Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

04 noviembre 2016

El Video del Papa 11 – Países acogiendo a refugiados – Noviembre 2016

Noviembre 2016. El Video del Papa: Para que los países que acogen a
gran número de refugiados y desplazados, sean apoyados en su esfuerzo de
solidaridad. Por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la
Oración - http://www.oraciondelpapa.net).

LIBRO DE LA SEMANA (4 Nov): Alma de color salmón

(Cfr. www.libroslibres.com)

 

Alma de color salmón

Autor:
 
Precio: 
13,00€

Es el alma misteriosa de la autora que atrapada en su cuerpo es capaz de nadar contracorriente y descubrirnos el sentido de esta vida y de la otra con gran pasión, buen humor y profunda paz


Editorial: LIBROSLIBRES
ISBN: 9788493179786 Categoría:

Cuando se tienen ganas de vivir ante todo

Olga Bejano tiene un alma «color salmón», que es «el pez más aguerrido de los ríos, el que nada contra la corriente en las aguas torrenciales para perpetuar el ciclo de la vida». Este libro es un canto a la Vida y a la Luz Infinita. A pesar de sufrir una enfermedad neuromuscular y tener inmovilizado todo su cuerpo ha conseguido escribirlo con un movimiento casi imperceptible de su mano, ayudándose de su madre y su enfermera. En este libro nos contagia su fuerza y ánimo, su amor a la vida y su testimonio en la lucha por los derechos del enfermo; «derecho a vivir, no a morir».

Amigos virtuales: las nuevas relaciones personales

(Cfr. www.almudi.org)


 
Para muchos adolescentes que están aislados en la vida real esa es su única ‘ventana al exterior’, solamente les queda la oportunidad de encontrar muchos amigos virtuales con la que comunicarse a través del ciber-espacio 

Hay muchos adolescentes que se enganchan a lo que tienen más a mano y es más fácil. Lo moderno es tener miles de "amigos virtuales" en las redes sociales y estar esperando todo el día, con ese tic nervioso de mirar al teléfono, a que a alguno se le ocurra mandar un mensaje. Usan las redes sociales y otras aplicaciones sociales como plataforma técnica para socializarse, midiendo su popularidad contestando a todo lo que les llega por la red.
Las frases que más circulan son: "¿Cuántos miles de seguidores tienes?", "Sé el primero en responder", "Contesta inmediatamente" "Haz historia". Para muchos adolescentes que están aislados en la vida real esa es su única "ventana al exterior", solamente les queda la oportunidad de encontrar muchos amigos virtuales con la que comunicarse a través del ciber-espacio. Pero, también para los sociables es lo que necesitan para estar todo el día en contacto con sus amigos virtuales o reales. Esto significa empezar una carrera sin fin. Siempre están deseando contestar a todo lo que circula por la red.

Las amistades virtuales y sus consecuencias

Las relaciones personales entre los jóvenes son cada vez más difíciles, debido a que hay demasiados nomofóbicos, que tienen miles de "amigos virtuales" y muy pocos de carne y hueso.
Normalmente, esas amistades virtuales suelen estar carentes de contenido con el que mutuamente se puedan enriquecer. Socialmente también se aíslan, pues no se han acostumbrado a hablar con los otros compañeros reales, analizar sus lenguajes corporales, medir sus emociones, etc.
En muchos países ya ha bajado hasta los 11 años la edad en la que los hijos empiezan a disponer de su propio teléfono. La mayoría de las veces nadie les enseña a utilizarlos con educación, prudencia, sentido común y mucho menos les alertan de los peligros que tiene su uso inadecuado; de esa falta de educación viene el sexting, el grooming, el bullying telefónico, etc.

 

