predicanet

Desde este blog se pretende facilitar el aprendizaje de la predicación y la oración personal. Todos los que tratamos a Dios podemos aprender y mejorar, usando este blog, nuestra amistad con el Señor.

Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

03 junio 2022

LIBRO DE LA SEMANA (3 Jun):

 (Cfr. www.todostuslibros.com)

 

 

La ladrona de huesos

Tras ser víctima de un salvaje atentado, Laura pierde completamente la memoria. Solo el cariño de Carlos, el hombre del que se ha enamorado, le ayuda a percibir destellos de su mis...
978-84-08-25733-2 / Editorial Planeta
20,90€
(20,10€ sin IVA)


 
 
Sinopsis

Tras ser víctima de un salvaje atentado, Laura pierde completamente la memoria. Solo el cariño de Carlos, el hombre del que se ha enamorado, le ayuda a percibir destellos de su misterioso pasado. Pero ¿quién es Laura? ¿Qué le sucedió? Durante una cena romántica, Carlos desaparece de forma inexplicable y sin dejar rastro. Una llamada al móvil de la joven le anuncia que, si quiere volver a ver con vida a su pareja, tendrá que aceptar un peligroso reto de insospechadas consecuencias: robar las reliquias del Apóstol en la catedral de Santiago.  

Sin dudar un segundo, Laura se embarca en una misión imposible para cualquiera. Pero ella no es cualquiera.

Una impactante novela, de ritmo frenético y sorprendentes revelaciones, en la que Manel Loureiro conquista al lector y lo atrapa irremediablemente.

Publicado por predicanet en 5:50 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: La ladrona de huesos, Libro, Manuel Loureiro

PELICULA SEMANA (3 Jun): La voluntaria

 (Cfr. www.filmaffinity.com)

 

 

La voluntaria

Próximos estrenos España 9 de junio
  • Ficha 
  • Críticas [1]
  • Tráilers [1]
  • Imágenes [3]
  • Cines [2]
La voluntaria

Título original
La voluntariaaka
Año
2022
Duración
99 min.
País
España España
Dirección
Nely Reguera
Guion
Nely Reguera, Eduard Solà, Valentina Viso
Música
Javier Rodero
Fotografía
Aitor Echevarría
Reparto
Carmen Machi, Itsaso Arana, Dèlia Brufau, Arnau Comas, Yohan Lévy, Henrietta Rauth
Productora
Coproducción España-Grecia;
Fasten Films, BTeam Pictures, RTVE, Movistar+, TV3
Género
Drama
Sinopsis
Cansada de su vida de jubilada, y de compararse con sus amigas que son abuelas, Marisa (Carmen Machi) decide viajar a un campo de refugiados griego donde, a su parecer, necesitan a gente exactamente como ella. Al llegar allí, descubre una realidad que no habría podido imaginar y que le lleva a explorar los límites entre el amor y la necesidad de sentirse útil.
Posición en rankings FA
  • 21 Ranking: Top 50 películas de lo que llevamos del 2022
Premios
2022: Festival de Málaga: Sección oficial
Críticas
  • "La película ataca el corazón de la mentalidad consumista occidental (...) La película aporta una poderosa imagen del estancamiento que la indisponibilidad emocional provoca en los seres humanos" 
    Mariana Hristova: Cineuropa
Publicado por predicanet en 5:41 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Arnau Comas, Cansada, Carmen Machi, Dèlia Brufau, Henrietta Rauth, Itsaso Arana, La voluntaria, Nely Reguera, Pelicula, Yohan Lévy

Catequesis sobre la vejez 12. “No me abandones cuando decae mi vigor” (Sal 71,9)

 (Cfr. www.almudi.org)

 

Para Escucharlo y
Verlo:
  https://youtu.be/Gn9tCpJte2Q

 

CATEQUESIS DEL PAPA 
1 de Junio 2022

El Papa, en su catequesis de hoy durante la Audiencia general: La vejez no debe ocultarse, es el "magisterio de la fragilidad”

Catequesis del Santo Padre en español

Texto completo de la catequesis del Santo Padre traducida al español

La hermosa oración del anciano que encontramos en el Salmo 71 que hemos escuchado nos anima a meditar sobre la fuerte tensión que habita la condición de la vejez, cuando el recuerdo de las penalidades superadas y de las bendiciones recibidas pone a prueba la fe y la esperanza.

La prueba ya se presenta con la debilidad que acompaña el paso por la fragilidad y vulnerabilidad de la vejez. Y el salmista −un anciano que se dirige al Señor− menciona explícitamente que este proceso se convierte en ocasión de abandono, engaño, prevaricación y prepotencia, que a veces arremeten contra el anciano. Una forma de cobardía en la que nos estamos especializando en nuestra sociedad. ¡Es verdad! En esta sociedad del descarte, en esta cultura del descarte, los ancianos son apartados y sufren por estas cosas. De hecho, no faltan quienes se aprovechan de la edad de los mayores, para engañarlos, para intimidarlos de mil maneras. A menudo leemos en los periódicos o escuchamos noticias de personas mayores que son engañadas sin escrúpulos para apoderarse de sus ahorros; o que quedan desprotegidos o abandonados sin atención; u ofendidos por formas de desprecio e intimidados para renunciar a sus derechos. Incluso en las familias −y esto es grave, pero también pasa en las familias− ocurren tales crueldades. Los ancianos descartados, abandonados en las residencias, sin que sus hijos los visiten o si van, van pocas veces al año. El anciano dejado justo en el rincón de la existencia. Y esto pasa: pasa hoy, pasa en las familias, pasa siempre. Necesitamos reflexionar sobre esto.

Toda la sociedad debe darse prisa para cuidar de sus ancianos −¡son el tesoro!−, cada vez más numerosos, y a menudo incluso más abandonados. Cuando oímos hablar de personas mayores despojadas de su autonomía, de su seguridad, incluso de su hogar, comprendemos que la ambivalencia de la sociedad actual hacia los mayores no es un problema de emergencias puntuales, sino un rasgo de esa cultura del descarte que envenena el mundo en el que vivimos. El anciano del salmo confía su desesperación a Dios: «Porque mis enemigos −dice− hablan de mí, los que acechan mi vida celebran consejo; dicen: “Dios lo ha abandonado; perseguidlo, agarradlo, que nadie lo defiende”» (vv. 10-11). Las consecuencias son fatales. La vejez no sólo pierde su dignidad, sino que incluso se duda que merezca continuar. Así, todos estamos tentados de ocultar nuestra vulnerabilidad, de ocultar nuestra enfermedad, nuestra edad y nuestra vejez, porque tememos que sean el preludio de nuestra pérdida de dignidad. Preguntémonos: ¿es humano inducir este sentimiento? ¿Por qué la civilización moderna, tan avanzada y eficiente, se siente tan incómoda con la enfermedad y la vejez, oculta la enfermedad, oculta la vejez? ¿Y por qué la política, tan comprometida con definir los límites de una supervivencia digna, es al mismo tiempo insensible a la dignidad de una convivencia afectuosa con los ancianos y los enfermos?

El anciano del salmo que hemos escuchado, ese anciano que ve su vejez como una derrota, redescubre la confianza en el Señor. Siente la necesidad de ser ayudado. Y se dirige a Dios. San Agustín, comentando este salmo, exhorta al anciano: «No temas ser abandonado en tu vejez. […] ¿Por qué temes que [el Señor] te abandone, que te rechace en el tiempo de la vejez cuando te falten las fuerzas? Es más, su fuerza estará en ti precisamente entonces, cuando la tuya falle» (PL 36, 881-882). Y el anciano salmista invoca: «Líbrame y ponme a salvo, inclina a mí tu oído y sálvame. Sé tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar eres tú» (vv. 2-3). La invocación manifiesta la fidelidad de Dios y cuestiona su capacidad para sacudir las conciencias desviadas de la insensibilidad por la parábola de la vida mortal, que debe ser preservada en su integridad. Y sigue rezando: «Dios mío, no te quedes a distancia; Dios mío, ven aprisa a socorrerme. Que fracasen y se pierdan los que atentan contra mi vida, queden cubiertos de oprobio y vergüenza los que buscan mi daño» (vv. 12-13).

De hecho, la vergüenza debería caer sobre aquellos que se aprovechan de la debilidad de la enfermedad y la vejez. La oración renueva la promesa de fidelidad y la bendición de Dios en el corazón de los ancianos. El anciano redescubre la oración y da testimonio de su fuerza. Jesús, en los Evangelios, nunca rechaza la oración de quien necesita ayuda. Los ancianos, por su debilidad, pueden enseñar a los que viven otras edades de la vida que todos necesitamos abandonarnos en el Señor, para invocar su ayuda. En ese sentido, todos tenemos que aprender de la vejez: sí, hay un don en ser viejo entendido como abandonarse al cuidado de los demás, comenzando por el mismo Dios.

