Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

21 octubre 2016

LIBRO DE LA SEMANA (21 Oct): Hipótesis sobre MAría

(Cfr. www.libroslibres.com)

 
hipotesis sobre maria


22,00€
Hechos, indicios, enigmas
Editorial: LIBROSLIBRES
ISBN: 978-84-96088-62-7 Categorías: ,

Vittorio Messori nos vuelve a deslumbrar con una obra, esta vez, sobre María

María, la madre de Jesús de la que nos hablan los Evangelios, es sin duda la mujer que más impacto cultural y social ha tenido en la historia de la humanidad. Pese a que ignoramos qué aspecto tenía realmente, de ninguna otra mujer existen tantas imágenes. María es, sin discusión, la mujer más presente en las artes plásticas, en la música o en la literatura. Muy pocos se han adentrado con tanta seriedad y amenidad en la figura de la que los cristianos llaman Madre de Dios como lo ha hecho Vittorio Messori.
«Hipótesis sobre María» es fruto de años de minuciosa investigación. En sus páginas se desvela una panorámica sorprendente de un mundo con frecuencia secreto en el que Messori muestra qué hay de leyenda y qué de realidad en María. En este libro el dogma se une a la anécdota, la exégesis bíblica a las apariciones, la espiritualidad a la historia y la teología al misterio. Se entrelazan aquí puntos de vista de científicos y literatos, de santos y pecadores, de inquisidores y herejes, de emperadores y campesinos.
Estas páginas son simultáneamente rigurosas y divulgativas. ¿Son el resultado como ocurre en los libros de Vittorio Messori de la vivacidad y claridad del gran periodista, unidas a la solidez del estudio actualizado y respaldado por una extensísima documentación?.

Déjales que sean autónomos


 

 
 
Gran parte del ‘trabajo’ de los padres lo asumirían los hijos si se les diera la oportunidad de hacerlo

Son muchas las madres (y muchos los padres) que en algún momento dicen que no pueden más, que están agotados, que todo el día están recogiendo, limpiando y continuamente detrás de sus hijos para conseguir que todo esté en su sitio y mínimamente presentable.
Bien, no están solos... todos andamos más o menos igual. Sin embargo, gran parte del "trabajo" de los padres lo asumirían los hijos si se les diera la oportunidad de hacerlo. Es una cuestión de darles autonomía, de ponérselo fácil para que puedan colaborar y de hacerles partícipes de sus "destrozos" y "desórdenes".
Por eso hoy os decimos esto: "déjales que sean autónomos, para que así crezcan". Y para saber cuándo están capacitados os dejamos con una tabla inspirada en Montessori para saber qué tareas pueden hacer en cada edad.

Déjale que crezca

Quizás no os lo creáis (o quizás sí), pero son muchos los padres a los que en la consulta les tengo que decir esto: "déjale crecer", o "ayúdale a crecer". Porque tienen cuatro o cinco años y no saben casi vestirle solos, no beben agua más que cuando la piden, muchos aún son bañados y casi, casi, alimentados.
¿Que a qué me refiero? Pues que me dicen cosas como "es que está muy pegadito a mí", "es que duerme solo, pero se viene todas las noches a mi cama", "es que lo veo muy bebé", "es que creo que tendré problemas con el pañal", "es que apenas juega con otros niños", etc., y yo les digo que no se agobien, que no pasa nada porque el niño haga todo eso, pero que hay muchos niños que aún siguen anclados en la etapa de bebé, y tienen que poder pasar página.
Pero para poder pasar página y que los padres no nos acabemos convirtiendo en sus mayordomos tenemos que promover su autonomía, que hagan cosas ellos solos. No tiene sentido que los fines de semana, por ejemplo, les vistamos nosotros. Que lo hagan ellos. Puedes dejarle la ropa a su altura y que se la pongan... que lleguen a su ropa. Y si prefieres darle tú lo que quieres que se ponga, dáselo, pero no lo vistas, que lo intente él.
No tiene sentido que el niño tenga sed y que tenga que venirte a decir que quiere agua. Déjale los vasos de plástico en algún cajón que pueda abrir, o fuera, a una altura acorde a su estatura. Y si quieres, incluso una botellita con agua para que él mismo se la sirva.
Y así con todo. Que vea que puede hacerlo. Que lo intente. Que lo haga. Que empiece a ocuparse de su vida, que tiene edad y capacidad para empezar a hacerlo.

