Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

28 mayo 2017

Misericordia entre rejas

Historia completa en http://opusdei.es/es-es/article/miser...
​Uno
de los lugares más visitados por el Papa Francisco durante sus viajes
pastorales por todo el mundo son las cárceles. Es su manera de llevar el
amor de Dios hasta el último hombre. Muchos cristianos siguen el
ejemplo de Francisco: Mikel, MªJose, Ian, Mª Jesús y Conchi forman parte
de la Pastoral Penitenciaria, e intentan colar así la misericordia de
Dios entre las rejas de la cárcel de San Sebastián/Donosti.

Misericordia entre rejas

Historia completa en http://opusdei.es/es-es/article/miser...
​Uno
de los lugares más visitados por el Papa Francisco durante sus viajes
pastorales por todo el mundo son las cárceles. Es su manera de llevar el
amor de Dios hasta el último hombre. Muchos cristianos siguen el
ejemplo de Francisco: Mikel, MªJose, Ian, Mª Jesús y Conchi forman parte
de la Pastoral Penitenciaria, e intentan colar así la misericordia de
Dios entre las rejas de la cárcel de San Sebastián/Donosti.

26 mayo 2017

LIBRO DE LA SEMANA (26 May): Pensadores de la Nueva Izquierda

(Cfr. www.criteriaclub.es)

  Pensadores de la nueva Izquierda 
 

Roger Scruton nos trae el libro, pensadores de la nueva izquierda, un libro para todas las opiniones políticas
PRECIO
28,00 €

 

PELICULA DE LA SEMANA (26 May): El caso Sloane

(Cfr. www.almudi.org)

  
El caso Sloane

Miss Sloane
Reseña: 
Elizabeth Sloane trabaja para los lobbies que se encargan de persuadir a congresistas y senadores estadounidenses para que apoyen determinados proyectos legislativos que deben aprobarse en el Capitolio. Mujer de arrolladora personalidad, sin pelos en la lengua, tremendamente cínica, su objetivo es siempre ganar a toda costa, yendo un movimiento por delante de su adversario.
En el logro de sus objetivos ha sacrificado cualquier atisbo de vida privada, no tiene familia, y acude a los servicios de un "profesional" en lo relativo a su vida sexual. Ahora está en el ojo del huracán por una investigación de un comité del Senado, que le acusa de faltar a los estándares éticos previstos en el ejercicio de su profesión.
La cinta pinta un cuadro descorazonador de lo que es un lobby –grupo de presión política, de larga tradición en países como Estados Unidos– y lo que mueve a los políticos, siendo cínico sobre los cínicos, aquello es poco menos que la selva.
John Madden  maneja bien el dinámico y muy verbalizado guión, repleto de frases ingeniosas y mucha y vertiginosa información, y sabe crear cierto suspense y hasta sorprender.
En Jessica Chastain tenemos a alguien odioso, que no sabe ver personas en los demás, sino peones para conseguir sus propósitos en una partida donde todo vale, hasta hacer trampas si no te pillan o el daño puede ser controlado. Dándose paradojas, en que personajes a priori de escasa catadura moral demuestran poseer algunos principios básicos, mientras que algunos políticos que se supone sirven al interés público van a lo suyo. Las interpretaciones son buenas. (Almudi JD). Decine21: AQUÍ

Separar por sexos no es discriminación

(Cfr. www.almudi.org)


 
El Tribunal Supremo lo deja claro a toda España: separar a niños y niñas en la escuela no es discriminación
Durante años, en España, las comunidades autónomas con Gobiernos más anticlericales han intentado atacar a los colegios que separan a chicos y chicas en distintas aulas −práctica muy común y valorada en todo el mundo− acusándolos de "discriminación por razón de sexo" y retirándoles financiación.
Ahora, por primera vez en España, el Tribunal Supremo deja claro que separar a niños y niñas en los colegios, en aulas distintas, no es discriminatorio.
Y lo dice justo al día siguiente de que la Consejería de Educación andaluza publique en su boletín oficial que rechaza financiar los cursos infantiles de colegios de educación diferenciada para 2017-2018.

Varapalo para el activismo laicista

Es un varapalo para las administraciones laicistas que están quitando la financiación a los colegios concertados de educación diferenciada (casi todos ellos católicos, aunque no todos).
El Supremo se ha pronunciado porque 9 colegios andaluces de educación diferenciada plantaron cara a las tácticas de acoso y presión de la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE desde hace décadas.
Ha sido la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo (TS) la que ha fallado a favor de estas escuelas andaluzas que separan niños y niñas. Reconoce así su derecho a concierto tras desestimar el recurso de casación interpuesto por la Junta de Andalucía contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia andaluz (TSJA) −extensiva a los otros colegios en esta situación, cuyos fallos irán dándose a conocer en los próximos días− de anular, por no ser conforme con el ordenamiento jurídico, la resolución autonómica que denegaba el convenio al colegio de Sevilla Altair a partir del curso 2014-15.

El Supremo desmonta las excusas de Andalucía

La Junta de Andalucía (PSOE) afirmaba que el colegio Altair infringía el artículo 14 de la Constitución en cuanto a la discriminación por razón de sexo, la Ley Orgánica de Educación (LOE), la Convención de la Unesco y la ley para la promoción de la igualdad de género en Andalucía.
El Supremo desmonta las acusaciones de la Junta. Dice que el artículo 84.3 de la LOE, en su redacción dada por la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) −de cuya constitucionalidad no se duda−, es "plenamente conforme" con el principio de igualdad consagrado en el artículo 14 de la Constitución y con las normas internacionales, entendiendo que "no se puede asociar la enseñanza separada con la discriminación por razón de sexo" y que la enseñanza que junta niños y niñas en la misma aula "es un medio, no el único, de promover la eliminación de aspectos de la desigualdad por razón de sexo".
El Tribunal Supremo también explica cómo hay que interpretar la Convención de la Unesco: "resulta plenamente conforme con el artículo 2 de la Convención de la Unesco que las facilidades equivalentes de acceso de ambos sexos a la enseñanza deban ser proporcionadas, bien por los sistemas educativos o por los establecimientos, sin que resulte exigible que sean los centros los que deban ofrecer tales condiciones de acceso equivalentes para ambos sexos".