Regla 3-6-9-12 para advertir a los niños sobre la ciberdependencia

1. Antes de los 3 años: evitar el uso excesivo de las pantallas electrónicas, pues los clásicos juegos infantiles son mucho más enriquecedores para el niño que estar sentado viendo la televisión.
2. Antes de los 6 años: evitar los videojuegos, pues tan pronto estos se introducen en su vida, acaparan toda su atención en detrimento de otras actividades, pudiendo ser el origen de la nomofobia y la mobilfilia.
3. Antes de los 9 años: evitar el uso del internet a no ser que esté acompañado de los padres o profesores, quienes previamente tienen que explicarle las tres reglas más importantes de su uso:
a. Todo lo que se escribe o exhibe allí puede caer en el dominio público.
b. Todo lo que se sube a Internet quedará allí para siempre, pues es casi imposible borrarlo.
c. No todo lo que se encuentra allí es verdad, por lo que deben consultarse otras fuentes.
4. Antes de los 12 años: ya pueden entrar solos en Internet y usar móviles, pero su utilización debe ser realizada bajo unas firmes y bien definidas reglas de uso, así como los correspondientes controles de los padres.
5. A partir de los 12 años y hasta los 18: los padres debemos ir aflojando las reglas y controles, en función del comportamiento observado sobre la educación recibida, para que los hijos adolescentes se vayan acostumbrando a ejercer su libertad para cuando sean adultos.

Consejos para padres de nativos digitales

Los padres debemos enseñar con el ejemplo, crear costumbres y hábitos de buen uso, para poder orientar positivamente a los hijos frente al consumo telefónico y al de las pantallas electrónicas, que si bien tienen muchos aspectos positivos, también los tiene negativos y muy peligrosos como los problemas de acoso cibernético, el sedentarismo e incluso a la apatía social por la dependencia que generan.
No se debe olvidar que permiten la comunicación, el desarrollo, la integración, la interactividad, la creación de redes sociales basadas en la amistad y los intereses comunes, etc. Debemos evitar que la nomofobia o la mobilfilia den como resultado jóvenes de mentes vacías y poco reflexivas.
Ayuda a tus hijos a que puedan cumplir las normas, objetivos y límites que se hayan puesto o negociado, relacionados con los teléfonos y las pantallas electrónicas.
Dedícales el máximo tiempo posible, escuchándoles y tratando de entender sus inquietudes para que no tengan que encontrar malos "amigos" en las redes sociales.
Estate pendiente de lo que hacen tus hijos en cada momento, en relación con sus teléfonos y pantallas electrónicas. En las reuniones con amigos, familia, etc., en la privacidad de sus dormitorios, en las horas dedicadas al sueño o al estudio para que al día siguiente no arrastren los efectos de esas enfermedades.
Incrementa la capacidad de ponerte en la situación de cada uno de tus hijos para entender los motivos de sus actitudes.
Intenta que la tecnología no ocupe el rol que tiene la familia, pero que ayude a mejorarlo.
Hay que saber manejar las propias reacciones y emociones ante las situaciones, equivocadas o no, de los hijos.
Los padres debemos estar alerta ante esta generación multipantallas, ya que las emplean para "comunicar" (hablar, e-mail, sms, chat...), "conocer" (webs, descargas...), "compartir" (redes sociales, fotos, vídeos...), "divertirse" (juegos en red, radio y televisión digital), "consumir" (comprar on-line).
Además, todas estas actividades las pueden realizar paralelamente, de forma interactiva, local y global, incluso anónimamente bajo seudónimos, que ocultan la verdadera persona que lo hace y acrecientan el peligro hacia personas malintencionadas.
Fátima Calzado, en hacerfamilia.com.

PELICULA DE LA SEMANA (4 Nov): Yo, Daniel Blake

(Cfr. www.almudi.org)

 
Yo, Daniel Blake


Reseña: 
Por primera vez en su vida, y víctima de problemas cardiacos, Daniel Blake, carpintero inglés de 59 años, se ve obligado a acudir a las ayudas sociales. Sin embargo, a pesar de que el médico le ha prohibido trabajar, la administración le obliga a buscar un empleo si no desea recibir una sanción. En el transcurso de sus citas al "Job Center", Daniel se cruza con Rachel, una madre soltera de dos niños que tuvo que aceptar un alojamiento a 450 km de su ciudad para evitar que la envíen a un hogar de acogida. Prisioneros de la maraña de aberraciones administrativas actuales de Gran Bretaña, Daniel y Rachel intentarán ayudarse mutuamente.
El tema de fondo de la cinta es la dignidad humana que se sobrepone a mil y un obstáculos de una sociedad deshumanizada. El espectador empatiza enseguida con el protagonista y los obstáculos que debe sortear en su vida cotidiana, porque cualquiera ha conocido situaciones kafkianas de estilo parecido. Loach y Laverty hablan del buen fondo de las personas, pero también de lo fácilmente que podemos caer en la depresión o en la miseria material y espiritual, por las trabas de un ambiente social adverso, un sistema que no piensa en las personas, considerándolas puro número.
La narración funciona, los actores, empezando por Dave Johns, hacen muy bien su trabajo. Quizá le pesa un poco al film cierto maniqueísmo, o cargar un poco las tintas de un modo fatalista con un truco final previsible, justificable, tal vez, pero que se ve venir a la legua. En cualquier caso es un film que hace pensar, y que invita a construir entre todos, personalmente, una sociedad más justa. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Meditación Domingo 32 t.o. (C)