Hay entonces un “magisterio de la fragilidad”, no ocultar la fragilidad, no. Son verdad, hay una realidad y hay un magisterio de la fragilidad, que la vejez es capaz de recordar creíblemente para todo el lapso de la vida humana. No esconder la vejez, no esconder las debilidades de la vejez. Esta es una lección para todos. Este magisterio abre un horizonte decisivo para la reforma de nuestra propia civilización. Una reforma que ahora es indispensable en beneficio de la convivencia de todos. La marginación tanto conceptual como práctica de las personas mayores corrompe todas las etapas de la vida, no solo la de la vejez. Cada uno puede pensar hoy en los mayores de la familia: ¿cómo me relaciono con ellos, los recuerdo, voy a visitarlos? ¿Procuro que nada les falte? ¿Los respeto? Los ancianos que hay en mi familia, mamá, papá, abuelo, abuela, tíos, amigos, ¿los he borrado de mi vida? ¿O voy a ellos para obtener sabiduría, la sabiduría de la vida? Recuerda que tú también serás anciano o anciana. La vejez llega para todos. Y como te gustaría ser tratado o tratada en el momento en la vejez, tratas tú hoy a los ancianos. Son la memoria de la familia, la memoria de la humanidad, la memoria del país. Proteger a los ancianos que son sabiduría. Que el Señor conceda a los ancianos que forman parte de la Iglesia la generosidad de esta invocación y de esta provocación. Que esta confianza en el Señor nos contagie. Y esto, por el bien de todos, de ellos, de nosotros y de nuestros hijos.

Saludos

Saludo cordialmente a las personas de lengua francesa, en particular a los alumnos de la Inmaculada Concepción de Laval y a los estudiantes del Instituto del Oratorio de Lyon. Nuestros ancianos son un magisterio viviente. A través de su fragilidad nos enseñan la necesidad de abandonarnos en el Señor y en los demás. Pidamos al Señor entrar, con fe, en la sabiduría de esa fragilidad para que pueda hacer nuestra sociedad más humana y fraterna. Dios os bendiga.

Saludo a los peregrinos de lengua inglesa presentes en esta Audiencia, especialmente a los que vienen de Inglaterra y Estados Unidos de América. Dirijo un saludo particular a los numerosos grupos de jóvenes estudiantes. En la inminencia de la Solemnidad de Pentecostés, invoco sobre vosotros y vuestras familias una abundante efusión de los dones del Espíritu Santo. ¡El Señor os bendiga!

Queridos peregrinos de lengua alemana, que el Espíritu Santo, a quien invocamos especialmente en estos días antes de Pentecostés, nos enseñe el estilo de Jesús y nos refuerce en la verdad y en el amor. ¡Envía tu Espíritu Señor y renueva la faz de la tierra!

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Hagamos nuestra la súplica del anciano enfermo del salmo, la cual nos recuerda que en la oración y confianza en el Señor encontramos nuestra fuerza y nuestro refugio en los momentos difíciles de la vida. Dios los bendiga. Muchas gracias.

Saludo a los fieles de lengua portuguesa, en particular a los grupos de peregrinos de Brasil y de Faro (Portugal), a los estudiantes y profesores de la Escuela Secundaria de Sobreira. Ayer, al terminar el mes de mayo, dirigimos a la Virgen nuestra insistente petición por la paz. Permanezcamos unidos a Ella, en la espera de una nueva Pentecostés, pidiendo que el don del Espíritu Santo nos haga descubrir senderos de diálogo y de unidad. Os encomiendo a la maternal protección de la Virgen María y os bendigo de corazón.

Saludo a los fieles de lengua árabe. Los ancianos, por su debilidad, pueden enseñar a quien vive otras edades de la vida que todos necesitamos abandonarnos en el Señor, invocar su ayuda. Porque Dios es siempre nuestra esperanza y nuestro apoyo. ¡El Señor os bendiga a todos y os proteja ‎siempre de todo mal‎‎‎‏‎‎‎‏!

Saludo cordialmente a los polacos. Hoy empezamos el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, fuente de amor y de paz. Abríos a ese amor y llevadlo “hasta los confines de la tierra”, manifestando la bondad y la misericordia que brotan del Corazón de Jesús. Este llamamiento lo dirijo en particular a los jóvenes que se encontrarán el sábado próximo en Lednica, lugar significativo para la fe de los polacos. Dios os bendiga.

Dirijo una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana. En particular, saludo a la fundación “Il Villaggio del fanciullo” de Lucca, con su Arzobispo Paolo Giulietti; a la Unidad pastoral del Centro histórico de Salerno; a los nuevos capellanes de las cárceles, que participan en un encuentro formativo; a la Banda musical de Castellana Grotte. ¡Son buenos estos músicos!

Mi pensamiento va finalmente, como de costumbre, a los ancianos, enfermos, jóvenes y recién casados. El próximo domingo celebraremos la solemnidad de Pentecostés. Que el Espíritu Santo sea para vosotros, jóvenes, como “viento y fuego” que os preserva del aturdimiento, empujándoos al amor de los grandes ideales y al compromiso por la Iglesia y la sociedad. Que sea para vosotros, ancianos y enfermos, el “Consolador” que os acompaña en la fatiga cotidiana, dándoos la certeza del amor de Dios. Que sea para vosotros, recién casado, fuente de “comunión” que os haga crecer en el amor mutuo. A todos mi bendición.

Llamamiento

Preocupa mucho el bloqueo a las exportaciones del grano de Ucrania, del que depende la vida de millones de personas, especialmente en los países más pobres. Hago un llamamiento de corazón para que se haga todo lo posible por resolver este problema y garantizar el derecho humano universal a la alimentación. ¡Por favor, que no se use el grano, alimento básico, como arma de guerra!

Fuente: vatican.va / romereports.com

Traducción de Luis Montoya

Publicado por predicanet en 5:30 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Catequesis 01062022, nO ABANDONAR CUANDO DECAE EL VIGOR, Vejez

02 junio 2022

Meditación Domingo Pentecostés (C)

 (Cfr. www.almudi.org)

 


La venida del Espíritu Santo

“Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los  discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y  en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.» Y  diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se  llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el  Padre me ha enviado, así también os envío yo.» Y, dicho esto, exhaló su  aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les  perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis,  les quedan retenidos.»” (Juan 20, 19-23)

I. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que habita en nosotros. Aleluya.
Pentecostés era una de las tres grandes fiestas judías; muchos israelitas peregrinaban a Jerusalén en estos días para adorar a Dios en el Templo. El origen de la fiesta se remontaba a una antiquísima celebración en la que se daban gracias a Dios por la cosecha del año, a punto ya de ser recogida. Después se sumó en ese día el recuerdo de la promulgación de la Ley dada por Dios en el monte Sinaí. Se celebraba cincuenta días después de la Pascua, y la cosecha material que los judíos festejaban con tanto gozo se convirtió, por designio divino, en la Nueva Alianza, en una fiesta de inmensa alegría: la venida del Espíritu Santo con todos sus dones y frutos.
Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar y de repente sobrevino del cielo un ruido, como de viento que irrumpe impetuosamente, y llenó toda la casa en la que se hallaban. El Espíritu Santo se manifiesta en aquellos elementos que solían acompañar la presencia de Dios en el Antiguo Testamento: el viento y el fuego.
El fuego aparece en la Sagrada Escritura como el amor que lo penetra todo, y como elemento purificador. Son imágenes que nos ayudan a comprender mejor la acción que el Espíritu Santo realiza en las almas: Ure igne Sancti Spiritus renes nostros et cor nostrum, Domine... Purifica, Señor, con el fuego del Espíritu Santo nuestras entrañas y nuestro corazón...
El fuego también produce luz, y significa la claridad con que el Espíritu Santo hace entender la doctrina de Jesucristo: Cuando venga aquél, el Espíritu de verdad, os guiará hacia la verdad completa... Él me glorificará porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. En otra ocasión, Jesús ya había advertido a los suyos: el Paráclito, el Espíritu Santo... os lo enseñará todo y os recordará todo lo que os he dicho. Él es quien lleva a la plena comprensión de la verdad enseñada por Cristo: «habiendo enviado por último al Espíritu de verdad, completa la revelación, la culmina y la confirma con testimonio divino».
En el Antiguo Testamento, la obra del Espíritu Santo es frecuentemente sugerida por el «soplo», para expresar al mismo tiempo la delicadeza y la fuerza del amor divino. No hay nada más sutil que el viento, que llega a penetrar por todas partes, que parece incluso llegar a los cuerpos inanimados y darles una vida propia. El viento impetuoso del día de Pentecostés expresa la fuerza nueva con que el Amor divino irrumpe en la Iglesia y en las almas.
San Pedro, ante la multitud de gente que se congrega en las inmediaciones del Cenáculo, les hace ver que se está cumpliendo lo que ya había sido anunciado por los Profetas: Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne... Quienes reciben la efusión del Espíritu no son ya algunos privilegiados, como los compañeros de Moisés, o como los Profetas, sino todos los hombres, en la medida en que reciban a Cristo. La acción del Espíritu Santo debió producir, en los discípulos y en quienes les escuchan, tal admiración, que todos estaban fuera de sí, llenos de amor y alegría.