Retirar fondos a estos colegios no tiene base legal

El Supremo condena que se retiren fondos a estos colegios: "sin existir duda de constitucionalidad produciría un perjuicio al derecho a la tutela judicial efectiva de las partes, en particular de la recurrente, ya que supondría perpetuar una situación que le priva del acceso a unos fondos públicos para el mantenimiento de centros educativos, sin base legal".
Solo una magistrada de la Sala ha puesto alguna objeción de procedimiento a la sentencia, considerando que debería haberse esperado a que se resolviera otro asunto antes: el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la Junta contra diversos preceptos de la LOMCE.
Por lo tanto, el Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (por una sentencia de hace casi 2 años, el 24 de septiembre de 2015) declaran que los centros de educación diferenciada tienen tanto derecho como otros a obtener concierto educativo.

Las escuelas concertadas piden "pronta restitución"

El gabinete jurídico de CECE Andalucía, la patronal que agrupa a más de 400 empresas educativas de todos los niveles, enseñanzas y titularidades, ha manifestado su "enorme satisfacción" por la resolución.
CECE-Andalucía espera la "pronta" restitución en sus derechos a centros, familias, profesorado y toda la comunidad educativa de estos centros, ya que las sentencias desestiman los argumentos empleados por la administración para denegar los conciertos, "declarando que el contenido de esas denegaciones no son conformes al ordenamiento jurídico".
"Es un deber de toda administración pública derogar aquellos actos cuyo contenido ha sido declarado antijurídico por parte de los Tribunales", agregan.

Meditación Domingo 7º Pascua (A) (Ascensión del Señor)

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
Jesús sube al cielo para poder guiarnos, con su presencia a través del Espíritu Santo, para que vayamos también con Él al cielo

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: -Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28,16-20).

1. “Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo ellos se postraron, pero algunos vacilaban”. En cierta forma ya ha subido al Padre cuando resucita, pero continúa en su presencia de resucitado hasta que al que "salió del Padre" le toca "volver al Padre". "Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre" (Jn 3, 13; cf, Ef 4, 8-10).
“Acercándose a ellos, Jesús les dijo: -Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra”. Tiene poder sobre toda la creación, hecha a su imagen y para edificar su cuerpo que es la Iglesia, con toda la creación.
“Id y haced discípulos de todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”. ¿Cómo puede irse y quedarse al mismo tiempo?: «dado que Dios abraza y sostiene a todo el cosmos, la Ascensión del Señor significa que Cristo no se ha alejado de nosotros, sino que ahora, gracias al hecho de estar con el Padre, está cerca de cada uno de nosotros, para siempre» (Benedicto XVI). Dejada a sus fuerzas: naturales, la humanidad no tiene acceso a la "Casa del Padre" (Jn 14, 2), a la vida y a la felicidad de Dios. Sólo Cristo ha podido abrir este acceso al hombre, "ha querido precedernos como cabeza nuestra para que nosotros, miembros de su Cuerpo, vivamos con la ardiente esperanza de seguirlo en su Reino" (Prefacio de la Ascensión). Pero ahora tenemos la presencia de Cristo, que está con nosotros para continuar su obra, santificar la sociedad desde dentro. Aunque lo de aquí no es definitivo, nos da esperanza para aprender, ir a una realidad mejor que Jesús nos ha preparado. “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”: él está siempre con nosotros, es fundamento de nuestra esperanza: “Jesucristo, cabeza de la Iglesia, nos precede en el Reino glorioso del Padre para que nosotros, miembros de su cuerpo, vivamos en la esperanza de estar un día con él eternamente” (Catecismo 666).

