristiano la vida familiar, profesional, social... sin prepotencias, con respeto, siendo veraces, alegres, sencillos, abiertos, serviciales, atentos. Todos conocemos la poderosa influencia del ambiente, que es la suma de los ejemplos de las personas que lo componen. Un ambiente puede hacer que convicciones arraigadas, casi inamovibles, se desvanezcan como la sal en el agua, al encontrar un clima hostil o indiferente. Y al revés. Para bien o para mal, el ejemplo ejerce un poder de arrastre muy considerable.
¡Dar ejemplo! ¡Sin alardes, con la naturalidad del que cree sinceramente en Jesucristo! Porque una cosa es el buen ejemplo y otra la ostentación. El bien que hacemos es el que ignoramos. ¿No hemos meditado nunca que sobre cada uno recae el peso de que el buen nombre de la Iglesia no se discuta por nuestra conducta y la obligación de atraer a la luz y al calor de Cristo a muchos que viven en la oscuridad de la ignorancia y sin el calor de la esperanza?

02 febrero 2017

Catequesis en español del Papa Francisco 01/02/2017 HD





En su catequesis de la Audiencia General del primer miércoles de febrero
– que tuvo lugar en el Aula Pablo VI de la Ciudad del Vaticano, y en la
que participaron varios miles de fieles y peregrinos procedentes de
numerosos países – el Papa Francisco propuso el tema de la virtud de la
esperanza cristiana a la luz del Nuevo Testamento. Y lo hizo a partir de
un pasaje de la Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses, en la
que el Apóstol recuerda que somos hijos de la luz, revestidos con la
coraza de la fe y del amor, y cubiertos con el casco de la esperanza de
la salvación.

Intenciones del Papa Francisco para el mes de Enero 2017 (El video del P...