II. La venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés no fue un hecho aislado en la vida de la Iglesia. El Paráclito la santifica continuamente; también santifica a cada alma, a través de innumerables inspiraciones, que son «todos los atractivos, movimientos, reproches y remordimientos interiores, luces y conocimientos que Dios obra en nosotros, previniendo nuestro corazón con sus bendiciones, por su cuidado y amor paternal, a fin de despertarnos, movernos, empujarnos y atraernos a las santas virtudes, al amor celestial, a las buenas resoluciones; en una palabra, a todo cuanto nos encamina a nuestra vida eterna». Su actuación en el alma es «suave y apacible (...); viene a salvar, a curar, a iluminar.
En Pentecostés, los Apóstoles fueron robustecidos en su misión de testigos de Jesús, para anunciar la Buena Nueva a todas las gentes. Pero no solamente ellos: cuantos crean en Él tendrán el dulce deber de anunciar que Cristo ha muerto y resucitado para nuestra salvación. Y sucederá en los últimos días, dice el Señor, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas, y vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños. Y sobre mis siervos y mis siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días y profetizarán. Así predica Pedro la mañana de Pentecostés, que inaugura ya la época de los últimos días, los días en que ha sido derramado de una manera nueva el Espíritu Santo sobre aquellos que creen que Jesús es el Hijo de Dios, y llevan a cabo su doctrina.
Todos los cristianos tenemos desde entonces la misión de anunciar, de cantar las magnalia Dei, las maravillas que ha hecho Dios en su Hijo y en todos aquellos que creen en Él. Somos ya un pueblo santo para publicar las grandezas de Aquel que nos sacó de las tinieblas a su luz admirable.
Al comprender que la santificación y la eficacia apostólica de nuestra vida dependen de la correspondencia a las mociones del Espíritu Santo, nos sentiremos necesitados de pedirle frecuentemente que lave lo que está manchado, riegue lo que es árido, cure lo que está enfermo, encienda lo que es tibio, enderece lo torcido. Porque conocemos bien que en nuestro interior hay manchas y partes que no dan todo el fruto que debieran porque están secas, y partes enfermas, y tibieza, y también pequeños extravíos, que es preciso enderezar.
Nos es necesario pedir también una mayor docilidad; una docilidad activa que nos lleve a acoger las inspiraciones y mociones del Paráclito con un corazón puro.

III. Para ser más fieles a la constantes mociones e inspiraciones del Espíritu Santo en nuestra alma «podemos fijarnos en tres realidades fundamentales: docilidad (...), vida de oración, unión con la Cruz».
Docilidad, «en primer lugar, porque el Espíritu Santo es quien, con sus inspiraciones, va dando tono sobrenatural a nuestros pensamientos, deseos y obras. Él es quien nos empuja a adherirnos a la doctrina de Cristo y a asimilarla con profundidad, quien nos da luz para tomar conciencia de nuestra vocación personal y fuerza para realizar todo lo que Dios espera».
El Paráclito actúa sin cesar en nuestra alma: no decimos una sola jaculatoria si no es por una moción del Espíritu Santo, como nos señala San Pablo en la Segunda lectura de la Misa. Él está presente y nos mueve en la oración, al leer el Evangelio, cuando descubrimos una luz nueva en un consejo recibido, al meditar una verdad de fe que ya habíamos considerado, quizá, muchas veces. Nos damos cuenta de que esa claridad no depende de nuestra voluntad. No es cosa nuestra sino de Dios. Es el Espíritu Santo quien nos impulsa suavemente al sacramento de la Penitencia para confesar nuestros pecados, a levantar el corazón a Dios en un momento inesperado, a realizar una obra buena. Él es quien nos sugiere una pequeña mortificación, o nos hace encontrar la palabra adecuada que mueve a una persona a ser mejor.
Vida de oración, «porque la entrega, la obediencia, la mansedumbre del cristiano nacen del amor y al amor se encaminan. Y el amor lleva al trato, a la conversación, a la amistad. La vida cristiana requiere un diálogo constante con Dios Uno y Trino, y es a esa intimidad a donde nos conduce el Espíritu Santo (...). Acostumbrémonos a frecuentar al Espíritu Santo, que es quien nos ha de santificar: a confiar en Él, a pedir su ayuda, a sentirlo cerca de nosotros. Así se irá agrandando nuestro pobre corazón, tendremos más ansias de amar a Dios y, por Él, a todas las criaturas».
Unión con la Cruz, «porque en la vida de Cristo el Calvario precedió a la Resurrección y a la Pentecostés, y ese mismo proceso debe reproducirse en la vida de cada cristiano (...). El Espíritu Santo es fruto de la Cruz, de la entrega total a Dios, de buscar exclusivamente su gloria y de renunciar por entero a nosotros mismos».
Podemos terminar nuestra oración haciendo nuestras las peticiones que se contienen en el himno que se canta en la Secuencia de la Misa de este día de Pentecostés: Ven, Espíritu Santo, y envía desde el cielo un rayo de tu luz. Ven, padre de los pobres; ven, dador de las gracias; ven, lumbre de los corazones. Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio. Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto. ¡Oh luz santísima!, llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles(...). Concede a tus fieles que en Ti confían, tus siete sagrados dones. Dales el mérito de la virtud, dales el puerto de la salvación, dales el eterno gozo.
Para tratar mejor al Espíritu Santo nada tan eficaz como acercarnos a Santa María, que supo secundar como ninguna otra criatura las inspiraciones del Espíritu Santo. Los Apóstoles, antes del día de Pentecostés, perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres y con María la Madre de Jesús.

Textos basados en ideas de Hablar con Dios de F. Fernández Carvajal.

Publicado por predicanet en 7:24 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Domingo Pentecostés (C), Dones, Dovilidad, Espíritu Santo, Frutos, Meditación

Homilía Domingo Pentecostés (C)

 (Cfr. www.almudi.org)



(Hch 2,1-11) "Empezaron a hablar en lenguas extranjeras"
(1 Cor 12,3b-7.12-13) "En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común"
(Jn 20,19-23) "Recibid el Espíritu Santo"

Homilía con textos de homilías pronunciadas por S.S. Juan Pablo II

Homilía en la Misa de Pentecostés (22-V-1988)

--- La misión del Hijo y del Espíritu Santo
--- La misión de la Iglesia
--- El Espíritu Santo en la Iglesia.

--- La misión del Hijo y del Espíritu Santo

“Se llenaron todos del Espíritu Santo” (Hch 2,4).

Este es el día (haec est dies), en que el poder del misterio pascual se manifiesta en el nacimiento de la Iglesia.

Este es el día, en que ante Jerusalén -en presencia de los habitantes de la ciudad y de los peregrinos- se cumplen las palabras que dirigió Jesús a los Apóstoles después de la resurrección: “Recibid el Espíritu Santo” (Jn 20,22).

Leemos en los hechos de los Apóstoles: “Se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería” (Hch 2,4).

En este discurso, que comprendieron enseguida los que lo escuchaban, incluso los que provenían de distintos países del mundo entonces conocido, se manifiesta el inicio de la misión: “como el Padre me ha enviado, así os mando yo” (Jn 20,21). “Id (por todo el mundo) y haced discípulos de todos los pueblos” (Mt 28,19).

--- La misión de la Iglesia

La Iglesia lleva dentro de sí desde el día de su nacimiento la misión del Hijo y del Espíritu Santo, y, en virtud del Espíritu de verdad, el Espíritu-Paráclito, permanece en ella la misión del Hijo: el Evangelio de la salvación eterna.

“Les oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua” (Hch 2,11), exclaman totalmente desconcertados los que participaban en el Pentecostés de Jerusalén.

“ ¡Cuántas son tus obras, Señor; la tierra está llena de tus criaturas!... Envías tu aliento y los creas, y repueblas la faz de la tierra” (Sal 103/104,24.30).

Así se expresa el Salmista.

Sin embargo, “las maravillas de Dios”, que anuncian los Apóstoles el día de Pentecostés por medio de Pedro, tienen un solo nombre: “Jesucristo”. Y hay una sola expresión del poder de Dios, que se ha manifestado entre nosotros: “Jesús es el Señor” (1 Cor 12,3).

