Mil y una Fábulas (Latín-Inglés)

14 julio 2016

LIBRO DE LA SEMANA (15 Jul): 8 historias sin vergüenza

(Cfr. www.almudi.org)





8 Historias sin vergüenza ¿Resiliencia o don? 
 Estas páginas recogen historias fuertes, que rezuman esperanza y terminan de un modo insólito, porque el futuro nunca está escrito. Los hombres y las mujeres de este libro no son lo que pueden parecer a primera vista. Y este libro tampoco.


 Las andanzas de Crack, un hombre del Este de Europa que acaba en una de las cárceles más peligrosas de África, son tan crudas como inolvidables.

Conchi aporta una perspectiva diferente sobre el mundo de la prostitución.

Un lituano, Kestutis Dvareckas, cuenta sin vergüenza un proceso íntimo que muy pocos se atreverían a relatar.

Juan Havana, un conocido rapero sueco, recuerda como se introdujo en el mundo de la delincuencia por medio de un gánster amigo suyo, hasta que ese amigo le dio una sorpresa que no esperaba.

Yulitza habla de su relación con el satanismo, mientras que Fran y Eva evocan los retos con los que se enfrentaron a los quince años: cleptomanía, alcoholismo y droga.

Jane, Calum, Ariel y Patrice se atreven a hablar en voz alta de una dependencia sobre la que parece pesar un pacto de silencio.

El autor completa estos testimonios con la historia de Tim Guénard: un hombre maltratado en la infancia, violado durante su adolescencia, que trabajó como gigoló en París y decidió hacerse boxeador para vengarse de su padre. Hasta que su vida dio un giro sorprendente.

Estas páginas recogen historias fuertes, que rezuman esperanza y terminan de un modo insólito, porque el futuro nunca está escrito. Los hombres y las mujeres de este libro no son lo que pueden parecer a primera vista. Y este libro tampoco.

Intoxicación digital

(Cfr. www.almudi.org)

 

 
 
La tecnología es muy útil, nos simplifica la vida y a menudo nos la salva; pero no hay que exagerar a la hora de utilizarla y debemos estar atentos a no superar ciertos límites…

Intoxicación digital: ¿Qué es? Hablar de intoxicación digital en estos momentos es algo realmente oportuno y útil. Pero, ¿qué es exactamente? Es una expresión que poco a poco está entrando en la jerga cotidiana y se refiere al uso excesivo, superando el límite de la dependencia, de los aparatos digitales más comunes como las tabletas, los ordenadores y los teléfonos móviles.
Un uso compulsivo y poco equilibrado de estos nuevos medios puede acarrear consecuencias más o menos graves, tanto a nivel físico como a nivel psicológico, con síntomas y trastornos parecidos a los producidos por las clásicas intoxicaciones.

Un test para conocer nuestra dependencia a lo digital

Hagamos un pequeño test para entender mejor cuánto somos dependientes de los aparatos digitales como por ejemplo el teléfono móvil. Probemos a responder mentalmente a tres preguntas sencillas:
−¿Necesita tener en la mano su teléfono sin ningún motivo en los momentos muertos del día?
−¿Tiene el teléfono encendido sobre la mesilla cuando se va a la cama?
−¿Se lleva el teléfono al baño por miedo a no oírlo si suena?
Pues bien, si ha respondido “sí” a una, o incluso a las tres preguntas, no se preocupe. No sufre aún de una grave intoxicación digital, pero está comenzando. Necesita sólo reducir ligeramente el uso de su teléfono, haciendo que sea más sosegado y equilibrado. ¿Cómo? Algunos ejemplos serían: desactivando los avisos del e-mail y de las redes sociales, resistir a la tentación de mirar el teléfono cada cinco minutos, no usarlo durante las comidas y apagarlo de noche. Si realmente tiene una gran fuerza de voluntad, inicie a apagar el teléfono los fines de semana y disfrute de largos paseos.
Pero si en cambio ha descubierto que prefiere salir de casa sin el monedero antes que sin el teléfono, hasta el punto de no separarse de él durante todo el día, entonces la dependencia es realmente seria. Sufre de una verdadera intoxicación digital.