2. San Lucas comienza su segundo libro con “el día en que dio instrucciones a los apóstoles, que había escogido movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les habló del reino de Dios.
Una vez que comían juntos les recomendó: -No os alejéis de Jerusalén; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua, dentro de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo.
Ellos lo rodearon preguntándole: -Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar la soberanía de Israel?
Jesús contestó: -No os toca a vosotros conocer los tiempos y las fechas que el Padre ha establecido con su autoridad. Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines del mundo”.
Cristo resucitado "se manifestó a los apóstoles dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles por el espacio de cuarenta días, y hablándoles de las cosas tocantes al reino de Dios" (Hch 1,3) "se fue elevando a la vista de ellos por los aires hasta que una nube lo encubrió a sus ojos". “Dicho esto, lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: -Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo, volverá como le habéis visto marcharse. No podemos inhibirnos de las realidades terrenas, hemos de estar metidos en las cosas del mundo, con los pies en la tierra y la cabeza en el cielo. Sin pensar sólo en el más allá, pues ya está aquí la vida eterna, y hemos de ayudar a los que tienen cortas miras en su mundanidad, a ver ese “más allá” que está en lo de cada día, donde habita Dios con nosotros.
 “La liturgia pone ante nuestros ojos, una vez más, el último de los misterios de la vida de Jesucristo entre los hombres: Su Ascensión a los cielos. Desde el Nacimiento en Belén, han ocurrido muchas cosas: lo hemos encontrado en la cuna, adorado por pastores y por reyes; lo hemos contemplado en los largos años de trabajo silencioso, en Nazaret; lo hemos acompañado a través de las tierras de Palestina, predicando a los hombres el Reino de Dios y haciendo el bien a todos. Y más tarde, en los días de su Pasión, hemos sufrido al presenciar cómo lo acusaban, con qué saña lo maltrataban, con cuánto odio lo crucificaban.
Al dolor, siguió la alegría luminosa de la Resurrección. ¡Qué  fundamento más claro y más firme para nuestra fe! Ya no deberíamos dudar. Pero quizá, como los Apóstoles, somos todavía débiles y, en este día de la Ascensión, preguntamos a Cristo: ¿Es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel? (Hch 1, 6); ¿es ahora cuando desaparecerán, definitivamente, todas nuestras perplejidades, y todas nuestras miserias?
El Señor nos responde subiendo a los cielos” (san Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 117). Los 40 días de Pascua recuerdan tantos aspectos de la historia de la salvación: el diluvio (Gen 7,17), los 40 años del desierto rumbo a la tierra prometida (Sl 95,11), 40 días de Moisés en el Sinaí con el Señor, para recibir la Alianza (Ex 24,18), 40 días con sus noches que anduvo Elías con la fuerza del pan enviado por Dios (1 Re 19,8) y ayuno de Jesús antes de la vida pública: todo ello nos habla de la necesidad de soledad, de desierto, de oración, para poder orientar bien la existencia. Jesús, en esos 40 días de apariciones, no estaba en Palestina: estaba ya "junto al Padre" y "desde allí" se hacía visible y tangible a los suyos. Jesús no se va, deja de ser visible. Por la Ascensión Cristo no se fue a otro lugar, sino que entró en la plenitud de su Padre como Dios y como hombre. Y precisamente por eso se puso más que nunca en relación con cada uno de nosotros. Por esto es muy importante entender qué queremos decir cuando afirmamos que Jesús se fue al cielo o que está sentado a la derecha de Dios Padre. Es una desaparición y no una partida. Una partida da lugar a una ausencia. Una desaparición inaugura una presencia oculta.
Si dejamos hacer a Dios, lo de aquí en la tierra nos dará felicidad, que en esta vida nunca puede ser completa. Ahora lo vemos porque, guiados por un amor entero, noble, querríamos estar con Jesús físicamente, para que su bondad, su comprensión y quizá su reprensión no nos faltara y sería necesaria porque todavía andamos con tantas cosas.
“Dios asciende entre aclamaciones, el Señor, al son de trompetas; tocad para Dios, tocad, tocad para nuestro Rey, tocad. Porque Dios es el rey del mundo; tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado”. El reino mesiánico de Cristo queda reflejado en este salmo, donde se muestra el triunfo supremo de Cristo, el que abarca todos los demás, consiste en haber vencido a la muerte por medio de su gloriosa Resurrección, adentrándose en una senda sublime que es la senda de la vida gloriosa de Dios.

3. “Que el Dios del Señor nuestro Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo”. No pide dotes intelectuales para conocer una verdad abstracta, sino del don de sabiduría que lleva al conocimiento y a la aceptación de los designios amorosos de la voluntad de Dios. Conocer es también amar, es ver a Dios con los ojos del corazón por una fe eminentemente práctica. Concretamente, pide el autor que los efesios conozcan: a) la esperanza a la que fueron llamados, b) la herencia que todavía esperan, y c) el poder de Dios que se manifestó en la exaltación de Jesús resucitado y ahora actúa en los creyentes hasta que también ellos resuciten como nuestro Señor. La experiencia cristiana del dinamismo de la salvación sustenta la actitud esperanzada de los creyentes que se manifiesta en la acción de gracias por lo que ya han recibido y en la petición confiada de lo que está por venir.
“Ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para nosotros, los que creemos, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro”. La ascensión del Señor debe fomentar en nosotros de modo especial la virtud de la esperanza, puesto que El "subió a prepararnos un lugar en el cielo" (Jn. 14,2). Este pensamiento está llamado a fortalecernos en las luchas y tentaciones de la vida recordándonos que "si combatimos con Cristo, con El seremos glorificados" (Rom. 8,17). "Resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin", diremos dentro de un momento en la Misa al recitar el Credo. Si vivimos para Cristo, que es vivir para los demás, resucitaremos con Cristo, porque nosotros no podemos resucitar por nuestro propio poder, sino por el poder de Cristo, unidos a Él, con su madre santa María.
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 7º Pascua (Ascensión del Señor)

(Cfr. www.almudi.org)

 

(Hch 1,1-11) “recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén” (Ef 1,17-23) “y lo dio a la Iglesia como cabeza, sobre todo” (Mt 28,16-20) “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra”
Homilía con textos de homilías pronunciadas por S.S. Juan Pablo II

--- Ascensión: primicia de nuestra vida celestial
 Amados hermanos en Cristo:
Hoy celebra la Iglesia la vida que Jesús vive en el cielo con su Padre y en unión con el Espíritu Santo. Hoy la Iglesia proclama la gloria de Cristo su Cabeza y la esperanza que colma a todo el Cuerpo místico. En el misterio de la Ascensión, la Iglesia meditó sobre el amor inmenso que tiene el Padre a su Hijo: “Todo lo puso bajo sus pies y lo dio a la Iglesia como Cabeza sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos” (Ef 1,22-23).

Precisamente porque somos el Cuerpo de Cristo, tomamos parte en la vida celestial de nuestra Cabeza. La Ascensión de Jesús es el triunfo de la humanidad, porque la humanidad está unida a Dios para siempre, y glorificada para siempre en la persona del Hijo de Dios. Cristo glorioso jamás permitirá ser separado de su Cuerpo. Estamos ya unidos a Él en su vida celestial porque ha ido por delante de nosotros como Cabeza nuestra. Además, Cristo nos confirma el derecho de estar con Él y desde su trono de gracia infunde constantemente la vida ‑su propia vida‑ en nuestras almas. Y el instrumento de que se vale para hacerlo es su propia humanidad glorificada, con la que estamos unidos por la fe y los sacramentos.