Esta gran obra de Dios, la mayor de todas en la historia de la creación y en la historia del hombre, está unida al nombre de Jesús de Nazaret, al Hijo de Dios que “se despojó de su rango tomando la condición de esclavo, que se sometió incluso a la muerte, y una muerte de Cruz, al que Dios levantó y al que Dios le concedió el "Nombre-sobre-todo-nombre": Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (cf. Flp 2,7-9.11).

Señor -Kyrios- significa Dios (Adonai).

--- El Espíritu Santo en la Iglesia.

Precisamente esta verdad, esta “grande, la mayor obra de Dios” es la que anuncia Pedro el día de Pentecostés. Él habla por virtud del Espíritu Santo. “Nadie puede decir: "Jesús es el Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo” (1 Cor 12,3).

Desde el día de Pentecostés de Jerusalén la Iglesia pronuncia esta verdad salvífica: “Jesús es el Señor”. La anuncian los Apóstoles, la acogen los que los escuchan, procedentes de diversos pueblos y naciones de la tierra. Y confiesan: “ ¡Jesucristo -el crucificado y resucitado- es el Señor!”.

Desde el día de Pentecostés, en virtud del Espíritu Santo -que da la vida- comienza la peregrinación en la fe del nuevo Israel, del pueblo mesiánico.

La dignidad de hijos de Dios en cuyos corazones mora el Espíritu Santo como en un templo, se ha convertido en la herencia de este pueblo. El mandato nuevo de amar como Cristo nos ha amado (cf. Jn 13,34) se ha convertido en su ley. El reino de Dios, comenzado en la tierra por el mismo Dios, se ha convertido en su fin. Así enseña el Concilio Vaticano II: “Este pueblo mesiánico..., aunque no excluya a todos los hombres actualmente y con frecuencia parezca una grey pequeña, es, sin embargo, para todo el género humano, un germen segurísimo de unidad, de esperanza de salvación” (LG 9).

“La Iglesia es en Cristo como un sacramento... de la unión íntima con Dios” (LG 1).

 

Publicado por predicanet en 7:21 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Acción del Espíritu, Dones, Espíritu Santo, Frutos, Homilía Domingo Pentecostés (C), Iglesia

27 mayo 2022

PELICULA DE LA SEMANA (27 May): El arma del engaño

 

 

 

El arma del engaño


El arma del engaño

Título original
Operation Mincemeat
Año
2021
Duración
128 min.
País
Reino Unido Reino Unido
Dirección
John Madden
Guion
Michelle Ashford. Libro: Ben Macintyre
Música
Thomas Newman
Fotografía
Sebastian Blenkov
Reparto
Colin Firth, Matthew Macfadyen, Kelly MacDonald, Penelope Wilton, Jason Isaacs, Mark Gatiss, Johnny Flynn, Hattie Morahan, Simon Russell Beale, Paul Ritter, Lorne MacFadyen, Pedro Casablanc, Markus von Lingen, ver 25 más
Productora
Coproducción Reino Unido-Estados Unidos;
See-Saw Films, Cohen Media Group, Filmnation Entertainment, Archery Pictures. Distribuidora: Warner Bros.
Género
Bélico. Drama | Basado en hechos reales. II Guerra Mundial. Espionaje. Ejército
Sinopsis
Año 1943, en plena II Guerra Mundial. Las fuerzas aliadas están decididas a lanzar un asalto definitivo en Europa. Pero se enfrentan un desafío importante: proteger durante la invasión a sus tropas de la potencia de fuego alemana, y así evitar una posible masacre. Dos brillantes oficiales de inteligencia, Ewen Montagu (Firth) y Charles Cholmondeley, son los encargados de establecer la estrategia de desinformación más inspirada e improbable de la guerra... Una historia inspirada en hechos reales basada en un 'bestseller' de Ben Macintyre.
Posición en rankings FA
  • 116 Las mejores películas de ficción de 2021 (no animadas)
  • 132 Las mejores películas de 2021
Críticas
  • "El hecho real (...) permanece siempre a una altura muy superior que la del modo en que se está contando. (...) producción con un aura un tanto añeja, pero con esa (...) capacidad del cine británico para estampar en la pantalla grandes episodios históricos" 
    Javier Ocaña: Diario El País
  • "Mucho diálogo ácido, montaje rápido y puesta en escena genérica pero con guiños al espectador (...) historia bien contada, de romances, frases profundas (…) Puntuación: ★★★ (sobre 5)" 
    Santiago Alverú: Cinemanía
  • "El director le procura cierto espesor a la intriga al poner el foco en el trío protagonista y en las corrientes de amistad, amor, fidelidad y obligaciones familiares que van cambiando su relación. (…) Puntuación: ★★ (sobre 5)" 
    Oti Rodríguez Marchante: Diario ABC
  • "La cinta tiene las cualidades de una producción británica, desde unos intérpretes impecables, aunque algo fríos, entre los que brilla una cautivadora Kelly Macdonald, a una ambientación esmerada. (…) Puntuación: ★★★ (sobre 5)" 
    Juan Pando: Fotogramas
  • "Es lo suficientemente entretenida, aunque tal vez no logre encontrar una expresión ficticia de un material real más extraño que la ficción (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)" 
    Peter Bradshaw: The Guardian
  • "Esta historia de un engaño es apropiadamente divertida. Aunque me habría gustado algo más de ligereza detrás de la cámara." 
    Guy Lodge: Variety
  • "Funciona mejor cuando se concentra en la misión en sí, pero descarrila a través de una guerra relámpago de tramas secundarias que agotan el impulso en momentos fatales (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)" 
    Phil de Semlyen: Time Out
Publicado por predicanet en 5:29 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: El arma del engaño, John Madden, Pelicula

LIBRO DE LA SEMANA (27 May): El camino del fuego

 (Cfr. www.todostuslibros.com)

 

 

El camino del fuego

La teniente Valentina Redondo y su compañero Oliver deciden tomarse unas vacaciones y viajan a Escocia para visitar a la familia de este. Su padre, Arthur Gordon, está empeñado en...
978-84-233-6158-8 / Ediciones Destino
20,90€
(20,10€ sin IVA) 
 
 
Sinopsis

Sinopsis de: "El camino del fuego"

La teniente Valentina Redondo y su compañero Oliver deciden tomarse unas vacaciones y viajan a Escocia para visitar a la familia de este. Su padre, Arthur Gordon, está empeñado en recuperar parte del patrimonio y de la historia de sus antepasados y ha adquirido el castillo de Huntly, en las Highlands, que había pertenecido a su familia hasta el siglo XVII. Durante la rehabilitación del edificio encuentra un diminuto despacho que llevaba oculto doscientos años y en él, documentos que revelan que las memorias de Lord Byron —supuestamente quemadas a comienzos del siglo XIX— pueden seguir intactas y hallarse entre esas paredes. Pronto correrá la voz del extraordinario hallazgo y tanto la prensa de todo el país como varias personas allegadas a la familia se acercarán a ellos para seguir el curioso acontecimiento. Sin embargo, la aparición de un hombre muerto en el castillo hará que Oliver y Valentina se sumerjan en una inesperada investigación que los llevará a adentrarse en la Escocia de épocas pasadas y que cambiará el destino de los Gordon e incluso la propia historia. 

Al tiempo, viajaremos a mediados del siglo XIX y descubriremos cómo Jules Berlioz —un modesto librero de las Highlands— y Mary MacLeod —una joven perteneciente a una familia escocesa acomodada— entrecruzan sus pasos en un camino literario y prohibido en el que el crimen lo salpicará todo de dudas y silencio hasta nuestros días. 

Ficha Técnica

Más información

Materias:
Clásicos policíacos | Género policíaco y misterio
Publicado por predicanet en 5:15 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Libro, María Oruña. El camino del fuego, Policiaca

Catequesis sobre la vejez 11. Qohelet: la noche incierta del sentido y de las cosas de la vid

(Cfr. www.almudi.org)

 


El Papa en la catequesis de hoy: la sabiduría de los ancianos, antídoto contra el desencanto

Catequesis del Santo Padre en español

 Para ecucharla y verla. pincha aquí:  https://youtu.be/fOgNwiPNL9M

Texto completo de la catequesis del Santo Padre traducida al español

En nuestra reflexión sobre la vejez −seguimos reflexionando sobre la vejez−, hoy nos confrontamos con el Libro del Eclesiastés o Qohelet, otra joya que encontramos en la Biblia. En una primera lectura este breve libro impresiona y deja desconcertado por su famoso estribillo: «Todo es vanidad», todo es vanidad: el estribillo que va y viene; todo es vanidad, todo es “niebla”, todo es “humo”, todo está “vacío”. Sorprende encontrar estas expresiones, que cuestionan el sentido de la existencia, dentro de la Sagrada Escritura. En realidad, la oscilación continua de Qohelet entre el sentido y el sinsentido es la representación irónica de un conocimiento de la vida que se desprende de la pasión por la justicia, de la que el juicio de Dios es garante. Y la conclusión del Libro indica el camino para salir de la prueba: «Teme a Dios y guarda sus mandamientos, que eso es ser hombre cabal» (12,13). Ese es el consejo para resolver este problema.