No forzar, pero sí permitir crecer

No hay que obligar ni forzar al niño a hacer las cosas. No tiene sentido que se lo hagamos todo los padres y de repente le obliguemos a hacerlo. Tiene que salir de él, de querer hacerlo, de querer colaborar, de querer ser uno más, como tú, partícipe de su imagen, del orden de la casa, de la limpieza, de la higiene...
Así que sugiere, invita a hacer, o directamente haz que sea divertido (si es posible): canta, ríe, hazle reír mientras lo hacéis, cuéntale historias... así puede ser hasta divertido también para ti, aunque tardéis un poco más.

La tabla inspirada en Montessori para saber
qué tareas pueden hacer en cada edad

Pero... ¿cómo voy a hacer que mi hijo, que apenas ha hecho nunca nada, se ponga ahora a hacer lo que pone en su edad?, pensaréis muchos. Tranquilidad. Si tenéis un hijo de 9 años, por ejemplo, y os acabáis de dar cuenta de que apenas hace nada de eso, y tampoco lo veis capaz, será porque no ha hecho aún mucho de lo anterior.
La tabla es progresiva y orientativa. Un niño de 9 años puede hacer lo que dice la tabla si en las edades anteriores, más o menos, tuvo las responsabilidades para las que estaba preparado. Así que si la estáis mirando y pensáis que os gustaría que vuestro hijo hiciera más cosas, y además pensáis que las hará motivado y con implicación, pues igual tenéis que empezar por cosas de edades inferiores, para finalmente llegar a lo de su edad.
De igual modo, un niño puede hacer las cosas que en la tabla aparecen para niños de más edad. Todo depende de su motivación, sus ganas y su habilidad. Al final la clave está en respetar sus ritmos de aprendizaje.
En cualquier caso no dejan de ser ideas, un abrir los ojos de los padres que piensan que sus hijos son siempre pequeños para hacer algunas cosas, que puede ayudar a todos los miembros de la familia: si mamá y papá no tienen que hacerlo todo, si los hijos también colaboran en las tareas del hogar, puede quedar más tiempo libre para pasar todos juntos. Y esto seguro que los hijos también lo valoran.
Fuente: bebesymas.com.

PELICULA DE LA SEMANA (21 Oct): Luz de soledad

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Luz de Soledad


Contenidos: ---
Reseña: 
Olga es hija única y debe encargarse de cuidar a su padre, D. Arturo un hombre irascible y de carácter duro que sufre una enfermedad. Agobiada por su trabajo en el bufete de abogados necesita a alguien que le cuide de noche y recurre a la última persona a quien su padre querría ver: Sor Inés, una monja Sierva de María.
La película narra los inicios de las Siervas de María, una institución religiosa originada en Madrid en 1851 por inspiración del sacerdote Miguel Martínez y que Soledad Torres Acosta guió en su desarrollo y expansión hasta su muerte en 1887. Son años difíciles en los que Madre Soledad y sus Siervas de María se enfrentan a revoluciones, epidemias y persecuciones religiosas. Soledad Torres Acosta fue canonizada por el Papa Pablo VI en 1970.
El guión explora los comienzos de la vocación de Santa Soledad, junto con las dificultades e incomprensiones –familiares e institucionales– inherentes a su ingreso en la congregación.
Tercer proyecto de envergadura del director Pablo Moreno, tras Un Dios prohibido y Poveda, que recibieron una estimada acogida entre el público. Vuelve el director a narrar una historia real de temática religiosa. A pesar de que se nota su modesto presupuesto, Moreno esquiva, aun con mayor habilidad que en sus anteriores filmes, las dificultades derivadas: la ambientación, los figurantes, los exteriores, etc., de modo que logra una narración consistente, sobria pero correcta, que no sugiere improvisación o ligereza. Esto, junto con el cuidadoso manejo de la cámara y una trabajada planificación aportan al conjunto un acabado lustroso y meritorio. Estamos, seguramente, ante la mejor película del director.
Lo mejor de la cinta es la imagen que se ofrece de la santa, la de una mujer de fe, nada melindrosa ni altanera, sino sencilla y audaz, de una fortaleza impresionante para servir a los demás. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ
 