No sólo tomamos parte nosotros ‑la Iglesia‑ en la vida de la Cabeza glorificada, sino que Cristo Cabeza comparte plenamente la vida peregrinante de su Cuerpo y la dirige y canaliza hacia su recto fin en la gloria celestial. Y cuanto más unidos estéis, hermanos míos, con Cristo en el misterio de su Ascensión -Quae sursum sunt quaerite!-, más sensibles seréis a las necesidades de los miembros de Cristo que luchan con fe por alcanzar la visión de la inmutabilidad de Dios en la gloria.

--- Ascensión y misión evangelizadora
Desde su lugar glorioso Jesús es para siempre. Mediador nuestro ante el Padre y comunica a su Cuerpo la fuerza de vivir totalmente, como Él para el Padre. Levantado a la diestra de Dios como Jefe y Salvador, Jesús distribuye perdón a la humanidad (cfr. Hch 5,31). En el misterio de la Ascensión, Jesús cumple el papel sacerdotal que le ha asignado el Padre: interceder por sus miembros, “pues vive siempre para interceder en su favor” (Heb 7,25).

Reflexionando sobre la Ascensión del Señor, seréis confirmados en vuestra vocación de intercesores en favor del Pueblo de Dios, sobre todo de vuestra Escocia natal.

Por el poder inherente a la celebración litúrgica de Cristo glorificado seréis capaces de cumplir dignamente su último mandato de evangelizar, dado antes de la Ascensión: “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28,19-20). Existe una conexión real entre la gracia que os infunde Jesús hoy en el corazón y vuestra futura misión de heraldos de su Evangelio. Ningún apóstol puede olvidar que la Ascensión está unida al hecho de que el Espíritu Santo vendrá y Cristo seguirá presente a través de la palabra y del sacramento. Toda vuestra misión consiste en hacer presente a Cristo.

La responsabilidad del futuro de la Iglesia de Escocia descansa en vuestros hombros y en el de los jóvenes compañeros vuestros. Pero podéis estar seguros de que Cristo glorificado os sostendrá en vuestra misión. La victoria y triunfo de su Ascensión y su elevación a la diestra del Padre se comunicará a las futuras generaciones de la Iglesia a través de vosotros y mediante la proclamación del misterio que vosotros haréis. ¡Qué maravillosa llamada habéis recibido! ¡Qué modo entusiasmante de gastar la única vida que tenéis!

--- Fe y esperanza
Bajo muchos aspectos la solemnidad de la Ascensión es algo muy personal para vosotros. Al revelarse en gloria, Jesús refuerza vuestra fe en su divinidad. Os intima a creer en Aquel que ha sido quitado de vuestra vista. Al mismo tiempo, la fiesta se transforma para vosotros en una celebración de esperanza y confianza porque habéis aceptado la proclamación del ángel y estáis plenamente convencidos de que “el mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo, volverá como le habéis visto marcharse” (Hch 1,11). Mientras tanto sabéis que permanece con vosotros, envía su Santo Espíritu para que more en su Iglesia y por medio de su Iglesia os hable y mueva el corazón. Tenéis confianza porque sabéis que “aparecerá por segunda vez, sin ninguna relación al pecado, para salvar definitivamente a los que lo esperan” (Heb 9,28).

Cuanto más centréis la atención en Cristo glorificado en el cielo, más caeréis en la cuenta de que toda sabiduría, santidad y justicia pertenecen a Él y se encuentran en Él. Y de este modo la fiesta resulta ocasión de gran humildad. La redención y santificación se deben a su acción y palabra. El plan de salvación revelado por Él trasciende toda sabiduría humana y merece reverencia y respeto profundos. Ante el misterio de la Revelación divina, la poquedad humana resulta muy evidente. La inteligencia humana, con todo su noble proceso de razonamiento, aparece con sus limitaciones y su necesidad de ser ayudada por el misterio del Magisterio de la Iglesia, a través del cual el Espíritu de Cristo vivo da una certeza que la inteligencia humana jamás puede garantizar. Y también por esto la Iglesia con San Pablo en esta liturgia de la Ascensión pide que recibáis de Dios el espíritu de sabiduría y entendimiento de lo que él mismo revela a su Iglesia (cfr. Ef 1,17). Sí, desde su trono de gloria el Verbo encarnado os dirige y os forma mientras os preparáis a su sacerdocio.

Es grande vuestro privilegio: estar en Roma y forramos aquí en la fe apostólica, para que volváis y proclaméis el misterio de Cristo en toda su pureza y poder a vuestros compatriotas escoceses. Este es el privilegio y tradición que compartís con San Niniano, proto-obispo de Escocia. Hace siglos él recorrió el camino que estáis llamados a andar vosotros y toda Escocia ha sido bendecida por su fidelidad como lo será por la vuestra. La aportación perdurable de San Niniano está bellamente expresada así:

“Nacido de nuestra raza escocesa, / Dios te condujo por gracia / a encontrar en Roma / una perla tan altamente cotizada: / el credo intacto de Cristo / y llevarlo a la patria”.

En el poder de la Ascensión del Señor, que es vuestra fuerza hoy, renovad la entrega, queridos hermanos, a vuestra obra sacerdotal, a vuestra llamada especial a consagrar la juventud y la vida entera a proclamar y construir el reino de los cielos, y así dar gloria a Él, que reina para siempre a la diestra del Padre en la unidad del Espíritu Santo. Y recordad: “Para encontrar en Roma... el credo intacto de Cristo y llevarlo a la patria”.

Y nuestra bendita Madre María, unida al triunfo de su Hijo mediante su Asunción, os sostenga mientras esperáis con gozosa confianza la venida de nuestro Salvador Jesucristo. Amén.