Ante una realidad que, en ciertos momentos, nos parece acoger todos los contrarios, reservándoles el mismo destino, que es el de acabar en la nada, el camino de la indiferencia puede parecernos también el único remedio para una dolorosa desilusión. Preguntas como estas surgen en nosotros: ¿Acaso nuestros esfuerzos han cambiado el mundo? ¿Acaso alguien es capaz de hacer valer la diferencia entre lo justo y lo injusto? Parece que todo eso es inútil: ¿por qué hacer tantos esfuerzos?

Es una especie de intuición negativa que puede presentarse en cada etapa de la vida, pero no cabe duda de que la vejez hace casi inevitable ese encuentro con el desencanto. El desencanto, en la vejez, viene. Y por tanto, la resistencia de la vejez a los efectos desmoralizantes de ese desencanto es decisiva: si los ancianos, que ya han visto de todo, conservan intacta su pasión por la justicia, entonces hay esperanza para el amor, y también para la fe. Y para el mundo contemporáneo se ha vuelto crucial el paso a través de esta crisis, crisis saludable, ¿por qué? Porque una cultura que presume de medir todo y manipular todo termina por producir también una desmoralización colectiva del sentido, una desmoralización del amor, una desmoralización también del bien.

Esa desmoralización nos quita el deseo de hacer. Una presunta “verdad”, que se limita a sondear el mundo, sondea también su indiferencia hacia los opuestos y los entrega, sin redención, al fluir del tiempo y al destino de la nada. De esa forma −revestida de cientificidad, pero también muy insensible y muy amoral− la búsqueda moderna de la verdad se ha visto tentada a despedirse totalmente de la pasión por la justicia. Ya no cree en su destino, en su promesa, en su redención.

Para nuestra cultura moderna, que al conocimiento exacto de las cosas quisiera entregar prácticamente todo, la aparición de esta nueva razón cínica −que suma conocimiento e irresponsabilidad− es un contragolpe muy duro. De hecho, el conocimiento que nos exime de la moralidad, al principio parece una fuente de libertad, de energía, pero pronto se convierte en una parálisis del alma.

Qohelet, con su ironía, desenmascara esta tentación fatal de una omnipotencia del saber −un “delirio de omnisciencia”− que genera una impotencia de la voluntad. Los monjes de la más antigua tradición cristiana habían identificado con precisión esta enfermedad del alma, que de pronto descubre la vanidad del conocimiento sin fe y sin moral, la ilusión de la verdad sin justicia. La llamaban “acedia”. Y es una de las tentaciones de todos, también de los ancianos, de todos. No es simplemente pereza: no, es más. No es simplemente depresión: no. Más bien, la acedia es la rendición al conocimiento del mundo sin más pasión por la justicia y la acción consecuente.

El vacío de sentido y de fuerzas abierto por este saber, que rechaza toda responsabilidad ética y todo afecto por el bien real, no es inofensivo. No solamente le quita las fuerzas a la voluntad del bien: por contragolpe, abre la puerta a la agresividad de las fuerzas del mal. Son las fuerzas de una razón enloquecida, que se vuelve cínica por un exceso de ideología. De hecho, con todo nuestro progreso, con todo nuestro bienestar, nos hemos convertido verdaderamente en una “sociedad del cansancio”. Pensad un poco en esto: ¡somos la sociedad del cansancio! Teníamos que producir bienestar generalizado y toleramos un mercado sanitario científicamente selectivo. Teníamos que poner un límite infranqueable a la paz, y vemos sucesión de guerras cada vez más despiadadas contra personas indefensas. La ciencia progresa, naturalmente, y es un bien. Pero la sabiduría de la vida es completamente otra cosa, y parece estancada.

Finalmente, esa razón anti-afectiva e ir-responsable también quita sentido y energías al conocimiento de la verdad. No es casualidad que la nuestra sea la época de las fake news, de las supersticiones colectivas y las verdades pseudocientíficas. Es curioso: en esta cultura del saber, de conocerlo todo, hasta la precisión del saber, se han difundido tantas brujerías, pero brujerías cultas. Es brujería con cierta cultura, pero te lleva a una vida de superstición: por un lado, para avanzar con inteligencia en el conocer las cosas hasta las raíces; por otro, el alma que necesita otra cosa y toma el camino de la superstición y acaba en brujería. La vejez puede aprender de la sabiduría irónica de Qohelet el arte de desemascarar el engaño oculto en el delirio de una verdad de la mente desprovista de afectos por la justicia. ¡Los ancianos llenos de sabiduría y humor hacen mucho bien a los jóvenes! Los salvan de la tentación de un conocimiento del mundo triste y sin sabiduría de la vida. Y también esos ancianos devuelven a los jóvenes a la promesa de Jesús: «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados» (Mt 5,6). Serán ellos los que siembren hambre y sed de justicia en los jóvenes. Ánimo, ancianos todos: ¡ánimo y adelante! Tenemos una misión muy grande en el mundo. Pero, por favor, no hay que buscar refugio en el idealismo no concreto, no real, sin raíces, digámoslo claramente: en las brujerías de la vida.

Saludos

Saludo cordialmente a las personas de lengua francesa provenientes de Francia, Luxemburgo y Suiza, en particular a los seminaristas de Estrasburgo y a los peregrinos de la archidiócesis de Burdeos. La cultura moderna ha reducido la verdad a la ciencia exacta y a la tecnología, creando un mundo sin esperanza y sin amor. Pidamos al Señor que ilumine nuestra mente a través de la fe, para buscar siempre la justicia de Dios y dar un sentido a la vida. Dios os bendiga.

Saludo a los peregrinos de lengua inglesa presentes en la Audiencia de hoy, especialmente a los de Nigeria, Líbano y Estados Unidos de América. En la alegría de Cristo Resucitado, invoco sobre cada uno y sobre vuestras familias, el amor misericordioso de Dios nuestro Padre. ¡El Señor os bendiga!

Saludo a los fieles de lengua alemana. La solemnidad de la Ascensión, ya cercana, nos recuerda que Jesucristo volvió a la diestra del Padre, pero no nos dejó solos. Desde el Cielo está cerca de nosotros de un modo nuevo, porque mediante el Espíritu Santo Él vive en nuestros corazones. ¡Deseo que experimentéis su presencia en todo momento de vuestra vida!

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos al Señor que nos preserve del desencanto y nos conceda la sabiduría y el buen humor de los ancianos para no dejar nunca de trabajar por la justicia. Y también que hay un buen grupo de argentinos y en este día de la fiesta nacional de nuestra patria les envío un cordial saludo a ustedes y a todo el pueblo argentino. Dios los bendiga. Muchas gracias.

Queridísimos fieles de lengua portuguesa, os saludo a todos, en particular a los parroquianos de San Camilo de Lelis en la ciudad de Natal, y a los miembros de la asociación Regina fidei de São Paulo. Cuando el Hijo de Dios vino a nosotros, encontró el corazón abierto de la Virgen Inmaculada. Ella vivía como todas las mujeres de su tiempo pero, en la vida sencilla de cada día, estaba disponible para el Señor. Pidamos al Espíritu Santo el don de la docilidad a la voluntad de Dios. ¡Sobre todos descienda la bendición del Señor!

Saludo a los fieles de lengua árabe. Los ancianos llenos de sabiduría y buen humor hacen mucho bien a los jóvenes. Los salvan de la tentación de un conocimiento del mundo triste y privado de sabiduría de la vida. Y los devuelven a la promesa de Jesús: «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados». ¡El Señor os bendiga a todos y os proteja ‎siempre de todo mal‎‎‎‏‎‎‎‏!

Saludo cordialmente a los polacos. Ayer celebramos la memoria de María Auxiliadora. En nuestras oraciones confiémosle de modo particular el deseo de paz de Ucrania y del mundo entero. Que la Madre de Dios nos enseñe la solidaridad con quien está probado por la tragedia de la guerra y obtenga la reconciliación de las Naciones. Bendigo de corazón a todos.

Dirijo una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana. En particular, saludo a las Hermanas Misioneras de la Caridad, el Centro Italiano femenino de Caserta, a la Empresa sanitaria Nápoles 3 Sur, y a la Escuela San Giuseppe al Trionfale de Roma.