Todos los síntomas de la intoxicación digital

Los síntomas de una intoxicación digital son la consecuencia directa de un comportamiento desequilibrado en el uso de los nuevos medios de comunicación. Éstos son los más comunes:
A nivel físico:
− Padecer el "Text claw" o "garra del SMS" que causa inflamación de los tendones y síndrome del túnel carpiano.
Tortícolis por el SMS. En una reciente investigación se ha confirmado que el 84% de los jóvenes del Reino Unido sufren dolores de cuello y de espalda, causados por la excesiva curvatura de la zona inferior del cuello al utilizar el teléfono móvil.
Padecer insomnio. Las luces lcd de los aparatos digitales que permanecen encendidas por la noche en el dormitorio reducen la producción de melatonina hasta un 22%.
A nivel psicológico:
"Síndrome de la vibración fantasma", que aparece cada vez que controlamos el teléfono por error creyendo que haya vibrado.
− Existe una relación directa y causal entre uso asiduo de las redes sociales y nuestro estado emotivo y psicológico: miedo, ansia, soledad, celos, tristeza, escasa capacidad de concentración. Algunas investigaciones científicas recientes han demostrado que quien usa frecuentemente las redes sociales, tiene más probabilidades de experimentar alteraciones del estado de ánimo en negativo, respecto a quien en cambio hace un uso normal y controlado.

Intoxicación digital y sociabilidad

No debemos olvidar los aspectos más puramente sociales como las relaciones y la convivencia que disminuyen si, en vez de mantener un sano diálogo, preferimos una extenuante “conversación” escrita por WhatsApp. Además de alimentar una perenne ansiedad, la continua expectativa ante la respuesta, tal vez querida y deseada, el uso excesivo de lo digital, acarrea fuertes repercusiones incluso en nuestra capacidad de ser agradables en familia, en el trabajo y con los amigos. En resumen, interfiere en nuestra capacidad de estar en compañía. Y esto sucede sobre todo en la mesa, donde empieza a ser común ver a los comensales sosteniendo con una mano el tenedor y con la otra el teléfono móvil. Es justo durante las comidas cuando la tentación de mirar continuamente la pantalla de nuestro teléfono es más fuerte. Y, al preferir la tableta a la convivencia de la mesaableta a la convivencia de la mesa, se fomenta aún más el riesgo de una intoxicación digital.

Intoxicación digital y productividad laboral

También existen repercusiones en el ámbito laboral. Un excesivo utilizo de aparatos digitales es de hecho la causa de una pérdida de concentración, de capacidad de memoria, de razonamiento y de cálculo. A continuación, algunos datos de recientes investigaciones:
− La Universidad de California ha descubierto que los empleados mantienen su atención por once minutos, para realizar un trabajo a ellos encomendado, antes de distraerse con una actividad digital.
− Se necesitan ciento veinte minutos al día para recuperar el tiempo “invertido” en “distracciones digitales” mientras se trabaja.
− Los estudiantes que se distraen con aparatos digitales durante el periodo de los exámenes, disminuyen su rendimiento en un 20%.
En resumen, la tecnología es muy útil, nos simplifica la vida y a menudo nos la salva. Pero no hay que exagerar a la hora de utilizarla y debemos estar atentos a no superar ciertos límites, porque si no, antes o después, aparecerán los síntomas de un intoxicación digital y nos pasarán factura de forma inexorable.

Fabrizio Piciarelli, en familyandmedia.eu.