25 mayo 2017

1. Comienza una aventura

Presentamos la historia de vida de Sole y Juampi, con sus altibajos y
sus fortalezas. "Comienza una aventura" es el primero de una serie de
seis videos que pueden servir de apoyo a un curso prematrimonial. More
information ►

19 mayo 2017

Manos Unidas y los misioneros: Rosina de los Reyes, Mercedaria de Berriz...

Rosina de los Reyes, Mercedaria de Berriz, República Democrática del
Congo. El problema en la zona donde ella vive es la extrema riqueza de
diamantes que hay en la zona y que causa pobreza en los habitantes que
son expulsados de sus tierras. Gracias a Manos Unidas es se ha
construido un centro de acogida, apoyo y reinserción de niños
abandonados en la calle y ocuparse de sus enfermedades en un centro de
salud.
http://www.manosunidas.org
#NoSonHeroes

LIBRO DE LA SEMANA (19 May): Fuego en el Misisipi

(Cfr. www.libroslibres.com)

 


20,00
Tras el éxito de El héroe del Caribe e Invencibles, Pérez-Foncea vuelve con una novela histórica sobre los españoles en la independencia de USA 

Editorial: LIBROSLIBRES
ISBN: 9788415570677 Categorías: , , ,

Una novela que trata la intervención de España en la independencia de USA

La participación española en la independencia de Estados Unidos fue decisiva desde el punto de vista militar (librando entre otras la importante batalla de Pensacola), económico (abonando los sueldos a los marineros norteamericanos y franceses cara al crucial combate naval de Chesapeake) y logístico (controlando la navegación del Misisipi en el estado de Luisiana, donde era gobernador Bernardo de Gálvez).
Precisamente en Nueva Orleans y como espía al servicio de Gálvez sitúa J. Pérez-Foncea al protagonista de esta novela, un joven que conocerá el amor en una joven de la alta sociedad local al tiempo que se involucra en la defensa de los intereses de España a conciencia de los riesgos que le tocará correr…
J. Pérez-Foncea (San Sebastián, 1965), abogado y escritor, destaca en el ámbito de la narrativa épica juvenil con la trilogía de Iván de Aldénuri (La herencia del Bèrehor, El asedio de Muihl-Athern, El bosque de los Thaurroks), traducida al inglés, y con la novela Thúval. También saldó con éxito su incorporación a la novela histórica con El héroe del Caribe, consagrada a Blas de Lezo y su heroica defensa de Cartagena de Indias contra los ingleses, e Invencibles, sobre las victorias españolas que sucedieron a la derrota a la Armanda Invencible. Asimismo es autor de la novela negra Muerte en el rompeolas.

PELICULA DE LA SEMANA (19 May): Maravillosa familia de Tokio

(Cfr. www.almudi.org)

  
Maravillosa familia de Tokio

  • Público apropiado: Jóvenes
  • Valoración moral: Adecuada
  • Año: 2016
  • País: Japón
  • Dirección: Yôji Yamada
 
 
Contenidos: ---
Reseña: 
Tomiko y Shuzo llevan casados más de 50 años. En el cumpleaños de Tomiko, su marido le pregunta qué es lo que quiere como regalo. Ella responde: "El divorcio". Sus hijos entran en estado de pánico al saber que su madre se quiere separar. En medio del repentino lío familiar, cada uno de los hijos expone su punto de vista en un caos generalizado.
Y es que de nuevo se manejan mimbres parecidos a Cuentos de Tokio, variaciones sobre el mismo tema, para pintar con delicadeza e inteligencia la complejidad de las relaciones humanas. Aparte de que se cita explícitamente la obra maestra de Ozu.
Precisamente, la dificultad de las relaciones conyugales y en pareja es el leit-motif de este nuevo film inspirado por el paradigma Ozu, pero en esta ocasión con un importante y novedoso tono de comedia, que retrotrae a los inicios de la carrera de Yamada, cuando era un habitual frecuentador del género. Aunque la idea de una ruptura sea un drama, Yamada e Hiramatsu se las arreglan para mostrar lo ridículo de algunos comportamientos, manteniendo una distancia, con mirada divertida, e hilando la narración con una facilidad deslumbrante, hasta jugando con la idea de la narrativa de ficción en un curso de escritura al que acude Tomiko.
Hay una gran sabiduría en la narración, que revela un hondo conocimiento del ser humano, al atrapar los pequeños detalles que pueden ir minando lo que tiempo atrás era amor ilusionado e indiscutible. Los actores están maravillosos. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Poner ilusión

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
Hay que dejar de ser cenizo, triste y negativo, porque con ese tipo de gente es metafísicamente imposible hacer nada animante, alegre y positivo 

Hace tiempo, en el AVE, pusieron una película. Tomé nota del título. O quizá fue algo que dijo uno de los protagonistas. No me acuerdo. Hoy encuentro el apunte:
“Aquí acaba el mundo. ¿O hay algo más?”

Hablando del mundo: me encuentro con un amigo. Está enfadado con el mundo, y dice que “no hay derecho”. Esta actitud le convierte en una persona amargada, porque, tal y como están las cosas, arreglarlas del todo es una tarea imposible.

Tal y como están las cosas, tal y cómo estaban, tal y como estarán. Porque hace falta ser muy incauto para creerse que lo que pasa ahora no ha pasado nunca. Y más incauto creer que enfadarse sirve para algo, excepto para ahondar en la úlcera de estómago que te detectaron en la última revisión.

Por cierto, hace poco me hice una revisión. Cuando se lo dije a ese amigo, me riñó: “¡No vayas! ¡Siempre encuentran algo!” Fui, me revisaron a fondo… y no encontraron nada. No me he atrevido a contárselo a mi amigo, por si me pega bronca.

La contestación a la pregunta de la película del AVE, es, sin ninguna duda: “el mundo no se acaba aquí. Sí, hay algo más”.

Lo que pasa es que hay que dejar de ser cenizo, triste y negativo, porque con ese tipo de gente es metafísicamente imposible hacer nada animante, alegre y positivo.