(Cfr. www.almudi.org)

 
 
 
Jesús nos habla de la resurrección a la vida eterna

Se le acercaron algunos de los saduceos los cuales niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si el hermano de uno muere dejando mujer, y éste no tiene hijos, su hermano la tomará por mujer y dará descendencia a su hermano. Pues bien, eran siete hermanos; el primero tomó mujer y murió sin hijos, y lo mismo el siguiente; también el tercero la tomó por mujer; los siete, de igual manera, murieron y no dejaron hijos. Finalmente murió la mujer. Ahora bien: en la resurrección, la mujer ¿de quién será esposa? Porque los siete la tuvieron como esposa». Jesús les dijo: «Los hijos de este mundo toman mujer o marido; sin embargo, los que sean dignos de alcanzar el otro mundo y la resurrección de los muertos, no tomarán ni mujer ni marido. Porque ya no podrán morir otra vez, pues son iguales a los ángeles e hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. Que los muertos resucitarán lo mostró Moisés en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor Dios de Abrahán, y Dios de Isaac y Dios de Jacob. Pues no es Dios de muertos, sino de vivos; todos viven para El». Tomando la palabra algunos escribas dijeron: «Maestro, has hablado bien». Y ya no se atrevían a preguntarle más» (Lucas 20,27-40).

1. Los saduceos, colaboracionistas con los romanos, mandaban en Judea. No admitían más autoridad doctrinal que el Pentateuco (los 5 libros atribuidos a Moisés), y negaban la resurrección de los cuerpos (cf Hch 23,8). Cuentan a Jesús una historia extraña, sobre lo dispuesto por la llamada ley de "levirato" (Dt 25,5s; Gn 38,8): una mujer queda viuda sin hijos, y el hermano del difunto la toma para dar descendencia a su hermano. Y preguntan: “Ahora bien: en la resurrección, la mujer ¿de quién será esposa? Porque los siete la tuvieron como esposa»”.
“Jesús les dijo: «Los hijos de este mundo toman mujer o marido; sin embargo, los que sean dignos de alcanzar el otro mundo y la resurrección de los muertos, no tomarán ni mujer ni marido”. Esto ha sido interpretado muchas veces en el sentido de que en el cielo no se conserva el vínculo del matrimonio, que es sólo “hasta que la muerte les separe”. No dice eso Jesús. En los sagrados libros no se dice nunca que la existencia futura de los resucitados sea exactamente igual que la vida terrena. Además Dios es poderoso para resucitar a los muertos y acabar con la necesidad de la procreación para asegurar la supervivencia de la humanidad una vez glorificada. Que la vida de los resucitados sea como la de los ángeles no quiere decir, sin embargo, que no puedan tener cuerpo sexuado. Sólo se quiere excluir la necesidad de la procreación y afirmar la libertad de todas las necesidades a las que se ven sometidos los hombres en la tierra. Yo me imagino un amor que no implica la posesión de una cierta exclusividad, algo así como el amor de una madre que puede querer con locura a los hijos, cada uno como si fuera único… pero en el cielo no se pierden, en cualquier caso, las cosas buenas de la tierra, y el amor sobre todo.
La fuerza del argumento de Jesús está en que cita el Pentateuco, lo que ellos aceptan como Palabra de Dios. Pero sobre todo nos dice que es un Dios de vivos, que no morimos para la vida eterna: “Porque ya no podrán morir otra vez, pues son iguales a los ángeles e hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. Que los muertos resucitarán lo mostró Moisés en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor Dios de Abrahán, y Dios de Isaac y Dios de Jacob. Pues no es Dios de muertos, sino de vivos; todos viven para El»”.
Desde Daniel (12,2-3) y otros libros nacidos precisamente en un ambiente de martirio, donde se revela la resurrección de la carne, era más o menos aceptada en los círculos religiosos esa verdad. Los fariseos la admitían (cf Hech 23,8). Jesús la explica revelando plenamente esa maravilla, ese don misericordioso de Dios.
La respuesta de Jesús va también a corregir a los fariseos, que concebían la resurrección en términos supersticiosos, materiales: la vida de los muertos no entra dentro de los esquemas de este mundo presente; es una vida distinta, porque es divina y eterna; podría compararse con la de los ángeles.
El mundo pagano del helenismo no aceptaba la resurrección de los muertos; el cuerpo es la prisión del espíritu y la salvación consiste precisamente en liberarse de él. El pensamiento helenista es fundamentalmente dualista y prefiere hablar de "inmortalidad", no de resurrección. Esto representa una diferencia primaria y sustancial respecto al pensamiento judío. Esto ha vuelto en el tercer milenio en diversas formas de explicación parecida donde el cuerpo es un vestido que se deja hacia una espiritualización progresiva del alma, que aprende, quizá, con sucesivas vidas… Jesús nos explica que también el cuerpo es glorificado.
La reflexión griega busca la razón de la inmortalidad en el hombre mismo: en el hombre hay un elemento espiritual, incorruptible, capaz, por su propia naturaleza, de sobrevivir al cuerpo corruptible. Esto está bien. Pero además está la "resurrección", volver al cuerpo, pero no significa, de ninguna manera, una prolongación de la existencia actual. La resurrección no es la reanimación de un cadáver. Es un salto cualitativo. Por eso precisamente distingue con cuidado la vida futura de la presente. Los griegos tienen profundamente razón al mostrarse insatisfechos de esta existencia y de sus limitaciones; no tendría ningún sentido volver a esta vida y prolongarla.
Es una nueva existencia, en la que todo el hombre entra, no solamente el espíritu. El evangelio habla de "resurrección", no de inmortalidad. La comunidad cristiana pone la solidez de las palabras de Jesús por encima de la cultura de los griegos. No busca la razón de la resurrección en los elementos del hombre, sino que la hace remontar a la fe en el Dios vivo. La promesa de Dios nos asegura que toda la realidad de la persona entra en una vida nueva y, precisamente porque entra en esa vida nueva, dicha realidad queda transformada (Bruno Maggioni).