PELICULA DE LA SEMANA (15 Jul): Mi panadería en Brooklyn

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Mi panadería en Brooklyn


Contenidos: Imágenes (algunas S-)
Reseña: 
Vivien y Chloe acaban de heredar la panadería de su tía Isabelle, que les pidió antes de morir que cuidaran de ella. Y ahí es donde nace el problema: Brooklyn es un barrio en pleno proceso de cambio. A nuestras protagonistas no se les ocurre nada más alocado y disparatado que dividir el local en dos: la parte conservadora frente a la “hipster”. Pero pronto deberán aprender a dejar de lado sus diferencias y a trabajar como un  equipo si quieren salvar la panadería y con ella todo lo que de verdad importa en sus vidas. El banco está al acecho de expropiarles el pequeño local y el barrio no lo va a permitir.

Más allá de cierta reivindicación del esfuerzo, y el trabajo de la gente sencilla, y de la unidad familiar, y de su contraste entre una visión tradicional de la vida y los valores, y otra revolucionaria, que quiere ponerlo todo patas arriba, se queda en un sencillo homenaje a las películas gastronómicas, sin el nivel de títulos como El festín de Babette.

Si bien algunas secuencias rozan el ridículo, como su forzado homenaje a los tartazos del cine mudo, el cineasta madrileño salva el tipo con su evidente capacidad para arrancar carcajadas, y su tono amable. Las interpretaciones son correctas. (Almudí JD). Decine21: AQUÍ

Meditación Domingo 16 t.o. (C)

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Marta y María, modelos de amor y servicio

«Cuando iban de camino entró en cierta aldea, y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Tenía ésta una hermana llamada María que, sentada también a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Pero Marta andaba afanada con los múltiples quehaceres de la casa y poniéndose delante dijo: «Señor, ¿nada te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo de la casa? Dile, pues, que me ayude». Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, tú te preocupas y te inquietas por muchas cosas. En verdad una sola cosa es necesaria. Así, pues, María ha escogido la mejor parte, que no le será arrebatada». (Lucas 10, 38-42).