Ya sé que las cosas están difíciles, pero eso no nos autoriza a “cerrar la tienda”, tentación que, en teoría, solo sufren los viejos y en la práctica, los no tan viejos. Dicen que el saber ocupa lugar y que ya no les cabe más. O que han visto tantas cosas que están seguros de que ya no hay nada nuevo. No quieren saber nada, según dicen.

Digo “según dicen”, porque cuando ven algo malo, da la impresión de que se alegran. Si el que lo ha hecho es joven, lo achacan a “la juventud”. Si es viejo, dicen que “parece mentira” y si la actuación de una persona ha sido limpia, sonríen mostrando un colmillo retorcido y dicen: “por ahora. Ya sé verá más adelante”.

Pues eso. Que esta época y la de antes y la de después necesitan gente que estén dispuestos a ser jóvenes “de los buenos”, de los que se ilusionan por las cosas, de los que dicen que el mundo no se acaba, ni aquí, ahora, ni después, por aquello de “un nuevo cielo y una nueva tierra”, del Apocalipsis.
Entre paréntesis. No me gusta hablar de los “corruptos”, como si fuese un estado fijo y definitivo. Prefiero pensar que alguien ha hecho mal una cosa o muchas cosas. Me parece que llamarle “corrupto” es ponerle una etiqueta, condenándole a la imposibilidad de arreglar su vida, o sea, de comenzar y recomenzar. Y esa posibilidad la tenemos todos, gracias a Dios. Y bastantes la aprovechan, aunque no me atreva a decírselo a mi amigo.
Por lo de la bronca.

Leopoldo Abadía, en lavanguardia.com.

Meditación Domingo 6º Pascua (A)

(Cfr. www.almudi.org)


 
 
Jesús anuncia el Espíritu Santo, que continúa su vida en nosotros, hemos de llevar su presencia amorosa y dar razón de nuestra esperanza

«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito para que esté con vosotros siempre: el Espíritu de la verdad, al que el mundo no puede recibir porque no le ve ni le conoce; vosotros le conocéis porque permanece a vuestro lado y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, yo volveré a vosotros. Todavía un poco y el mundo ya no me verá, pero vosotros me veréis porque yo vivo y también vosotros viviréis. En aquel día conoceréis que yo estoy en el Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y el que me ama será amado por mi Padre y yo le amaré y yo mismo me manifestaré a él» (Juan 14, 15-21).

1. “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.” El amor se muestra con el querer la voluntad de Dios, manifestada en sus mandatos: la obediencia. Si estamos en manos de Dios, si queremos complacer a nuestro Padre con la obediencia, ¿qué nos puede preocupar? Estaremos contentos de que todo será para bien.
En el clima de intimidad de la última Cena nos dice Jesús también lo mismo al revés, «el que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama». Esto ha dado pie a que se piense que el amor está sólo en el cumplimiento. Pero el Evangelio dice más cosas… También algunos piensan lo que me decía un sacerdote: “cuando salió el Código de Derecho Canónico lo puse en la estantería tapado por otros libros… la ley mata, ahoga”… son los que piensan que quita libertad. Pero sin ley, falta justicia… Lo verdaderamente cristiano es la anulación de fronteras entre lo personal y lo preceptivo: «Ama y haz lo que quieras». La obediencia «guarda», «observa», «cumple»: el amor cristiano se hace actitud, seguimiento. La adhesión no suele hacer distinciones entre quien manda o lo que se manda. Ni es tampoco obediencia ciega, porque es fruto de la madurez y de la convicción. "Jesús no tiene necesidad de nuestras obras, sino solamente de nuestro amor" (Teresa de Lisieux).
“…Y yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito para que esté con vosotros siempre: el Espíritu de la verdad, al que el mundo no puede recibir porque no le ve ni le conoce”; es la promesa de otro Defensor: el Espíritu de la verdad: “no os dejaré desamparados, volveré”. Nos acercamos a la fiesta de Pentecostés, la venida del Espíritu Santo: “vosotros le conocéis porque permanece a vuestro lado y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, yo volveré a vosotros”. Y en esta nueva venida Jesús revela nuestra unión con el Padre: “Sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros”. “Allí donde está la Iglesia, allí está también el Espíritu de Dios; y allí donde está el Espíritu de Dios, está la Iglesia y toda gracia (San Ireneo, haer. 3, 24, 1)"
“Todavía un poco y el mundo ya no me verá, pero vosotros me veréis porque yo vivo y también vosotros viviréis”. Se refiere Jesús a vivir como él, en cuerpo glorioso. Pero también a tener ya esta vida, por el Espíritu: “en aquel día conoceréis que yo estoy en el Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros”. Es el misterio profundo de la vida en Dios.
A veces parece que Dios calla, que nos deja solos. ¿Qué podemos hacer? Pienso que podemos ir adelante, en medio de la oscuridad, con la luz que hay en el recuerdo, en el corazón… y se va haciendo la luz, al prepararnos a recibirla por esa obediencia en la fe, en el amor: «el que acepta mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y el que me ama será amado por mi Padre y yo le amaré y yo mismo me manifestaré a él».
Te pedimos, Señor: ¡envíanos el Espíritu de fortaleza, a fin de combatir, en nosotros y en torno de nosotros, valerosamente contra el mal! ¡Envíanos el Espíritu de intrepidez, con el que los apóstoles comparecieron ante reyes y gobernantes y te confesaron! ¡Envíanos el Espíritu de paciencia, a fin de que en todas nuestras pruebas nos mostremos como fieles siervos tuyos! ¡Envíanos el Espíritu de alegría, a fin de sentimos dichosos de ser hijos del Padre del cielo! Y, finalmente, ¡envíanos el Espíritu Santo, Paráclito (consolador), a fin de no desfallecer en este mundo, sino que nos alegremos de tu divina cercanía! ¡Qué nos alegremos de tu divina cercanía!