2. «Vale la pena morir a manos de los hombres cuando se espera que Dios mismo nos resucitará». El martirio de los siete hermanos del que se informa en la primera lectura, contiene también el primer testimonio seguro de la fe en la resurrección (junto a los textos paralelos de Daniel, que son por situaciones históricas similares: el sacrificio martirial viene de esa fe, y produce entrega alrededor). Los hermanos son cruelmente torturados -son azotados sin piedad, se les arranca la lengua, la piel y las extremidades-, pero, ante el asombro de los que los torturan, ellos soportan todo esto aludiendo a la resurrección, en la que esperan recuperar su integridad corporal. Dios les ha dado una «esperanza» que nadie puede quitarles, mientras que los miembros que han recibido del cielo y que les han sido arrancados, podrán recuperarlos en el más allá. Es el cielo para siempre, aunque haya una pena pasajera. Rezamos con el salmista: “Señor, escucha mi apelación, atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño. Mis pies estuvieron firmes en tus caminos, y no vacilaron mis pasos. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío, inclina el oído y escucha mis palabras. A la sombra de tus alas escóndeme. Yo con mi apelación vengo a tu presencia, y al despertar me saciaré de tu semblante”.

3. «Hermanos, rezad por nosotros». En la segunda lectura se nos promete -como a los hermanos mártires de la primera- «consuelo permanente y una gran esperanza»; pero se nos promete además, ya en la tierra, una comprensión de la fecundidad espiritual. Esta procede de Cristo y la Antigua Alianza todavía no la conoce. Los hombres que «esperan» firmemente la vuelta de Cristo y la resurrección, los hombres cuyo corazón ama a Dios y reciben de Dios «la fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas», pueden ya desde ahora mediante su oración de intercesión participar en la fecundidad de Dios; el apóstol cuenta con esta oración «para que la palabra de Dios siga su avance glorioso» y poder así poner coto al poder «de los hombres perversos y malvados». La oración cristiana es como una esclusa abierta por la que las aguas de la gracia celeste pueden derramarse sobre el mundo (von Balthasar).
Si quiero llegar a ser hijo de Dios en el cielo, he de escoger el camino que me hace hijo de Dios en la tierra: el camino cristiano. Jesús, sólo si adquiero en la tierra la dignidad de hijo de Dios me reconocerás como hijo en la hora de la resurrección de los muertos. Y esa dignidad no se compra con dinero ni se consigue a base de esfuerzo humano exclusivamente. Esa dignidad la concede el Bautismo, pues me abre a la gracia sobrenatural que me das principalmente con los Sacramentos, y también con la oración y las buenas obras (P. Cardona).
Dicen los psicólogos que la frustración, el bloqueo de las aspiraciones humanas, está en la raíz de toda agresividad. Yo pienso que también el resentimiento que genera esta vida vacía sin ideales, sin vivir de acuerdo con ellos. Los sociólogos apuntan como factor de violencia el desencanto, el callejón sin salida al que se ven abocadas las expectativas alumbradas en el sistema. La frustración –me parece que también el resentimiento- vendría a ser como la parte sumergida del enorme iceberg que llaman desencanto. Crecen las expectativas en nuestra sociedad, pero falsificando la esperanza, y crece el número de insatisfechos. Crecen las frustraciones, crece el desencanto, crece la violencia, hay menos razones para vivir, falta una razón para vivir. El hombre se siente roto interiormente, también la mujer (Eucaristía 1988/52).