1.Marta y María acogen a Jesús. Marta se enfada pidiendo que María le ayude. Jesús le dice: “Marta, te preocupas de muchas cosas, cuando una sola es necesaria. María eligió la mejor parte que no le será quitada”. La clasificación entre vida activa y contemplativa, a partir de eso, hizo incomprensible este texto, mostrando una supuesta descalificación de la vida activa puesta en boca de Jesús. Incluso santa Teresa dice con su habitual gracejo, que, si todos hiciésemos como María, Jesús se quedaría sin comer. Es obvio que el sentido tiene que ser otro que tenga más coherencia con el resto del evangelio.
Además, ¿es que no fue activa la vida de Jesús? ¿No son palabras suyas que los zorros tienen madriguera fija y los pájaros nido, pero que él estaba siempre en marcha de un sitio para otro?
Ironizaba S. Agustín: “Si fuera así, cesen los hombres de socorrer a los necesitados, elijan para sí la mejor parte, que no les será quitada. Dedíquense a la palabra divina, anhelen ardientemente la dulzura de la doctrina, conságrense a la ciencia salvadora; despreocúpense de si hay un peregrino en la aldea, de si alguien necesita pan o vestido; desentiéndanse de visitar a los enfermos, de redimir al cautivo, de enterrar a los muertos; descansen de las obras de misericordia y aplíquense a la única ciencia. Si ésa es la mejor parte, ¿por qué no nos dedicamos a ella todos, dado que tenemos al Señor por defensor al respecto? Aquí no existe temor alguno de ofender su justicia, puesto que sus palabras nos apoyan”. Las cosas son buenas, pues “Dios hizo todas las cosas y eran muy buenas” (Gn 1,31). Presenta las dos maneras de afrontar la hospitalidad con Jesús haciendo referencia a la vida presente y la futura: “Estas dos mujeres, ambas amigas del Señor, ambas dignas de su amor, ambas discípulas suyas, son figura de dos vidas, la presente y la futura; una laboriosa y otra ociosa; una infeliz y otra dichosa; una temporal y otra eterna. Quienes lo habéis visto y comprendido habéis comprendido algo en verdad grande que deben ver y conocer quienes aún no lo han visto ni conocido. Esas dos vidas son las que os he descrito, en cuanto me ha sido posible. Vosotros reflexionad ahora, sin prisas sobre ellas...” María escoge lo mejor, según aquello: “Mi bien es estar unida a Dios” (Sal 72,28).
Te vemos, Jesús, que tienes amigos, raíces… Marta se esfuerza en preparar una comida especial (algo más complicada de lo normal) porque hay huésped, lo que supone que no puede estar charlando con Jesús a pesar de lo mucho que le gustaría. Si María ayudase, acabarían antes y se podrían sentar todos para conversar. Jesús se da cuenta y le dice a Marta que no se líe, que haga cualquier cosa para comer, porque lo importante, lo mejor y lo más agradable es relacionarse en un ambiente de plena amistad. Él no ha ido allí para sofisticaciones, sino para estar con sus amigos.
Hogar no es donde vivo, sino donde me comprenden. No se descansa en una silla, sino en un amigo. El nombre de Betania tiene desde entonces para los cristianos el significado de lugar de amigos.
El ritmo vertiginoso de nuestra sociedad es el de quien bebe mucho, pero sin saborear. Vemos, hablamos y oímos tan de prisa que el gozo de vivir se nos escapa. Nos hemos convertido en turistas superficiales de nuestra propia existencia. No vivimos, nos viven.
No disfrutamos de la vida que Dios nos da. En los ambientes de Iglesia se muestran serias reticencias a la palabra placer. Se identifica el contenido del término con abuso o desviación. Sin embargo, el disfrutar sanamente de la vida ilumina los rostros, serena el mundo interior de las personas, da optimismo y ánimo, permite maravillarse y, casi siempre hace barruntar el misterio. Los místicos y contemplativos de todos los tiempos saben mucho de esto (Eucaristía 1989).
El sueco W. Stinissen ha hablado de «una neurosis fundamental» del hombre contemporáneo, que tiene su origen en la «represión de Dios». Según él, se trata de «una neurosis más profunda, que resulta de la pérdida de contacto, por parte del hombre, con el nivel trascendente de su ser, y que le precipita en un abismo de absurdo y soledad». Ninguna terapia psicológica puede curar esta «neurosis fundamental», pues está causada por el hecho de encontrarnos fuera de nuestro ser auténtico. Podremos lograr que nuestra vida sea más agradable en un aspecto u otro, pero el problema más profundo no habrá sido resuelto. San Agustín lo expresó hace mucho tiempo en frase bien conocida: «Nos has hecho para ti, y nuestro corazón no descansará hasta que descanse en ti.»
El hombre actual necesita aprender el arte de escuchar. Necesitamos hacer silencio, curarnos de tanta prisa, detenernos despacio en nuestro interior, sincerarnos con nosotros mismos, sentir la vida a nuestro alrededor, sintonizar con las personas, escuchar la llamada silenciosa de Dios. No se trata de buscar el silencio por el silencio, sino de reencontrarnos a nosotros mismos, enraizarnos más sinceramente en nuestro ser, y, sobre todo, escuchar al que es la fuente de la vida. Dedicar un tiempo de nuestras vacaciones a estar sencillamente en silencio, a la escucha de nuestra vida y a la escucha de la ternura de Dios, puede resultar insoportable al comienzo, pero puede ser una experiencia de renacimiento gozoso (J. Pagola).
Del amor -y del verdadero amor- E. Fromm señala: «Se considera "pasivo" a un hombre que está sentado, inmóvil y contemplativo, sin otra finalidad que experimentarse a sí mismo y su unicidad con el mundo porque no "hace" nada. En realidad, esa actitud de concentrada meditación es la actividad más elevada, una actividad del alma, y sólo es posible bajo la condición de libertad e independencia interiores (…) Sin duda, ser capaz de concentrarse significa poder estar solo con uno mismo -y esa habilidad es precisamente una condición para la capacidad de amar-. Paradójicamente, la capacidad de estar solo es la condición indispensable para la capacidad de amar».
J. L. Martín Descalzo en el Testamento del pájaro solitario narra una experiencia de niño cuando su madre le llevó un día a una catedral: «Recuerdo que mi madre apretaba mi mano, como abrazando mi alma y me decía: "Mira, aquí está Dios", y que tenía temblor su voz cuando lo mencionaba. Y yo buscaba al Dios desconocido en los altares, sobre la vidriera en que jugaba el sol a ser fuego y cristal. Y ella añadía: "No le busques fuera, cierra los ojos, oye su latido. Tú eres, hijo, la mejor catedral"». ¿Tendremos tiempo, en estas semanas de descanso y en nuestra vida, para cerrar los ojos y oír el latido de un Dios, que llevamos dentro, como en una catedral o en una ermita, «más íntimo que mi mayor intimidad»? (Javier Gafo).
El hombre no puede actuar correctamente, si antes no ha escuchado la palabra de Dios; eso es precisamente lo que se puede reconocer incluso en el episodio de Abrahán en el encinar de Mambré, pues la historia había comenzado con la escucha obediente de la palabra de Dios. Ya en la Antigua Alianza todo comienza con el "Escucha, Israel". La acción debe después corresponder a esa escucha; a ninguna ortopraxis le está permitido imaginar que puede sustituir a la ortodoxia o producirla a partir de sí misma. La praxis de María se demostrará como la correcta en el último convite de Betania, cuando unge a Jesús para su sepultura; su acción será defendida por el Señor contra todos los ataques y propuesta como modelo para toda la historia de la Iglesia (H. von Balthasar).