Mi pensamiento va finalmente, como de costumbre, a los ancianos, enfermos, jóvenes y recién casados. La fiesta, ya próxima, de la Ascensión del Señor me ofrece la oportunidad para saludaros a todos. Jesucristo, ascendiendo al cielo, deja un mensaje y un programa para toda la Iglesia: «Id pues y haced discípulos a todos los pueblos... enseñándoles a guardar todo cuanto os he mandado» (Mt 28,19-20). Dar a conocer la palabra de Cristo y manifestarla con alegría sea el ideal y el compromiso de cada uno en su respectiva condición de vida. A todos mi bendición.

Llamamiento

Tengo el corazón desgarrado por la masacre en la escuela primaria de Texas. Rezo por los niños y adultos asesinados y por sus familias. Es hora de decir basta a la circulación indiscriminada de las armas. Trabajemos todos para que tales tragedias no vuelvan a suceder.

Fuente: vatican.va / romereports.com

Traducción de Luis Montoy

 

 

Publicado por predicanet en 5:03 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Catequesis Papa Francisco 23052022, Guardar sus mandamientos, Humo, Temor de Dios, Todo es vanidad

Meditación Domingo Ascensión del Señor (C)

 Cfr. www.almudi.org)


El don de sabiduría

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.» Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios” (Lucas 24,46-53).

I. Existe un conocimiento de Dios y de lo que a Él se refiere al que sólo se llega con santidad. El Espíritu Santo, mediante el don de sabiduría, lo pone al alcance de las almas sencillas que aman al Señor: Yo te glorifico, Padre, Señor del Cielo y de la tierra ‑exclamó Jesús delante de unos niños-, porque has tenido encubiertas estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños. Es un saber que no se aprende en libros sino que es comunicado por Dios mismo al alma, iluminando y llenando de amor a un tiempo la mente y el corazón, el entendimiento y la voluntad. Mediante la luz que da el amor, el cristiano tiene un conocimiento más íntimo y gustoso de Dios y de sus misterios.
«Cuando tenemos en nuestra boca una fruta, apreciamos entonces su sabor mucho mejor que si leyéramos las descripciones que de ella hacen todos los tratados de Botánica. ¿Qué descripción podría ser comparable al sabor que experimentamos cuando probamos una fruta? Así, cuando estamos unidos a Dios y gustamos de Él por la íntima experiencia, esto nos hace conocer mucho mejor las cosas divinas que todas las descripciones que puedan hacer los eruditos y los libros de los hombres más sabios». Este conocimiento se experimenta de manera particular en el don de la sabiduría.
De manera semejante a como una madre conoce a su hijo a través del amor que le tiene, así el alma, mediante la caridad, llega a un conocimiento profundo de Dios que saca del amor su luz y su poder de penetración en los misterios. Es un don del Espíritu Santo porque es fruto de la caridad infundida por Él en el alma y nace de la participación de su sabiduría infinita. San Pablo oraba por los primeros cristianos, para que fuesen fortalecidos por la acción de su Espíritu (...), para que (...), arraigados y cimentados en el amor, podáis comprender cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento. Comprender, estando cimentados en el amor..., dice el Apóstol. Es un conocimiento profundo y amoroso.
Santo Tomás de Aquino enseña que el objeto de este don es Dios mismo y las cosas divinas, en primer lugar y de modo principal, pero también lo son las cosas de este mundo en cuanto se ordenan a Dios y de Él proceden.
A ningún conocimiento más alto de Dios podemos aspirar que a este saber gustoso, que enriquece y facilita nuestra oración y toda nuestra vida de servicio a Dios y a los hombres por Dios: La sabiduría -dice la Sagrada Escritura- vale más que las piedras preciosas, y cuanto hay de codiciable no puede comparársele. La preferí a los cetros y a los tronos, y en comparación con ella tuve en nada la riqueza (...). Todo el oro ante ella es un grano de arena, y como el lodo es la plata ante ella. La amé más que a la salud y a la hermosura y antepuse a la luz su posesión, porque el resplandor que de ella brota es inextinguible. Todos los bienes me vinieron juntamente con ella (...), porque la sabiduría es quien los trae, pero yo ignoraba que fuese ella la madre de todos (...), Es para los hombres un tesoro inagotable, y los que de él se aprovechan se hacen partícipes de la amistad de Dios.
El don de sabiduría está íntimamente unido a la virtud teologal de la caridad, que da un especial conocimiento de Dios y de las personas, que dispone al alma para poseer «una cierta experiencia de la dulzura de Dios», en Sí mismo y en las cosas creadas, en cuanto se relacionan con Él.
Por estar este don tan hondamente ligado a la caridad, estaremos mejor dispuestos para que se manifieste en nosotros en la medida en que nos ejercitemos en esta virtud. Cada día son incontables las oportunidades que tenemos a nuestro alcance de ayudar y servir a los demás. Pensemos hoy en nuestra oración si son abundantes estos pequeños servicios, si realmente nos esforzamos por hacer la vida más amable a quienes están junto a nosotros.

II. «Entre los dones del Espíritu Santo, diría que hay uno del que tenemos especial necesidad todos los cristianos: el don de sabiduría que, al hacernos conocer a Dios y gustar de Dios, nos coloca en condiciones de poder juzgar con verdad sobre las situaciones y las cosas de esta vida». Con la visión profunda que da al alma este don, el cristiano que sigue de cerca al Señor contempla la realidad creada con una mirada más alta, pues participa de algún modo de la visión que Dios tiene en Sí mismo de todo lo creado. Todo lo juzga con la claridad de este don.
Los demás son entonces una ocasión continua para ejercer la misericordia, para hacer un apostolado eficaz acercándolos al Señor. El cristiano comprende mejor la inmensa necesidad que tienen los hombres de que se les ayude en su caminar hacia Cristo. Se ve a los demás como a personas muy necesitadas de Dios, como Jesús las veía.
Los santos, iluminados por este don, han entendido en su verdadero sentido los sucesos de esta vida: los que consideramos como grandes e importantes y los de apariencia pequeña. Por eso, no llaman desgracia a la enfermedad, a las tribulaciones que han debido padecer, porque comprendieron que Dios bendice de muchas maneras, y frecuentemente con la Cruz; saben que todas las cosas, también lo humanamente inexplicable, coopera al bien de los que aman a Dios.
«Las inspiraciones del Espíritu Santo, a las que este don hace que seamos dóciles, nos aclaran poco a poco el orden admirable del plan providencial, aun y precisamente en aquellas cosas que antes nos dejaban desconcertados, en los casos dolorosos e imprevistos, permitidos por Dios en vista de un bien superior».
Las mociones de la gracia a través del don de sabiduría nos traen una gran paz, no sólo para nosotros, sino también para el prójimo; nos ayudan a llevar la alegría allí donde vamos, y a encontrar esa palabra oportuna que ayuda a reconciliar a quienes están desunidos. Por eso a este don corresponde la bienaventuranza de los pacíficos, aquellos que, teniendo paz en sí mismos, pueden comunicarla a los demás. Esta paz, que el mundo no puede dar, es el resultado de ver los acontecimientos dentro del plan providente de Dios, que no se olvida en ningún momento de sus hijos.

III. El don de sabiduría nos da una fe amorosa, penetrante, una claridad y seguridad en el misterio inabarcable de Dios, que nunca pudimos sospechar. Puede ser en relación a la presencia y cercanía de Dios, o a la presencia real de Jesucristo en el Sagrario, que nos produce una felicidad inexplicable por encontrarnos delante de Dios. «Permanece allí, sin decir nada o simplemente repitiendo algunas palabras de amor, en contemplación profunda, con los ojos fijos en la Hostia Santa, sin cansarse de mirarle. Le parece que Jesús penetra por sus ojos hasta lo más profundo de ella misma...».
Lo ordinario, sin embargo, será que encontremos a Dios en la vida corriente, sin particulares manifestaciones, pero con la íntima seguridad de que nos contempla, que ve nuestros quehaceres, que nos mira como hijos suyos... En medio de nuestro trabajo, en la familia, el Espíritu Santo nos enseña, si somos fieles a sus gracias, que todo aquello es el medio normal que Dios ha puesto a nuestro alcance para servirle aquí y contemplarle luego por toda la eternidad.
En la medida en que vamos purificando nuestro corazón, entendemos mejor la verdadera realidad del mundo, de las personas (a quienes vemos como hijos de Dios) y de los acontecimientos, participando en la visión misma de Dios sobre lo creado, siempre según nuestra condición de creaturas.
El don de sabiduría ilumina nuestro entendimiento y enciende nuestra voluntad para poder descubrir a Dios en lo corriente de todos los días, en la santificación del trabajo, en el amor que ponemos por acabar con perfección la tarea, en el esfuerzo que supone estar siempre dispuestos a servir a los demás.
Esta acción amorosa del Espíritu Santo sobre nuestra vida sólo será posible si cuidamos con esmero los tiempos que tenemos especialmente dedicados a Dios: la Santa Misa, los ratos de meditación personal, la Visita al Santísimo... Y esto en las temporadas normales y en las que tenemos un trabajo que parece superar nuestra capacidad de sacarlo adelante; cuando tenemos una devoción más fácil y sencilla y cuando llega la aridez; en los viajes, en el descanso, en la enfermedad... Y junto al cuidado de estos momentos más particularmente dedicados a Dios, no ha de faltarnos el interés para que en el trasfondo de nuestro día se encuentre siempre el Señor. Presencia de Dios alimentada con jaculatorias, acciones de gracias, petición de ayuda, actos de desagravio, pequeñas mortificaciones que nacen con ocasión de nuestra labor o que buscamos libremente...
«Que la Madre de Dios y Madre nuestra nos proteja, con el fin de que cada uno de nosotros pueda servir a la Iglesia en la plenitud de la fe, con los dones del Espíritu Santo y con la vida contemplativa. Cada uno realizando los deberes personales, que le son propios; cada uno en su oficio y profesión, y en el cumplimiento de las obligaciones de su estado, honre gozosamente al Señor».