María, como madre de todos los cristianos, quieres tener mucha descendencia: quieres que todos los hombres reconozcan a Dios como Padre y a tu Hijo como Señor de cielo y tierra. Muéstrate siempre como madre fecunda y atrae a los hombres a la fe. Ayúdame a formarme bien, con claridad de buena doctrina pureza en el corazón, para que siga con fidelidad los pasos de tu Hijo, y ayude a muchos otros para que «sean dignos de alcanzar el otro mundo y la resurrección de los muertos.»
Llucià Pou Sabaté
 

Homilía Domingo 32 t.o. (C)

(Cfr. www.almudi.org)

 

(Mac 7,1-2.9-14) "Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la Ley"
(2 Tes 2,16-3,5) "Que el Señor dirija vuestro corazón"
(Lc 20,27-38) "Pues ya no pueden morir son como ángeles"

Todo se acaba con la muerte, afirman algunos como estos que negaban la resurrección y abordaron a Jesús. El Maestro les contestó a la pregunta que planteaban que Dios es un Dios de vivos, no de muertos.
"Espero en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro". Esta última afirmación del Credo, constituye la respuesta cristiana a la esperanza radical del hombre. No se puede vivir instalado permanentemente en la duda, el temor, la inseguridad. No se puede vivir sin esperanza. Incluso en aquellos casos en que no se cree en nada ni en nadie, la criatura humana siempre se aferra a algo o a alguien. Es la intuición o el anhelo profundo de que el mal, en cualquiera de sus variantes, no tendrá la última palabra. Sin embargo, la muerte es el aplastamiento total y sin remedio de toda esperanza terrena.
Del corazón humano emerge esta pregunta: ¿Nos convertiremos en ceniza o seguiremos viviendo de otra manera? Si la ciencia asegura que nada se crea ni se destruye sino que se transforma -la naturaleza no conoce la extinción sino la transformación-, ¿quiere esto decir que nos convertiremos en polvo cósmico integrándonos en la energía total?
Sí, nos dice el Señor, hay quienes serán "juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos". Conviene recordar esto frente a los que defienden que al final de los tiempos tendrá lugar la restauración de toda la creación, incluido el mal que hay en ella. Demonios y condenados tendrían al final un sitio en el gran cuadro de la nueva tierra y el nuevo cielo. Así, los golpes que el mal causó a la humanidad, surcándola de injusticias, de llanto y muerte, serían lo que el cincel y el martillo para la realización de la obra de arte (Apokatastasis).

Basta empezar (10): Comenzar poco a poco

En marcha (10): Comenzar poco a poco

En este décimo vídeo de la serie “En marcha. Maneras de ayudar a los demás” aparecen tres iniciativas de servicio a los demás: una en Filipinas, otra en Austria y otra en Kenia. Como otras muchas que buscan dar una respuesta a necesidades concretas de la gente, comenzaron siendo pequeñas y sin contar con grandes seguridades. Para tender una mano a los demás, basta empezar…