Meditación Domingo 30º t.o. (C)

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La oración humilde nos abre el corazón a la misericordia divina

«Dijo también esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos teniéndose por justos y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, quedándose de pie, oraba para sus adentros: oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana, pago el diezmo de todo lo que poseo. Pero el publicano, quedándose lejos, ni siquiera se atrevía a levantar sus ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: oh Dios, ten compasión de mí que soy un pecador. Os digo que éste bajó justificado a su casa, y aquél no. Porque todo el que se ensalza será humillado, y todo el que se humilla será ensalzado» (Lucas 18,9-14).

1. Algunos que se creían buenos, que estaban seguros de sí mismos (de lo que pensaban y de lo que hacían) y que despreciaban a los demás, son el motivo de que Jesús nos contara esta parábola:
Dos hombres subieron al Templo de Jerusalén a rezar. Uno era fariseo y el otro publicano. A ambos  después de verlos en el Templo, Jesús les da sendos calificativos que los definen perfectamente: al primero le llama: el que se exalta y enaltece; al segundo: el que se humilla y abaja.
(*) El que se exalta a sí mismo es «el hombre orgullosos».. La meta de su plegaria no es Dios sino él. Quizá hablaba consigo mismo y no con Dios. Ésa es la dirección de la plegaria: él mismo: «Oh Dios, te doy gracias», en lugar de Dios podría poner su propio nombre y decir: «Me felicito porque no soy como los demás hombres: injustos, ladrones... » y no lo ve como don de Dios sino como logro personal. Y en su soberbia, se iba ensalzando, exaltándose sobre los demás: ¡no soy como el resto de los hombres!: soy el mejor de todos, estoy más alto que todos…, se eleva a sí mismo. Este fariseo es todo un símbolo... que todos llevamos dentro. La soberbia es el más corriente de todos los pecados.
El fariseo soy yo cuando pienso: “cumplo los preceptos. Soy una persona honrada. No miento. No critico (salvo al árbitro y a los políticos). No extorsiono a nadie ni me quedo con lo que no es mío… no mato a nadie... Yo tengo mi moral. La conciencia no me acusa de nada. Soy fiel a mí mismo”.
(**) El que se abaja es «el retrato de un hombre humilde». Y la humildad del publicano -su oración, su vida- se encuadra en estos cuatro sentimientos:
Estando lejos..., es decir, en el último puesto.  “No quería levantar los ojos al cielo”... humildad del cuerpo que va con la humildad profunda del alma.Se golpeaba el pecho”... Es una manifestación de dolor y de arrepentimiento. Decía: “séme propicio, Señor”. Pues Jesús es nuestro abogado (Pablo Cardona). Acudir al templo y ponerse en la presencia de Dios con la conciencia dolorida por nuestras ofensas y olvidos, es lo que nos justifica ante Dios, "porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".Nos dices, Señor, cómo hemos de orar: confiados en Dios, con humildad, una fe viva y perseverante, una audacia filial. Humildad "es andar en verdad; que lo es muy grande no tener nada bueno de nosotros, sino la miseria y ser nada; y quien esto no entiende anda en mentira" (Santa Teresa. VI Moradas 10,8).
En el campo de cultivo que es el mundo, y el campo de nuestra alma, junto al trigo está también la cizaña: nuestras dudas y pecados, pero la cosecha cuenta con la condición de que Dios nos ama. Como dice el Papa Francisco, soy un pecador al que Dios ha mirado y ha amado, esto es más importante que mis pecados. No me siento “como suspendiendo exámenes toda la vida” por mis pecados, pues "la conciencia que tenemos de nuestra condición de esclavos nos haría meternos bajo tierra, nuestra condición terrena se desharía en polvo, si la autoridad de nuestro mismo Padre y el Espíritu de su Hijo no nos empujase a proferir este grito: ¡Abba, Padre!” (S. Pedro Crisólogo). Pecadores, pues, pero portadores de esencias divinas, que nos hablan de paz, de dejar hacer a Dios…
Jesús nos muestra como rezar, y siguiendo con el domingo pasado vemos la oración. J. Jeremías señala que Jesús conocía los tres ratos de oración al día, típicos de los judíos, y afirma que podemos concluir con suma probabilidad que "no hubo día en la vida de Jesús en el que él no hubiera observado los tres ratos de oración; que no hubo comida en la que él no hubiera recitado la oración de la mesa, antes y después de comer". Pero la oración, vemos hoy, puede ir mejorando para que realmente nos alcance a Dios porque mejora nuestra alma y podemos albergarle.