2. «No pases de largo junto a tu siervo». La hospitalidad es una ley suprema en los pueblos sencillos, y Abrahán la practica de la manera más generosa y solemne con los tres caminantes extranjeros, como se narra en la primera lectura. Prepara un banquete para ellos, como si barruntara que en estos extranjeros le visitaba un poder supraterrenal. Aunque son tres, Abrahán les habla en singular. Dios se le aparece en una pluralidad para él incomprensible (posteriormente, cuando Dios va a Sodoma, se habla de dos ángeles: Gn 19,1). El comportamiento de Abrahán con respecto a Dios es aquí el preludio de la promesa divina de que Sara tendrá un hijo antes de un año (H. von Balthasar).

3. «Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria». También en la Iglesia la palabra de la predicación debe preceder a la praxis, como muestra la segunda lectura. «¿Cómo van a creer si no oyen hablar de él?, y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?» La obra suprema de Dios, la entrega de su Hijo por nosotros, es la quintaesencia de la palabra que nos dirige. Y percibir la palabra de este Hijo como acción de Dios significa entrar en esa acción. Por eso el apóstol puede atreverse a escribir estas palabras: «Así completo en mi carne [lo que falta a] los dolores de Cristo». En la medida en que Cristo como cabeza ha sufrido por todo su cuerpo, a este sufrimiento no le falta nada; pero en la medida en que Cristo es «cabeza y cuerpo», el cuerpo debe participar en la pasión de Cristo. La «comunión en Cristo», en la que el apóstol quiere introducir mediante su predicación a todos los hombres, incluidos los paganos, exige algo más que la distancia entre el que habla y el que escucha, exige la acción común (H. von Balthasar).
Aconsejaba S. Josemaría participar en las escenas del Evangelio “como un personaje más. Así (…) os ensimismaréis como María, pendiente de las palabras de Jesús o, como Marta, os atreveréis a manifestarle sinceramente vuestras inquietudes hasta la más pequeñas” (Amigos de Dios 222).
Llucià Pou Sabaté

Homilía Domingo 16 t.o. (C)