Textos basados en ideas de Hablar con Dios de F. Fernández Carvajal.

Publicado por predicanet en 4:56 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Agradecimiento, Felicidad de llegar al Cielo, Meditacion Ascensión del Señor, Sabiduría, Subir al Cielo

Homilía Domingo Ascensión Señor (C)

 (Cfr. www.almudi.org)



(Hch 1,1-11) "Galileos, ¿qué hacéis mirando al cielo?"
(Ef 1,17-23) "Y todo lo puso bajo sus pies"
(Lc 24,46-53)"Mientras los bendecía se separó de ellos"

 

 Homilía a cargo de D. Justo Luis Rodríguez Sánchez de Alva

Hoy es un día muy grande. Hoy Cristo nos ha abierto las puertas del cielo al elevar victoriosamente su Humanidad Santísima a la gloria del Padre a la vista de los suyos en el escenario de su aparente derrota. "Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios". También nosotros nos unimos a esa alegría por el triunfo del Señor, preludio del nuestro porque somos miembros de su Cuerpo, y, como los discípulos, alabamos a Dios pensando: "No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor" (S. 117).

Alabar a Dios es un privilegio del hombre, una prueba de su dignidad. Conmoverse ante la grandeza de Dios, es abrirse al mensaje que nos llega de lo alto, un homenaje a todo lo que es Sabiduría, Bondad y Belleza, lo cual nos engrandece porque mostramos que somos capaces de apreciarlo, al paso que nos vuelve también mejores. Quien no se conmoviera ante la belleza de la naturaleza, del arte, del ingenio humano..., en última instancia de Dios Creador de todo eso, demostraría que es incapaz de ella. Sólo la ceguera, la inconsciencia o una mirada distorsionada por el culto al yo, puede ver en la alabanza y el agradecimiento a Dios un gesto sin sentido.

La alabanza a Dios por ser quien es y por todos sus beneficios brota con espontaneidad del corazón humano. Esa alabanza encuentra en la Santa Misa su expresión más alta y más grata a Dios. Ella es la alabanza perfecta. Nada ni nadie da a Dios un culto como el que Jesucristo, Dios también, ofrece al Padre en la Liturgia eucarística: "Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos". Si queremos manifestarle a Dios nuestra gratitud, no sólo como Él la merece sino como Él quiere, debemos hacerlo en la Santa Misa: "Haced esto en conmemoración mía", dijo Jesús.

Los primeros cristianos expresaban al Señor su gratitud justamente así: "El domingo, nos dice S. Justino, teníamos todos juntos la asamblea, porque es el día primero en el que Dios creó el mundo...; y porque Jesucristo, Nuestro Redentor, resucitó este día de entre los muertos".

"Estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios", nos dice el Evangelio de hoy. Que la obligada atención a las cosas de este mundo no nos impida alabar al Dios que hizo el mundo y todas las cosas. "Día tras día te bendeciré, Señor, y alabaré tu nombre por siempre jamás" (S. 144). Sí. "Bendice alma mía al Señor y no olvides sus beneficios" (S. 102). Porque, como denunciaba Séneca: "No ha producido la tierra peor planta que la ingratitud ".

Publicado por predicanet en 4:48 p. m. 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Escucha
este post
Etiquetas: Acciones de gracias, Alabanzas, Gratitud, Homilía Ascensión del Señor, Puertas del Cielo
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)

Follow Me

Vatican.va

Catecismo de la Iglesia Católica explicado por Mons Munilla

Sígue mi Podcast

Vistas de página en total

Entradas populares

  • Homilía Domngo 3º Cuaresma (B)
     (Cfr. www.almudi.org )   (Ex 20,1-17) "No tendrás otros dioses frente a mí" (1 Cor 1,22-25) "Predicamos a Cristo crucific...
  • PELICULA DE A SEMANA (15 Oct): Medjugorge , la pelcíula
      (Cfr. www.almudi.org )   ...
  • Esta es la historia de Isabel Zendal, la enfermera de la que todo el mundo habla
     (Cfr. www.almudi.org )     Sacrificio, la superación personal y la dedicación a...
  • Meditación Domingo 2º t.o. (C)
     (Cfr. www.almudi.org )   Domingo de la semana 2 de tiempo ordinario; ciclo C El primer milagro de Jesús “ En aquel tiempo, había una boda ...
  • Homilía Domingo 29º t.o. (B)
     (Cfr. www.almudi.org )   (Is 53,10-11) "Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos" (Hb 4,14-16) ...
  • Homilía Domingo 2º t.o. (C)
     (Cfr. www.almudi.org)   (Is 62,1-5) "Porque el Señor puso en ti su complacencia" (1 Cor 12,4-11) "Hay diversidad de graci...
  • La belleza está en el interior
     (Cfr. www.almudi.org)   “Solo se ve bien con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos” (Saint ...
  • San Josñe el carpintero
     (Cfr. www.almudi.org )   De hecho, el trabajo es una forma de expresar nuestra personalidad, que es por su...
  • LIBRO DE LA SEMANA (26 Feb) : ek duQUE Y YO bRIDGERTON
     (Cfr. www.todostuslibros.com )   ...
  • (sin título)
     (Cfr. www.almudi.org ) Para cambiar el mundo hay que comenzar por las cosas pequeñas, las que nos parecen...

Datos personales

predicanet
Ver todo mi perfil

Donaciones para el mantenimiento de este blog

Si quieres ayudar a mantener este blog pincha en el botón

Nueva Evangelización en Facebook

Catequesis en Facebook

Calendario

El Tiempo

El Tiempo en Madrid - Predicción a 7 días y condiciones actuales.

Red Madre

CuyDe: Cuidamos con Esmero

AEMET: El Tiempo

La hora

JMJKrakow 2016

Liturgia de la Horas

Lectionautas

Santo del día

Santo del día

Almudi.org

Evangelio del día

Evangelio del día

Magnificat

Magnificat

Con el Papa


Con el Papa

Buscadores de la Verdad

Textos de San Josemaría

ESCUCHAR AUDIO-TEXTOS DE SAN JOSEMARIA

Homilías de San Josemaría y otros escritos en mp3

Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz


¿Qué es?

Efemérides San Josemaría: Tal día como hoy

Centros de Estudio y Trabajo

Busco estudiar y trabajar

Suscribirse

Entradas
Atom
Entradas
Comentarios
Atom
Comentarios

VISITANTES

POR PAISES


contador de visitas

CONSULTA MORAL

Consulta sobre libros


Almudi.org

DADUN - Biblioteca Universidad de Navarra


dadun - Biblioteca Universidad de Navarra

Descargas predicanet

Descargas predicanet

↑ Grab this Headline Animator

Consulta sobre Misas

Misas.org

Consulta de películas (DVD y Cartelera)


Almudi.org

CONSULTA CANÓNICA

Encuentra.com

Radio María

Arguments

Clerus Org

www.clerus.org

NYPRIEST

Vínculos

  • Aciprensa
  • ARVO
  • Cauces de Intercomunicación
  • Dignidad humana
  • El Jesús real
  • Encuentra
  • Foro Opus Dei al día
  • Foro Sacerdotal
  • Google Noticias
  • Mar adentro
  • Mercaba
  • Monserrat Grases
  • Opus Dei Madrid
  • Opus Dei vídeos
  • Sacerdotes en Rusia

SUSCRIPCIÓN

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Materiales y medios de Predicanet

Para preparar homilias

  • SS. Francisco I
  • SS. Benedicto XVI
  • SS. Juan Pablo II
  • Homilias net (eng-spa)
  • Homilías org
  • Archimadrid
  • Biblioteca Sacerdotal Almudí
  • Devociones-Homilías
  • ACI Prensa-Podcast
  • EL Evangelio del día
  • Carmelitas
  • Catholic net
  • Betania
  • Fray Nelson