2. «El Señor escucha las súplicas del pobre y del oprimido..., sus penas consiguen su favor». La primera lectura confirma esta confianza: al pobre Dios le hará «justicia» como «juez justo» que es, y rezamos en el salmo: “El Señor es un Dios justo,que no puede ser parcial;no es parcial contra el pobre,escucha las súplicas del oprimido;no desoye los gritos del huérfanoo de la viuda cuando repite su queja;sus penas consiguen su favory su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubesy hasta alcanzar a Dios no descansa;no ceja hasta que Dios le atiende,y el juez justo le hace justicia”. Todo esto es así, y nos hace alabar a Dios: “Bendigo al Señor en todo momento,su alabanza está siempre en mi boca,mi alma se gloría en el Señor:que los humildes lo escuchen y se alegren. El Señor se enfrenta con los malhechores,para borrar de la tierra su memoria.Cuando uno grita, el Señor lo escuchay lo libra de sus angustias. El Señor está cerca de los atribulados,salva a los abatidos.El Señor redime a sus siervos,no será castigado quien se acoge a él”.
3. -“Yo estoy a punto de ser sacrificadoy el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate,he corrido hasta la meta,he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida,con la que el Señor, juez justo,me premiará en aquel día;y no sólo a mí,sino a todos los que tienen amor a su venida”. Su vida es vista como ofrenda, donación, devolver a Dios lo que él le ha dado. Para él morir es como una partida para ir el encuentro definitivo de Cristo. La vida es un combate y él se ha mantenido fiel, esperando la venida de Jesús, con una corona que es signo de vencedores junto con "todos los que tienen amor a su venida", es decir, los que viven según los caminos del único juez. Pobres de nosotros, si tuviéramos que acogernos a su justicia… menos mal que nos da su benevolencia.
“El me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. ¡A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén!” Pablo está en prisión y ante los tribunales. Él es el pobre que no tiene ya ninguna perspectiva terrena, porque su muerte es inminente, y que sin embargo «ha combatido bien su combate», no sólo cuando era libre, sino también ahora, en su pobreza actual, pues todos le han abandonado. Pero su autodefensa ante el tribunal se convierte precisamente en su último y decisivo «anuncio», el mensaje que oirán «todos los gentiles». Al dar gloria sólo a Dios (como el publicano del templo), el Señor le «salvará y le llevará a su reino del cielo». El publicano que sube al templo a orar queda «justificado», Pablo recibe la «corona de la justicia», y ciertamente, como él mismo repitió incansablemente, no de su propia justicia, sino de la justicia de Dios (von Balthasar).
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 30 t.o. (C)

(Cfr. www.almudi.org)




 Homilía III: basada en el Catecismo de la Iglesia Católica
!Señor, enséñanos a orar!