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Homilía III: basada en el Catecismo de la Iglesia Católica
«Hasta le recibió en su casa»

I. LA PALABRA DE DIOS
Gn 18,1-10a: Señor, no pases de largo junto a tu siervo
Sal 14, 2-3ab.3cd-4ab.5: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?
Col 1,24-28: El misterio que Dios ha tenido escondido, lo ha revelado ahora a su pueblo santo
Lc 10,38-42: Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor

II. LA FE DE LA IGLESIA
«Adorar a Dios, orar a El, ofrecerle el culto que le corresponde, cumplir las promesas y los votos que se le han hecho, son todos ellos actos de la virtud de la religión que constituye la obediencia al primer mandamiento» (2135).
«Con frecuencia el ateísmo se funda en una concepción de la autonomía humana, llevada hasta el rechazo de toda dependencia respecto a Dios» (2126). «El agnosticismo equivale con mucha frecuencia a un ateísmo práctico» (2128).
«Los actos de fe, esperanza y caridad que ordena el primer mandamiento se realizan en la oración. La elevación del espíritu hacia Dios es una expresión de nuestra adoración a Dios» (2098).

III. TESTIMONIO CRISTIANO
«Un alma abrasada de amor no puede permanecer inactiva. Ciertamente, a imitación de María Magdalena, permanece a los pies de Jesús escuchando su dulce e inflamada palabra. Y parece no dar nada, da mucho más que Marta... Todos los santos la entendieron así» (Sta. Teresa de Lisieux, Historia del alma, cap. XI).

IV. SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO DE LA HOMILÍA
A. Apunte bíblico-litúrgico
El deber de la hospitalidad está fuertemente tratado entre los pueblos de Oriente Medio desde la antigüedad; de ello fue buena muestra Abraham en el episodio de Mambré, donde contempló a Dios.
Jesús era recibido con frecuencia y agrado en la casa de Marta y de María. Allí enseñó a preferir sobre todas las cosas la relación directa con su Palabra, con su Persona.
El «apóstol» completa en su carne los dolores de Cristo a medida que va anunciando el Evangelio y surgen contradicciones y divisiones: esta buena noticia, escondida anteriormente, es la plena incorporación de los gentiles a la Iglesia.

B. Contenidos del Catecismo de la Iglesia Católica
La fe:
Adorarás al Señor tu Dios, y le servirás: 2084-2094.
El agnosticismo y el ateismo: 2123-2128.
La respuesta:
A El sólo darás culto: 2095-2109.

C. Otras sugerencias
El Evangelio puede resultar sorprendente. ¿Qué es lo más importante servir o escuchar al Señor, hacer u orar? También entre los cristianos se nota la influencia de una cultura y sociedad pragmática.
El primer mandamiento de Dios es amarle sobre todas las cosas. El es el único importante. La virtud de la religión. Es el mandamiento mas combatido por la actual cultura que fundamenta el ateísmo y el agnosticismo.
Hay que estar vigilantes. No podemos dar a Dios por supuesto, ni este mandamiento como cumplido. Revisión de los momentos de oración y culto a Dios.

Desarrollo y Asistencia. 20 aniversario


El Video del Papa 7 - Respeto de los pueblos indígenas – Julio 2016

Julio 2016. El Video del Papa: Para que de todo corazón pidamos que
sean respetados los pueblos indígenas, amenazados en su identidad y
hasta en su misma existencia. Por la Red Mundial de Oración del Papa
(Apostolado de la Oración - http://www.apmej.org).

12 julio 2016

Ángelus del 10/07/2016 HD

El Papa Francisco invitó al mediodía de este 10 de julio, previo a la
oración del Ángelus, a que – como el Doctor de la Ley – también nosotros
nos preguntemos: ¿Quién es mi prójimo? ¿A quién debo amar como a mí
mismo? ¿A mis parientes? ¿A mis amigos? ¿A mis compatriotas? ¿A los de
mi misma religión?