Documentación

  • Cuentos para explicar la Misa
  • Alegraos conmigo
  • Padre Fabián (Argentina)
  • Conversando...
  • Seguir senderos
  • Evangelizar
  • Fluvium
  • Comunidad Bienaventuranzas
  • Evangeli net
  • Blogs sobre el Opus Dei
  • Opus Dei: testimonios
  • Opus Dei: preguntas
  • Opus Dei: anti
  • Sacerdotes sin fronteras
  • Vida sacerdotal
  • Interrogantes net
  • Católicos org
  • Catequesis net
  • Misal Palm
  • VE Multimedios
  • Oraciones y devociones

Preparaciones POWER POINT, ZIP y COMPLEMENTOS

  • Motivaciones FLUVIUM
  • Más Motivaciones FLUVIUM
  • Fotomensajes MERCABA
  • Catequesis net
  • Descargas predicanet
  • Con noticias de Dios

BLOGOESFERA

Anécdotas, proverbios, frases célebres

  • Frases celebres.com
  • Anecdonet
  • Frases célebres net
  • Corazones org
  • El Asere com
  • Busca frases
  • Frases célebres blogia
  • Proverbia net
  • Probervios Vascones
  • Rincón castellano
  • Proverbios (inglés)
  • Cantervill com
  • Proverbes (français)
  • Proverbes (3) (français)
  • Proverbios chinos
  • Proverbios chinos (2)
  • Proverbios chinos (3)
  • Proverbios africanos

Derecho a vivir

CÓMO HABLAR EN PÚBLICO

  • Oratoria NET
  • Oratoria romana
  • Curso de oratoria
  • La gran guía de los Blogs

    Descargar Edición escaneada en PDF de La Gran Guía de los Blogs 2008

    Archivo del blog

    • ▼  2024 (22)
      • ▼  04/21 - 04/28 (2)
        • Meditación Domingo 4º Pascua (B)
        • Homilía Domingo 4º Pascua (B)
      • ►  03/17 - 03/24 (2)
      • ►  03/10 - 03/17 (2)
      • ►  03/03 - 03/10 (4)
      • ►  02/18 - 02/25 (2)
      • ►  02/11 - 02/18 (2)
      • ►  02/04 - 02/11 (2)
      • ►  01/28 - 02/04 (3)
      • ►  01/07 - 01/14 (3)
    • ►  2023 (184)
      • ►  12/31 - 01/07 (3)
      • ►  12/24 - 12/31 (12)
      • ►  12/03 - 12/10 (5)
      • ►  11/26 - 12/03 (5)
      • ►  11/19 - 11/26 (5)
      • ►  10/08 - 10/15 (5)
      • ►  09/24 - 10/01 (2)
      • ►  09/17 - 09/24 (2)
      • ►  09/03 - 09/10 (7)
      • ►  08/27 - 09/03 (7)
      • ►  08/13 - 08/20 (2)
      • ►  08/06 - 08/13 (6)
      • ►  07/23 - 07/30 (10)
      • ►  07/16 - 07/23 (2)
      • ►  07/09 - 07/16 (5)
      • ►  06/25 - 07/02 (5)
      • ►  06/18 - 06/25 (3)
      • ►  06/11 - 06/18 (1)
      • ►  06/04 - 06/11 (5)
      • ►  05/21 - 05/28 (3)
      • ►  05/14 - 05/21 (2)
      • ►  05/07 - 05/14 (9)
      • ►  04/30 - 05/07 (5)
      • ►  04/09 - 04/16 (7)
      • ►  04/02 - 04/09 (3)
      • ►  03/26 - 04/02 (5)
      • ►  03/19 - 03/26 (5)
      • ►  03/12 - 03/19 (8)
      • ►  03/05 - 03/12 (2)
      • ►  02/19 - 02/26 (5)
      • ►  02/12 - 02/19 (5)
      • ►  02/05 - 02/12 (5)
      • ►  01/29 - 02/05 (5)
      • ►  01/22 - 01/29 (5)
      • ►  01/15 - 01/22 (5)
      • ►  01/08 - 01/15 (8)
      • ►  01/01 - 01/08 (5)
    • ►  2022 (253)
      • ►  12/25 - 01/01 (7)
      • ►  12/11 - 12/18 (5)
      • ►  12/04 - 12/11 (8)
      • ►  11/27 - 12/04 (2)
      • ►  11/20 - 11/27 (5)
      • ►  11/13 - 11/20 (8)
      • ►  11/06 - 11/13 (3)
      • ►  10/30 - 11/06 (5)
      • ►  10/23 - 10/30 (6)
      • ►  10/16 - 10/23 (4)
      • ►  10/09 - 10/16 (4)
      • ►  10/02 - 10/09 (5)
      • ►  09/25 - 10/02 (10)
      • ►  09/11 - 09/18 (7)
      • ►  09/04 - 09/11 (3)
      • ►  08/28 - 09/04 (5)
      • ►  08/21 - 08/28 (5)
      • ►  08/14 - 08/21 (5)
      • ►  08/07 - 08/14 (5)
      • ►  07/31 - 08/07 (5)
      • ►  07/24 - 07/31 (3)
      • ►  07/17 - 07/24 (5)
      • ►  07/10 - 07/17 (5)
      • ►  07/03 - 07/10 (5)
      • ►  06/26 - 07/03 (10)
      • ►  06/12 - 06/19 (5)
      • ►  06/05 - 06/12 (5)
      • ►  05/29 - 06/05 (5)
      • ►  05/22 - 05/29 (5)
      • ►  05/15 - 05/22 (5)
      • ►  05/08 - 05/15 (5)
      • ►  05/01 - 05/08 (8)
      • ►  04/24 - 05/01 (1)
      • ►  04/17 - 04/24 (5)
      • ►  04/10 - 04/17 (5)
      • ►  04/03 - 04/10 (8)
      • ►  03/27 - 04/03 (2)
      • ►  03/20 - 03/27 (5)
      • ►  03/13 - 03/20 (4)
      • ►  03/06 - 03/13 (5)
      • ►  02/27 - 03/06 (5)
      • ►  02/20 - 02/27 (5)
      • ►  02/13 - 02/20 (5)
      • ►  02/06 - 02/13 (5)
      • ►  01/30 - 02/06 (5)
      • ►  01/23 - 01/30 (10)
      • ►  01/09 - 01/16 (8)
      • ►  01/02 - 01/09 (2)
    • ►  2021 (238)
      • ►  12/26 - 01/02 (5)
      • ►  12/19 - 12/26 (5)
      • ►  12/12 - 12/19 (5)
      • ►  12/05 - 12/12 (5)
      • ►  11/28 - 12/05 (5)
      • ►  11/21 - 11/28 (4)
      • ►  11/14 - 11/21 (5)
      • ►  11/07 - 11/14 (5)
      • ►  10/31 - 11/07 (5)
      • ►  10/24 - 10/31 (8)
      • ►  10/17 - 10/24 (2)
      • ►  10/10 - 10/17 (8)
      • ►  10/03 - 10/10 (5)
      • ►  09/26 - 10/03 (5)
      • ►  09/19 - 09/26 (5)
      • ►  09/12 - 09/19 (2)
      • ►  09/05 - 09/12 (5)
      • ►  08/29 - 09/05 (5)
      • ►  08/22 - 08/29 (8)
      • ►  08/15 - 08/22 (6)
      • ►  08/01 - 08/08 (5)
      • ►  07/25 - 08/01 (5)
      • ►  07/18 - 07/25 (5)
      • ►  07/11 - 07/18 (5)
      • ►  07/04 - 07/11 (5)
      • ►  06/27 - 07/04 (4)
      • ►  06/20 - 06/27 (5)
      • ►  06/13 - 06/20 (5)
      • ►  06/06 - 06/13 (5)
      • ►  05/30 - 06/06 (5)
      • ►  05/23 - 05/30 (5)
      • ►  05/16 - 05/23 (8)
      • ►  05/02 - 05/09 (7)
      • ►  04/25 - 05/02 (3)
      • ►  04/18 - 04/25 (5)
      • ►  04/11 - 04/18 (5)
      • ►  04/04 - 04/11 (5)
      • ►  03/28 - 04/04 (5)
      • ►  03/21 - 03/28 (1)
      • ►  03/14 - 03/21 (6)
      • ►  03/07 - 03/14 (6)
      • ►  02/28 - 03/07 (8)
      • ►  02/21 - 02/28 (2)
      • ►  02/14 - 02/21 (5)
      • ►  02/07 - 02/14 (8)
      • ►  01/31 - 02/07 (7)
    Powered By Blogger

    Devocionario Católico

    Descargas Predicanet


    ALETEIA TV

    Tema Picture Window. Con la tecnología de Blogger.