2. “En el nombre del Señor Jesús” los apóstoles evangelizaban con muchos signos y prodigios. “Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo”. En la entrada cantamos: «Con gritos de júbilo, anunciadlo y proclamadlo; publicadlo hasta el confín de la tierra. Decid: “El Señor ha redimido a su pueblo”. Aleluya» (Is 48,20). Aquella pregunta de Pilato sobre qué es la verdad, se resuelve en Jesús, la Verdad, al que pedimos hoy: “el Espíritu Santo, que procede de ti, Señor,  ilumine nuestras mentes y nos dé a conocer toda la verdad como lo prometió Jesucristo tu Hijo; haciendo morada en nosotros nos convierta en templos de su gloria; nos haga ante el mundo testigos valientes del Evangelio; y nos lleve a la unidad de la fe y nos fortalezca con su amor; así contribuiremos a que la Iglesia, Cuerpo de Cristo, alcance su plenitud” (Colecta de la Confirmación).
Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria (…) Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres”: la obra de Dios es la obra admirable que ha realizado en medio de los hombres. La ha realizado en Jesucristo, crucificado y resucitado. Dios la ha realizado por medio de Él, que se hizo obediente hasta la muerte de cruz, y con esta obediencia nacida del amor hacia el Padre y hacia los hombres venció la muerte y reveló la vida en toda su definitiva verdad y realidad.
“Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que con su poder gobierna eternamente. Fieles de Dios, venid a escuchar; os contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica”. Es un canto a la redención, Jesús ha hecho vida la pascua, paso de la muerte a la Resurrección. Jesús es el nuevo Israel, el hombre universal; así como el pueblo judío tuvo que atravesar el Mar Rojo y el Jordán, así también Jesús fue "purificado en el crisol de la Pasión". Nadie mejor que El ofreció un "sacrificio de acción de gracias". Nadie mejor que El invitó a todo el universo a asociarse a su eucaristía.

3. “Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere”: si el mundo nos mira y espera de nosotros algo más, un signo, una señal  para ver, hemos de transparentar a Jesús, dar razón de nuestra esperanza: que no es dar razones para atraer a los otros a nuestra  causa, sino vivir con esperanza, esperando a pesar de todo, sin dejarnos embaucar por el  dinero y las posibilidades que él abre, para que nuestra vida sea la mejor denuncia frente al  egoísmo y la indiferencia del mundo. Para que nuestra solidaridad cuestione la insolidaridad  y el rabioso individualismo que degrada la vida y desestabiliza la sociedad. No podemos dar razón de nuestra esperanza con buenas palabras. Sólo el testimonio, el compromiso con los que sufren y se ven marginados, puede hacer  recapacitar a este mundo deshumanizado e insolidario. Para que el mundo crea, hace falta  que los creyentes vivamos ejemplarmente de acuerdo con la fe que confesamos. Y según  esa fe, todos los hombres somos hermanos, sobre todo los más débiles, los que sufren, los  enfermos, los disminuidos, los deficientes, los toxicómanos, los olvidados de la sociedad (“Eucaristía 1990”).
“…pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo”: la verdad no se impone, se propone y ha de hablar no por ser aclamada con gritos y represión, sino por la fuerza de la misma verdad, así como yo la acepto: porque me da la gana, así hay que respetar la libertad de las conciencias. Ya sabemos que hoy apenas si se cree en el cielo; que hay moda de inventar cielos de ciencia ficción en lugar de entrar en el misterio de la esperanza del  cielo. Pero es que –aparte de que es más fácil aparentemente vivir sin compromiso moral- la idea que se han hecho del cielo quizá no es muy bonita, es imprescindible que la  esperanza del cielo tenga verosimilitud a partir de la vida de los creyentes. Quizá las palabras sobre el cielo no las pronunciamos encendidas, o despreciamos la unión de alma y cuerpo, espíritu y mundo, y sólo hablamos de un “más allá”, poniendo lo negativo de este mundo al que hemos de amar pues es un regalo de Dios, y la Redención se realiza en esta realidad, la Encarnación no sustituye la naturaleza sino que la perfecciona. Y nos hemos desinteresado de este mundo despreciado  como material, en la perspectiva de otro mundo espiritual e increíble.
Y sigue diciendo el Apóstol: “que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal.
Porque también Cristo murió una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en la carne, pero volvió a la vida por el Espíritu”. Pedimos a Jesús, por intercesión de Santa María Virgen, dejarnos querer por Dios, dejarnos llevar a la salvación.
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 6º Pascua (A)

(Cfr. www.almudi.org)


 
 


 Homilía basada en el Catecismo de la Iglesia Católica
«El Espíritu vive con nosotros y está en nosotros»

I. LA PALABRA DE DIOS
Hch 8,5-8.14-17: «Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo»
Sal 65,1-7.16.20: «Aclama al Señor, tierra entera»
1P 3,15-18: «Murió en la carne, pero volvió a la vida por el Espíritu»
Jn 14,15-21: «Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor»

II. APUNTE BÍBLICO-LITÚRGICO
Ahora es aceptado incluso por quienes no habían sido admitidos por Israel. El Espíritu sólo se da, según San Lucas, a quienes están en comunión con los Doce.
 
Todo el discurso de la última Cena respira en Juan un clima de intimidad personal, propio de quien abre el corazón a sus amigos. En el versículo 15, pone Juan el amor como condición para cumplir con los preceptos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos»; y en el versículo 21, exactamente al revés: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama». Lo verdaderamente cristiano es la anulación de fronteras entre lo personal y lo preceptivo «Ama y haz lo que quieras».
 
El amor no es condición para el decreto. La obediencia «guarda», «observa», «cumple»: el amor cristiano se hace actitud, seguimiento. La adhesión no suele hacer distinciones entre quien manda o lo que se manda. Ni es tampoco obediencia ciega, porque es fruto de la madurez y de la convicción.