I. LA PALABRA DE DIOS
Si 35,15-17.20-22: Los gritos del pobre atraviesan las nubes
Sal 33, 2-3.17-18.19 y 23: Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
1 Tm 4,6-8.16-18: Ahora me aguarda la corona merecida
Lc 18, 9-14: El publicano bajó a su casa justificado; el fariseo, no

II. LA FE DE LA IGLESIA
«En el Nuevo Testamento el modelo perfecto de oración se encuentra en la oración filial de Jesús. Hecha con frecuencia en la soledad, en lo secreto, la oración de Jesús entraña una adhesión amorosa a la voluntad del Padre hasta la cruz y una absoluta confianza en ser escuchada» (2620).
«En su enseñanza, Jesús instruye a sus discípulos para que oren con un corazón purificado, una fe viva y perseverante, una audacia filial. Les insta a la vigilancia y les invita a presentar sus peticiones a Dios en su nombre. El mismo escucha las plegarias que se le dirigen» (2621).

III. TESTIMONIO CRISTIANO
«La conciencia que tenemos de nuestra condición de esclavos nos haría meternos bajo tierra, nuestra condición terrena se desharía en polvo, si la autoridad de nuestro mismo Padre y el Espíritu de su Hijo no nos empujase a proferir este grito: !Abbá, Padre!» (S. Pedro Crisólogo) (2777).
«San Agustín resume admirablemente las tres dimensiones de la oración de Jesús: Ora por nosotros como sacerdote nuestro; ora en nosotros como cabeza nuestra; a El dirige nuestra oración como a Dios nuestro. Reconozcamos, por tanto, en El nuestras voces; y la voz de El, en nosotros» (2616).
IV. SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO DE LA HOMILÍA

A. Apunte bíblico-litúrgico
La parábola de la oración del fariseo y del publicano muestra que la oración, además de confiada y constante, ha de ser humilde. En el libro sapiencial del Eclesiástico se subraya la perseverancia de los humildes en la oración. Ello es lo que mueve a Dios.
Las últimas palabras de la primera carta a Timoteo son como el testamento espiritual de S. Pablo: él ha mantenido la fe y ésta le sostiene a él ante la prueba final y del martirio.
El sentido del acto penitencial del comienzo de la celebración eucarística nos dispone a la escucha de la Palabra, a la oración de petición, alabanza y acción de gracias que la Santa Misa contiene.

B. Contenidos del Catecismo de la Iglesia Católica
La fe:
Jesús ora: 2598-2606.
La respuesta:
Jesús enseña a orar: 2607-2615.
Jesús escucha la oración: 2616.
C. Otras sugerencias
En los domingos del TIEMPO ORDINARIO hemos recibido las enseñanzas de Jesús sobre la vida moral y la vida de oración. La parábola del fariseo y del publicano nos ayuda a recapitular nuestras reflexiones sobre la vida de oración.
El único maestro de oración: Jesús. El ora y enseña a orar.
La oración cristiana es audaz y humilde: son actitudes compatibles como se ve en el publicano. Sólo el pobre, primera lectura, es audaz en su humildad.
La oración del pobre es escuchada. ¿Quién puede presentarse rico ante Dios?

20 octubre 2016

Cáritas con la Economía Solidaria

Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón

Catequesis en español del Papa Francisco 19/10/2016 HD



Nuevamente
la Plaza de San Pedro volvió a convertirse este 19 de octubre, en el
escenario ideal del encuentro del Obispo de Roma con los fieles y
peregrinos procedentes de numerosos países. “Dar de comer al hambriento y
dar de beber al sediento”, fue el tema de la catequesis del Papa
Francisco, referida a las obras de misericordia corporales, a las que
también nos llama el Año Santo Extraordinario.

16 octubre 2016

Teje tu ayuda en el Año de la Misericordia

Teje tu ayuda es una iniciativa liderada por Alejandra Ibañez quien
lleva varios años entregando bufandas, gorros y cuellos a personas
necesitadas. En este proceso se involucran las tejedoras, las personas
que realizan la entrega y quienes reciben ese calor: "El abrigo es como
Jesús que abraza, sentir el calor físico calienta el corazón, el alma",
relata Alejandra.