III. SITUACIÓN HUMANA
Hay importantes sectores de la sociedad que creen que las leyes oprimen, quitan libertad, que destruyen la creatividad humana. Se convierten así en algo insoportable, de lo que hay que liberarse cuanto antes. Los que creen en la ley como cauce de convivencia la cumplen sin agobios, sin conciencia gregaria, con la seguridad del bien común que de ese cumplimiento se sigue.

IV. LA FE DE LA IGLESIA
La fe
– Promesa del Espíritu Santo: "Por fin llega la Hora de Jesús: Jesús entrega su espíritu en las manos del Padre en el momento en que por su Muerte es vencedor de la muerte, de modo que, «resucitado de los muertos por la Gloria del Padre» (Rm 6,4), enseguida da a sus discípulos el Espíritu Santo dirigiendo sobre ellos su aliento. A partir de esta hora, la misión de Cristo y del Espíritu se convierte en la misión de la Iglesia: «Como el Padre me envió, también yo os envío»" (730; cf 729).
 
– La misión del Espíritu Santo en la Liturgia de la Iglesia: 1112.

La respuesta
– El Espíritu Santo, el principio de la vida de la Iglesia: "El Espíritu Santo es «el principio de toda acción vital y verdaderamente saludable en todas las partes del cuerpo». Actúa de múltiples maneras en la edificación de todo el Cuerpo en la caridad: por la Palabra de Dios, «que tiene el poder de construir el edificio» (Hch 20,32), por el Bautismo mediante el cual forma el Cuerpo de Cristo, por los sacramentos que hacen crecer y curan a los miembros de Cristo; por «la gracia concedida a los apóstoles» que «entre estos dones destaca», por las virtudes que hacen obrar según el bien, y por las múltiples gracias especiales [llamadas «carismas»] mediante las cuales los fieles quedan «preparados y dispuestos a asumir diversas tareas o ministerios que contribuyen a renovar y construir más y más la Iglesia»" (798).

El testimonio cristiano

– "En efecto, es a la misma Iglesia, a la que ha sido confiado el «Don de Dios» ...Es en ella donde se ha depositado la comunión con Cristo, es decir el Espíritu Santo, arras de la incorruptibilidad, confirmación de nuestra fe y escala de nuestra ascensión hacia Dios ...Porque allí donde está la Iglesia, allí está también el Espíritu de Dios; y allí donde está el Espíritu de Dios, está la Iglesia y toda gracia (San Ireneo, haer. 3, 24, 1)" (797). Cuando el seguimiento de Jesús, fruto de la fe en Él, fructifica, toda la vida del cristiano «transparenta» a Jesús. Y como seguir a Jesucristo no conoce límites ni fronteras, siempre nos exigirá más.

18 mayo 2017

Alguien está orando por mí Album completo - HERMANA GLENDA OFICIAL

. Y entonces escuché una voz en mi interior, clara y profunda: "estas
sintiendo este gozo y esta paz, porque alguien, en este momento, está
orando por ti". El Señor está esperando regalarte estas y muchas más
experiencias de su presencia y amor. Hna. Glenda

17 mayo 2017

Catequesis en español del Papa Francisco 17/05/2017 HD

En la Audiencia General del 17 de mayo el Papa Francisco siguió con sus
reflexiones sobre la esperanza cristiana, y lo hizo centrándose en la
figura de María Magdalena, la primera persona en ver a Jesús Resucitado.
Después de la muerte de Jesús y tan pronto como el descanso del sábado
lo permitió, ella, fiel a su amor por el Señor, va al sepulcro para
cumplir los ritos fúnebres. Al llegar, ve que alguien había removido la
piedra que estaba en la puerta del sepulcro, y piensa que robaron el
cuerpo de Jesús.

14 mayo 2017

12 mayo 2017

LIBRO DE LA SEMANA (12 May): Cien años de luz

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  Cien años de luz

 

PRECIO
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PELICULA DE LA SEMANA (12 May): Un reino unido

(Cfr. www.almudi.org)



Un reino unido


Reseña: 
En 1947, Seretse Khama, el rey de Botsuana, conoció a Ruth Williams, una oficinista londinense. La atracción fue inmediata, ella quedó prendada de él por su visión de un mundo mejor, él quedó cautivado por su disposición a aceptar esa visión. Ambos se sintieron liberados por los movimientos sociales que tuvieron lugar después de la guerra. Seretse sintió que había una oportunidad para el cambio según se iba debilitando el Imperio, Ruth vio la posibilidad de una “vida mejor” según las mujeres luchaban por su independencia y la igualdad.
Eran la pareja perfecta, pero su intención de contraer matrimonio se enfrentó al rechazo, no sólo de sus familias, sino también de los gobiernos británico y sudafricano. A pesar de las terribles presiones que sufrieron, Seretse y Ruth no cejaron en su empeño, lucharon por su amor en todo momento y, como consecuencia, cambiaron su nación e inspiraron al mundo entero.
Estupenda película histórica servida con clasicismo por la directora londinense Amma Asante, quien tras Belle vuelve a contar una historia real con principales elementos raciales, en sus diversas vertientes: prejuicios, segregación, amor. Pero esta vez la adaptación del libro de Susan Williams ofrece una visión que supera las meras relaciones personales entre dos enamorados y nos adentra en las luchas de poder por un país sudafricano, entonces llamado Bechuanalandia, que buscaba su consolidación como estado moderno, bajo la atenta y celosa mirada de su protector, el Reino Unido.  
Estupendo guión espléndida historia de amor. Las interpretaciones son muy buenas.  Las consecuencias políticas del matrimonio entre una mujer inglesa y el heredero al trono de un país africano son el conflicto de este drama romántico. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